jueves, 16 de abril de 2020

Cava dos fosas. Félix García Hernan

Quienes soléis frecuentar este blog sabéis lo mucho que disfruto una novela negra, que me gusta descubrir autores nuevos, arriesgarme con títulos, tramas, personajes, y que de vez en cuando encuentro un balón de oxigeno, joyas a las que le voy siguiendo los pasos.

Entre esas joyas que un día descubrí se encuentra la editorial Alrevés. Si quieres una buena novela negra puedes perderte en su catalogo y seguro que encuentras alguna que te seduce. Es sinónimo de un trabajo hecho a conciencia tanto en maquetación como en corrección, y en la elección de textos que no siempre son comerciales.

A pesar de tener más novelas en el mercado, no conocía a Félix, así que la lectura de este libro ha supuesto todo un descubrimiento, un lienzo en blanco para poder ir dando forma mediante las impresiones lectoras a un cuadro de sensaciones. No siempre es posible disfrutar de este tipo de experiencia, bien porque conoces al autor y ya sabes que tipo de prosa, personajes y tramas utiliza, bien porque has leído muchas reseñas, has visto en las redes sociales impresiones,  que ya le han conferido pinceladas al lienzo, no son las tuyas, pero ahí están condicionando tu experiencia.

Esta vez he podido disfrutar de una prosa directa, concisa, si me apuras aséptica sin concesiones ni florituras. Mazazo, tras mazazo Félix nos lleva a través de dos tramas de la mano hasta un final que necesitamos, que deseamos que llegue para desembarazarnos de la angustia que tenemos como fiel compañera durante toda la lectura. Ni siquiera la trama ambientada en los años ochenta nos libra de esa sensación de opresión, de desengaño, de ansiedad.

Una novela que avanza con personajes bien trazados, el autor nos obliga a mirar fotograma a fotograma, presente y pasado de unos perdedores, unos más que otros, de personajes de carne y hueso que tienen sus tribulaciones, no son héroes ni pretenden serlo, son seres como cualquiera de nosotros, los lectores, con nuestras complejidades, claroscuros y aristas.

Pero como siempre me adelanto, y un cuadro se conforma de pinceladas, unas más gruesas, otras más livianas, las menos, y como cada lector es un mundo su bagaje es distinto, cada cuadro es completamente genuino, como lo es cada experiencia lectora. ¿Me acompañas en la mía? 

El autor:

Félix García Hernán nació en Madrid en 1955. Cursó Derecho en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, pero es, por vocación, hostelero. Desde sus inicios como botones, todavía adolescente, ha recorrido todos los peldaños de su profesión hasta llegar a dirigir en Madrid establecimientos tan emblemáticos como el hotel Urban, el Villa Real o el Only You.

Desde la infancia es un lector compulsivo y amante de la música clásica y del cine. Además de Cava dos fosas (Al revés 2020) y Pastores del mal, que verá la luz proximamente en esta misma editorial, ha escrito las novelas Tras el telón, un thriller ambientado en el mundo de la ópera; Delfines de plata, que dentro de una trama de novela negra se sumerge en el particular microcosmo de los hoteles de lujo y El limite oscuro, donde dibuja el descarnado fresco de uno de los mayores males que asolan nuestra sociedad actual: la corrupción.

Sinopsis:

Javier Gallardo, a sus cincuenta y cinco años, es uno de los comisarios de policía más respetados y brillantes del país. Sin embargo, desencantado, decide aislarse un tiempo en la Vall de Boí  y replantearse su futuro en el cuerpo. Pero mientras disfruta de ese retiro tendrá que enfrentarse a un oscura y reaccionaria forma del mal con la que se encaró recién salido de la academia y marcó su carrera y su corazón para siempre.

Porque los inicios de Gallardo en el cuerpo,  en una sociedad frágil que afrontaba sin ninguna garantía su transición hacia la democracia , no fueron fáciles y pronto aprendió que el enemigo a veces está infiltrado dentro de la propia policía. Treinta años después, sus adversarios, que ya creía sepultados, volverán con más ímpetu que nunca para saldar cuentas pendientes en un plan maquiavélico que no dejara indemne a sus seres más queridos.

Con una tensión dramática digna de los mejores autores del género y una prosa directa y contundente, Félix García no da tregua al lector hasta la última palabra y lo  sumerge en un viaje sin concesiones por las más oscuras trincheras de los poderes fácticos, para descubrir que treinta años no son suficientes para enterrar todos los demonios del pasado.

Impresiones:

La venganza es un plato que se sirve frío, y que necesita de mucho tiempo para fraguarse y retroalimentarse, envenena a quien emprende el viaje porque generalmente no sale todo tal y como se prevé, pero en ese camino también se lleva por delante parte de la ecuación que se pretende despejar que tampoco sale idemne.

Puede parecer muy criptico, pero creedme si os digo que es una novela que merece la pena ir descubriendo paso a paso, conforme se avanza en la lectura, ir viviendo todas las sensaciones que te va despertando, sufrir al lado de los personajes, porque el autor nos hace participes de lo que experimentan y es difícil no meterse en sus zapatos, hay momentos en que la mente te juega malas pasadas y te mete en la piel de Javier y parece una centrifugadora, o un ordenador calibrando las miles de posibilidades de reacción.

Cava dos fosas es una novela negra, policíaca, desarrollada en dos tiempos verbales, uno se ambienta en el presente, y el otro, del que derivan los polvos que hoy enlodan a nuestros personajes nos traslada a los años ochenta, con una Transición frágil que empieza a dar sus pasos y  la movida madrileña. 

Es precisamente en los años ochenta, en los que yo era una niña, y por lo tanto no tengo recuerdos nítidos, en los que me he sentido más cómoda a pesar de que se me revolvía el estómago con los poderes fácticos que desde la sombra luchaban para que nada cambiara demasiado en esa España que luchaba porque la Democracia triunfara y hubiera una apertura. Félix nos mete en la época de la mano de tres policías jóvenes con ganas de cambiar el mundo, que tropiezan con aquellos que pretenden que todo siga igual. Una lucha sin cuartel en la que tienen mucho que perder y de la que no salen idemnes, y marcará quienes serán en un futuro.

"Y en España siempre habrá héroes anónimos que se preocupen por mantener las enseñanzas que recibimos durante cuarenta años."

Félix García Hernán sabe como atrapar al lector, a pesar del comienzo sosegado y algo bucólico de la novela, va desenredando la madeja desde un retiro para aclarar ideas, hasta una situación un poco macabra en la que se verá inmerso nuestro personaje, que lo obligará a hacer un repaso a su vida y a sus muchos aciertos policiales para descubrir quién está detrás moviendo los hilos.

Y eso lo consigue con capítulos más bien cortos, en los que  se van alternando esos dos tiempos verbales, pasado y presente confluyen para ir creando una trama compleja, con una estructura sencilla y un ritmo en ocasiones endiablado, para ofrecernos a continuación un balón de oxigeno en forma de recuerdos. El autor elige esa forma de presentarnos a unos personajes muy de carne y hueso, muy veraces, con los que el lector puede empatizar o incluso rechazar, pero sobre todo son cercanos, no son perfectos, si no que tienen sus zonas de luz y de sombra, personajes que se equivocan, cuyas actuaciones tienen consecuencias, que aman, que ríen, que lloran, se frustran y celebran sus triunfos. Tal cual como en la vida misma y ese es el gran acierto de esta novela, porque sus personajes tienen el suficiente carisma para sostener toda la trama tanto en el pasado como en el presente.

Hay dos personajes en cada uno de los tiempos que me han enamorado, me han subyugado y no me importaría volver a encontrar en un futuro. En la trama de los ochenta dejadme que muestre debilidad por Carmen Nuñez-Quiroga, una mujer luchadora, reivindicativa, adelantada a su época porque nuestra democracia estaba todavía en pañales y aún así su posición en la policía era muy importante. Su origen en una familia acomodada y afín al Régimen, no le impidió desarrollar sus propias ideas, y luchar por ellas poniendo en peligro su integridad física y arriesgando su carrera en el cuerpo.

