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viernes, 18 de abril de 2014

Gran Hotel. El secreto de Angela. María López Castaño

Cuando esta novela salió al mercado, tuvo bastantes buenas criticas, y a pesar de no haber visto la serie me animé con ella. Llegó tarde a casa, cuando ya  había pasado el boom y sobre todo cuando yo tenía muchas novedades por leer y reseñar, y eso la obligó a dormir el sueño de los justos en la estantería. Necesitaba para mis traslados una novela corta, que no pesara y que se leyera bien. Y supuse que esta sería una buena elección.

Después de leerla tengo que confesar que el no haber visto la serie me ha pasado factura, a pesar de que podríamos decir que es una precuela de esta. La novela me ha parecido corta, muy corta, o bien no ha sabido sacarle partido a las páginas. Me he sorprendido al ver relegada la trama de misterio, incluso podríamos decir que la ha ninguneado. Sigo sin saber cual podría ser el secreto de Angela. Y si tienes un elemento atractivo como los crímenes que se han cometido en el  Hotel no le dediques tan poco espacio.

Sinceramente no me ha convencido , creo que es una novela totalmente prescindible que salió para aprovechar el filón de la serie, que se vendió bien por ese mismo motivo y que cosechó buenas criticas entre los fans, pero a mi no me ha llegado, le noto muchas carencias y se nota que la ha escrito una guionista. La he disfrutado, pero se me ha quedado coja, muy coja, creo que podría haber dado mucho más de sí.

La autor@:

María López Castaño (Madrid 1981), licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense,
completó su formación con un máster en Creatividad y Guiones de Televisión de la Universidad Rey  Juan Carlos y actualmente se encuentra finalizando el grado de Historia del Arte.

Ha colaborado como redactora y editora para nochedecine.com y ha trabajado como guionista en series de televisión de ámbito nacional como Los hombres de Paco, Herederos, Física y Química, Tierra de Lobos y Gran Hotel.

El secreto de Ángela es su primera novela

Sinopsis:

No me convence para nada la que la editorial ofrece en la contraportada del libro, me parece que desvela demasiados datos que el lector debería ir descubriendo poco a poco, por eso si tienes el libro en la estantería y tienes intención de leerlo, te recomiendo que te saltes este apartado, el poco tiempo del que dispongo  me ha hecho decantarme por esta aunque no crea que sea la más adecuada para un futuro lector. Si por el contrario no tienes intención de leer el libro con esta sinopsis te quedará bastante claro lo que puedes esperar de esta novela.

TODO GRAN AMOR TIENE  UN COMIENZO

Corre el año 1863 y una joven aldeana, que años después llegará a ser gobernanta, va a Cantaloa para trabajar en el Gran Hotel. Allí se pone a las ordenes de Mercedes, una mujer seria, exigente y disciplinada. La recién llegada es una muchacha humilde, dulce, obediente y dispuesta; una joven que tiene ilusiones... y un corazón prendado de Don Carlos, el futuro dueño del Gran Hotel.

La historia de amor de don Carlos y Ángela es uno de los grandes secretos que se ocultaron en el Gran Hotel durante décadas, aunque no es el único. Las paredes del majestuoso edificio encierran la clave para desvelar el misterio que envuelve un asesinato sucedido hace años y que supuso el origen del asesino del cuchillo de oro.

Entre la segunda mitad del s.XIX y la primera década del s.XX, seremos testigos de los secretos que se esconden tras los muros del Gran Hotel. Amores, traiciones y asesinatos bailan entre el pasado y el presente.

Mis impresiones:

Como he comentado al principio, esta novela no me ha acabado de llegar, se lee bien, entretiene, pero no ha cumplido mis expectativas. Seguramente porque estas estaban basadas en una premisa errónea, de la que dicho de paso me habían avisado, pero que me negaba a creer. Tanto el año pasado como éste participo en el reto Cruce de caminos: negro y criminal, y en su primera edición esta novela fue catalogada directamente como negra. Los que me conocéis sabéis que el género me pierde aunque no haya todas las reseñas que me gustaría en el blog, sobre todo porque tengo algunas pendientes y son negras, pero poco a poco, no doy más de mí.

Con mis expectativas por los suelos la novela no la he disfrutado tanto como me hubiera gustado, creo que esta novela está desaprovechada en algunos temas, sobre todo en el de las desapariciones y las muertes acaecidas en el Gran Hotel, me ha parecido un poco la chiquillada de tirar la piedra y esconder la mano, o enseñarle un caramelo a un niño para acabar comiéndotelo tú.

Ambientación



Por otro lado he de reconocer que el retrato que hace la autora de finales del s.XIX, me ha gustado, ver el contraste entre las carencias de los pobres y la opulencia de los ricos, constatar como las familias tenían que deshacerse de una hija en edad de trabajar para ayudar a la manutención o en el caso de Ángela ser el único sustento del hogar, por un desafortunado accidente sufrido por su padre.  Ángela sobre todo cuando es la adolescente que se adentra en Cantaloa me tenía completamente robado el corazón, creo que la autora ha sabido crear un personaje que encandilará a la mayoría de los lectores, la ha dotado de humanidad, inocencia, bondad, una muchacha que de haber nacido en la posición adecuada lo hubiera tenido todo para ser la persona más feliz del mundo.

Justamente ese contraste entre la riqueza y la pobreza lo encarnan a la perfección Ángela y su familia y en contraposición Carlos y toda la familia Alarcón, con la que a mi me ha costado más empatizar. Pero también Clarisa y su monstruosa familia, o cualquier miembro del personal de hotel, que enfrente tenían a hombres de negocios e incluso a miembros de la nobleza. La autora nos pasea por las habitaciones de servicio donde en una cama dormían dos doncellas y por la zona noble, las habitaciones de los señores de la casa, el comedor... Las zonas de servicio perfectamente delimitadas y separadas de las de los señores, un territorio vedado a no ser que tuvieras un estatus alto dentro del servicio.

Esas diferencias se acrecentaban con los formalismos, con la importancia de que el servicio se mantuviera a las ordenes de los dueños del hotel, que no intentaran intimar con ellos, ni se cruzaran si no eran llamados expresamente. Descubrir este mundo tan distinto al de hoy en día y que a mi al menos me ha parecido muy veraz, me ha gustado y me ha mantenido pegada a sus páginas, quizás también la curiosidad por descubrir ese secreto que da titulo a la novela y que yo la verdad no he descubierto, porque el amor entre dos personas no puede ser considerado tal, sobre todo porque era un secreto más que a voces.

Personajes

Pese a no ser una novela con excesivos personajes, la verdad es que por ella circulan unos cuantos, unos más importantes que otras, algunos muy bien perfilados y otros con menos información al ser meramente accesorios, sin embargo creo que la autora ha conseguido que ninguno me sea indiferente.

Angela: Sin lugar a dudas, este es el personaje que con más mimo ha dibujado la autora, de ella conocemos su físico, las cualidades que posee, su forma de pensar, sus sentimientos, sus dudas. Sin duda, es el personaje que más evoluciona a lo largo de la novela, la veremos madurar, pasar de niña a mujer, perder el candor, enamorarse, desengañarse, la veremos llorar, reír, y sobre todo la veremos experimentar un cambio radical en su vida y es que cuando la vida golpea con dureza se lleva parte de la alegría y el candor de una persona.

Doña Mercedes: La gobernanta no es una mujer a la que se le pueda tener simpatía a primera vista, severa, dura, con la mano un poco larga. Una mujer solitaria a la que le cuesta expresar sus sentimientos, pero que se vuelca en Ángela como si fuera una madre, que dirige con mano dura el hotel incluso metiéndose en tareas que no le son propias.

Clarisa: Este personaje ha despertado en mi sentimientos contradictorios,  y más a medida que avanzaba la novela y se iban descubriendo aspectos que a mi me repelen, Puedo entender sus orígenes, sus carencias, la educación recibida, pero esa pelirroja me metió en una espiral de dudas que me costó despejar.

La familia Alarcón

Me gustaría destacar a solo dos miembros, por considerar que son un poco el alma matter en esta novela, los que más aportan.

Carlos: El hijo mayor y posiblemente el sobrevalorado, un señorito calavera que sabe aprovechar las ocasiones. Ha habido momentos en que me ha caído tremendamente mal, y es que comprendo la época en la estamos, pero no me gusta para nada el comportamiento engreído, chulesco de este personaje, que de repente y en un salto temporal desaparece sin explicar muy bien porque, bueno sí que  explica el motivo, pero yo que no he visto la serie necesitaría saber la causa.

Lucia: Este personaje me ha enternecido, ella si que tenía un secreto que guardar  y al ser descubierto desencadenó su desgracia. Su fuerte personalidad, su enfermedad y su belleza atraían y repelían a partes iguales. Creo que  a este personaje se le hubiera podido sacar mucho más partido.

Alicia: es la hija de Carlos y Teresa, digamos que es quien junto a Ángela hace de muelle entre el pasado y el presente, obsesionada con la figura de su tía Lucia, intenta hacer averiguaciones a partir de ciertos acontecimientos que acaecen en el hotel, A pesar de su importancia me ha parecido un personaje demasiado difuminado, perfilado sin esmero.

Con estas ligeras pinceladas doy por terminado el apartado de personajes, son muchos más pero no me merece la pena hablaros de todos y cada uno de ellos, sobre todo porque la única que escondía secretos no era Ángela y estos deben ser descubiertos a su debido tiempo.

Estilo

La novela se lee de forma ágil amena, supongo que a quien haya visto la serie le convencerá más que a mi, o no, quien sabe. En la novela hay un momento en que se produce un salto temporal importante, de la boda de Carlos, se pasa a escenas con sus hijos ya mayores y él desaparecido en combate, parece como que todo se precipita, como que hay prisa por acabar el libro.

A esa agilidad lectora contribuyen los diálogos que tienen un gran protagonismo, y sobre todo la dosificación de las descripciones que suelen ralentizar la lectura. La novela esta narrada en tercera persona y somos capaces de ver el punto de vista de cada uno de los personajes por nimios que sean.

La protagonista es Ángela y la novela bien podría estar escrita en primera persona, sin embargo se narra en tercera, quizá para que el narrador omnisciente consiga poner a la vista todos los ángulos posibles, comienza con una niña que ve truncada su vida por un accidente que deja a su padre incapacitado y que entra a servir a Doña Emilia hasta su muerte. En ese momento dada la precaria economía familiar tiene que buscar otra salida y esta pasa por servir en el Gran Hotel. Es allí donde se hace mujer, donde se enamora, donde sufre desengaños y la vida le da palos que ella siempre consigue superar con una sonrisa. Llega un momento en que el la novela se convierte en un flash back, el derrumbe de una pared en el sótano con sorpresa incluida, la ausencia de la dueña del hotel y un espejo que había perdido de vista hacía años abren una dolorosa puerta al pasado y este desfila con todo su esplendor.

Pasado y presente se entremezclan y de ahí posiblemente los saltos temporales que a mi me han dejado un sabor de boca agridulce y la sensación de que la novela no ha cumplido ninguna de mis expectativas, por ningunear a mi modo de ver la trama más atractiva que ofrecía.

El auge y declive del Gran Hotel se refleja a través de los éxitos y los fracasos de sus directores, en un principio Don Fernando, aunque el alma matter era Doña Consuelo su mujer, heredó el negocio Carlos el primogénito, y a su muerte las riendas las lleva Teresa su mujer, pero a mis ojos no es el establecimiento de visita obligada de los comienzos.

