Páginas

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La conspiracion de las lectoras.



La forma en la que muchos libros llegan a mi es un tanto insospechada, me gusta perderme por las estanterías de las librerías y de las bibliotecas, en ocasiones sin mas expectativa que acariciar el lomo de los libros y absorber el aroma de sus páginas. En esos paseos en ocasiones algún ejemplar me llama a gritos, unas veces los ignoro por tener demasiado para leer en esos momentos, y en otras ocasiones atiendo sus requerimientos. La portada de La conspiración de las lectoras me guiñó el ojo con tanta potencia que no pude resistirme a cogerlo en las manos y en ese preciso instante supe que estaba perdida.


Por aquella época todo aconsejaba no tomar en préstamo ese libro, tenía muchas lecturas empezadas, necesitaba ir cerrando frentes para poder sentar un poco mi mente en una sola lectura, sin embargo no pude resistir la tentación y se vino a casa. Pero quizás la causa principal por la que no era un buen momento para acometer esta lectura, eran mis estudios. Aunque posiblemente no tenga mucha razón de ser, suelo leer novela cuando descanso de mis sesiones de preparación de oposiciones, a mi me descarga el cerebro y me relaja. Sin embargo cuando la lectura que tienes entre manos es como una continuación del temario, ese cometido no se cumple, y más que relajar y descargar el cerebro, contribuye un poco a saturarlo más. Esa es la razón por la que a priori un libro que me interesaba mucho y que me ha gustado muchísimo me haya costado de leer casi cuatro meses.


Cuatro meses en los que he alternado otras lecturas claro esta, sin embargo estos últimos quince días han sido muy fructíferos, he aprovechado un cambio de temática en el temario, para darle fuerte y terminarlo de leer. Una gran sonrisa de satisfacción se pinto en mis labios por haber sido capaz de no abandonar una lectura que debería haber acometido en otras circunstancias y que recomiendo encarecidamente.

Lo primero constatar de que no se trata de una novela, si no más bien un ensayo, planteado para mi de una forma original, en tanto y cuanto se aborda como si fuera una investigación detestivesca. Y es que eso es precisamente lo que es, Jose Antonio Marina fundó Mermelada & White una peculiar agencia de detectives filosóficos y culturales, según su fundador su especialidad son los casos que por moverse en terrenos poco definidos, exigir saberes múltiples, o vivir entre el pasado y el futuro quedan descuidados por la investigación académica. El caso fue sugerido en una conversación por Carmen Martin Gaite, y Jose Antonio Mariana lo rescata para crear este libro, tan necesario como imprescindible para conocer el papel de la mujer en la historia.

Desde 1926 hasta el comienzo de la Guerra Civil hubo en Madrid una asociación de mujeres, el Lyceum Club Femenino, que como escribió Mª Teresa León, conspiraba para adelantar el reloj de España. Posiblemente la más brillante generación de mujeres de la historia de España: María de Maetzu, Victoria Kent, Clara Campoamor, Hildegart, María Lejarraga, Carmen Baroja, Zenobía Camprubí, Concha Mendez, Maruja Mallo, Ernestina de Champourcin... Pensaron que las fracturas provocadas por las ideologías políticas y religiosas podían superarse mediante la educación.

Un proyecto tan ambicioso como valiente, en el contexto histórico en el que se produjo, la dictadura de Primo de Rivera, este gobernaba a golpes de ingenio, entre las ocurrencias que tuvo, otorgar el voto a la mujer, con dos excepciones: no podían votar ni las mujeres casadas, ni las dueñas o pupilas de casas de mala vida. Sin embargo porque excluir a las casadas, parece ser que quería evitar las posible disputas matrimoniales por cuestiones políticas. Y es que no hay que olvidar que a las mujeres de esta época les tenían reservado un papel en la sociedad, un papel de complacencia y abnegación. La mujer era un protegida, del marido si se casaba, del padre si se mantenía soltera, o de la Iglesia en el caso de seguir soltera y huerfana de padre. Algunas mujeres cumplieron su papel de ciudadanas ejemplares, madres y esposas modelos tal y como se esperaba y fueron felices. Otras sin embargo no lo lograron y simularon serlo, por no atreverse a cambiar nada.

La historia que nos atañe es la de aquellas que se decidieron a reexaminar el papel que se le había atribuido a la mujer, aquellas que lucharon por sus intereses, aquellas que en una época en la que no había redes sociales, tejieron su propia red social sin ayuda de la tecnología y crearon un lugar de reunión, de intercambio de lecturas, donde no estaba permitida ni la religión ni la política por ser elementos desestabilizantes y causantes de polémicas. Pensaron que la mujer solo podía ocupar el lugar que se merecía si tenía una educación, si tenía acceso a lecturas que le estaban vedadas. La mayoría de estas lecturas giraban en torno a la jurisprudencia eran manuales de derechos. Es lo que tiene leer. Te invita a reflexionar. Y a cuestionarte lo que te rodea. Sin embargo muchos hombres pensaron que era peligroso que las mujeres leyeran, Jose Valenzuela Moreno denuncia lo que muchos otros hicieran antes: Las mujeres que leen son peligrosas.