En el presente el personaje que  me ha robado el corazón ha sido Raúl Olaya, inspector jefe que ha crecido al auspicio de dos de nuestros personajes principales, ambos comisarios. El tiempo pasado a su lado le sirvió para aprender su forma de actuar y ello le ayudará a investigar la desaparición de sus dos colegas, porque las casualidades no existen y cuando se suma un tercer factor queda al descubierto que hay que actuar con rápidez. Me ha gustado su forma de razonar, su aplomo, las salidas ingeniosas cuando la investigación entra en vía muerta. Me gustaría encontrarme más efectivos como él dentro del cuerpo el mundo sería mucho más justo.

"Raúl sabe que va a haber un antes y un después en la vida desde el día de hoy. Siente que la alegre y optimista juventud en la que ha estado cómodamente instalado hasta ahora lo ha abandonado para siempre."

Pero en toda novela negra hay un villano, sin él no existiría la trama, en esta el personaje es de lo más siniestro, para encontrar su humanidad hay que escarbar muchísimo y aún así la mancilla con el odio y rencor que supura cada vez que sale a escena. El autor no redime a Diego López de Arbeloa y el lector tampoco puede hacerlo, al menos yo fui incapaz, no pude en la trama del pasado y menos en la del presente.

Toda la novela en el presente se nos plantea como una partida de ajedrez, en la que solo una parte puede mover las fichas, conoce todas las jugadas, las realiza a su antojo y espera reacciones para ejecutar el próximo movimiento, que rara vez coincide con el que tiene pensado, por aquello de que el ser humano es imprevisible y anticipar comportamientos no significa que vayan a producirse. Quizás por ese motivo en momentos puntuales la cordura de Diego también es puesta al límite para forzar la reacción que había previsto en Javier. En el pasado en esa misma partida de ajedrez cada bando mueve las fichas, unas veces ayudados y otras en solitario, y el final desde luego no queda en tablas y afecta por igual a ambos jugadores y les marcará de forma irremediable.

"Se esta jugando una partida desquiciante de ajedrez en la que le impiden mover las piezas, ya que su contrincante las mueve por él. Sólo queda la quimera de que Diego cometa un error y se dé jaque mate a sí mismo."

La novela es muy visual, con un ritmo muy marcado gracias a unos diálogos muy inteligentes y bien pensados. No será complicado llevarla al cine porque nuestro autor es un gran cinefilo y la novela va avanzando fotograma a fotograma y no podemos resistirnos, necesitamos avanzar, ya sea para llegar a la parte ochentera o para saber en que termina ese viaje de venganza emprendido treinta años después. 

Me gusta la forma en la que el autor ha sabido plasmar los cambios que ha experimentado la sociedad en estos treinta años, es como un juego de espejos del que participa el lector, a pesar de no tener recuerdos muy nítidos de esa época. Aunque en ocasiones te das cuenta de que a pesar de todo lo avanzado no hemos cambiado demasiado, que la vida sigue igual, hoy los poderes fácticos son otros, pero también se mueven para perpetuar su orden. Y las mujeres y el colectivo LGTBI tienen más derechos reconocidos, pero lejos de haber terminado su lucha.

Si algo queda claro con esta historia es que el pasado siempre nos espera agazapados a la vuelta de la esquina, que por tiempo que pase la venganza nunca saldrá como teníamos previsto, ni es un buen viaje si antes de emprenderlo no cavas dos fosas


 Conclusión:

Cava dos fosas es una novela que no puedes perderte si te gusta el género negro, pero no es una novela para pusilanimes, la trama te oprime, te angustia y aún así necesitas avanzar, necesitas saber. Y página a página se nos va desgranando el porque de esa venganza tan atroz, y que perdió por el camino cada uno de los implicados en esta macabra historia.

Pienso seguirle la pista al autor, porque su prosa es directa, contundente, aseptica, no necesita las florituras porque con sus personajes es capaz de sostener toda la trama y no hace falta alardear de recursos.

Félix espero que nos reencontremos en Pastores del mal.

martes, 24 de marzo de 2020

Un asesino en tu sombra. Ana Lena Rivera.

Contrariamente a lo que pudiera haber esperado el confinamiento al que nos ha obligado el covid-19 no ha supuesto para mí mayor tiempo de lectura, primero porque la formación on line sigue sus tiempos, que para algo se ha de hacer desde casa, segundo porque no logro concentrarme, ni para leer ni para escribir, ya me gustaría que fuera de otra forma, pero las cosas son como son.
Voy a intentar de todas formas dejaros mis impresiones de una novela que para mi es la confirmación de que Ana Lena Rivera y su personaje Gracia San Sebastián han llegado para quedarse. Y es que esta segunda novela de la serie es más madura, más negra, mucho más negra que la primera entrega y deja al descubierto el oficio de la autora a la hora de narrar, de crear personajes potentes, de mantener la intriga de la trama y subtramas hasta el final, al menos yo intuí en una de las tramas donde podía estar el quid, pero en la otra me tuvo bastante pez.
Durante la pasada Feria de Madrid, un grupo de la iniciativa #SoyYincanera, mantuvimos con la autora un encuentro en d picnic un local cercano al Retiro, en el que pudimos cambiar impresiones sobre Lo que callan los muertos, novela que habíamos leído con anterioridad y comentado en twitter.
La cercanía de Ana Lena, su gran sonrisa a pesar de ir de aquí para allá, y la conversación centrada en gran medida sobre un personaje que nos enamoró a todas las lectoras, Adela, hizo que el tiempo volara, y cuando nos dimos cuenta habían pasado dos horas, sino más y a la autora la reclamaban en otra parte. Quedamos emplazadas a repetir la experiencia cuando volviera a publicar.
Y Ana ha cumplido, una delegación de Yincaneras de Madrid pudo compartir con ella un desayuno asturiano un poco tardío en las oficinas de Maeva, y departir sobre Un asesino en tu sombra. Me hubiera gustado asistir, pero las obligaciones laborales y los quilómetros de distancia que no son baladís lo hicieron inviable. Pero espero coincidir de nuevo con ella e intercambiar pareceres, es una conversadora amable y muy accesible.

La autora:

Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972. Estudió Derecho y  Administración de Empresas en ICADE, en Madrid. Después de veinte años como directiva en una gran multinacional, cambió los negocios por su gran pasión, la escritura, coincidiendo con el nacimiento de su hijo, Alejandro. Junto a él nació también Gracia San Sebastián, la protagonista de su serie de intriga.

Su primera novela, Lo que callan los muertos, fue galardonada con el Premio Torrente Ballester.

Podéis encontrarla en:

www.analenarivera.com
Twitter @AnaRiveraMuniz
Instagram @analenarivera

Sinopsis:

La desaparición de una mujer involucrará a Gracia San Sebastián, la investigadora más original de Asturias, en un crimen particularmente perverso

Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes financieros, se ve envuelta en la desaparición de Imelda, una joven psicóloga a la que encuentran muerta pocos días después en las vías del tren. El marido, artificiero de la Guardia Civil y principal sospechoso, le pide ayuda para descubrir al asesino de su mujer.

Junto a su amigo Rafa Miralles, comisario de la policía de Oviedo, Gracia empezará una investigación que la llevará a la caza de un asesino por varias capitales europeas.

Al mismo tiempo, la vida de Gracia se desmorona. La relación con Jorge, su marido, pasa por un mal momento, y su reputación como investigadora está en entredicho tras acusar a un funcionario con esclerosis múltiple de fingir su enfermedad para competir en la modalidad más extrema del triatlón, el Ironman. Gracia, convencida de que algo no encaja en la historia del funcionario, intenta reparar su error.

También en esta ocasión, contará con el apoyo de las mujeres más importantes de su vida, su madre, su hermana Bárbara y su amiga Sarah.

Mis impresiones:

Como he adelantado en la introducción esta es la segunda entrega de la serie Gracia San Sebastián, Ana Lena escribe historias autoconclusivas, por ese motivo podría leerse cada libro por separado, sin embargo, el gran atractivo de esta serie reside en los personajes y estos la mayoría se arrastran de un libro a otro, y van evolucionando por lo que creo que siendo una serie tan joven, y con tan solo dos entregas merece la pena empezar por el primero, para hacerte una idea de su personaje más sublime, Adela, que en este libro tiene un papel mucho más reducido. Pero no tan solo de la matriarca, si no también de Bárbara, esa hermana tan fría, metódica y distante, o de Sarah esa amiga que todos quisiéramos tener, o de Geni que justo en esta entrega tiene un papel más importante, o de Rafa, el amigo comisario y al mismo tiempo marido de la chismes, o de Jorge, el marido perfecto de Gracia.