Conclusión:


Poco me queda añadir a esta opinión, quizás lo que a mi me ha decepcionado sea lo que más guste
a otros lectores, pero si esperas encontrar una novela negra o al menos criminal, puedes prescindir de ella porque no vas a encontrar lo que buscas.

Sin embargo si buscas una novela de amor, en ella los encontraras a raudales, el que de D.Fernando le profesa a su mujer, el de Ángela y Carlos que es lo que da nombre por lo visto a esta novela, el de Teresa por Carlos, el de Benjamin por Lucía... candidatos no sobran pero sinceramente no es lo que yo buscaba en ella. No niego que la historia entretiene que esta bien escrita, pero también es cierto que no pasará a los anales de la literatura, que a mi modo de ver fue una forma de aprovechar el éxito que estaba teniendo la serie.

Ahora te toca a ti decidir si merece la pena dedicarle tu tiempo, porque para gustos los colores y lo que a mi no me ha convencido a ti puede parecerte lo mejor de la novela.

Retos: 

12 meses, 12 libros

25 españoles

miércoles, 15 de enero de 2014

Perdida en...



Estoy perfilando reseñas, pero las cosas  van más lentas de lo que me gustaría por ese motivo os presento mi nueva lectura. Un autor que me apasiona aunque sea polémico, un autor que tiene gran parte de la culpa por no decir toda, de que yo me dedicara al periodismo y de que lo abandonara al no poder ejercer mi carrera con libertad... Un autor del que tengo libros pendientes de leer pero que no he podido menos que abalanzarme en la biblioteca sobre su última novedad.

Y si habéis leído bien, me quejo del montón de pendientes que anidan  en mis estanterías y sigo frecuentando la biblioteca pública y en las próximas reseñas veréis que últimamente estoy pecando mucho, que soy una reincidente compulsiva. Pero es que si me guiñan los ojos no puedo dejarlos allí como si tal cosa, me los tengo que llevar a casa.

Sin más rodeos paso a presentaros un libro que he comenzado hace unas horas, en el viaje de vuelta en tren, y que ya ha conseguido picar mi curiosidad.


Autor: Arturo Perez-Reverte

Título: El francotirador paciente

Editorial: Alfaguara

Nº Páginas: 302


Así comienza...

Eran lobos nocturnos, cazadores clandestinos de muros y superficies, bombarderos sin piedad que se movían en el espacio urbano, cautos, sobre las suelas silenciosas de sus deportivas. Muy jóvenes y ágiles. Uno alto y otro bajo. Vestían pantalones vaqueros y sudaderas de felpa negra para camuflarse en la oscuridad; y, al moverse, en las mochilas manchadas de pintura tintineaban sus botes de aerosol provistos de boquillas apropiadas para piezas rápidas y de poca precisión . El mayor de los dos tenía dieciséis años. Se habían  conocido en el metro dos semanas atrás, por las mochilas y el aspecto, mirándose de reojo hasta que uno de ellos hizo con un dedo, sobre el cristal, el gesto de pintar algo. De escribir en un muro, en un vehículo, en el cierre metálico de una tienda.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Un refugio para Clara. Marta Estrada

Cada día me gusta más la colección Ancora y Delfín de Destino, no ha habido titulo que me haya decepcionado, y ya se ha convertido en una apuesta segura dentro de mis lecturas. Cuando vi esta novela no se muy bien que me atrajo de ella, la portada es preciosa sí, pero tampoco nada llamativa, la sinopsis no revela muy a las claras por donde puede ir la novela, sin embargo, ya podía yo entrever que en ella la superación sería un baza muy importante, lo que no supe adivinar es quienes serían los protagonistas de esta historia de superación, yo apunté hacía una niña de siete años que ve como su vida cambia a raíz de un accidente y sin embargo erré el tiro...

La novela ha durado en mis manos a penas dos días, el frío y la lluvia me confinaron en casa el fin de semana, si a ello añadimos que mis chicos estaban celebrando la fiesta de la patrona de los músicos, ante mí se abrieron muchisimas horas y la televisión no me suele distraer. Sin darme cuenta las hojas iban pasando, la historia se iba desgranando con sus altibajos y los ojos iban acusando el cansancio, mire de reojo el reloj y saltaron todas mis alarmas, le estaba robando horas al sueño y al día siguiente lo iba a pagar bien caro. A regañadientes cerré el libro y decidí terminar las escasas páginas que me separaban del final el domingo, ¡Y vaya si lo hice!

He disfrutado mucho de esta novela que me ha tocado la fibra sensible en más de una ocasión, me ha hecho entristecerme, dudar, reír y soñar  que con esfuerzo todo es posible. Las minusvalías no siempre son insuperables, pero el tesón de la persona y el ambiente que tiene alrededor es muy importante. Este libro sin duda ha supuesto para mi una lección y supongo que para muchos más lectores, además de adentrarme en un universo que aunque no me es del todo desconocido, tampoco conocía en su profundidad.

La autor@:

Marta Estrada nace en Esplugues de Llobregat en 1967,  invidente desde los 11 años por un
desprendimiento de retina, ante si se abrió un mundo completamente distinto, el de la literatura, obligada a pasar muchas temporadas en el hospital su padre empezó a leerle para hacerle más llevadera la convalecencia, y poco a poco despertó en ella la pasión por escribir. Sus primeros relatos los escribió con tan solo 12 años.

Al llegar a la edad adulta, compaginar su trabajo en la ONCE, con el cuidado de su familia, le fue complicando la dedicación a la escritura, esta novela es  fruto de muchos años de trabajo, y del empuje de un amigo periodista que le animó a continuar, a partir de ese momento dotó de contenido la historia, y en año y  medio la tuvo terminada. De momento no tiene previsto dedicarse a la literatura de forma profesional, prefiere escribir sin la presiona de tener que poner un plato en la mesa, pero tres proyectos le van rondando la cabeza, a saber cual de todos terminará convertido en novela.

Argumento:

Tras escribir tres veces la sinopsis y darme cuenta de que desvelo demasiado, he optado por transcribir la que ofrece la editorial, revela mucho menos que yo, y al menos a mi me hizo morder el cebo y pasar un buen rato sumergida entre las líneas de esta novela de superación personal, de dolor y mucha esperanza.

Una tarde de lluvia, Clara pierde el control del coche que conducía provocando un accidente que dejará a Belén, su hija de siete años, parapléjica. Las horas en vilo en el hospital, los días en coma, los meses de rehabilitación intentando que la vida de la pequeña consiga algo de normalidad, le revelan a Clara que puede sacar fuerza no sabe de dónde para afrontar la tragedia, pero a la vez, la van sumiendo en un estado de agotamiento y culpa que su ex marido, absolutamente insensible a su dolor, aviva y alimenta.

Unos días de excursión del colegio de Belén le permiten finalmente tomarse un respiro y Clara emprende un viaje a un lugar del Pirineo donde encontrar un poco de paz. Pero una tormenta de nieve la hace tomar el rumbo equivocado y la obligará a refugiarse en la cabaña de hombre arisco y taciturno, Éric, quien a pesar de ofrecerle su ayuda resulta molesto con su presencia. Ese tiempo en la cabaña, aislados del mundo, serán días de confesiones mutuas, de pequeñas y grandes complicidades entre dos seres heridos pero con una férrea voluntad de vivir.

Y también serán días de grandes descubrimientos, de los cuerpos y de los corazones, y de la revelación de que no existe nada más erótico que el amor.

Impresiones:

Que no os asuste la palabra erótico de la contraportada, porque no es ese el género en el que se circunscribe, y además bien leída la frase da la medida de lo que hasta ahora se ha estado catalogando como novela erótica. Con ello no vamos a negar que no haya sexo, pero como en cualquier novela de antes de estallar el boom.

Si tengo que describir con una sola palabra esta novela, sin duda alguna utilizaría SUPERACIÓN, si en mayúsculas, porque, sobre todo eso, es lo que vamos a encontrar  entre sus páginas, y una visión optimista a pesar del dolor que se desprenden de sus páginas de las adversidades, todas ellas superables si al lado cuentas con la persona adecuada.

Poco conocía yo de esta novela antes de sumergirme entre sus páginas y fui poco a poco descubriendo los ases que la autora se iba guardando en la manga, y os aseguro que para mí ha sido una delicia y sobre todo una sorpresa.

Paralela a la superación encontramos el tema de las minusvalías, aunque ello es accesorio, simplemente porque la trama reclamaba profundidad, y lo trata desde el conocimiento, desde los muchos obstáculos que seguro que como invidente se ha encontrado por el camino, pero huye de lo conocido, y se documenta sobre otras dos minusvalías que trata con respeto, pero nunca con conmiseración, habla desde el conocimiento, aunque no desde la experiencia y es algo que agradezco profundamente.

Sin embargo como bien apunta Clara, no solo se trata de aquellas personas que sufren deficiencias fisicas o síquicas, están aquellos disminuidos sociales, aquellos que oyendo con claridad, solo oyen lo que les conviene y hacen oídos sordos a todo los demás, aquellos que no respetan las rampas y ponen obstáculos insalvables tanto para parapléjicos, como para invidentes, y en la órbita de todo ello, una critica social, la ley de accesibilidad y yo me atrevería a decir que de dependencia que al no estar desarrolladas se convierten en papel mojado, dejando de nuevo a los más "débiles", en desventaja. Y como habréis visto he puesto débiles entre comillas, porque estas personas sacan fuerzas de donde los demás no podemos, desarrollan sentidos que los llamados capacitados ni sabemos que existen y nos dan en ocasiones una lección de humildad que bien tendríamos que aprender.

Comenta la autora que su intención no era hacer una novela en la que las minusvalías fueran las protagonistas, y doy fe de que lo consigue, están ahí flotando, pero de forma positiva, con un rayito de luz o esperanza que es impresionante, porque son ante todo personas, y como tal hay que tratarlas.

Personajes

En esta historia de superación, dos son los personajes que destacan y uno el que ofrece mayor luz, y a ellos les voy a dedicar unas ligeras pinceladas porque deseo que descubráis la historia poco a poco.

Clara: Segura de sí misma, y emprendedora, tiene la mala suerte de casarse con un hombre cínico que se dedica a minar su confianza y su autoestima. Tras la separación se ve obligada a seguir tratando con él por el bien de su hija y cada vez ejerce una influencia más negativa sobre su síquico, y todo ello se agrava en el momento en que Clara pierde el control de su coche condenando a su hija a una silla de ruedas.
A partir de ese momento, se convierte en una mujer insegura a la que su ex marido manipula a su antojo, a parte de no ayudarle a soportar las cargas de trabajo que le imponen el nuevo estado de su hija.

Eric: Quizá el personaje más profundo, el que está mejor plasmado, el que emana más humanidad, y rezuma más dolor. Y ello tiene que ver con unos fantasmas o sombras que arrastra desde el pasado, que lo han convertido en un hombre arisco y taciturno que se aisla socialmente. Las reflexiones de Éric no tienen precio, aunque nos será complicado comprenderlo hasta que no nos revele que le hace sufrir de ese modo.

Con este personaje es con el que más he empatizado, conozco el mundo de la sordera,  y con él he aprendido cosas que algún día quizás me puedan ser útiles para asesorar a personas que como él se ven confinadas a un mundo de silencios, y sin embargo personas tan intuitivas, y humanas. Es el personaje que más avanza, el que más cambia a lo largo de la narración y el que más arriesga.