Gracias a estas mujeres que tuvieron la valentía de luchar por lo que creían, y que no se amilanaron ante nada se avanzó un pasito en la larga carrera hacia la igualdad de género. Aunque ello produjo en el seno del Lyceum enfrentamientos entre algunas socias fundadoras, como fueron Victoria Kent y Clara Campoamor, la primera no era partidaria del voto femenino en la república, quizás porque la mujer estaba muy influenciada por el marido, o por la Iglesia y ambos a partes iguales les asustaba y demonizaban a estas mujeres que se salían del papel que deberían haber asumido. Sin embargo Clara se mostró firmemente partidaria de otorgárselo.

Podemos encontrar varias fases en la creación de este ensayo, comienza un poco como dando palos de ciego, los que los autores dieron para construirla, tenían un tema atractivo entre manos, pero como enfocarlo. Maria Teresa Rodriguez de Castro en ocasiones se siente perdida no sabe como enfocar, ni como utilizar toda la información que va encontrando, muestra de ello es este párrafo: "El jefe suele repetir_ y creo que lo dice en serio_ que nuestro cerebro es más inteligente que nosotros, y que lo único que debemos hacer es mantenerlo activo, proporcionarle muchísima información, y dejarlo trabajar en paz. Él_ el cerebro no el jefe_ se encargará de seleccionar y relacionar las cosas con pericía desconcertante, y acabará poniéndonos ocurrencias adecuadas". Conforme avanza la investigación los caminos que quieren seguir ambos autores divergen un tanto, Mª Teresa quiere escribir este libro como un homenaje a unas mujeres importantes en el avance de la historia de España y que han sido silenciadas, todas ellas son abogadas, escritoras que publican con nombre de varón y algunas de ellas también esposas de escritores, entre ellas yo destacaría Zenobía Camprubin, la mujer de Juan Ramón Jimenez, que supo conjugar a la perfección ese papel de esposa en la sombra y seguir sin embargo con su vida y sus intereses, se dedicó a cuidar a su marido tal y como esperaban de ella y al mismo tiempo supo mantener su propia vida, sus propios sueños... Jose Antonio era partidario de mantenerse en una linea más seria, más ensayistica, al final entre los dos encontraron un termino medio que pudiera ser compatible con el tema que tenían entre manos, y todo esto se desarrolla ante la mirada atenta del lector, comparten con el sus dudas, sus incertidumbres y más tarde el fruto de su trabajo.

Un trabajo minucioso que nos plantea el papel de la mujer, desde la dictadura de Primo de Rivera hasta la dictadura franquista, ninguna de ellas llego a ver que sus sueños se convertirian en realidad años más tarde, que la semilla que plantó la II República seria recogida por la Democracia. Todavía queda un largo camino para conseguir la igualdad de género, sin embargo no hay que dejar de admitir que sin el trabajo de estas mujeres en los años veinte nos quedaría mucho más camino.

Quizás la parte que mas me ha gustado y me ha enternecido a partes iguales es cuando tras fracasar el modelo que impulsaban hacen un recorrido por la vida de estas mujeres en el exilio, y el darme cuenta de que siguen manteniendo sus ideales, que siguen trabajando por lo que creen justo. Como decia Maria de Maetzu, por mí que no quede.

Al hacer un repaso a la historia de estas mujeres, no he podido dejar de acordarme de un personaje entrañable de El corazón Helado, de Almudena Grandes y me refiero a Teresa Gonzalez, la abuela de Alvaro Carrión, esa mujer que con la llegada de nuevos aires no pudo ceñirse más a ese papel que le tenían asignado, que se negó a hacer campaña en contra de sus ideales, que se lanzó a la calle a hacer mitines y defender aquello en lo que creía, que había dejado arrinconado durante muchos años para ser esa esposa modelo que la asfixiaba. Terminó sus días en una cárcel, las protagonistas de esta historia tuvieron más suerte con el exilio, o quizás no quien sabe.

Os dejo un fragmento de este más que recomendable libro, para que podaís ver el estilo en el que esta escrito, por si os queda alguna duda antes de atreveros con su lectura

"La experiencia del Lyceum fracasó, víctima del terrible naufragio de la sociedad española. Su justo proyecto de emancipación femenina, fundado en la igualdad de derechos, en la educación, y en la ética, se vio envuelta en una batalla que no era la suya. Y el fracaso de la inteligencia social española lo arrastró. El régimen franquista, con el apoyo de la Iglesia Católica, retomó el modelo patriarcal. En nombre de la defensa de la familia y volvió a limitar la autonomía femenina."

viernes, 24 de septiembre de 2010

Olvido. Peter Abrahams


He tenido este libro en la estantería dos largos años. Me gusta la editorial Suma de Letras, aunque es verdad que suelo comprar siempre cuando están a precio de ganga, así puedo llevarme a casa más libros por el precio de una novedad. Cuando vi el libro en la pila de los grandes almacenes, primero me sedujo el precio, después la portada y por ultimo la contraportada, por todos estos elementos tenía en las manos un bomba de libro, de esos que te atrapan desde la primera página. Sin embargo después fueron colándose libros por delante y fui dejándolo a la familia para leer, no he sido la primera, ni la segunda en acariciar sus paginas, pero tengo mucha costumbre de hacerlo.