Estos personajes que se mantienen libro a libro en la trama de investigación financiera y alguno que otro en la criminal, son el gran pilar sobre el que se asienta la narración, personajes potentes, carismáticos, con muchos matices sicológicos, pero sobre todo personajes cotidianos, que cualquier lector puede reconocer y encontrar en su entorno, personajes de carne y hueso. Quizás ese sea su principal mérito que los percibimos reales, cercanos, creíbles y por ese motivo empatizamos con ellos, o les cogemos tirria, unas veces entendemos sus reacciones, otras los zarandeariamos, no nos dejan indiferentes en ningún momento.

El toque de humor, como siempre lo pone doña Adela, la incombustible madre de Gracia, que igual te acuna al nieto, que te hace unas casadielles para un sospechoso, que cocina de sobra por si las hijas se presentan a comer, como que divaga sobre la investigación en curso, o levanta el teléfono para que Gracia ponga remedio a alguna de las injusticias que azotan a su familia. He echado de menos ese papel tan protagonista que tuvo que en Lo que callan los muertos, pero sinceramente le robaba mucho protagonismo a Gracia, que en esta entrega ha recuperado un poco, al mismo tiempo que su vida navega en lo personal y en lo profesional hacia la deriva.

En lo profesional porque la seguridad social pierde un juicio al acusar a un enfermo de fingir esclerosis múltiple para poder dedicarse a preparar la prueba más extrema del triatlon, el ironman y la persona que se presenta en el juzgado no parece capaz de andar ni dos pasos, ni tiene la musculatura de un atleta. Su reputación está en entredicho y quién la ha contratado para investigar no se lo pone nada fácil culpándola de todo el fracaso.

A pesar de todo Gracia no se achanta, sabe que la explicación está en algún lado y replantea de nuevo toda su investigación, revisa todas las pruebas en un tenso tira y afloja con la persona que se juega también la reputación al mismo tiempo que ella. Y de esta forma avistamos otra de las marcas de la casa la investigación lenta, con callejones sin salidas, investigaciones como las que llevaríamos a cabo nosotros, lógicas, sin ningún conejo escondido en la chistera. Una investigación más pausada, preguntando a los posibles implicados,  sin sobresaltos, más allá de las lógicas vueltas atrás.

Como nuestra protagonista no gana para sobresaltos, en medio de esa zozobra profesional recibe una llamada angustiada de su hermana en la que le pide que investigue la desaparición de la hermana de Teo, Imelda. Gracia no sabe negarse y a pesar de sus recelos porque no es una investigadora criminal lo suyo son los fraudes, decide investigar sin ningún compromiso.

Podriamos encuadrar las novelas de Ana Lena dentro del costumbrismo, o del realismo, aunque la anterior más que esta que ya adquiere ritmo de thriller, pero un thriller con sabor clásico. En esta entrega además deja de ambientar solo en Oviedo, para hacerlo también en Gijón en  Copenhague y Zurich. En todas las ambientaciones es un placer seguir a Gracia en su búsqueda de la verdad aún sabiendo que el precio a pagar puede ser muy alto, sobre todo en el caso del fraude a la seguridad social.

Las mujeres de su entorno le proporcionaran la vía de escape cuando se atasca y la investigación parece no avanzar, de esa forma la autora evita los subterfugios, y los ases en la manga. Me encanta seguir el día a día de Gracia, sus diálogos con su amiga Sarah no tienen precio. Y los que mantiene con su madre son bocatto di cardinale. Adela vuelve loca a nuestra investigadora pero también le da la vida, un soplo de optimismo en medio del naufragio de su vida. Una mujer con la sabiduria de la vida por bandera tratando que su hija sufra lo menos posible.

Las dos tramas están muy bien hiladas, cada una con su protagonismo, la lectura va fluyendo de forma dinámica porque en todo momento está pasando algo, cuando una investigación se atasca la otra cobra vida y se acelera, hilvanándose con el desastre  que se cierne sobre su vida personal, de la que en ocasiones parece que huya y en otras que corra al encuentro.

Asistiremos al nacimiento de una nueva Gracia San Sebastián no se si mejor o peor, pero al menos una distinta, renacida, y deseo seguir viendo como evoluciona, y aquí me tenéis a la espera de la nueva novela, pero creo que me adelanto, todavía no he terminado de comentaros las bondades de esta entrega.

Ana Lena utiliza un lenguaje sencillo, cargado de diálogos cotidianos y lugares comunes, capítulos cortos, unos narrados en primera persona por Gracia San Sebastián, otros los menos en tercera persona por un narrador omnisciente, de esa forma le da agilidad y una visión más amplia.

El protagonismo que adquiere Geni en algunos momentos de esta historia a mi modo de ver le da un balón de oxigeno, nos hace verla con nuevos ojos, un revulsivo necesario para que Gracia también abra los ojos y aprenda a valorarla en su justa medida.

En un momento dado he dicho que esta novela es más negra que la anterior y lo es por la trama de la desaparición de Imelda y su posterior asesinato, hay escenas un poco duras por lo visuales de las descripciones, pero la autora no se recrea en el morbo, más bien lo hace en el quién y en los motivos que esconde y al menos a mí me sorprendió muchísimo la resolución.

Una novela muy recomendable, me atrevería a decir que narrativamente mejor que la primera, más compleja en cuanto a la elaboración de las tramas, posiblemente con menos frescura por la menor presencia de Adela en la trama y en la resolución de los casos. Un paseo por el Oviedo natal de la autora, por su gastronomía y por sus emblemáticas tascas. Con ganas de perderme en la ciudad, en sus cuestas, en sus bares, y de probar alguna de sus delicias gastrónomicas.

Conclusiones:

Una novela muy recomendable, te aconsejaría empezar la serie desde el principio aunque no es absolutamente necesario, disfrutarás de Oviedo, de su gastronomía, de sus costumbres, de una narración sencilla, una estructura compleja con dos tramas y alguna que otra subrama, una negra y una de fraudes económicos, muy creíble con la picaresca tan española.

Me gustaría animaros a conocer a Gracia y a las mujeres de su entorno, seguro que Adela te causará la misma adicción que a mi.


martes, 3 de marzo de 2020

El alano. José Zoilo Hernandez



Una de romanos, ¿de verdad? ¿Tú, leyendo y reseñando una de romanos?, me lo vas a tener que explicar... después de tantos años oyéndote jurar en arameo cada vez que una novela se ambientaba en el Imperio Romano, temo que te hayas dado un golpe en la cabeza, ¡no puede haber otra explicación!.

No, ¡hombre no!, que no es una de romanos, que el Imperio ya está cayendo en picado y los bárbaros campan a sus anchas en Hispania, ¡si hasta sale Atila!, de refilón y como anécdota, ¡pero ahí está!. Uyyy esa cara es todo un poema, no te convenzo eh… pues prepárate que es una larga historia, y mantente atento, porque es posible que aún así no lo entiendas.

A mitad de noviembre de 2019, participé en el Certamen Histórico Internacional Ciudad de Úbeda con otras yincaneras, del viaje mejor ni hablamos... (qué odisea) solo te puedo decir que salí en tren de Castellón sobre las doce de mediodía y llegué a Baeza más de las seis de la tarde... encajada en un asiento deformado que me dejó el cuerpo como una jota.

Mi maltrecho cuerpo me pedía a gritos quedarme en el hotel, pero sobre las siete empezaba la ultima presentación del día, y después de soltar las maletas nos dispusimos a salir hacia la librería. Allí un exultante José Zoilo Hernández, hasta ese momento desconocido para mí, habló con tanta pasión del periodo histórico, de Attax, ese alano que me ha robado el corazón y la razón, de vándalos, alanos, godos y suevos, y de un Imperio Romano que se desmoronaba a marchas forzadas, que casi me convenció para leerme su trilogía. Uyyyy, no pongas esos ojos, has oído bien, son tres libros, tres tochazos que dirías tu,  y este solo es el primero.