Bélen: Una niña  como tantas otras, charlatana, mimosa y un tanto vaga... una niña que vive en un hogar desestructurado y que prefiere estar con su madre, que con su padre, quizás por eso la tarde del accidente desplegó toda su locuacidad y toda la artilleria para no quedarse con él, sin tener en cuenta de que la lluvia convertía la conducción en un hecho peligroso, y quizás también por ello contra todo pronostico se desato el cinturón de seguridad momentos antes de que su madre perdiera el control del coche.

A pesar de estar en una silla de ruedas, Belén nos da una lección de optimismo difícil de desdeñar, no ha perdido la alegría y pretende hacer lo mismo que los demás, solo lamenta no poder bailar, porque como bien dice ella correr y caminar lo hace aunque de otra forma. Parece más afectada Clara por el estado de la niña que ella. Y la explicación quizás más lógica la ofrece Éric, quien también se encontró con una discapacidad sobrevenida.

Y aunque hay muchos más personajes, me quedo con estos tres, ellos serán los que más sensaciones nos causaran, unas veces lograremos empatizar con ellos y otras no tanto, salvo en el caso de la niña que siempre nos enternecerá. Creo que es una novela para ser disfrutada y paladeada, para sumergirnos en un mundo que a la mayoría de los lectores le vendrá de nuevo, para conocer realidades que poco tienen que ver con las que tenemos y para mirar con otros ojos a todas aquellas personas que padecen una discapacidad.

Pero sobre todo para aprender que cualquier adversidad tiene que ser enfrentada, y que con algún apoyo al lado puede ser superada, para darnos cuenta de que hemos de respetar las rampas, y no hemos de prejuzgar a las personas por las apariencias sensoriales, porque podemos equivocarnos. Una novela que destila una gran humanidad y sensibilidad, un ejemplo de superación ante los problemas que la vida nos va colocando delante. Porque en esta partida de póquer no siempre les llegan buenas manos a los protagonistas.

Escenarios
 No voy a negar su importancia en la novela, porque si no se da la coyuntura necesaria, nada hubiera podido desarrollarse de esa forma, los acontecimientos se hubieran sucedido seguramente en otro orden y entre los protagonistas no se hubiera dado tanto intimismo, nada como la soledad que los arrastra para que el acercamiento haya sido posible.

 La novela se desarrolla casi toda en los Pirineos, en una cabaña aislada y con una nevada impresionante. Por ese motivo la desolación y la soledad se convierten en protagonistas de la novela, encubiertas eso sí, presentes en los ánimos de los dos personajes principales, que se ven obligados a silencios prolongados, al desconocimiento de sus propias realidades, y el viento, la blancura de la nieve y el fuego del hogar que los reconforta, se convierten en claves en el devenir de la trama.
Pero también podremos pasear por un pueblo rural navarro, y conocer el carácter de sus gentes, el poco tacto que destilan, reflejo del que muchos de nosotros también destilamos, lo que pasa que en una ciudad pasa mucho más desapercibido, las personas van  mucho más lo suyo.
Y como colofón la gran ciudad, y no una cualquiera, Barcelona, ciudad apabullante donde las hayan y  más para una persona acostumbrada a la soledad, a la tranquilidad y no digo al silencio porque no procede. Sin duda alguna todo un mundo a descubrir al alcance de la mano.

Curiosidades

Ya he  comentado que el mundo de las personas con escasa audición o carente de ella no  me es desconocido, me gusta estar al día y si no he aprendido la lengua de signos es porque pocas veces he tenido contacto con sordo mudos y aún así he sabido vencer los obstáculos.

Reconozco que aunque no se hacer volar mis manos, y en el futuro me gustaría aprender, ellos se hacen entender porque aunque sus cuerdas vocales no emitan voz, vocalizan, tan solo tienes que ser capaz de leer sus labios, y os aseguro que es muy útil.

Cuando leía la novela me extraño no ver en la casa de Eric ninguna de las señales luminosas que suelen utilizar las personas con sordera, suelen  ser luces rojas en lugares estrategicos de la casa, que avisan de cuando suena el timbre, el teléfono...   Pero no por ello Éric estaba incomunicado, hubiera sido un error que la autora no podía cometer teniendo ella misma una discapacidad.

Ante mi se abría todo un mundo nuevo el de los perros señal, y ha hecho mis delicias, os puedo asegurar que aunque no lo he puesto en el apartado de personajes o protagonistas, el perro lo es por derecho propio, destila humanidad, y un cariño  impresionante, al mismo tiempo es la forma con la que su amo se comunica con los elementos sonoros, es el perro quién les lleva a ellos.

Tan solo voy a apuntar este hecho porque el propio Éric lo explica muy bien en la novela y vale la pena sumergirse entre sus páginas, avanzar poco a poco y descubrir el mundo que se abre para una personas con discapacidad auditiva y las personas de su entorno.

Sólo me queda añadir lo real y humano que me ha parecido el personaje de Éric, con el que no siempre seremos capaces de empatizar porque no vivimos una situación  como la suya, a mi me ha costado menos porque muchas de sus reacciones no me eran desconocidas, y las he podido encajar aunque con un mohín de labios...

Conclusión

En un refugio para Clara vas a encontrar una novela de amor, del amor más puro y comprometido, a la par que una novela de superación, en la que dos personas que arrastran heridas del pasado, van a aprender a respetarse, a dialogar y a utilizar los silencios en la conversación. Es una novela de confidencias, de mucho dolor y adversidad, que les hace resurgir de sus sombras y darnos un rayito de esperanza, porque todo se puede superar con la persona adecuada a tu lado.

Quizás a través de esta novela podamos aprender a ver las discapacidades de otra forma y cambiar las miradas de conmiseración por otras de admiración, las que merecen todas aquellas personas que a pesar de no tener todos sus sentidos son capaces de seguir adelante, superarse a si mismas y darnos una lección de humanidad, y humildad que bien nos vendría a todos aprender, así seguro que no pondríamos más obstáculos en su camino de los que ya de por si tienen en su día a día.

Tan solo me queda desearos una feliz lectura a todos los que decidáis adentraros en el mundo de Clara y Éric


Retos

25 españoles
de la A a la Z: E

lunes, 14 de octubre de 2013

Mermelada de naranja amarga. Ana Vara de Rey

No tengo remedio, con la cantidad de libros que tengo en casa por leer el otro día fui a la biblioteca a buscar los que mi hijo necesita para este trimestre en el instituto y me vine para casa con este librito. Y uso el diminutivo porque tiene muy pocas páginas, 175 páginas, y una historia muy triste, intensa y profunda, que se desarrolla entre la actualidad y esa etapa de nuestra historia que muchos todavía no pueden olvidar y otros los más jóvenes no conocen, porque se evita a toda costa en los temarios.

Me gustan mucho los libros que mezclan la cocina, los platos y las elaboraciones con una historia, y este es uno de esos libros que hace mis delicias, aunque sinceramente me esperaba mucho más protagonismo de la parte gastronómica, y con ello no quiero decir que no tenga importancia, si no que no ha tenido la que a mi me hubiera gustado. Aún así recomiendo acercarse al libro con el estomago lleno, por aquello de evitar picar entre horas.

Me gusta la mermelada y cuando tengo tiempo me gusta recrearme ante unas tostadas, sin embargo la de naranja amarga no está entre mis favoritas, por no decir que no me gusta, pero ello no impidió que me llamase la atención el titulo y como no la portada. En ella se resume muy bien el libro, en la parte superior podemos ver el protagonismo de los aviones militares, franqueos de cartas y la cocina. En la parte de abajo encontramos las naranjas, de una variedad poco corriente, que tienen un zumo rojizo más atractivo que bueno, al menos para mi paladar, yo vivo en una zona de mucha naranja y tengo mis preferencias.

Autor@


Ana Vara de Rey (Madrid, 1960) dedicó sus estudios universitarios al Arte, las Antigüedades y la
Fotografía. Especializada en tasaciones, creó un taller de restauración y una escuela en donde estuvo impartiendo clases desde el año 1995 hasta el año 1997. En ese año sus reportajes fotográficos alcanzaron gran éxito. Un año más tarde abandona las antigüedades y se especializa en la fotografía redactando al mismo tiempo los textos de sus reportajes.
Durante casi tres años, desde 1999 a mediados del 2001 vivió en Palma de Mallorca en donde trabajó como redactora y fotógrafo para el periódico Palma Kurier, la revista Illespres de contenido cultural y Balearic, publicando en todas ellas diversos reportajes de contenido cultural y ambiental. Allí trabó amistad con algunos pintores y escultores de la isla para quien realizó diversos catálogos de sus obras y exposiciones. Política, entrevistas, decoración, gastronomía, viajes, vida social, son algunas de las áreas en las que ha trabajado con profesionalidad. Su labor como fotógrafa le ha llevado a recorrer medio mundo por los cinco continentes.

En 2001 se traslada de nuevo a Madrid como directora de la revista Hoteles y Estilo de Vogue, puesto que ocupa en la actualidad. Sus reportajes y fotos han sido publicadas en revistas de España y otros países como Alemania, Francia, Italia, etc. y en cabeceras como Hola, Nuevo Estilo, Casa y Campo, Paris Match, Vivir en el Campo, Diseño Interior, GeoSaison, Mi Casa, GQ, etc.
Vara de Rey, hija de un piloto y Teniente de la División Azul, publicó en 2011 la novela Mermelada de naranja amarga, utilizando anécdotas y relatos de su padre para complementarla.

Argumento


Patricia es una licenciada en económicas que a la muerte de su abuela recibe su libro de recetas. Marisa fue una mujer especial, enferma desde su infancia supo mantener su familia unida y tenía predilección por una de sus nietas, Patricia, con la que siempre cocinaba y le enseñaba trucos.

Embarazada y con el proyecto de montar una empresa de catering, Patricia se da cuenta que entre las hojas del recetario, hay algo más que ingredientes y elaboraciones, allí se encuentra la historia de la abuela y ella se propone escribirla, pero el proyecto se le pone cuesta arriba, no sabe muy bien como afrontarlo y necesita ayuda.

Poco a poco irá descubriendo quién fue su abuela Marisa, que secretos ocultaba, y sobre todo se encontró buceando en los primeros años del franquismo, cuando España envió a sus soldados a Rusia a combatir el comunismo al lado de Alemania.

Una novela preciosa, intensa, en la que Patricia irá reconstruyendo receta a receta el pasado de su abuela, los secretos que escondió, el amor tan intenso que profeso a su familia, la gran humanidad que destilaba y los valores que atesoraba.

Impresiones


Como os he comentado me sedujo la portada, ese aroma a cítrico que revelaba y sobre todo esas fotografías antiguas que tanto prometían. Y para ser sincera la novela me ha gustado muchísimo a pesar  de que en ciertos momentos se me ha hecho algo dura, como la vida misma, como la guerra, como las ausencias que se respiran en cada línea.

La historia se desarrolla en dos tiempos, el presente en el que Patricia lucha por escribir la historia de su abuela, mientras vive los últimos meses de su embarazo. Y el pasado en el que se movió Marisa, la verdadera protagonista de esta historia. Un pasado bastante reciente en el que hace a vuelo de pájaro un recorrido por la guerra civil española y sus carencias y por los primeros años del franquismo en los que el régimen en busca de apoyos se alinea del lado de Alemania para combatir el comunismo incipiente en Rusia.