Petrov es un detective afamado, consiguió resolver un caso de gran resonancia que termino en las pantallas. Sus apariciones en los juzgados son estelares. En su última actuación ante el gran jurado dio un golpe de efecto al revelar los comentarios que le hizo el acusado al ser detenido. Es una persona sin escrúpulos, un investigador privado minucioso. A la salida del juzgado una señora lo contrata para encontrar a su hija, una adolescente que no es la primera vez que desaparece de casa. Su instinto le previene sobre la idoneidad de coger el caso, pero al final lo acepta. A partir de ese momento su vida sufre varias convulsiones, y termina en el hospital.

Cuando despierta, no sabe su nombre, su ropa es dos tallas más grande, y la debilidad le domina, poco a poco ira descubriendo su identidad, y reconstruyendo su vida, sin embargo hay una laguna que ocupa dos días, desde que recibió el encargo de encontrar a Amanda, hasta su hospitalización.

Nick que conoce la identidad de su otro yo al que llama Petrov a través de la filmación de su última comparecencia ante el jurado, nota que ha cambiado, que la enfermedad lo ha hecho distinto y sin embargo algo le impulsa a buscar a esa chica, como una única forma de superar la sentencia de muerte que pende sobre su cabeza. Su objetivo es reconstruir ese tiempo en blanco que le lleva a realizar un descubrimiento que dará un giro inesperado a su investigación.

Peter Abrahams ha creado una trama doble que te envuelve, nos presenta a Petrov, y luego a Nick y ambos se solapan. La historia de Amanda le lleva a revisar el caso que le ha encumbrado y el final, sorprendente y redondo, es la cumbre de una novela escrita de una forma inteligente y bien enlazada que te mantiene en vilo desde el principio al final.

Una novela negra en la que no faltan los crímenes, los sospechosos que se diluyen y una asombrosa mano teje los hilos sin levantar sospechas. Es una novela policíaca clásica, oscura y descarnada aderezada por un final que pone un broche de oro, tan sorprendente como imprevisible.

Me ha atrapado la prosa de este autor, así que supongo que no será lo último que lea de él, a pesar de ser una novela policíaca los acontecimientos que vive Nick Petrov te llevan a reflexionar sobre muchas cosas, lo efímera que es la vida, la necesidad de triunfar a toda costa, el precio de la fama... los problemas de la adolescencia, y el tan manido el fin justifica los medios.

Hace ya unos quince o veinte días que la he terminado de leer, sin embargo todavía esta fresca en mi memoria, y supongo que lo seguirá estando porque me ha sorprendido muy gratamente, te atreves con este maestro del suspense?

lunes, 20 de septiembre de 2010

No todo en la vida es trabajo, juegas conmigo al 4?


Hace muchisimo tiempo, cuando empezaba en este mundo cibernetico, aunque no en esta plataforma, hice muchos memes, tantos que llegó un momento en que el blog se monopolizó con este tipo de juegos, premios, y una propuesta literaria en la que participaba todos los sabados, no daba abasto.

Al final decidí que ya no me apetecía llenar mi blog con este tipo de cosas, sin embargo, Goizeder de cuentate la vida, ha tenido a bien pasarme este meme, y lo voy a hacer porque me apetece, y porque pienso que es una forma de conocer a la gente y de darse a conocer.

Asi pues si no os parece mal, calentamos motores, cuenta atras en marcha.... y Empezamos...

Como todo juego hay que comenzar por plantear las reglas del juego, asi que atentos que esto empieza ya!


REGLAS DEL JUEGO DEL 4


1.- Una vez nominad@ tienes que poner el link del blog que te ha nominado (hecho).
2.- Nomina a otras cuatro personas:

Y esta es la parte más dificil para mi, puesto que como esto hace dias que empezó, puede que mis nominados ya lo esten por otra persona. Pero aún así yo arriesgo.






Voy a cruzar los dedos porque creo que no he repetido a ningun nominado.

3.- Hacer saber a las personas que estan nominadas en cuanto se publique esto


4 cosas que lleves en el bolso:


Sólo cuatro uhmmmmmmm pues dejame pensar...

-Un libro, no puede faltar nunca, porque no sabes cuando te puede surgir la ocasion, pero no veas lo que termina pesando el bolso.

- Mis gafas de vista, soy hipermetrope y de vez en cuando mis ojos me piden a gritos ese artilugio.

- Las llaves, a veces me parece que le hago la competencia a San Pedro de tantas que llevo.

- El movil, hoy por hoy, imprescindible


4 cosas favoritas de mi habitación:


jeje jeje... Al ser compartida, hay pocas cosas mías que realmente adore, pero vamos allà


-Una figura sobre mi tocador que representa una pareja.