Esa misma noche compartimos mesa en la cena, y fue un placer hablar de literatura con él y con su mujer, Esther Morera, por la mesa corría el agua, menos mal que no era tinto, porque por ella paseaban los personajes de la novela, nuestra curiosidad que el autor iba saciando y metiéndome la época por los ojos. Y te aseguro que era complicado, dado el trauma que arrastraba de mi época de estudiante, un buen profesor de historia es muy importante para que un tema te apasione o lo odies.





Para que te hagas una idea,  soy fan de Obelix, si ese hombretón pasado de peso, al que le divertía soltar mamporros a los romanos al grito de “¡están locos estos romanos!”, y cuantos más sopapos soltaba, y más romanos salían disparados por el aire, más fuerte sonaba mi carcajada. De vivir en la época me hubiera parapetado con los galos y hubiera tomado la pócima para soltar sopapos a todo tren. Ahhhh... ya sonríes eh, ¿ves como sigo siendo la misma?. Lo de Attax ha sido un flechazo, y no es romano, hombre, ¡es alano!.


Y ahora que te noto más tranquilo, te anuncio que tengo intención de leer también Niebla y Acero, y El dux del fin del mundo, porque quiero seguir a Attax hasta el fin de sus días, Lo he conocido siendo un niño, y lo he dejado siendo un madurito interesante…

Pero ¡basta de cháchara!, porque la que me ha liado como siempre ha sido Ana, sí, ya se que que a ella le gusta el Imperio Romano, pero se la sopla que a mí no, que quieres que te cuente, y volvió a argumentar que no era la típica novela, que patatin, que patatón, y por no oírla ( como casi siempre que me meto en un charco enorme) le dije venga va, ¡habemus lectura simultánea! si las yincaneras nos siguen en esta aventura. Y vaya si nos siguieron, ni las más de 500 páginas les asustaron.

Y ya que estamos, ¡quédate y te cuento que me ha parecido El alano!, venga... ¡igual te animas a leerla tú también!.




El autor:


José Zoilo Hernández nace en Tenerife en 1977, es biólogo de profesión y trabaja en el ámbito de la agricultura y el desarrollo rural. Aunque su labor profesional, ha discurrido en el campo de las ciencias, es un autentico apasionado de la historia desde muy temprana edad. El alano es su primera novela y con ella inicia la épica trilogía Las Cenizas de Hispania, una apasionante recreación de la Hispania tardorromana.


Lo podéis encontrar en:


En twitter: @josezoilohdez


Sinopsis:


La apasionante historia de Attax, un bárbaro en el ocaso de la Hispania romana.

Hispalis, año 438 d. C. Ante la alarmante aparición de una horda sueva dispuesta a asolar sus tierras, Attax, un bárbaro alano, decide unirse al ejército de un viejo amigo para luchar por la defensa de su gente. La gloria que él espera desaparece al caer prisionero y ser vendido como esclavo.

Tras once años de servidumbre, Attax debe emprender una nueva vida tras el asesinato de su amo, acompañado por el hijo de este, Marco. Attax se sumergirá en un intenso viaje por la moribunda Hispania, que le llevará a comprender el valor de la amistad y el amor, así como el precio deperder ambos. Un recorrido hacía la madurez que despreció en su juventud.

Suevos, vándalos y alanos cobran vida en el escenario de una Hispania convulsa y decadente, abandona a su suerte por un imperio romano que se desvanece.


Mis impresiones:

El Alano es una novela con una gran documentación detrás, que se ambienta en una época convulsa en la que Hispania estaba a merced de bárbaros disputándose lo que quedaba del otrora espléndido Imperio Romano que abandonó a sus habitantes la mayor parte de las veces a su suerte y al saqueo constante de los pueblos invasores, suevos, vándalos y alanos que tejían alianzas unos contra otros según evolucionaban sus intereses en las distintas zonas.




Esta gran labor de documentación en un periodo que la literatura no tiene nada trillado, también ofrece grandes lagunas y ahí es donde el autor se ha tomado alguna que otra licencia en beneficio de la trama y para acercarnos una parte de nuestra historia bastante lejana y olvidada en los currículos educativos, de forma llevadera e incluso adictiva, porque de la mano de Attax viviremos todo tipo de situaciones, incluso participaremos en alguna que otra batalla y entrenaremos nuestro cuerpo y mente para entrar en combate.

Últimamente no tengo el vicio de recorrer las páginas finales de la novela nada más empezarla, o cuando la llevo mediada, y en esta ocasión me he perdido un par de glosarios, uno con términos latinos y otro con las referencias a las ciudades en las que se desarrolla la acción, recomiendo acudir a ellos para situarse mejor en la historia y disfrutarla al máximo.

Narrada en primera persona por Attax, la novela se vuelve más intimista, y el lector,al menos así me sucedió a mi, liga su suerte a la del bárbaro pagano que te roba el corazón con su humanidad desde las primeras líneas. Y es que a pesar de haber sido educado y entrenado para guerrear nuestro gigante rubio es capaz de adaptarse a numerosas situaciones y así lo vemos en Hispalis paseando entre olivares, ejerciendo de guardaespaldas de un terrateniente, ajustando cuentas con algún ladrón, o atendiendo a los entresijos de la producción del aceite. Nada hacía presagiar que el león seguía agazapado en su interior, un viaje a Corduba, la amenaza de invasión sueva y el reencuentro con el vándalo que lo acogió en su niñez cuando murieron sus padres, lo lleva a colocarse la cota de malla y a coger de nuevo la espada.

Esa nueva aventura le enseña la amargura de la esclavitud, un viaje en condiciones penosas hacia el norte y la pérdida de sus compañeros de penurias. Comienza un nuevo periodo de adaptación en Conimbriga de la mano de Quinto, un romano del que llega a ser mano derecha y lograr la manumisión, en este caso se pasea entre cepas y cría caballos. Y nuestro alocado mozalbete conoce el amor junto a Aspasia una hispana menuda y pizpireta a la que ligará su suerte y con la que llegará a regentar una taberna en Lucus Augusti cuando la tragedia se vuelve a cernir sobre ellos y tiene que desplazarse junto a Marco en busca de su tio.

Y de nuevo se cierne sobre ellos la amenaza sueva y el fragor de la batalla resuena en la cabeza de Attax que tiene que abandonar la confortabilidad de una vida sedentaria junto a la mujer que ama para ser fiel a la promesa que le hizo a su señor. Con la vitalidad de la juventud ya mermada y sitiendose responsable de los mozalbetes que lleva a su cargo vuelve a recorrer los caminos repletos de asaltadores y amenazas continuas hasta unirse al ejército godo.

Las descripciones bélicas son uno de los platos fuertes de esta historia, narradas con tanta profusión de detalles que el lector se ve inmerso en la lucha, en el choque de espadas y en el entrechocar de caballos y escudos. Tal es el realismo de las escenas épicas que te quedas ganas con ganas de más, aunque tu espíritu no sea nada guerrero.

Jose Zoilo ha sabido crear el PERSONAJE, sí en mayúsculas y sin temor a que me llaméis exagerada. Attax es de los que llegan para quedarse a vivir en el corazón de los lectores, porque a pesar de ser un bárbaro aculturizado, que conserva algunas costumbres de un pueblo que a penas llegó a conocer, tiene rasgos tan humanos que te roban la voluntad. Pero a ese acierto hay que sumar que todos y cada uno de los personajes con algo de peso en esta historia está creado con mimo, con tanta profusión de matices que en ocasiones llegan a tal realismo que traspasan el papel. No sabría con que secundario quedarme, la aspereza de Gelimer me atraía, las maneras finas de Anderico me sorprendieron, la humildad de Quinto hizo que me quitara el sombrero, la cabezonería y constancia de Marco se ganaron mi simpatía. Aspasia uno de los pocos personajes femeninos con peso me hizo sonreír en más de una ocasión y me dieron ganas de zarandearla en otras pocas. Galieno se ganó mi admiración y el pequeño britanno me enamoró. Y que decir de la mole de Ibbas o del culturizado Sallas.