Muchos muchachos de la División azul partieron hacía allí con la ilusión de servir a su patria, unos convencidos de lo que hacían, otros huyendo del desamor, o el desengaño, las condiciones climáticas que encontraron fueron duras, la superioridad del enemigo apabullante y los medios con los que contaban bastante escasos. Los soldados españoles venían de una guerra y eran buenos en lo que hacían, temerarios y muy bien valorados por los alemanes, muchos se dejaron la vida en el campo de batalla y otros en los campos de concentración, los héroes regresaron sanos y salvos y otros siendo una sombra de sí mismos.

Todo ello queda plasmado en esta novela a través de dos hombres que amaron a una misma mujer, uno marchó a la guerra convencido, era aviador y regresó como un héroe, el otro lo hizo huyendo de una mentira, de un desengaño amoroso, y no tuvo tanta suerte. Marisa fue esa mujer a la que ambos amaron y se sintió responsable de que Ernesto se alistará en el ejército, y toda la vida la dedicó a buscarlo cuando lo dieron por desaparecido.

Personajes


La verdadera protagonista de esta novela es Marisa, una mujer fuerte e integra como pocas, una mujer que desde pequeña ha tenido que convivir con los fuertes dolores de una pierna enferma, en una familia desestructurada en la que el padre era un vividor, la madre depresiva y las cuatro hijas estaban al cargo de la  tata, hermana de su madre.

Desde pequeña fue diferente, tenía una gran alegría que contagiaba, no tenía miedo al peligro, y fue muy independiente, a pesar de su cojera era hermosa y tenía sus pretendientes. Un error echó por tierra sus planes de boda, su novio se marchó a Rusia y a ella los remordimientos y la culpa le acuciaron de por vida.

Dado por desaparecido su prometido resolvió casarse con un aviador, y con el tuvo cuatro hijos, una vida plena, e intentó dar a su familia lo que ella no tuvo en su niñez. En torno a las recetas y la comida iba tejiendo sus recuerdos, unos dulces y otros amargos, recetas que hacía con alegría y gusto y otras plagadas de silencios. En torno a los fogones la guerra revivía, y la tristeza la embargaba, y todo ello lo vivía de primera mano su nieta, la que trasteaba con ella entre cacerolas y respetaba sus silencios al tiempo que se sumergía en los recuerdos que compartía.

La vida de Marisa es intensa, plena y feliz, una mujer que supo hacerse a sí misma, levantarse cuando las calamidades la derrumbaban, una mujer decidida, valiente, y con unos valores impresionantes, solo por conocerla merece la pena acercarse a esta novela.

Y a pesar de que esta llena de secundarios de lujo, tan bien trazados como ella misma, si no quiero desvelar parte de la trama tengo que esconderlos y dejar que los disfrutéis vosotros, si a acaso destacar a Patricia, que es quien nos cuenta la historia, la nieta que al curiosear entre las recetas se da cuenta de que junto a cada una de ellas hay un retazo de la vida de su abuela, un recorte de periódico, una poesía, una carta, y con todo ello va uniendo las piezas del puzzle, va conociendo a otras personas importantes en la vida de su abuela y sobre todo comprendiendo el porque de tantos silencios, lágrimas y tristeza y también el porque de muchas decisiones tomadas por  Marisa.

Entre bastidores


De esta historia me ha sorprendido todo, supongo que siempre se puede aprender un poco más, y poco sabía de esos valientes que lucharon en Rusia en contra del comunismo, pero lo que más me ha sorprendido poco después de terminada la novela, cuando he investigado a la autora es que el personaje del marido de Marisa está inspirado en su propio padre, que fue piloto de aviones militares y participó en la lucha. 

Y digo que me sorprendió porque era muy veraz lo que se contaba de tierras soviéticas, muy bien retratado el frío, el hambre, el miedo, la incertidumbre, los bombardeos enemigos, la superioridad numérica, pone tanta pasión en la historia que me sorprendía que fuera fruto solo de una investigación, pero contaba con una fuente de primera mano, un hombre que seguro que en más de una ocasión le ha hablado de aquellos días, de un hombre que guardó los secretos que tenía que guardar y seguro supo respetar los de los demás.

Porque aunque he preferido no hablar de los personajes, si uno esta dibujado con esmero y cariño, es el del abuelo de Patricia, el marido de Marisa, un hombre que a buen seguro es el alter ego del padre de la autora.

La editorial 


Esta novela esta editada por El Maquinista, una editorial pequeña, pero con títulos muy interesantes, quizás la que yo más conocía era sección romántica, pero ya sabéis que no me inclino mucho por este género, me ha sorprendido con esta novela y la verdad es que me iré acercando poco a poco a otros títulos que me llamen la atención.

Lástima que las editoriales pequeñas no tengan la misma visibilidad en bibliotecas, librerías  e hipermercados que otras con más calado, porque estamos perdiendo la oportunidad de conocer historias bonitas, bien contadas que llegan para quedarse en los corazones del lector.

He intentado investigar sobre esta editorial y  tan poca es la información que he conseguido que no merece la pena compartirla, pero si que me gustaría dar a conocer el sello a aquellos de vosotros que como yo solo conozca la parte romántica de la editorial.

Conclusión


No nos encontramos ante una novela de la guerra civil, o no ante una más, porque solo nos ofrece retazos para que podamos comprender la personalidad de Marisa, se centra más en esas campañas realizadas en Rusia, porque los remordimientos atormentaban a esta mujer, y ahí si se explaya, nos cuenta la forma en que atacaban tanto los españoles como los rusos y es muy descriptiva.

Pero sobre todo esta novela nos da una lección de humanidad y valores que se van perdiendo. No es lo que yo esperaba, porque la comida es una excusa para reconstruir la vida de Marisa, sin embargo puedo decir que me ha gustado muchisimo, que cada segundo que tenía libre se lo dedicaba, que ha habido momentos muy duros porque he empatizado  mucho con la verdadera protagonista de esta novela. Porque la parte del presente, es también bastante dura y se las ausencias duelen, y sin embargo Marisa da lecciones de entereza, de saber estar, de resurgir cual ave fénix.

Al final del libro encontraremos todas las recetas a las que hace mención a lo largo de la historia, con lo cual podremos enfundarnos el delantal y trastear con las cacerolas si nos apetece, sin embargo es imposible olvidar al menos en un primer momento que sensaciones unen a Marisa con cada plato. ¿Adivináis que receta es la que la define a ella?... venga no es tan difícil

Retos

25 españoles

domingo, 29 de septiembre de 2013

El tiempo entre costuras. Maria Dueñas

Siempre me he considerado lectora de tochos, de lo que yo llamo novelas de largo recorrido, con muchas páginas y un peso tan exagerado que acarrearlas en el bolso supone un suplicio para nuestro sufrido cuello y no menos esforzados hombros.

Novelas en las que los personajes a fuerza de acompañarnos infinidad de horas, terminan siendo parte de la familia. Unos llegan para quedarse en nuestro corazón, otros sin embargo, son reemplazados por otros más carismáticos, más sensibles, mejor dibujados...

Pero últimamente reconozco que me dan miedo, tengo tanto por leer que cuando afronto una novela de este tipo no la disfruto tanto como antes. De ahí que las estanterías giman de tanto peso acumulado, la madera se combe y amenace con dar con los lomos de mis novelones en el suelo.

El verano es un buen momento para abordar este tipo de lecturas, el intenso calor del mediodía invita a buscar un sitio fresco, al descanso y al disfrute de una buena novela y si esta nos acompaña durante muchos días mejor, por la vagancia de volver a elegir un nuevo compañero de viaje.

Por ello me animé a participar en el simpático reto Desafía tu estantería que propuso Aniway, y esta es mi tercera lectura, y supongo que última reseña, porque dudo que pueda terminar mi cuarto libro antes de que este finalice. Como ya comenté cuando me apunté me asustaba aventurar títulos, porque me conozco y sabía que se podían colar  otros, y no se me ha colado ninguno, solo he invertido el orden de lectura y ello junto con un final de agosto complicado y un principio de septiembre no menos ajetreado me ha impedido culminar el reto del modo que a mí me hubiera gustado.

Recién terminado Dime quién soy, mis ojos se posaron en una de esas baldas que acusan el exceso de páginas, y El tiempo entre costuras me miraba insistentemente, me apetecía mucho leerlo pero por otro lado en mi cabeza se repetía cual moviola un comentario que había leído no recuerdo ahora en que blog, que aseguraba que ambas novelas eran muy parecidas y que había que dejar pasar el tiempo, y eso es precisamente lo que yo no tenía, ya había decidido incluirla en el reto y a pesar de tener otras candidatas no quería dejarla para otro año, sobre todo con la serie en puertas.

Pero como os comenté cuando os presente la lectura que ocupaba mis horas de ocio yo le encontraba poco parecido y una vez finalizada la lectura y reposadas ambas  sigo reafirmándome en mis impresiones. También confieso que me alegro de haber dejado pasar el boom que catapultó a esta novela a la lista de las más vendidas, porque mis expectativas estaban tan desorbitadas que me temo que habría terminado defraudandome, como a muchos lectores que han terminado reconociendo que la novela es buena pero no tanto como pensaban. Y con ello no quiero decir que la novela no me haya gustado, si no que no es bueno encarar una lectura cuando se espera demasiado de ella, puede que lo que encontremos no esté a la altura de lo que habíamos pensado.

Cuando uno lleva mucha novela histórica leída, y mucha de ella soberbia, clásicos incluidos, termina colocando a las letras en su lugar, y esta es una buena novela, con un personaje entrañable que llega para quedarse,  pero también pienso que se ha sobredimensionado su valía de ahí que la segunda novela de la autora no haya terminado de convencer al publico.

La autor@


María Dueñas nace en Puertollano, en 1964, es doctora en Filología Inglesa y profesora titular en la
Universidad de Murcia, actualmente en excedencia. Ha impartido docencia en  universidades americanas, es autora de trabajos académicos y ha participado en múltiples proyectos educativos, culturales y editoriales. Publica El tiempo entre costuras en 2009, novela que ha sido traducida a más de veinticinco lenguas y ha cautivado a lectores y críticos convirtiéndose en un gran éxito editorial.

En 2012 María apuesta por la historia de otra mujer en Misión Olvido, y en 2013 verá la luz una adaptación para la pequeña pantalla de la novela que la catapultó a la fama.

Argumento:


Escribir el argumento de esta novela me parece una tarea harto complicada, por cuanto la trama toca varios palos. Me ha gustado la que presenta la editorial, capaz de picarte el gusanillo para que te acerques a la historia, pero sin desvelar nada  importante, así que la comparto con vosotros, porque si algo no se puede mejorar, lo inteligente es dejarlo como está.

La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses previos al alzamiento, arrastrada por un amor desbocado hacia un hombre  a quién apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger, una ciudad mundana, exótica y vibrante donde todo lo impensable puede hacerse realidad. Incluso, la traición y el abandono.

Sola y acuciada por deudas ajenas, Sira se traslada a Tetuán, la capital del Protectorado español en Marruecos. Con argucias inconfesables y ayudada por amistades de reputación dudosa, forja una nueva identidad y logra poner en marcha un selecto atelier en el que atiende a clientas de orígenes remotos y presentes insospechados.

A partir de entonces, con la contienda española recién terminada y la europea a punto de comenzar, el destino de la protagonista queda ligado a un puñado de personajes históricos entre los que destaca Juan Luis Beigbeder, el enigmático y escasamente conocido ministro de Asuntos Exteriores del primer franquismo, su amante, la excéntrica Rosalinda Fox, y el agregado naval Allan Hillgarth, jefe de la inteligencia británica en España durante la Segunda Guerra Mundial. Entre todos ellos la empujarán hacia un arriesgado compromiso en el que las telas, las puntadas y los patrones de su oficio se convertirán en la fachada invisible de algo mucho más turbio y peligroso.