- Las fotos de mis hijos siendo muy peques, es que ahora ya se me han ido un poco de las manos, creo que ambos tienen entre los ocho y los nueve meses.

- Una fotografía de mi marido que me regaló por San Valentin siendo novios.

- Un espejo de sobremesa con forma de abanico.... una cucadita que me regalaron hace años.


Y no chic@s no hay libros.... es un pacto al que llegue con mi marido días antes de casarnos, cuando trasladamos a casa algunas de mis más preciadas joyas, y un pacto es un pacto, asi que esos estan en el cajon de mi mesita o debajo de mi cama donde a mi marido no le den pesadillas, y son ya unos cuantos años cumpliendo la promesa.


4 cosas que siempre he querido hacer:


Veamos alguna que otra todavía estoy a tiempo de hacerla...

- Tener la suficiente disciplina que me permita escribir una novela...

- Viajar por el mundo.

- Alternar seis meses en la playa y seis en la montaña, quizás cuando me jubile.... como lea esto mi chico seguro que me echa por los suelos los planes.

- Aprender a tocar el piano, ya descartado porque no soportó el solfeo, condición sine qua non para ser una buena concertista y no aporrear simplemente las teclas, que eso ya lo hago, bastante mal por cierto...


4 cosas que me gustan ahora mismo:


- Leer un bien preciado, cuando el tiempo escasea.

- Compartir juegos y estudios con mis hijos, es una gozada.

- Saborear una taza de té.

- Compartir con vosotros mis lecturas y vosotros las compartais conmigo, se aprende muchisimo, un lujo al alcance de unos pocos iniciados...


4 cosas que no sabias de mi:


- Trabaje en la radio durante dos años, la multijornada que comenzaba en el gabinete de prensa de un ayuntamiento, y continuaba como corresponsal de prensa y redactora- locutora de una radio local, me quemó en cuanto nació mi hijo mayor, y abandoné el periodismo.


- Adoro escribir, relatos, poesias, y no lo hago del todo mal, pero me da verguenza que sepan que yo soy la autora, por eso me escondía detras de un seudonimo, mi blog hoy esta más de un año en stand by... necesito tiempo.


- Solo puedo escribir poesia cuando el corazon lo tengo en un puño, sin embargo es en el momento en veo la luz, cuando soy capaz de expresar todo lo que llevo dentro.


- La gente hasta que no me conoce, piensa que soy muy seria, sin embargo soy la alegria de la huerta, amiga de mis amigos, y todo sonrisas cuando la ocasion se presta, no me molesta ayudar a quien lo necesita, aunque normalmente no encuentro correspondencia cuando lo necesito yo, salvo muy honrosas ocasiones....


4 canciones que no me puedo quitar de la cabeza:


Creo que he dicho en infinidad de ocasiones que suelo escuchar musica instrumental... sin embargo siempre ha habido canciones que se me han metido en la cabeza y que me ha costado quitar. Mis hijos tienen la culpa de las dos primeras:


Waka, waka de Shakira

Run Run... y perdonad chicos creo que es de Rosario, pero no lo se con certeza

Jueves de la Oreja de Van Gogh, por motivos personalisimos que todavía me duelen a pesar que todo terminó bien para mi, no puedo olvidar que mucha gente no tuvo la misma suerte que yo, asi que siempre me afloran las lagrimas a los ojos y se me hace un nudo en la garganta

El jardin prohibido.... yo la recuerdo cantada por Agustin Pantoja... Esto me vais a permitir que no explique el porque.


Pues no costaba tanto abrir el corazón... Y ahora si te apetece que siga el juego que todo en la vida no es trabajo

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Como en un espejo (II)

"No me limitaba a leerlos; los devoraba. Aunque mi apetito por la comida decrecía, mi hambre por los libros era constante." (El cuento nº 13. Dianne Setterfield)
La cita de hoy es escueta, pero es que con pocas palabras basta para explicar una sensación que seguro hemos sentido muchos a los que nos corroe el vicio de la lectura. Unas veces sano, otras peligroso, y en ocasiones saciante.
Hubo una temporada, entre la adolescencia y la mayoría de edad, en que las discusiones en mi casa eran constantes a la hora de la comida. Tenía podo tiempo para leer, entre los estudios y las asignaturas extraescolares a la que siempre he sido muy aficionada me veía siempre arañando minutos de todas partes, parece ser que las malas costumbres nunca cambian, porque sigo arañando cada segundo del que dispongo para disfrutar de mis lecturas. En esa lucha tome por costumbre llevarme el libro a todas partes, incluso a la mesa o al baño. El tema de sentarme a comer con el ejemplar que fuera en la mesa, tenía loca a mi madre que no tenía forma de hacerme entender que la hora de la comida era simplemente eso, la hora de comer, ni la de jugar, ni la de leer, ni la de hacer los deberes...
Pero es que yo simplemente no tenía hambre, los libros me saciaban tanto, que cuando la comida estaba lista, me sentaba a la mesa como puro tramite, pellizcaba algo de comer y me iba corriendo a volverme a enfrascar en el libro que en ese momento tuviera entre manos. Cuanta menos hambre tenía más libros devoraba, como si una cosa compensara la otra.
La alarma saltó, cuando ante las eternas ojeras que siempre exhibía y un cansancio exarcebado que siempre me acompañaba, mi madre me llevo al médico, un análisis de sangre confirmó lo que practicamente en mi casa todos sabían, comía muy poco y la anemia me estaba haciendo mella, y dormía mucho menos, con lo que al día siguiente no rendía. La medicina a tomar fue muy sencilla, dormir las ocho horas y comer mis cinco comidas al día.
Ante esta posología sencilla mi madre no hubiera tenido que temer problemas añadidos, pero estos se presentaron, me vigilaba tanto que me sentí agobiada y esa adolescente enrabiada que tenía más o menos a ralla, se rebeló, y empezó a hacer de las suyas, sin embargo no por ello mi madre dejo de apagarme la luz a las 10 de la noche, ni de prohibirme las lecturas a las horas de las comidas, se acabó el picotear, porque me prohibieron levantarme de la mesa hasta que terminaran todos, y al final tuve que claudicar. Se comía a sus horas, se dormía a sus horas, y se leía cuando una disponía de tiempo.
Supongo que estas lineas os serán familiares a muchos y a muchas, os apetece dejar vuestra experiencia?