Son muchos los personajes que desfilan por esta novela y sólo he nombrado algunos de ellos, porque para mi ha sido un placer ir descubriendolos a medida que avanzaba la trama. Lo realmente importante es que a algunos de ellos los acompañas durante un largo trecho y los ves evolucionar, madurar, caer, levantarse, caer en desgracia, avanzar, tomar decisiones importantes. Arriesgar la vida por una promesa, por venganza, o por la necesidad de defender una tierra que sienten como propia.

Lealtad esa palabra tan en desuso en nuestros días y que tan poco valor parece tener, es la que mueve todas y cada una de las acciones de Attax, que siente el peso de la palabra dada tanto como el de su spatha durante la batalla. Amistad otro concepto con mucho peso y que en esta historia tiene un amplio recorrido en muchas acepciones, tanto como el amor, las pérdidas materiales y afectivas que a veces sacuden a los personajes con la fuerza de tsunami.

Muchas son las razones para sumergirte en las 540 páginas de El Alano que seguro que se irán diluyendo entre tus dedos como lo hace la arena. Seguro que te mantendrá en vilo durante toda la narración y te dará la sensación de que compartes un café con un antiguo compañero que te cuenta batallas que te has perdido y que te hubiera gustado presenciar, aunque a su lado las vives con igual realismo.


Conclusión:


Jose Zoilo ha creado no solo un personaje potente que sostiene toda una trama épica, si no que ha acertado con la voz narrativa, no es fácil llegar al lector con una primera persona, pero Attax consigue conquistar a quien se acerca a sus páginas, consigue mantenerlo en vilo y pegado a sus devenires, y no contento con ello, consigue que tras devorar más de quinientas páginas te quedes con ganas de más, de seguir a su lado viviendo más aventuras.

Sorprende la fuerza narrativa del autor en las escenas bélicas, y al mismo tiempo el realismo que consigue transmitir. Los personajes tan cuidados y ricos en matices a los que odias o te atrapan irremisiblemente. Las costumbres barbaras y paganas en contraposición con las cristianas.

Una novela que puede gustar a un público muy amplio porque tiene muchas tramas y subtramas y a pesar de ser el género histórico el que predomina al tratarse de una ficción histórica, hunde sus raíces en tantos aspectos como la vida misma, dándole mucho realismo a lo que el autor con una prosa cuidada y alejada de los artificios superfluos pretende transmitirnos a través de las vivencias de su carismático personaje que a la postre es un SUPERVIVIENTE, en mayúsculas.

¿Te animas a conocer a Attax? Si te acercas a El alano por recomendación de este blog hazme llegar tus impresiones.


viernes, 31 de enero de 2020

INFAMIA. Ledicia Costas

Hay portadas que te atraen de forma irremediable, si además la novela viene avalada por la critica de lectoras de cuyo criterio te fías ciegamente, el libro cae en tus manos sí o sí, y te tragas el vértigo que da esas expectativas que se desbocan a cada recomendación.

A pesar de las altas expectativas que ya sabéis que pienso que son un arma de doble filo, Ledicia Costas me ha conquistado con esta novela que gira en torno a la maldad humana y las múltiples caras que esconde. Un libro que sin regodearse pone de manifiesto temas atemporales y por lo tanto candentes en nuestros días, nos saca de nuestra zona de confort, nos obliga a mirar cara a cara esos temas que por molestos solemos desterrar, porque al fin y al cabo son cosas que suceden a otros.

Me ha enamorado la prosa de la autora, la elegancia y sutilidad con la que trata esos temas tan espinosos, los personajes que ha construido, la cadencia con la que se desarrolla la trama, que nos va envolviendo y al mismo tiempo llenando de esa niebla que ahoga a los habitantes de Merlo. Dolor, pérdidas, amores, desamores, locura, cordura son ingredientes que en esta historia la autora ha sabido cocinar con maestría, dejando al lector con ganas de más, de mucho más.

Me hubiera gustado leer la historia en su versión original, en galego, pero si soy sincera me cuesta leer en catalán que es mi lengua materna, como para atreverme con otra que no domino, ni conozco, pero la musicalidad será distinta y la exquisitez que se aprecia en la versión en castellano seguro que se verá redoblada.

Por otro lado si la portada de la Editorial Destino me enamoró reconozco que la versión original tiene una que si has leído la novela te llega al alma, duele y más por esa combinación del rojo y el blanco, que solo un buen lector podrá llegar a descubrir en toda su intensidad, os dejo la portada para que si habéis leído la novela la disfrutéis y si no, cuando la leáis volved sobre ella.

La autora:

Ledicia Costas nace en Vigo en 1979, es una autora gallega licenciada en Derecho que lleva varios años dedicándose profesionalmente y en exclusiva a la literatura. Publicó su primer libro  en 2000 y desde entonces ha escrito numerosas novelas infantiles y juveniles que han sido traducidas a varios idiomas, como el coreano, el italiano o el búlgaro. Por su extraordinaria narrativa ha obtenido importantes premios literarios,  como el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y, en dos ocasiones, el Premio Lazarillo , gracias a los cuales ha ido conquistando a miles de lectores. Infamia es su primera novela para adultos y la consolida como una de las autoras con más proyección de la narrativa española actual.

Sinopsis:

Emma Cruz es abogada y profesora de derecho penal. Se traslada al pequeño pueblo gallego de Merlo para impartir clases en la universidad, sin saber que ese lugar está marcado por la desgracia. Su llegada coincide con el veinticinco aniversario de la desaparición de las Giraud, dos hermanas a quien parece que se las haya tragado la tierra.

Así Emma descubrirá que los habitantes de Merlo guardan secretos inconfesables, algunos imposibles de digerir. ¿Qué fue de las hermanas Giraud? ¿Están muertas? Y si es así ¿quién fue el responsable de sus muertes? ¿Por qué nunca han encontrado los cuerpos?

Infamia es un thriller psicológico donde nada es lo que parece. Una novela de ritmo vibrante que agarra al lector y lo conduce a los límites de la condición humana. Una historia de amor, de odio y de locura.

Fiel a su escritura, Ledicia Costas se sumerge en una novela en la que explora lo más recóndito que anida en el alma humana, ofreciéndonos una novela poderosa y adictiva.

Mis impresiones:
"Llovía en alta definición. Quinto día de agua, sin apenas descanso, y todo apuntaba a que el cielo de Galicia iba a seguir vomitando frío. Emma siempre se había sentido como una personas de invierno, de agua y de luna, por ese orden. La lluvia no afectaba a su estado de ánimo, pero consideraba que, por imperativo legal, los grandes cambios deberían ir acompañados de un punto de luz al que aferrarse."

Con esa bella metáfora da comienzo una novela en la que la lluvia, la niebla, el frío y la soledad son una constante, tanto en sentido físico como en sentido metáforico, sobre todo la niebla, que todo lo envuelve, y afecta al ánimo de los habitantes de Merlo, ese pequeño pueblo que sobrevive a la desgracia de la desaparición de dos niñas, de 14 y 6 años, desde hace 5 lustros.

Hasta allí llega Emma nuestra protagonista, o podríamos decir una de tantas, porque  nos encontramos ante una novela coral, y aunque parece que ella sea el centro de la trama pronto descubriremos que no es así, o al menos no del todo. Profesora de derecho penal consigue plaza en la universidad y decide poner tierra de por medio, dejar su zona de confort y alejarse del amor de su vida, un hombre cuyos tiempos no entiende y que están muy alejados de los de ella.

Llegar a un pequeño pueblo donde todos se conocen es un arma de doble filo, por un lado sientes del peso de las miradas sobre ti. Eres el centro de atención porque vienes a alterar su rutina, su día a día. Y todos tus pasos están controlados. Si además sientes curiosidad por un hecho del que todos callan y todos parecen saber algo, tu vida se puede convertir en un infierno, en el trabajo y en el pueblo.