Impresiones


Cuando una novela ha despertado en mi expectación y me ha dejado un buen sabor de boca tengo miles de palos que tocar y de los que hablar, la diseccionaría hasta analizar cada gesto, pero eso además de aburrido para el lector, supondría un golpe para quién quisiera acercarse al libro pues seguro que revelaría cosas que ha de descubrir en el momento preciso para que cause la impresión deseada.

Cómo tenemos tanta afición a encuadrar las novelas en un género y estas últimamente tienen tantas mezclas, lo primero que me he encontrado es con la dificultad de encuadrar El tiempo entre costuras. Podría tratarse de una novela histórica, porque se encuadra en un momento históricamente conocido por casi todos, y tiene personajes reales que se han ficcionizado de una forma muy veraz. Pero al mismo tiempo podríamos encontrarnos ante una historia de amor y desamor, porque ambos se dan la mano de vez en cuando, con ello no podríamos llamarla romántica, porque nada más lejos de los clichés del género. Pero también tiene una trama oscura, que si bien no se puede llamar negra, si que podría encuadrarse dentro de la criminal, puesto que la confabulación, la traición y el espionaje más sutil se dan cita en las más de 600 páginas de esta novela.

Cuando tantos palos se tocan la novela tiene el éxito asegurado, porque siempre hay un motivo para acercarse a ella, si no es el periodo histórico en el que se encuadra, es las historia de amor, y si no las aventuras que corren los personajes. Creo que María Dueñas ha sabido guardar un equilibrio entre todos los géneros, y ha sabido construir una novela que te atrapa desde la primera línea, puesto que como mínimo te deja noqueado.

Escenarios


No se puede decir que El tiempo entre costuras sea una novela paisajística de esas que tanto abundan en los últimos tiempos, parece que en la literatura como en otros ámbitos también las modas mueven montañas, pero si puedo afirmar que los escenarios en los que transcurre son muy importantes y están dibujados con esmero, quizás porque la autora contaba con fuentes que habían residido en el Protectorado español y eran de su absoluta confianza, y me estoy refiriendo a su familia.

La novela comienza en Madrid, en los años previos al alzamiento, una ciudad que comienza a verse asediada por las carencias, por el hambre y la pobreza, en esa ciudad vive Sira con su madre Dolores, en ella está haciendo planes de boda con un hombre del que no está enamorada, pero que le puede dar estabilidad,  y al cerrar el taller de costura en el que trabajaban madre e hija comienza a hacer otros planes de vida.

Una vida que se ve arrollada cuando conoce a un hombre poco recomendable, que le hace abandonar sus planes de futuro y la traslada a Tánger. El retrato frívolo que ofrece de la vida de ambos personajes se supone que es el que llevaban la colonia de extranjeros en Marruecos, una vida despreocupada, viviendo a todo tren, mientras en Madrid en particular y en España en general la gente lo estaba pasando mal.

María Dueñas nos ofrece a grandes pinceladas un retrato del Tanger de los años 30. Pero por muy bonita que fuera la vida, siempre llega un momento en que la realidad se impone, y Sira lo acusa de la peor forma posible, sola en un país que no conoce y en el que no ha hecho amigos, y acuciada por las deudas del que creyó el hombre de su vida.

La historia pasa a desarrollarse en este momento en Tetuán, Protectorado español en Marruecos, y si minucioso fue el retrato de Tánger, no menos lo es el de esta ciudad en la que es posible conocer la Medina, la forma de vida de los árabes y la de los españoles que allí residían, las carencias que pasaban y como se las ingeniaban para día a día ir sobreviviendo, porque no solo se pasaba necesidad en España. Paseando de la mano de María Dueñas uno se hace la idea de como debió ser la vida de Sira, de la Matutera y de un sinfín de personas, unas afincadas allí por no poder regresar a España y otras por elección.

La trama vuelve a Madrid después de la victoria de los nacionales, y nos pasea por sus calles tan distintas de las que Sira dejó atrás unos años antes, y por los círculos del poder, por los salones de las casas de costura, por el hipódromo, lugares que Sira jamás habría visitado de seguir siendo aquella aprendiz de modista que un día se lió la manta a la cabeza y lo dejó todo por amor.

Y en una nueva vuelta de tuerca se traslada a Portugal, que retrata con el mismo esmero y es que María Dueñas maneja las descripciones a la perfección hasta el punto de llegar a pasear mentalmente por cada rincón que dibuja en su historia.

Personajes


Y si importantes son los escenarios donde se desarrolla la trama no menos lo son los personajes que por ella deambulan, unos ficticios y otros reales, y nos recuerda María que ha intentado mantener los hechos tal y como acaecieron y no alterar la biografía de estos personajes.

De ficción

Comenzaré pues por los personajes que son fruto de la imaginación de la autora,  que perfila con esmero tanto los principales como los secundarios. Por sus más de 600 páginas desfilan muchisimos por lo que intentaré reflejar aquellos que por una razón un otra han dejado huella en mí.

Sira Quiroga: Hija de madre soltera, Sira no ha echado nada de menos en su infancia, ni siquiera la presencia de un padre, su madre valiente como pocas ha sabido sacarla adelante, inculcarle unos valores y procurarle un empleo digno. Sira comienza como aprendiz de modista y pronto se revela una digna sucesora de su madre, sin embargo la vida comienza a ponerse cara, el taller tiene cada vez menos clientas y un día cierra sus puertas.

Su vida se pone patas arriba cuando conoce a un vividor, que le hace cambiar todos sus planes, rompe con su novio y decide poner rumbo a Tánger siguiendo la estela del que cree el amor de su vida. En Tánger descubre la vida de lujo y desenfreno, pero también la traición y el abandono. Se refugia en Tetuán donde se siente prisionera del Comisario, tiene deudas y no puede marcharse sin pagarlas, y su guardiana será la matutera, una mujer que la protegerá como una madre y que la obligará a reinventarse.

De esa forma Sira vuelve a ejercer de modista, se hace cargo de una casa de modas que ella dirige, diseña y cose, y las cosas no le pueden ir mejor, tiene clientas alemanas, pero también una británica que se convertirá en su amiga y que le propondrá la locura más grande de su vida, una que termina aceptando y que la llevará a vivir múltiples aventuras.

El personaje de Sira es creíble, porque es humano, es una mujer con sus dudas que sabe sacar carácter en el momento preciso, una mujer que construye un personaje de cara a la galería y que se consume en soledad cuando el telón baja.

Dolores Quiroga: Puede que sea el personaje que aparezca en menos ocasiones, pero a quién es imposible no admirar. Dolores es una mujer fuerte, trabajadora, que ha sacado adelante a una hija sin la ayuda de ningún hombre. Ella le ha inculcado valores, ella le ha enseñado un oficio, ella ha estado siempre ahí, incluso cuando cree que su hija se está equivocando.

Cuando madre e hija se reencuentran Dolores no es ni la sombra de la mujer que ha sido, ha pasado muchas carencias durante la guerra, pero poco a poco vuelve a tener el carisma de antaño y espolea a su hija para que tome decisiones.

Ramiro Arribas: quizás sea el personaje con el que menos he congeniado, oportunista, vividor, caradura. Encarna a ese tipo de hombre bien vestido, que no tiene donde caerse muerto, que se dedica a ir dando sablazos, y a huir cuando la situación se pone fea. Es quién convence a Sira para que le siga fuera de España, es quién se dedica a hacer contactos y procurarse una salida cuando las cosas no vayan bien. Y es quién deja a  Sira sola en un lugar extraño y con deudas pendientes.

Claudio Vázquez: El comisario, se convierte en la sombra de Sira, no quiere que le cause problemas, pero al mismo tiempo trata de ayudarla por eso la deja a cargo de Candelaria. Aunque en un primer momento es una pesadilla para la protagonista, poco a poco le va levantando la mano y la deja un poco a su aire, siempre y cuando no se le ocurra causar problemas.

Candelaria la matutera: Una mujer de armas tomar, regenta una pensión en la que no paga nadie o casi nadie y encima le cae una nueva responsabilidad Sira. Nada halagüeña es la perspectiva de esta mujer, fuerte como pocas, que se dedica a trapichear y de esta manera consigue comida, tela y o lo que se tercie. Cuando descubre que Sira es hábil con la aguja consigue el dinero para montar un atelier, y con ello labrar un futuro para la madrileña y sacarse alguna que otra comisión. Otro personaje que me ha llegado al corazón y eso que es más bruta que un arado.

Marcus Logan: Periodista que llega a Tetuán para entrevistar a Beigbeder y con la misión de sacar a la madre de Sira de Madrid. No es todo oro lo que reluce y aunque consigue acercarse mucho a Sira, la relación no termina de cuajar por los miedos que esta arrastra y es que las heridas del alma son dificiles de cicatrizar.

Históricos:


Rosalinda Fox: una británica extravertida que acaba convirtiéndose en la mejor amiga de Sira y en un gran apoyo. Rosalinda mezcla a grandes dosis frivolidad y generosidad, es una mujer mundana, capaz de reinventarse después de cada desilusión o revés. En sus memorias queda plasmada su relación con Beigbeder, su matrimonio con Peter Fox y ese continuo peregrinar de un país a otro.

Juan Jose Beigbeder: Alto Comisario de España en Marruecos y coronel del ejército español, un hombre controvertido, culto, políglota y un enamorado de tierras árabes y de su cultura. Conforme avanza la novela se convierte en el personaje más importante y entorno al cual gira toda la trama, eterno conspirador y mujeriego es un personaje histórico al que no se le ha hecho justicia y ha caído en el olvido.

Serrano Suñer: El cuñadisimo, en sus manos llegó a aunar un gran poder, sensiblemente germánofilo ocupo el ministerio de Exteriores tras ser cesado Beigbeder, anteriormente fue Ministro de Gobernación, la trama pone de manifiesto las diferencias entre ambos, la relación que mantuvieron bastante tormentosa al frente de sus ministerios y las causas por las que ambos fueron destituidos.

Alan Hillgarth: Es el agregado naval británico en España y el jefe de la Inteligencia británica o lo que es lo mismo los servicios secretos en los primeros años de la década de los cuarenta


Puntos originales


Lo que más me ha llamado la atención es el sistema de cifrado de mensajes, he leído suficientes novelas de espías como para saber que de ello dependía en buena medida la eficacia de las comunicaciones. María Dueñas hace gala de una imaginación sin limites, y como Sira es una modista encierra la codificación en un conjunto de puntos y rayas que terminan simulando un patrón de costura. De esta manera si los mensajes caen en manos de los enemigos lo único que son capaces de ver, si es que consiguen descubrir que tienen entre manos, es un cuello de blusa, un puño de manga, o la manga en sí si este es muy largo, así pieza a pieza Sira va pasando la información que recoge.

De esta forma la autora también consigue que Sira sea en todo momento un personaje creíble, porque no nos presenta a una superheroína, si no a una mujer llena de miedos que siempre actúa espoleada por personas más fuertes que ella, una mujer llena de inseguridades que nunca sabe muy bien que camino tomar y busca una mano amiga.

Me ha resultado muy grata la inclusión en la trama de Rosalinda Fox, una mujer que en un primer momento puede parecer muy frívola y que sin embargo esconde toneladas de humanidad, una británica que cree lucha a su modo contra el nazismo y para ello busca apoyos de una forma bastante sutil. Una mujer que sabe cuando debe desaparecer de escena para favorecer a su país y que no duda en echarle una mano a Sira aún cuanto puede hacer peligrar la misión.