viernes, 10 de septiembre de 2010

Out


Si tuviera que definir con una palabra esta novela sería cruel, al más puro y duro estilo nipón, nunca he podido entender los concursos que televisan los japoneses, ni siquiera el humor amarillo, a mi no me arrancan una sonrisa, me dan mucha pena, y en ocasiones pienso si están bien de la cabeza. Supongo que es una cultura muy distinta a la nuestra que a mi me esta vedado entender, o como dice una buena amiga vasca soy una perra verde con lunares morados, que manera de dar vueltas para llamarme rara... piensalo.

Esta novela llegó a mi estantería hace varios meses, y allí ha esperado pacientemente su turno, la compré a principios de año por varios motivos, encajaba en los tres caracteres del reto en el que participo y que no va muy sobrado de títulos, se trataba de novela negra, y estaba escrito por una mujer, un aliciente en el momento de comprarla, aunque no sepa explicar porqué. No era mi primera incursión en la novela japonesa, en la que me inicie gracias a Bibliolandia, pero tengo que reconocer que no se parecen en nada los dos libros que he degustado.

A lo largo de la lectura he tenido que constatar en varias ocasiones que su autor era una mujer debido a los hechos que narraba, la crueldad con la que lo hacía, con una prosa sin concesiones, unas descripciones muy detalladas que hacían que pasaran cual fotograma por tus ojos, incluso los olores eran muy vividos y la pituitaria se inflamaba. Para mí una experiencia única de la que no creía capaz a una mujer, dotadas por naturaleza de una mayor sensibilidad. Igual las niponas son especiales para eso... tendré que abundar más en este tipo de fenómenos.

Natsuo Kirino hace una radiografía de cuatro estereotipos de mujeres niponas, todas ellas con graves problemas en casa, a la par que económicos, el día a día de cualquiera de ellas por distintos motivos es una jungla inhóspita, en la que habitan sus más temidos demonios. Las cuatro tienen en común un lugar de trabajo, en el turno de noche de una de las principales industrias de comida preparada congelada. El trabajo es duro, pero se gana bien, y ello las mantiene ancladas de forma ineludible a la cadena.

Masako es el alma matter del grupo, es una mujer fría y calculadora, con preparación académica que circunstancias de la vida la empujan a ejercer un trabajo para ella degradante. Es la menos necesitada económicamente, de hecho trabaja por huir de una realidad doméstica que le es poco favorable, con un marido que la obvia, y un hijo que no le habla. El trabajo le permite mantener la cordura y gozar de una cierta libertad. Es el personaje que más me ha llegado y también el que tiene más peso dentro de la novela, digamos que mueve los hilos de la situación y propicia que la novela avance.

Kuniko es una fashion victim, acuciada por la deudas, desprecia la forma de vestir de Masako a la que considera vulgar, envidia su posición económica y sobre todo su cerebro. Es una persona mezquina, con muy poca inteligencia, capaz de las bajezas más insospechadas para eludir sus responsabilidades. La preocupación por su físico me ha parecido excesiva, no he podido evitar ponerle varias caras. Sin embargo si prescindimos de lo esencial, al final me ha parecido una Victoria Beckam a lo pobre, y con sobrepeso...

Yayoy es la abnegada, esposa, ama de casa y madre, con un marido alcohólico, mujeriego y ludopata, que no la respeta, hasta el punto de agredirla físicamente. Una discusión desencadena la tragedia cuando esta consigue matarlo. A partir de ese momento se teje una realidad que termina creyéndose, al tiempo que tiene sentimientos encontrados hacia las personas que le han ayudado a resolver la desaparición del cuerpo.