Ledicia Costas maneja con exquisitez la prosa, los recursos lingüísticos, sabe crear ese clima de desasosiego que sufren todos aquellos que tienen cicatrices en el alma, y en esta historia son casi todos los personajes con un cierto peso, Emma, Lucas, Noel, Salva, Rubén, personajes muy bien trazados, ricos en matices, personajes con más sombras que luces en un paisaje inhóspito, en el que la niebla es protagonista por su densidad, por penetrar incluso en el alma de la gente.

La historia esta narrada en tercera persona por un narrador omnisciente y esta plagada de flash back que nos van situando en la infancia de los cuatro protagonistas masculinos, muchachos que un día fueron amigos, y que hoy no consiguen serlo. Algo ha roto su amistad de forma irremediable, de forma que tres se mantienen unidos y otro ha decidido poner una barrera entre ellos, barrera que además de soledad lo marcará a los ojos de todos los habitantes del pueblo.

El equilibrio entre la narración y los diálogos le proporciona agilidad a la historia, que no se desarrolla de forma vertiginosa, tiene una cadencia más propia de los gallegos, sin embargo ese ir fluyendo, ese goteo de información, ese conocimiento que el lector tiene de los hechos incluso antes que Emma, hace que el ritmo que le imprime la autora sea perfecto para la trama, para ir descubriendo poco a poco que pasó con las hermanas, y porque cada personaje esconde tantos fantasmas en su armario. Fantasmas que no les permiten ser felices, que les anclan a un pasado lleno de dolor, de rabia...

Que la historia se desarrolle en una comunidad tan pequeña, da pie a que se indague en el pasado de los personajes, pasados que ponen la carne de gallina a pesar de la elegancia de la autora para tratar ciertos temas. Me gustaría no indagar más en ese aspecto, porque Ledicia no da puntada sin hilo, todo en su historia aparece a su debido tiempo y siempre como una especie de efecto dominó ante lo que descubre Emma o las reacciones que provoca su investigación. Parece que no todos están dispuestos a que la verdad salga a la luz después de tanto tiempo y harán lo que sea necesario para conseguirlo.

No todo es oro lo que reluce en este libro, de hecho nos daremos cuenta que la vida puede ser tan canalla que convertir a víctimas en verdugos, y como ese pacto oral que impide decir la verdad está destruyendo toda una comunidad, porque las sospechas se inoculan cual virus y mancillan reputaciones.

Esta novela me ha hecho reflexionar, meterme en los zapatos de todos y cada uno de los personajes, odiar a unos muchísimo hasta que he descubierto que se escondía detrás de su carácter y de su forma de actuar, para terminar teniéndoles mucho afecto, sin lograr entender como se puede callar durante tanto tiempo y porqué. La maldad campa a sus anchas, en todos los estamentos de la sociedad y en todas las capas sociales, es algo que se pone de manifiesto. También como el poder mal usado puede convertirse en una lacra capaz de destruir vidas humanas, porque vivir como una sombra es otra forma de morir.

Y por si no hubiera bastantes temas de calado, la relación tóxica de Emma con Mario es toda una tesis de lo que no debe permitir una mujer, pero por partida doble, porque nuestra protagonista es valiente y pone distancia para evitar caer en sus redes una y otra vez, pero la forma de actuar de María, su mujer, no la podré entender por más años que viva. Y la indecisión de Mario es para enmarcar, y lo peor de todo es que son personajes tan reales, tan identificables en cualquier sociedad que duelen, hay momentos que traspasan el papel. Como Salva, que ha logrado quedarse en un rinconcito de mi corazón, y la portada de la versión en gallego tiene mucho que ver con el motivo de haberlo conseguido.

No quiero contaros mucho más porque merece la pena acercarse a esta novela sabiendo lo mínimo para disfrutarla párrafo a párrafo, línea a línea y capítulo a capítulo, para ser conscientes de que la maldad no tiene límites, profesión o clase social, que la oscuridad de algunas personas a veces tiene un motivo que estas esconden celosamente por vergüenza y que condiciona su forma de comportarse y de ser.

Mención aparte merece el final, un final abierto que hace pensar que quizás pueda haber una segunda parte, una especie de catarsis y cuanto menos de justicia poética para que no quede impune un acto deleznable. Una forma de cerrar heridas, de intentar disipar una niebla que se mete en jirones dentro del cuerpo de las personas. Brillante es un adjetivo que se queda corto para definir el cierre de esta novela.

Espero haber conseguido llamar tu atención sobre esta historia, y la forma en que la ha escrito su autora que es una delicia por la exquisitez y la elegancia para tratar temas completamente deleznables, y a la vez tan actuales que no logran removernos por dentro si no es con el testimonio directo de quienes lo han sufrido, y la voz utilizada por la autora es de lo más acertada.

Conclusión:

Infamia es una novela deliciosa por la forma en que esta narrada y la cadencia que le imprime a la trama su autora. Su forma de narrar nos traslada a ese pueblo imaginario, de pocos habitantes, con una orografía adecuada para los fenómenos paranormales, y sin embargo ha prescindido de ellos porque la lluvia y la niebla han sido sus aliadas, una lluvia real y una niebla más metafórica que real.

La elegancia y la exquisitez a la hora de tratar temas delicados hacen de Ledicia Costas una  autora a tener en cuenta, estoy deseando leer algo más suyo, pero esperaré a que vuelva a escribir para adultos porque no suelo adentrarme en la literatura juvenil.

Nos encontramos ante una novela coral en la que hay una trama principal de la que nacen subtramas al tiempo que la Emma investiga, y parece que hay momentos que alguna se impone, pero sin ir más lejos al final recupera ese hilo principal y esa recopilación de infamias que dan titulo a la novela.

¿Y tú la has leído? ¿Tienes previsto hacerlo? Si por algún casual esta reseña te mueve a leerla me gustaría que me lo contaras.

Galería de frases:

"Si el alma tenía forma física, la suya era un conjunto de agujeros negros por donde se le escapaban las ganas de vivir."

"El frío fue instalándose en Merlo como una nueva pareja que no pide permiso. Un día deja en tu casa un par de libros porque necesita sentir que ese lugar le pertenece un poco. Semanas después libara un cajón y mete alguna ropa. Se acomoda en un sitio concreto del sofá y escoge un lugar  en la mesa de la cocina que ya  nunca va a abandonar. De repente, ya no existen los límites. Ni siquiera recuerdas muy bien cómo era todo antes de su llegada."

"Lo amargo no es la libertad, sino las decisiones que hay que tomar para conseguirla." 


miércoles, 15 de enero de 2020

El show de las marionetas. M. W. Craven.

Cuando Babelio me ofreció postular por El show de las marionetas, no me lo pensé dos veces. Los que  sois asiduos a este blog sabéis lo que me gusta el thriller, la novela negra, los detectives atípicos, las novelas con muertos en los que hay que resolver quién, y sobre todo porqué... y a golpe de sinopsis esta novela lo tenía todo. Aposté y el resultado de esa apuesta ha resultado ganadora, ha superado mis expectativas y en un futuro quiero seguir las andanzas de Poe y Tilly. Quiero volver a la agreste Cumbria, o igual Craven prefiere cambiar de escenario, yo seguiré apostando por sus personajes y sus tramas.

Cómo habréis adivinado la novela llegó a mi casa, antes de su publicación, en una edición no venal, me tuvo completamente abducida, buscaba cada segundo libre para viajar a Cumbria con sus círculos de piedra, para reunirme con Poe, Tilly y Flynn para seguir investigando, me  vi buscando sospechosos, llevando una línea paralela a la de ellos, haciendo mis propias cábalas, errando un sospechoso tras otros, disfrutando a cada giro, recibiendo el mazazo en el giro final que no esperaba para nada.

De una investigación no se sale indemne, de una novela negra de este tipo tampoco, llevo una rachita de encadenar libros que remueven, que duelen, que me hacen reflexionar y cambiar puntos de vista, que ponen de manifiesto atrocidades que pensaba que ocurrían muy de vez en cuando. Realidades incomodas que se quedan conmigo mucho después de haber cerrado la última página.

Pero me voy por las ramas, y es hora de meterse en harina, de picar vuestro gusanillo para que os adentréis en esta historia y conozcáis a sus personajes, y la maldad que campa a sus anchas por las páginas de esta novela. Estáis dispuestos a plantearos quien es victima y quien verdugo?