Desde el punto de vista histórico me parece que se ciñe bastante a la realidad, que ficciona muy poco, que se recrea poco en el dolor de la Guerra Civil, quizás porque la protagonista está en tierra segura y desconoce lo que está pasando en la península, y hace más hincapié en la situación de España después de la victoria de los nacionales, cuando el país se muestra claramente germanófilo y los aliados pretenden que la piel de toro se mantenga neutra, y para ello se valen de personal civil que pueda pasar información sobre los movimientos de los alemanes.

Conclusión:


Una novela bien escrita, con una protagonista que llega para quedarse, humana, creíble, y un elenco de secundarios de lujo. Sin embargo como he dicho en la introducción me alegra haberla leído fuera del boom que la catapultó a la lista de más vendidos, porque en ese momento temo que mis expectativas hubieran quedado un tanto aniquiladas.

Con ello no quiero decir que la novela sea mala, todo lo contrario, pero sí que se la sobrevaloró muchísimo, privilegio que no han tenido otros autores y otras historias y que ha provocado reseñas no tan entusiastas e incluso negativas, y estas últimas no creo que las merezca.

También creo que por ese motivo no ha terminado de cuajar de igual modo su segundo novela, que tenía previsto leer antes que esta, sin embargo la serie que empezará a emitirse en breve hizo que entrase en mis planes de lectura este mismo verano y que adelantara a Criadas y señoras.

Con esta reseña doy por finalizada mi participación en el Reto de Verano: Desafía tu estantería, en la que os recuerdo participaba en la modalidad peso pluma, que incluía de tres a cinco libros, al final he leído y reseñado tres libros y tengo un cuarto a medio leer, pero supongo que la reseña habrá de esperar al mes de noviembre.

Retos:

Desafía tu estantería
12 meses, 12 libros
25 españoles

                                               

martes, 24 de septiembre de 2013

Los lugares secretos. Paula Soler

Han sido meses muy intensos, de mucha lectura y poca escritura, meses en los que le he sacado mucho partido a esas horas centrales del día en los que no apetecía salir, y a la inexistencia del ADSL porque en la playa está prohibido... que luego llegan los días cortos, las lluvias y el frío que nos confinan en nuestros hogares y nos permiten dedicar más horas al noble arte de contar.

Los que me conocéis de tiempo sabéis que soy bastante caótica, que no se muy bien nunca cuantos libros leo, que todos los años se me quedan unos cuantos por reseñar, y que siempre digo que algún día os contaré mis impresiones y que sin embargo, este nunca llega. Ahora mismo al lado de mi mesa hay una pila de libros esperando a ser diseccionados o como poco compartidos, unos llevaban muchos años en mi estantería otros unos meses o tan solo unos días, solo mirarlos me da una pereza impresionante, tener que consultar notas, y refrescar impresiones con algunos de los textos marcados.

Quizá esa pereza me haga comenzar por el último que he terminado, por el que tengo las impresiones más recientes, a flor de piel, aunque puede ser que sea el que menos os pueda interesar a vosotros como lectores. Cuando me ofrecieron leer el libro, tuve sensaciones contradictorias, por un lado me apetecía ver el enfoque que se le podía dar al tema, por otro se que la temática no es la que más os gusta y que este año con el boom de marras le he dedicado demasiada atención, pero también lo he hecho con la novela negra y nadie se ha rasgado las vestiduras.

Si hay algo que había empezado a saturarme de las novelas eróticas actuales es que a la mujer se la trata como un simple objeto, siempre o casi siempre es la dominada, la que cae bajo los influjos del macho alfa, que por más que sea un bombón no tiene porque tenerla siempre subyugada, me apetecía ver el caso contrario el de una domina, o un Ama, el de esa mujer que puede jugar a su antojo y Paula Soler me lo estaba ofreciendo en bandeja y me dije ¿porque no probar?

Os adelanto que el libro me ha gustado, aunque también se que no pasará a los anales de la literatura, sin embargo cumple su función, entretiene, y no atenta contra el buen gusto ni contra las reglas ortográficas y gramaticales, vamos que no se dedica a patear a la Real Academia de la Lengua.

La autor@


Si la novela erótica está viviendo un boom, también lo están haciendo los seudónimos tras los que se esconden algunos autores, aunque no se muy bien porque eligen esta formula, si puedo decir que a mi me desconcierta, porque si fuera capaz de pergeñar una historia estaría tan orgullosa de ella que me gustaría firmarla, presentarla en sociedad, y dar la cara por ella independientemente del resultado final.

Paula Soler es el seudónimo tras el que se esconde un periodista barcelonesa de 35 años, y esa es la poca información que he podido recabar sobre la autora.

Argumento:


Irene y David, se encuentran en el paseo marítimo de San Sebastian, el mar encrespado se mezcla con sus pensamientos igual de funestos. Después de una copa se despiden conscientes de que no volverán a verse, y en el caso de David seguro de que Irene le ha mentido.

Irene es una mujer segura de sí misma, una empresaria de éxito con unos gustos sexuales un tanto especiales, le gusta dominar a los hombres. Su posición social hace que tenga que ser muy discreta, y sus sumisos también tienen mucho que perder.

David es un abogado que empieza a tener fama, su vida no siempre ha sido fácil, y desde bien joven ha tenido que luchar, ahora se encuentra a dos meses de su boda con Olga una mujer perfecta para él, y sin embargo las dudas le invaden.

Las vidas de Irene y David empiezan a tambalearse a partir de un segundo encuentro, que comprometerá sus futuros y les obligará a tomar decisiones.


Impresiones :


Nunca me ha atraído el BDSM, y después de leer unas cuantas novelas, no puedo decir que sea una eminencia en el tema, pero se bastante más que antes de acercarme a ellas. También es verdad que aunque ya Grey nos deja entrever que también hay féminas que los tienen bien puestos, la literatura siempre nos ha presentado bombones atormentados, hombres oscuros,  que han decido practicar sexo duro, desdeñando el sexo vainilla...

¿Y que pasa con ellas, con el mal llamado sexo débil, no tienen ellas derecho a escoger y a dominar al hombre que elija ese tipo de vida? Sin duda Paula Soler ha abierto una nueva vía por la que seguro que más de un autor intentará vendernos más novela erótica sin siquiera informarse de que el género no solo es sexo, ni tampoco relaciones amorosas... es decir no se trata de vender como eróticas novelas picantonas, o subidas de tono.

A favor de Paula Soler diré que ha roto un poco los esquemas, porque no nos encontramos ante una novela romántica y no lo es porque se queda muy corta, no pretende hablarnos de la relación amorosa de los protagonistas, y aunque en algún momento podría haber tirado por ese camino no lo hace. Pero como novela erótica también es muy light, sobre todo porque Irene no es una domina que disfrute haciendo daño a sus sumisos, utiliza el dolor como corrector, para hacerse obedecer y respetar, no practica la dominación para humillar, ni utiliza los insultos, simplemente doblega a quienes se someten a su dominio y en ocasiones lo hace de forma muy sutil.

La autora utiliza en todo momento un lenguaje correcto, no encontraremos ninguna palabra soez, malsonante ni fuera de lugar, al menos no en los protagonistas, aunque para marcar las diferencias entre la forma de dominar de Irene y la de otro personaje este si utiliza un vocabulario subido de tono y humillante.

Paula Soler nos invita a conocer a los personajes a través de sus propios pensamientos, de su día a día y para ello no sigue un orden cronológico, sin embargo en ningún momento la narración se vuelve caótica ni nos desubica. La trama se desarrolla a dos voces, por lo que podemos asistir a dos formas de ver un mismo hecho, y a como lo viven ambos personajes. Los capítulos se alternan, en primer lugar conocemos a Irene, una mujer segura de sí misma en público pero que esta sumida en un mar de dudas, y deseos no satisfechos, y en segundo lugar conocemos a David, el clásico muchacho que ha hecho en cada momento lo que se esperaba de él y en esos instantes se espera que se case con Olga, una mujer de la que cree estar enamorado, sin embargo duda si ese es el paso que debería dar.

Ambos personajes con pasados distintos y posiciones sociales semejantes coinciden en un lugar neutro, en el paseo marítimo de San Sebastian, cada uno adivina en el otro la soledad y pensamientos tristes que el mar parece diluir con su furia. Ambos se sienten atraídos el uno por el otro, y terminan tomando una copa conscientes de que lo que pase en ese momento se quedará para siempre en una ciudad de paso.

Lo que el lector espera, sin embargo, no sucede porque Irene siente miedo de lo que ese desconocido despierta en ella y termina huyendo, dejando a David descolocado y sin ninguna pista para que pueda localizarla de nuevo. Algo tan inofensivo como un teléfono móvil extraviado le desvela intimidades de esa desconocida que le atraen más si cabe.

Quizás lo más atractivo de esta novela es ir descubriendo quién es Irene y porque tiene esos gustos, y quién es David y porque le ha causado tanta impresión lo que ha descubierto en el móvil de una desconocida,  y poco a poco como quién no quiere la cosa la autora nos va dibujando a los personajes, los va perfilando y les va dotando de un pasado y de un presente, y desdibujando ese futuro que parecía que les esperaba. Sin embargo no han sido perfiles perfectos, o no al menos en el caso de Irene Beltrán, a la que solo nos permite ver desde su papel de domina, una Ama un tanto peculiar pero que le cuesta ejercer como tal en el caso de David.

Las decisiones que toma Irene también parecen a veces caprichosas, no somos capaces de ver a que tiene miedo, o que quiere proteger, porque cuando una esta acostumbrada a tener todo lo que quiere, es improbable que piense en el daño que puede hacerle a otra mujer. La novela hubiera podido dar para mucho más, hubiera podido explotar esa vertiente romántica, pero también la erótica, porque aunque la autora no tiene pelos en la lengua y despliega un gran arsenal de juguetes eróticos se queda muy en la superficie, juega más con la seducción que con el erotismo, a veces dentro del erotismo es más productivo insinuar y dejar que el lector imagine que desplegar ante sus ojos un gran catalogo de posturas, y actos.

Si me tengo que quedar con un personaje, me quedo con David, mucho más humano, más cercano y con sus dudas ante un matrimonio, que más que apetecerle le conviene. Porque quedarte huerfano con 19 años es una desgracia, pero si encima te quedas al cuidado de un hermano de pocos meses, esta se multiplica y te roba parte de la juventud. Las luchas interiores de David entre lo que siente y lo que debe hacer en algunos momentos son intensas y es lo que hace que no decaiga en ningún momento el interés por la lectura. Porque para mi gusto la autora no ha sabido crear en Irene un personaje redondo.

La novela en sí constituye un guiño a Cincuenta sombras de Grey, una novela que no me gustó mucho que digamos aunque la devoré en pocos días. Y eso puede constatarse desde la portada donde una etiqueta nos recuerda que tenemos en las manos la novela que Christian Grey nunca nos dejaría leer. Debo reconocer que me molestó que intentará vender novelas a costa de una trilogía que se habrá vendido como rosquillas, pero para mi gusto literariamente era muy pobre, ¿tan mal concepto tenía de su historia la autora que había de recurrir a algo tan manido?

Pero más adelante vemos que lo único que hace es explotar el final de la novela, en el que Cincuenta sombras de Grey juega un papel importante para salvar la posición social de la protagonista, y es que la necesidad agudiza el ingenio, y aquel que busca destruir a veces da la clave para poder salvar las naves.