Yoshie es la cuarta mujer, una señora entrada en años, la de mayor experiencia dentro de la empresa, que le ha valido el nombre de maestra. Viuda y con dos hijas poco escrupulosas debe ocuparse de su suegra inválida. Su día a día era como bajar a los infiernos... la descripción de esa realidad cotidiana nos hace ver lo duro que puede llegar a ser encontrarse sola, sin recursos, y con el enemigo en casa. Yoshie es quien más ternura me ha despertado, sin embargo resuelve su cruz de una forma que yo al menos no hubiera tenido estomago.

Presentados los cuatro personajes principales, falta el antagonista. Satake es el dueño de la casa de citas y del salón de juego que frecuenta el marido de Yayoy. Una discusión el día antes de su muerte lo convierte en sospechoso, con un móvil muy poderoso. Ante la falta de otras pistas, ya que la policía sospecha de las cuatro mujeres pero no puede probar nada, es una cabeza de turco perfecta. A raíz de su detención pierde todo por lo que ha luchado durante diez años y aflora un pasado turbio y violento, que podría poner el vello de punta a cualquiera. Un error lo deja en libertad, momento que aprovecha para escabullirse, cambiar de aspecto y nombre y tejer una venganza contra quienes han destruido su imperio.

La relación entre la cuatro mujeres se estrecha cuando Masako decide hacerse cargo del cadáver del marido de Yayoy y para ello implica a sus compañeras. La forma en que lo hacen desaparecer se describe de una forma tan detallada que se te representa en la retina, y en ocasiones te aflora un mohín de asco a la boca. Un trabajo perfecto de no ser por el error cometido por una de ellas, que termina reportándole beneficios a la viuda y problemas a las demás.

A raíz de ese trabajo les surjen otros que realizan siempre por dinero, sin embargo un hecho insólito les hace reconsiderar su postura y les obliga a huir después del ultimo encargo. Un nuevo giro inesperado, y la venganza de Satake se desarrolla ante nuestros ojos, de nuevo la autora recurre a la crueldad y la violencia, de forma tan gráfica que a veces duele leer. Sin embargo no entiendo la reacción final de Masako... lo dejo ahí para no romper el encanto de su lectura.

La novela es muy intensa desde el principio, una vez pasado el escalón de presentación de los personajes claves, un sinfín de giros inesperados mantienen en vilo al lector, y el final es redondo, digno de ser protagonizado por Hannibal Lecter, que en el caso de presenciarlo seguro esbozaría una maléfica sonrisa.

Por si queda alguna duda, a pesar de que para mi es demasiado descriptiva de hechos duros, me ha gustado, incluso diría que me ha entusiasmado, que me ha llevado al convencimiento de que no me gustaría ser nipona... no es la única referencia que tengo, he leído otras novelas sobre la realidad de las mujeres en el imperio del sol naciente. No apta para estómagos sensibles, ni para no amantes del genero negro, porque más que negra, es negresima.

martes, 7 de septiembre de 2010

Como si de un cuento o una pelicula se tratara.

Llevo semanas pensando si publicar o no esta entrada, en parte porque no está relacionada directamente con los libros, aunque si de forma muy indirecta puesto que si no fuera lectora voraz supongo que no sería capaz de novelar un acontecimiento histórico, y en parte porque podría usar otra plataforma más adecuada para ello, pero que esta desuso demasiado tiempo y me da pereza desenpolvar. Así que espero que sepáis perdonarme si no os interesa demasiado esta disertación mía.
Para desesperación de mi marido, jamás salgo de casa sin un libro, ya puede ser ligero o pesado, pero en mi bolso siempre hay material de lectura, estas fiestas no podían ser una excepción y aún a sabiendas que el tiempo para leer era mínimo, yo no he dejado de llevar detrás el libro, en esta ocasión un ensayo que llevo tiempo leyendo y que poco a poco voy desgranando, La conspiración de las lectoras.
Un día de fiesta, comiendo en el casal con la gente de la peña, sonó mi teléfono y lo cogió la hija de unos amigos, de unos dieciséis años, al abrir el bolso se encontró con mi pequeño tesoro y me preguntó, como puedes ser capaz de leer esto?, es una novela? y le conteste que era un ensayo sobre un grupo de mujeres que abarcaba desde los años veinte hasta la guerra civil, y que era bastante entretenido y me estaba ayudando a entender bastante el papel de la mujer en ese tiempo.
La chica cariacontecida me comentó que no sabía como podía leer rollos como ese, ella llevaba pendiente la asignatura de historia y se estaba peleando con varios temas, entre ellos la guerra civil que no había forma de entender. Sus ojos se iluminaron por un momento y me dijo, oyeeeee, si te estas leyendo eso es porque te gusta la historia, tu podrías intentar explicarme el tema. Se me puso el vello de punta, siempre he pensado que no servía para explicar, que una cosa era saber sobre algo y otra muy distinta saber explicarlo... Me supo mal decirle que no y le propuse que me dejara el libro para ver que le exijian y yo vería que podía hacer.
Tenía por delante tres días, y mucho cansancio acumulado en el cuerpo, aún así me leí el tema e idee una pequeña narración para que le fuera fácil entenderlo.
Nos volvimos a ver en otra comida, y la chica me pregunto si había sido capaz de entender el tema, le dije que cuando ella quisiera podíamos intentarlo. Acabamos de comer y mientras que los demás se tomaban el cubata de rigor nos sentamos en un extremo de la mesa y comencé a contarle la pequeña historia que había ideado para que pudiera memorizar la guerra civil.
Mientras yo hablaba el auditorio crecía, las voces se apagaron y cuando me di cuenta tenía un publico completamente entregado. La chica entusiasmada me dijo "me lo has explicado como quien cuenta una novela o una película, que wayyyyyy, porque no habré pensando antes en ti, me hubiera ahorrado muchas horas de estudio".
Días más tarde se presentó a su examen, ignoro todavía el resultado del mismo, pero estoy contenta con la forma en que la chica definió mi explicación del tema, porque si yo hoy soy una gran amante de esta ciencia es porque he tenido profesores que han sabido acercármela de una forma atractiva, contándomela como si de un cuento o una película se tratara.
Espero no haberos aburrido con mi disertación, puede que algunos docentes encuentren en este post una forma de acercar a sus alumnos una materia poco atractiva...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El cocinero del Dux