El autor:

M.W. Craven nació en Carlisle pero creció en Newcastle, donde se unió al
ejercito con tan sólo dieciséis años. Pasó los siguientes diez años viajando por el mundo. En 1995 estudió Trabajo social especializado en criminología. Ahora se dedica en exclusiva a la escritura. Actualmente está casado y vive en Carlisle con su esposa.

El show de las marionetas, ganadora del premio Gold Dagger a la mejor novela de 2019, es la primera entrega de la serie protagonizada por Washington Poe.

Sinopsis:

Un asesino en serie está quemando vivas a sus víctimas. No deja ningún tipo de pistas en las escenas del crimen y la policía ha perdido todas las esperanzas de encontrarlo. Cuando su nombre aparece en los restos carbonizados de la tercera víctima, Washington Poe, un detective suspendido de empleo y caído en desgracia, recibe la llamada para hacerse cargo de la investigación, un caso del que no quiere formar parte. De mala gana acepta, al igual que su nueva compañera Tilly Bradshaw, una brillante pero poco social analista. Pronto la pareja descubre una pista que solo él podria ver. El peligroso asesino tiene un plan y, por algún motivo, Poe forma parte de él. Mientras el numero de víctimas sigue aumentando, Poe descubre que sabe mucho más acerca del caso de lo que jamás se habría imaginado. Y en un final aterrador que echará por tierra todo lo que creía saber sobre sí mismo, Poe comprenderá que hay cosas mucho peores que ser quemado con vida.

Mis impresiones:


El show de las marionetas tiene uno de los comienzos más impactantes que recuerdo, un brutal asesinato que parece que esconde un ritual. Lo tiene todo para enganchar al lector y mantenerlo pegado a la trama, porque a ese principio que te deja con ganas de más hemos de sumarle los giros constantes que al menos a mi me dejaban con la boca abierta, sin aliento, con más preguntas que respuestas, aunque estas no tardaban en llegar, a veces unas páginas más adelante, en otras ocasiones llegaban en el siguiente giro, el autor no deja tregua al lector de mente analítica, al que no le gusta que se lo den todo mascado.

Por si eso no fuera poco no nos ofrece los clásicos personajes que podemos encontrar en cualquier novela de este tipo, Poe al que podríamos considerar el protagonista rompe con los arquetipos del género, no es un bebedor aunque si que tiene una parte oscura en su pasado, pero ello tampoco lo convierte en un ser arisco. Más bien nos encontramos con una persona políticamente incorrecta, que sigue una pista más allá de los límites que establecen las ordenes de un superior. Que actúa aún sabiendo que ha cruzado una línea roja, y no rehuye las consecuencias de sus actos. Un inspector mediocre pero un sargento con un olfato muy fino, capaz de llegar donde otros no ven indicios, quizás por ello se ve involucrado contra su voluntad en un caso que hubiera rechazado. La personalidad de Poe es muy compleja, tenerlo de compañero no debe ser fácil por lo imprevisible que es, sin embargo esta siempre atento a las necesidades de sus compañeros de investigación, intentando no perjudicarlos en sus salidas de escena.

Pero Poe no esta sólo en este enredo, le acompaña Tilly Bradshaw, a la que podríamos considerar una secundaria de lujo, pero me niego a ello, porque tiene madera de protagonista. Nos encontramos ante un ratón de oficina, una mujer con una inteligencia por encima del 200, muy aguda, con una mente analítica espectacular que deja mudo al lector, pero con escasas habilidades sociales, carente de humor, sin un ápice de empatia al principio de la novela, motivos por los que es el blanco de las bromas de sus compañeros, y atrae como un imán a los abusones. A lo largo de la lectura de la novela me he planteado muchas veces si Tilly padece Asperger, todo indica que sí, pero la evolución del personaje es tan brutal, tan tremenda, que no se si eso encaja en el síndrome en cuestión. Sería un puntazo que se mencionara si es Asperger porque podría ser de ayuda para muchas personas que lo padecen, y los visibilizaría.

La pareja de investigadores nos darán horas de buena lectura, nos harán pensar, nos involucrarán en sus teorías y volverán loca a la inspectora Flynn, que sabe que tiene a sus dos mejores bazas investigando, aún no sabe como se van a llevar entre ellos, sin embargo su trabajo en equipo es sensacional.

No son todos los personajes pero si todos los que yo te voy a presentar a riesgo de descubrirte algo que mejor lo hagas a su debido tiempo, para mayor disfrute de la lectura. Aunque parezca raro si me tuviera que quedar con un personaje ese sería Tilly, esa desmañada muchacha que crece a pasos agigantados e inseguros fuera de la protección familiar me ha despertado ternura, la he visto crecer, madurar, afrontar situaciones que nunca hubiera imaginado. Y pone de relieve valores que hoy están en desuso como la lealtad y la amistad. 

Si algo tienen las novelas de este corte es que son previsibles, a mi esta no me lo ha parecido, me ha roto los esquemas a cada giro que da la trama y hay un buen número de ellos, quizás las personalidades de los protagonistas también han ayudado a esa imprevisibilidad, dentro de sus características al menos Poe actúa como se esperaba, Tilly menos porque rompe sus reglas tantas veces que no sabemos como va a actuar, aunque sigue un patron. Pero si hay algo que los caracteriza es que siguen los dictados de sus corazonadas, ¿hay algo más imprevisible que eso?.

Merece mención especial Cumbria, casi se podría decir que es un personaje más de la novela, uno muy importante con todos los círculos de piedra que hace servir el asesino como firma, es meticuloso, no deja rastro en la escena del crimen, pocas son sus firmas y se repite el patrón a cada asesinato. Sin embargo, no pienso desvelaros que es común a cada asesinato porque descubrirlo causa desasosiego, y quiero que sintáis en vuestras carnes lo que sentí yo. Porque el autor no se regodea, pero tampoco le escatima al lector ninguna imagen, por dura que sea. Y reconozco que más de una me ha roto el corazón, situaciones que revuelven el estomago quizás más que las atrocidades del asesino. También es importante Cumbria por ese clima tan duro, ese territorio tan basto y penas habitado, casi se puede entender a Poe, solo por el sitio en que se ha criado, un lugar donde todos se conocen porque la concentración humana es más bien escasa.

En esta novela se denuncian muchos hechos que están demasiado presente en nuestros días, hechos que a fuerza de verlos en los informativos ya no generan en nosotros el estupor que deberían generar, sin embargo en la literatura le dan una vuelta, los presentan con toda su crueldad y al menos a mi me remueven, hasta el punto de no tener muy claro de parte de quién estaba, ¿víctimas y verdugo son la cara y la cruz de la misma moneda? ¿o realmente ambos son victimas y verdugos a la vez? Menudo dilema ¿verdad? 

Y ya solo me queda hablaros del final, pero no temáis, no voy a contaros nada, porque es una gozada llegar a él sin intuir el golpe que vas a recibir, de esta novela el protagonista sale muy tocado, pero también el lector, con las mismas dudas que Poe, apoyándolo en ese final que yo no esperaba, porque quizás no quise ver más allá de quién es Poe, porque es un final muy acorde a las características del personaje, redondo, un broche de oro que ya vislumbra que detrás llegan otras aventuras de este personaje peculiar, que espero siga teniendo de compañera de investigación a Tilly porque todavía le queda mucho para dar.

Conclusión:

Si te gustan las novelas adictivas no puedes dejar pasar El show de las marionetas, cuando cierras el libro te das cuenta de que el titulo le viene como anillo al dedo. Si te gusta que te sorprendan, que te rompan los esquemas, te gusta encontrarte con personajes fuertes, con personalidades complejas, esta es tu novela.

Poe y Tilly no te dejaran indiferente, seguro que el resto de personajes tampoco, no hay ninguno insulso, todos despertaran una emoción en ti, una filia o una fobia. Página a página mientras avanza la investigación seguro que cambiarás de idea mil veces. Igual te planteas como yo si no se tendrían merecido el castigo recibido.