Me gustaría resaltar el juego que la autora se trae con el titulo del libro, muy sensual y que hace referencia a la cadena hotelera que su marido le dejó en herencia y por la que está a la greña con sus hijastros. Sin embargo esta información no la  conocemos desde el principio y la autora hace referencia en multitud de ocasiones refiriéndose al sexo, tanto a sus lugares secretos, como a los de sus sumisos, ella conoce los suyos y disfruta descubriendo los de las personas con las que decide tener sexo.

Y por último y no por ello menos importante  me quedo con el mar cantábrico, porque la novela comienza en Donosti y termina allí, frente a un mar gris y encrespado, un mar que parece estar en consonancia con el temperamento de los personajes y sus inseguridades. Un mar que describe con tanta belleza que apetece reflejarte en sus aguas y dejarte salpicar por su espuma.

Conclusión


Nos encontramos ante una novela distinta por muchos motivos, que atrae, que nos hace reflexionar sobre la vida, sobre las decisiones que tomamos y sobre los caminos que a veces desdeñamos. También nos hace ver que no todo es oro lo que reluce y que toda persona tiene lugares oscuros que no muestra. A través de personajes cercanos y aprehensibles, aunque topicamente perfectos físicamente, nos acerca a un tema que ya está muy explotado pero nos demuestra que se puede hablar de sexo utilizando un lenguaje cuidado.

No será la novela del año pero cumple su función de entretener, me parece muy valiente la apuesta de esta mujer, aunque no que se esconda detrás de un seudónimo.




lunes, 29 de julio de 2013

Dime quien soy. Julia Navarro

Cuando un libro ha pasado mucho tiempo en mi estantería, con el agravante de ser un préstamo, y lo disfruto tanto pienso porque he demorado tanto su lectura. En contra de esta novela jugaron varias cosas. La principal es que llegó en un momento en que no disponía de casi tiempo, estudiar unas oposiciones que se creen inminentes ocupa casi las 24 horas del día, pero hoy seguimos esperando a que se convoquen y con el panorama que tenemos ya podemos esperar sentados, más que nada para no cansarnos, porque después de más de dos años, sigo estudiando pero a otro ritmo.

También influyó su volumen, 1097 páginas es como para pensárselo, de haberla cogido de inmediato hubiera tardado como un año entero en leerlo y estoy segura que no hubiera disfrutado ni la mitad, porque me sentiría frustrada de no poder leer cuando me apeteciera. Y por último las críticas que leía en la blogosfera, que por aquella época eran más bien malillas, dejando a la novela a la altura del betún en muchas ocasiones, de ahí que se la haya querido devolver en infinidad de ocasiones a su propietaria quién insistía que como ya la había leído no tenía prisa por recuperarla, pero que la leyera porque merecía la pena.

Pasaban los años y la novela continuaba en la estantería con la consiguiente vergüenza por mi parte, debo reconocer que su dueña jamás me preguntó por ella, ni si la había leído, ni siquiera si la había comenzado, para no meterme presión supongo. Así que un buen día me dije, este año tienes que empezar a sacar libros de la estantería, que los hay con más de diez años de antigüedad, ¡¡¡no te da vergüenza!!!, y así nació el reto 12 meses, 12 libros. Cómo bien pensaba, el verano iba a ser mi gran aliado, solo tengo Internet unas horas y luego toda la tarde libre, y cuando el calor aprieta lo mejor es buscar una buena sombra, una tumbona y un buen libro. 

El tamaño de esta historia no invitaba a sacarla de casa, no quería convertir mis bíceps en algo escandaloso, ni cargar mi hombro con semejante peso. Así que después de comer, me sentaba en la mecedora y daba rienda suelta a la lectura, coincidió que me lastimé un pie y estuve una semana en reposo y por lo tanto las páginas se iban deslizando entre mis dedos sin que me diera casi cuenta, y en cinco días llegué al final, ni en mis sueños más optimistas había previsto tardar tan poco tiempo.

Sea porque había leído muchas reseñas, y unas ponían bien a la novela y otras a caldo, mis expectativas no estaban tan altas como cuando pedí que me la prestaran. Julia Navarro me enamoró con La Hermandad de la sabana blanca, se reafirmó con La biblia de barro y se convirtió en una de mis autoras de cabecera con La sangre de los inocentes, de ahí que me apeteciera tanto Dime quién soy, y después de disfrutar esta ya esté esperando como agua de mayo, Dispara, yo ya estoy muerto que supuestamente saldrá en septiembre bajo el sello de Plaza &Janés.

Cómo intuiréis de estas líneas la novela ha hecho mis delicias, he disfrutado cada línea, he empatizado con su protagonista Amelia Garayoa, aunque yo no hubiera actuado igual que ella, o eso creo, me lo he pasado como una enana con el recorrido que la autora hace por la historia del s XX y con las idas y venidas de Guillermo que bien podría ser mi alter ego en esta novela, porque me he sentido completamente identificada con muchas de sus reflexiones e incluso yo también hubiera aceptado la investigación y hubiera proseguido con ella cuando todo se me ponía cuesta arriba.

La autor@


Julia Navarro nació en Madrid en 1953, es periodista y ha trabajado a lo largo de su carrera en prensa escrita, radio y televisión. Es autora de los libros de actualidad política Nosotros, la transición; Entre Felipe y Aznar; La izquierda que viene, y Señora presidenta.

Con su primera novela La hermandad de la Sábana Santa, obtuvo un espectacular éxito y alcanzó los primeros puestos de ventas tanto en España como en el extranjero. Con las siguientes La Biblia de barro y La sangre de los inocentes, confirmó su éxito de público y crítica. Sus obras han vendido más de tres millones de ejemplares en todo el mundo y se han publicado en treinta países, entre ellos Italia, Alemania, Portugal, Rusia, Corea, Japón, China, Reino Unido o Estados Unidos.

Sus novelas han sido merecedoras de distintos galardones: Premio Qué Leer a la mejor novela española de 2004, VIII premio de los lectores de Crisol, premio Ciudad de Cartagena 2004, Premio Pluma de Plata de la Feria del Libro de Bilbao 2005, Premio Protagonistas de Literatura, Premio Más que Música de los Libros 2006.

Argumento


Guillermo, un periodista en paro recibe la propuesta de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de la que sólo se sabe que huyó abandonando  a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la guerra civil española. Para rescatarla del olvido debería reconstruir su historia desde los cimientos encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su vida.

Marcada por cuatro hombres que la cambiarán para siempre; el empresario Santiago Carranza, el revolucionario francés Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el aristócrata, médico militar vinculado al nazismo Max Von Schuman; la historia de Amelia es la de una antiheroína presa de  sus propias contradicciones que cometerá errores que no terminará nunca de pagar y que acabará sufriendo, en carne propia, el azote despiadado tanto del nazismo como de la dictadura soviética.

Burguesa y revolucionaria, esposa y amante, espía y asesina, protagonizará junto a una extensa galeria de personajes inolvidables la aventura de vivir intensamente todo un siglo, desde la España republicana hasta la caída del Muro de Berlín, pasando por la Segunda Guerra Mundial y los oscuros años de la Guerra Fría. Madrid, Barcelona, París, Moscú, Berlín, Londres, Varsovia, Buenos Aires, o México son algunos de los escenarios de esta gran obra vertebrada entorno a los totalitarismos de nuestra historia reciente.

Como podréis comprobar he ulilizado al sinopsis de la editorial, en este caso Circulo de lectores, una novela tan extensa, con tantos personajes y tantos escenarios es  un poco complicado de resumir sin dar claves o pistas innecesarias, pocas veces las sinopsis que facilitan las editoriales me convencen pero esta, sinceramente me parece que resume bastante bien que podemos encontrar en este libro, sin exponer demasiado de la obra, aunque yo hubiera obviado alguna pista, eso sí supongo que es más un gancho que ganas de desvelar el contenido.

Impresiones


Como he confesado no esperaba que esta novela durara tan poco en mis manos, pero ha resultado ser muy adictiva, en algunos momentos incluso trepidante, por cuanto ha vivido Amelia, y en otros más reposada, porque la vida de esta mujer es de película, una vida llena de riesgos, de amores y traiciones, de culpa y de principios inquebrantables. Una mujer que siente que ha cometido un error y que lo ha pagado con creces, con una vida llena de dolor, de sufrimiento.

Ante todo nos encontramos con una novela muy difícil de encuadrar dentro de ningún género, podríamos calificarla de histórica y de hecho hace un recorrido por la historia del s. XX muy bien documentado a través de la investigación que Guillermo hace de la vida de su bisabuela, un recorrido que comienza con la II República española, pasa por la I Guerra Mundial, la revolución rusa, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría y la caída del Muro de Berlín que supone la liberación de Amelia Garayoa.

Pero al mismo tiempo se podría considerar una novela negra, y si ese termino parece demasiado fuerte al menos criminal, por cuanto Amelia nos sorprenderá a cada paso que de Guillermo en esa investigación, su participación en las contiendas bélicas es de todo menos inocente. Amelia participa activamente como espía y cuando la situación lo requiere y siguiendo sus principios con la resistencia local a los nazis en el país en el que se encuentre. Amelía demostrará ser una agente muy valiosa, primero sin ella saberlo, luego teniendo conciencia de ello, la española fue una mujer singular, de apariencia frágil y etérea, pero con una fuerza de hierro y una voluntad inquebrantable que la llevaron a sufrir un dolor insoportable que ella siempre creyó merecer y que aguantó con valentía. En su cometido no dudó en apretar el gatillo e incluso detonadores convirtiéndose también en una asesina.

Y por si no tuviéramos bastante con dos géneros también encontramos diversas historias de amor, por que Amelia fue una mujer adelantada a su tiempo, una mujer que no llegó al matrimonio por amor, si no por salvar de la bancarrota a su familia, pero no dudó en ponerse el mundo por montera y seguir al que ella creía el amor de su vida, Pierre un comunista francés, para ello tuvo que abandonar a su marido y a su hijo, la historia que vivió con Pierre en un principio fue preciosa, pero no fue el único hombre de su vida, también Albert  un periodista estadounidense con raíces inglesas, vivió un romance con la bella espía basado más en la necesidad de protección por parte de Amelia que en el enamoramiento. El último hombre de su vida sería un aristócrata médico militar del III Reich, a quién arruinó la vida, y a quién se dedicó en cuerpo y alma, a pesar de que la llama del amor ya se había apagado por parte de los dos. ¿La podríamos calificar de romántica? Sin duda, yo creo que sería excesivo, pero su que el amor es un gran acicate en la vida de Amelia y se mueve hacia un lado o hacia otro en aras a este gran sentimiento. Sin embargo el amor más grande lo siente por su hijo Javier, a quién abandonó de niño por no sentirse una buena madre y a quien nunca dejó de querer.

Por ello pienso que es una novela que puede gustar a muchos públicos, porque toca tantos palos que puede ser atractiva para muchos lectores. A mi me ha atrapado por todas partes, pensaba que una novela tan larga podría hacerseme pesada, que seguro tendría muchas páginas de sobra, sin embargo una vez terminada, considero que tiene las que justas, porque una vida tan convulsa, e intensa no se puede narrar en menos espacio.

La novela se divide en seis partes, y cada una de ellas lleva un nombre de varón, Gillermo, Santiago, Pierre, Albert, Max y  Friedrich.