Esta novela es una joya culinaria, auna tres de mis grandes pasiones, aunque debo reconocer que son muchas más las que tengo. Que en un libro coincidan tres ya es un logro y lo hace especial, pero si al terminar de leer sus casi 600 páginas te has quedado con ganas de más de mucho más es que la novela valía su peso en páginas.


La primera de esas pasiones y las voy a poner por orden de cronología es la historia, ya he dicho en más de una ocasión que me veían como un bicho raro, y aunque yo siempre lo haya negado y seguiré haciéndolo, en ocasiones hasta yo misma me lo planteo. Mi pasión por esta ciencia que estudia el pasado comenzó hace tantos años que no puedo ni ubicarla, tuve una maestra en primaria que te la contaba como si fuera una película, y aunque después he tenido bastantes profesores ladrillo, tengo que reconocer que aquella mujer ganó una adepta para el estudio del tiempo remoto, y digo esto porque uno de los periodos que siempre me ha impactado y me ha gustado estudiar es la edad media y el contraste del Renacimiento. Tiempo en el que se desarrolla esta novela. La oscuridad propia del medievo se da de bruces con el conocimiento, y el intento de las clases pudientes por apagar esa luz que se enciende.


La segunda pasión la constituye Italia, viajé a este país con dieciséis años, con un grupo de compañeros de clase y no puedo decir que me enamoró de él, si no que no me gustó y en aquel entonces fue el estado de abandono de muchas de las grandes obras de los autores clásicos, como Miguel Angel. Entre todas las ciudades Venecia caló hondo en mi corazón, me pareció ya entonces un buen escenario para las intrigas y las conspiraciones y creo que Elle Newmark no hubiera podido elegir un lugar mejor para ambientar esta historia.


Y por último pero no por ello menos importante, la cocina es mi tercera pasión, aunque tenga que reconocer que para mis creaciones culinarias preciso tiempo, y mi lucha contra Cronos es ahora más encarnizada que nunca y aún así pocos segundos consigo arañarle al dios del tiempo. Así que más bien me dedico a mantener a mi familia nutrida y alimentada sin grandes pretensiones, ya habrá tiempo para guisos...


Todo chef tiene un recetario que guarda celosamente, ingredientes secretos que no revela a nadie, especias de las que no disponen otros cocineros, o que usan de forma muy distinta. Elle Newmark conoce el mundillo de primera mano no en vano la fuente de inspiración le proviene de su padre, en el se refleja Amato Ferrero y en sus conocimientos se basa para recrear la cocina renacentista, tan distinta de la de hoy en día y sin embargo iguales en esencia.


Partiendo de unos ingredientes nada originales, crea una joya literario culinaria, muy bien documentada históricamente, aunque este hecho pasa desapercibido por no sobrarle ninguno de los datos que proporciona, todo esta dosificado en su justa medida para la creación de un plato sotisficado, pero a la vez de ligera digestión.


INGREDIENTES:


1.- Una ciudad misteriosa envuelta en brumas, cuya oscuridad tiñe de tinieblas hasta la luz más brillante... Venecia


2.- Una época en la que las sombras ganan el partido a la luz. El paso de la Edad Media al Renacimiento, en las que la superstición y el conocimiento conviven mano a mano.


3.- Un chef que convierte en magia el arte de cocinar, que se revela capaz de cambiar el comportamiento de las personas a través de la comida.


4.- Un pillo que malvive en los callejones de Venecia, obligado a sobrevivir en condiciones verdaderamente inhumanas, en las que el robo es la diferencia entre la vida y la muerte. Un corazón noble escondido detrás de una coraza y en busca de la superación diaria.


5.- Un misterioso libro, al que se le otorgan multitud de propiedades, que todos desean por diferentes motivos, y pocos saben realmente lo que contiene.