Guillermo: Es el periodista que lleva a cabo la investigación, primero por encargo de su tía Marta, la hermana de su madre que mueve los hilos de la familia y a quien Guillermo le tiene poca estima. El encargo consiste en averiguar que fue  de su bisabuela de la que nada saben en la familia salvo que abandonó  a su hijo cuando era un bebé. Y el reto es complicado porque el abuelo cambió su segundo apellido. Guillermo comenzará a tirar hilos, y conseguirá averiguar el nombre de su bisabuela e incluso conocerá a parte de su familia, y eso sucede tan rápido que te lleva a pensar que para que la autora necesita más de mil páginas para contarte la vida de Amelia.

Que equivocada estaba, esos primeros pasos sobre ser complicados fueron los más fáciles de dar. Al localizar a parte de la familia de Amelia la historia da un vuelco. Las ancianas se avienen a colaborar pero con condiciones, ellas verán el resultado antes que nadie y decidirán si puede o no entregarlo a la familia, Guillermo sabe que las necesita así que acepta. Cuando tía Marta deja de financiar la investigación recogen el testigo las ancianas, pero tendrá que hacerse paso a paso, sin saltos en el tiempo y la vida de Guillermo se convertirá en un constante ir y venir.

Parte de la historia de Amelia la conoceremos a través de dos diarios, que guardaba su prima Laura, conoceremos el carácter despierto de la vasca, su ideología política, sus deseos, sus penas y sus glorias, comprendemos porque Amelia da el paso que da y que lo aboca a ello. También contribuirá a reconstruir esos primeros años Edurne el ama de cría de Amelia que sigue viviendo con la familia. Esos años son los más fáciles de reconstruir porque los conoce la familia y va guiando a Guillermo.

Santiago: Fue el marido de de Amelia, un hombre que la amó con la misma fuerza e intensidad que terminó odiándola. Un hombre que se casó con ella completamente enamorado y que por ella se avino a ayudar a su familia política que se encontraba en la ruina por un negocio fracasado en la Alemania nazi. Un hombre que no supo ni quiso poner freno a las inquietudes de Amelia y que no se dio cuenta de que la estaba perdiendo hasta que fue demasiado tarde. Santiago fue un empresario un tanto peculiar que solía desaparecer sin decirle nada a nadie, y Amelia no fue capaz de superarlo. En aquella época ambos se movían en el mismo ambiente eran partidarios de la República, pero Amelia fue virando hacia el socialismo primero y hacía el comunismo más tarde de la mano de Lola, una mujer que siempre la vio como una rival y nunca como una compañera.

La soledad de Amelia y las ideas revolucionarias, unidas a una maternidad que no sabía llevar por su extrema juventud le hicieron enamorarse de un revolucionario comunista francés, en unos años en que España vivía la República pero esta generaba oposiciones tan fuertes que poco a poco degenerarían en la Guerra Civil, pero Amelía ya no estaría en Madrid, y el hombre de su vida sería otro, Pierre.

Pierre: Un revolucionario comunista, atractivo y con un don de gentes espectacular. Más que enamorarse de Amelia vio las posibilidades que esta le ofrecía. Venció su reticencia a abandonar a su hijo, con la falsa promesa de que volverían a por él una vez hubiera triunfado la revolución comunista. Amelia se dejó engañar, aunque luego se arrepintió en muchas ocasiones. Con Pierre se trasladó a París donde le sirvió de tapadera para sus actividades, sin embargo cuando el papel de Amelía fue más importante fue cuando se trasladoron a Buenos Aires y posteriormente a México. Con se convirtió en agente ciego, y sufrió su primera traición, desilusión y desamor. Con el conoció un nuevo mundo, maduró se abrió paso a la vida, y supo venirse arriba por primera vez. Con Pierre viajó a Moscú y aprendió ruso, y también sufrió por su suerte, aunque fue más amable que la de Pierre.

Albert: A pesar del desamor y la traición sufrida, Amelia se mantuvo al lado de Pierre hasta el final, y Albert vino a recoger lo que quedaba de ella, le unió al norteamericano la necesidad de sentirse protegida y amada, pero en ella se había secado la llama del amor, o al menos eso creía. Con él se estableció en Londres, con Hitler en el poder se convirtió en espía de los aliados a pesar de la oposición de Albert un periodista cuya objetividad le hacía mantenerse neutral.

Al final la guerra separó a la pareja, eso y la imposibilidad de Amelia de amarle como él se merecía aunque sus caminos se cruzarían en infinidad de ocasiones.

Max: Aristócrata alemán, médico del éjercito del III Reich, opositor a Hitler pero incapaz de traicionar a su patria. Amelía conoció a Max en México, y se enamoró de él, pero la integridad del barón que estaba prometido impidió que disfrutaran del su amor, hasta que se reencontraron en Alemania años más tarde y el matrimonio de Max se había convertido en una farsa. Max confió plenamente en Amelia y esta aunque seguía siendo una espía jamás sintió que estuviera traicionandola. A su lado vivió episodios amargos en Varsovia y posteriormente en Dachau, sin embargo en ambas ocasiones Max consiguió sacarla del infierno para volver a él  durante años, al cuidado de un hombre amargado, y acabado.

Con Max la vida de Amelia dio vuelcos en muchas ocasiones, tuvo tiempo de echar de menos a su hijo y de volcar todo su cariño en el de Max, vivió episodios convulsos, amó con desesperación a un hombre que debería haber odiado por cuanto representaba, se arriesgó y sufrió, se radicalizó y se convirtió en asesina para proteger a los suyos y una vez más sucumbió al espionaje, para hacer frente a una causa que ella creía justa, en aquel entonces fue la necesidad y el hambre de un niño que no era suyo, pero que ella sentía como tal la que la aboco de nuevo a jugar con fuego y  ponerse de nuevo en la boca del lobo.

La vida la llevó a Egipto, donde de nuevo demostró sus dotes de espía dejando al lector con la boca abierta y Guillermo con el veneno de la investigación en la sangre. De vuelta a Alemania no pudo parar, sin embargo lo mantenía en secreto y siempre intentó mantener a salvo a Max y a Friedrich.

Friedrich: es el hijo de Max. La adoró tanto como llegó un día a odiarla, motivos no le faltaban, pero tendrás que averiguarlo tú. Se acerca el final del libro cuando Fiedrich toma las riendas de la narración. La Guerra ha terminado, la situación en Alemania no es la más idónea, se pasa hambre, comienza la Guerra Fria, hay agentes dobles por todas partes, reaparecen en la vida de Amelia personajes del pasado, algunos que no querría recordar pero que le serán útiles. Se levanta el Muro de Berlin a escasos metros de su casa y Amelia vuelve a arriesgarse, Albert de nuevo es el artífice. La narración se hace más emotiva, Fiedrich la recuerda con mucha emoción contenida y lamenta no saber donde esta su tumba para poder visitarla.

La vida de Max extinta desde hace años, expira la misma noche de la caída del muro de Berlín, me ha gustado la metáfora que utiliza la autora, puesto que supone la liberación de Amelia y también el final de los hilos que tirar. La pista de Amelia se pierde en 1989 cuando ayuda a derribar el muro y desparece entre las brumas de la ciudad.

Guillermo siente que ha fracasado, al no poder seguir más su pista, los papeles todavía estan clasificados, sin embargo todavía le aguardan sorpresas. Un final redondo para una novela que te deja sin aliento en muchas ocasiones, que es tierna y dura a la vez, que supone un pedazo de historia a través de la vida de una mujer adelantada para su tiempo, que supo asumir riesgos, que se equivocó en infinidad de ocasiones y lo sufrió en sus carnes, a la que la culpa le corroió las entrañas en más de una ocasiones, y que sin embargo siempre actuó movida por unos principios que siempre creyó validos.

Amelia Garayoa fue una mujer valiente, aunque en un principio algo ingenua, una mujer que siempre creyó tener un lugar en la vida, que sacrificó a su hijo por amor y un ideal, aunque siempre intentó recuperarlo topándose con el muro de la incomprensión de Santiago. Cuando se dio cuenta que jamás recuperaría a su hijo Amelía se dedicó a vivir peligrosamente a combatir todo aquello con lo que había soñado. Combatió a Franco, a Hitler, a Mussolini y  a Stalin, su apariencia la de una mujer frágil a la que todos infravaloraban y que era capaz de matar para sobrevivir. Su vida fue una autentica tragedia, desde principio a fin, una vida sin duda apasionante que la llevo por medio mundo, y también la obligó a sufrir vejaciones, maltratos y torturas, que ella soportó sin delatar a nadie.

En ese recorrido por la historia del siglo XX encontraremos personajes reales que le dan mayor veracidad a la historia, como pueden ser Franco, Hitler, Stalin, Mussolini, Carla Alessandrini, Churchill, Paul James, y otros de ficción para dar cobertura a la historia.

Son muchos los personajes que desfilan por esta novela, todos ellos dibujados con cariño y guante blanco, la mayoría con un peso especifico que ayudan a retratar la realidad política y social del momento y del espacio en el que se desarrolla la acción. Guillermo sigue la pista de su bisabuela desde Madrid a Barcelona, de allí a Francia, Argentina, Rusia, Polonia, Londres, Roma, Jerusalén, y a cada paso que da la vida de su abuela le parece más una caja de sorpresas.

Una vida tan intensa contada por varios personajes que estuvieron presentes en su devenir presenta lagunas, que la autora ha sabido sortear de forma hábil recurriendo a figuras como es fácil imaginar lo que allí sucedió, o de lo que hablaron aquella noche... papeles desclasificados que se ponen al servicio del investigador a través de la narración de un archivero... En ningún momento sentimos que nadie esta rellenando vacíos, aparece alguna carta, algún papel o alguien que la conoció y coincidió con ella, o alguna investigación que de soslayo la trata.

La novela me ha apasionado tanto en la forma en que esta contada porque hay trabajo de investigación por parte de la autora impresionante que apenas se nota a lo largo de la narración porque se ha mimetizado en la historia, como los personajes que ha creado, la mezcla entre novela histórica, de espías y romance. Y como no  la forma de abordar esta novela, dándole el protagonismo a un periodista, profesión que ella conoce con profundidad por ser la suya, y también la forma en la que le hace abordar la investigación, sin dar saltos en el tiempo, para no obligarle a reconstruir nada después, obligándole a ser objetivo.

De todas las novelas de Julia Navarro, esta me parece la más madura y también la más arriesgada por cuanto es una novela de muy largo recorrido y mantener la atención y la expectación del lector en todo momento era complicado, sin embargo me parece que ha superado su reto y ahora le viene otro mucho más ingente, mantener el listón en su próxima novela que verá la luz en septiembre.

Conclusión


Quizás el verano a pesar de que el tiempo invite a la vida social, sea el mejor periodo para adentrarse en esta novela, por cuanto las horas centrales del día en el que el calor aprieta aconsejan mantenerse a la sombra y nada mejor que un libro y una buena bebida refrescante para combatir los rigores veraniegos. Esta novela a pesar de su extensión se va diluyendose ante nuestros ojos, avanza rápidamente gracias a la forma de narrar de la autora y a los acontecimientos.

Si te apetece un recorrido por la historia del s. XX ameno y lleno de acción sin duda esta es tu novela, no te asuste por su extensión y dale una oportunidad y ya me contarás tus impresiones, seguro que no te es indiferente, además te invita a viajar por medio mundo, tanto en el pasado como en el presente y con tanto recorte muchos no dispondremos de más oportunidades para viajar.


Retos

12 meses, 12 libros

De la A a la Z: N

25 libros de misterio y suspense

reto de caminos: negra y criminal, 10/10 . Circulo de lectores, 2010

25 españoles