6.- Una buena ración de maldad, un pellizco de conspiraciones y traiciones, y envidia a discreción.


7.- Personajes históricos de renombre que le den a la historia un punto de anclaje.


MODO DE PREPARACIÓN.


Mezcla los ingredientes a tu gusto, de la forma que creas más conveniente. Da vida a una ciudad que por su morfología hace soñar y produce al mismo tiempo pesadillas. Puebla sus callejones de pillos, prostitutas, copistas judíos, de sombras a las que nadie ve pero que se enteran de todo y de personajes siniestros que no escapan a la vista de la gente.


Da luz a una cocina en la que el conocimiento es el rey, la especia la reina, el chef su príncipe y en los fogones de la cual se cuecen los entresijos de la vida social y política de esta Venecia que respira, camina y tiene vida propia.


El resultado es una novela fascinante en la que el siglo XV tiene un protagonismo absoluto, sus costumbres, supersticiones, miedos, un mundo en el que como hoy el conocimiento es poder, aunque puede que en nuestro días haya que cambiarlo por la información, sin embargo en aquella época este suponía un peligro para las clases pudientes afianzada en las áreas de poder, y agarradas a sus riquezas que prefieren que las clases bajas sigan sumidas en la ignorancia, bajo el yugo de Iglesia que las convierte en ovejas manejables.


La historia se mezcla con la intriga y el misterio, los personajes reales con los ficticios, y todo ello da como resultado una novela digna de un buen gourmet literario.


Ultimamente estoy acertando mis lecturas, aunque todas no me sirvan para el reto con caracteres, que no estoy segura de terminar si no me aplico un poco más y dejo de leer sólo lo que me apetece. Sin embargo esta era una de las recomendaciones y la verdad es que no tiene desperdicio. Me gustó tanto que me duró un suspiro y antes de devolverla a la biblioteca se lo pude pasar a mi madre, que también lo devoró en pocos días, a ella también le gustó pero al desconocer un poco la época en la que se ambienta habían cosas que se le quedaban un poco cojas, pero ya me encargue yo de ponerla al día.


Así pues los ingredientes eran perfectos para que me enamorara, y se convirtiera en una de mis novelas preferidas, y debo reconocer que la maestría de la cocinera para amalgamar los ingredientes y alcanzar el punto de cocción perfecto ha sido también esenciales a la hora de valorar esta novela.


Se que no suelo hacerlo, porque me resulta difícil poner nota al trabajo de otra persona, que ha invertido meses o incluso años en documentarse, en la caracterización de los personajes, en tejer una trama coherente y dotarla de vida. Ese trabajo para mi merece un gran respeto y aunque no siempre somos capaces de vislumbrar lo que hay detrás de una obra, me cuesta mucho ponerle una nota que no deja de ser subjetiva y se ciñe a mis gustos, que pueden diferir mucho de la persona que ha escrito la obra. Sin embargo en este caso y sin que sirva de precedente la puntuación la tengo tan clara que me atrevo a emitirla, poniendo el diez como techo mi nota sería de 10/10. En este año la misma puntuación se la han llevado otras dos o tres novelas como mucho.


Os atrevéis a introduciros en una cocina renacentista, en el corazón de la misma Venecia?, Os atrevéis a perderos por sus callejones, atravesar sus puentes y navegar en góndola por sus canales? Vosotros decidís, pero la experiencia merece la pena. Por si os queda alguna duda, os dejo la sinopsis.


SINOPSIS


Venecia, 1948. Luciano es un ladronzuelo que sobrevive en las calles de la ciudad en compañía de otros jóvenes rateros. Su vida cambia el día que Amato Ferrero, el chef del Dux, lo ve robando una granada y lo lleva a su cocina, donde lo asea, lo alimenta y le anuncia que lo ha elegido para que se convierta en su aprendiz.


Por aquellos días, un rumor se extiende por el Rialto: un libro antiguo y de gran valor, cuyo contenido nadie conoce con certeza, se encuentra en la ciudad y, por una razón u otra, todos lo buscan. El Dux sólo desea poder curar la enfermedad que está acabando con su vida; el Consejo de los Diez quiere desacreditar al Papa de Roma y pasar a Venecia el centro del poder de Italia; Luciano sueña con conquistar a Francesca con fórmulas de amor eterno... Ninguno de ellos de detendrá ante nada para hacerse con el libro y conseguir su objetivo.


Mientras tanto en palacio, Luciano aprende no sólo el arte de la cocina, sino también a leer, a escuchar y a pensar por si mismo, y a respetar y querer a ese misterioso maestro suyo. Poco a poco, observa como el chef es capaz de alterar el curso de los acontecimientos políticos a través de la comida que prepara y empieza a hacerse preguntas ¿Quien es realmente Amato Ferrero?


En el cocinero del Dux, Elle Newmark nos invita a adentrarnos en un ambiente único: una cocina renacentista italiana en la que se cuecen los entresijos de esta novela. Con gran minuciosidad, la autora nos hará saborear cada detalle de esta historia de intriga, misterios y traiciones en el corazón de Venecia