El autor no se regodea en las crueldades pero tampoco las evita, no se saca ningún as de la manga, todo está a la vista, y la novela es como una gran puzle que se resuelve en el momento encaja la última pieza. Pero ¿encaja realmente? Eso lo habrás de descubrir adentrándote en las páginas de esta magnífica novela.

lunes, 16 de diciembre de 2019

Nacida libre. Minerva Piquero

Cuando un libro llama mi atención por algún motivo me lanzo de cabeza, no miro autor, ni portada, solo sigo esa corazonada que unas veces resulta un éxito y otras me estrella contra la pura realidad, en esta ocasión acerté de lleno al seguirla, cuando desde Masa Critica de Babelio me ofrecieron el libro para reseñar.

Para los que ya tenemos unos años y peinamos canas aunque las disimulemos debajo de un tinte, Minerva Piquero es la chica del tiempo de nuestra adolescencia y juventud, después desapareció de nuestras pantallas y hasta hoy  no había vuelto a saber de ella, pero me atrajeron los personajes femeninos que se vislumbraban en la sinopsis, y quería saber como iba a resolver la ecuación que nos presentaba.

A priori no suelo leer novelas en las que se trata el tema LGTBI, pero tampoco las rehuyo, si caen en mis manos bienvenidas sean, sobre todo si tocan el tema con la elegancia y valentía que se hace en esta novela, que es un grito de libertad, un golpe en la mesa, un basta ya, que le da coraje a nuestras protagonistas para luchar por lo que desean.

La autora:

Minerva Piquero, nació en Agosto, México, en 1967. Licenciada en Periodismo en la Arizona State University (USA). En los años 90 se dio a conocer en televisión como la chica del tiempo, dedicándose veinte años a presentar, dirigir , escribir y producir programas de televisión. En 2002 fundó su propia agencia de comunicación corporativa, y desde 2012 es directora de Comunicación y  Relaciones Publicas en una agencia de medios multinacional. Vive en Madrid con sus dos hijos. Nacida Libre es su primera novela.


Sinopsis:

Cora necesita reinventarse para salir del pozo en el que se ve inmersa tras la inesperada ruptura con el amor de su vida. El sexo se convertirá en el rito de iniciación hacia su nueva identidad, un mundo desconocido donde experimentar, reencontrarse y perdonar.

Valentina llega a España huyendo de un oscuro secreto y un pasado traumático; necesita renacer para encontrar su sitio en el mundo. La vida no es fácil para una joven transexual extranjera.

Las dos protagonistas de Nacida Libre, aún siendo de dos mundos tan distintos y alejados, coinciden en un momento crucial para ambas en el que deben recorrer un camino de autoconocimento dejando atrás la traición y la venganza.

Las circunstancias en las que es encuentran hacen que crezca entre ellas una profunda amistad y la fuerza necesaria para entender que a pesar de todo, ellas nacieron libres.

Mis impresiones:

Minerva Piquero ha escrito una novela imprescindible para nuestros días, una historia de mujeres, pero si me lo permitís no solo para mujeres. Una historia tan cercana como palpable, porque nuestras protagonistas podrían ser cualquiera de nosotras, de nuestras vecinas, compañeras de trabajo, mujeres heridas, rotas que se tienen que reinventar, autoconocer, amarse tal y como son, y a través de ello llegar a redimirse.

La autora nos plantea la historia de dos mujeres, muy distintas entre sí, pero iguales en lo esencial, se sienten perdidas, traicionadas, tienen que recomponer su mundo y encontrar su lugar en él. Cada una tiene una peculiaridad distinta y ambas nos van contando su historia en primera persona en capítulos alternos, hasta que en un momento dado sus vidas confluyen y se ayudan la una a la otra a salir del pozo en el que se había convertido su vida. Y esa es la grandeza de esta historia. 

Tenemos dos narradoras fuertes, luchadoras, y la autora acierta al mantener la voz narrativa de cada una de ellas porque proceden de países distintos pero también tienen distinta formación, aunque ambas podrían pertenecer en su infancia a una clase acomodada. Cada una tiene su propio bagaje y sus propias vivencias, y ello es lo que ha conformado a las mujeres que son hoy.

A los otros personajes tanto femeninos como masculinos los veremos a través de los ojos de nuestras protagonistas, hay dos mujeres que son absolutamente necesarias para que la trama fluya, Rita, y Susana, la primera arrasa como un vendaval, más cerca de los sesenta que de los cincuenta se ha bebido la vida a grandes tragos, la ha disfrutado, se ha hecho a sí misma, se ha equivocado, ha caído y se ha levantado tantas veces que ni lo recuerda, pero es feliz y coge de la mano a Cora sobre todo para que aprenda a desinhibirse, a quererse a si misma y a creerse que es libre para hacer lo que quiera y con quien quiera. Susana tan necesaria ella, es un personaje que queda más en un segundo plano a pesar de ser más que necesaria, es la única que parece estar centrada con su pareja.

Y los masculinos podrían ser un mero accesorio, pero no me parece que lo sean, Manuel es el ex marido de Cora, es quién pone su mundo patas arriba cuando le revela el secreto que lleva tantos años guardando y ya no puede esconder por más tiempo. A Cora la deja sin ese apoyo que siempre ha sido él, sin su marido, compañero y amigo, y le hace cuestionarse tantas cosas que la deja hundida, y llena de odio y rencor. Manuel le duele. Conforme avanza la novela veremos como evoluciona la relación de ambos al tiempo que Cora aprende a vivir por ella misma. 

Oscar es ese punto de rebeldía de Cora, ese puntito gamberro de experimentación, un hombre de usar y tirar, aunque quede feo decirlo, tenían una relación basada en el aquí te pillo aquí te mato y mañana ni me acuerdo. Pablo es la nueva ilusión de la Cora renacida, de la que se ha encontrado así misma, ha aprendido a quererse y a empoderarse. Posiblemente de todos ellos el único importante en esta trama es Manuel.

La historia de Valentina es dura, con una infancia terrible y el único apoyo de nana Sara, una mujer entrañable que siempre supo ver a la mujer atrapada en un cuerpo de hombre y le dio fuerzas para volar. Me ha enternecido el recuerdo que de ella tiene Valentina, la imagen que nos transmite a los lectores. Minerva no nos ha ahorrado ninguna de las vilezas por las que tuvo que pasar Rubén como sus padres lo bautizaron, algunas revuelven las tripas y nos demuestran que a este mundo le queda todavía mucho que avanzar en cuanto a tolerancia. Valentina adopta el nombre de su bisabuela cuya historia os animo a conocer en las páginas de este libro.

La prosa de la autora es sencilla, directa, llamando a las cosas por su nombre, rompiendo tabúes porque después de tantos años las mujeres seguimos sin ser libres para experimentar, para vivir nuestra sexualidad de forma plena, y ahí es donde entra en acción Rita que regenta un sex shop, para demostrar que nosotras también podemos hacer lo que nos propongamos, que podemos vivir de forma plena nuestra sexualidad sin miedo al que dirán que lo único que hace es cortarnos las alas.

Por otro lado nos abre los ojos a la realidad trans, se mete en la piel de Valentina, pero también en la de Carla su compañera de piso, nos muestra las dificultades que viven, lo difícil que es abrirse camino, encontrar un trabajo, poder vivir dignamente de él. Los trámites para conseguir un cambio de nombre en la documentación, y como no el proceso médico para que el cuerpo deje de ser la cárcel del alma. 

Una novela que nos hace reflexionar que nos abre las miras a una realidad que no nos es cómoda, a la que es más fácil ignorar, pero que está presente en nuestras calles, en nuestros trabajos y en nuestras aulas. Si queremos hacer de este mundo un sitio mejor, no podemos cerrar los ojos a una realidad que supone un infierno para muchas personas. Pero al mismo tiempo al ser Valentina, mexicana nos muestra un mundo que podemos desconocer. Nuestra protagonista tiene doble nacionalidad, su padre era español, a pesar de ello la tratan como extranjera, vive muestras de xenofobia.

Muchos son los palos que toca esta novela, se trata de una novela feminista, en la que encontramos mujeres Cis, mujeres Trans, mujeres Hetero, cada una con sus peculiaridades pero iguales en lo esencial, son libres para ser quienes quieran ser, para amar a quien quieran, para volar. Es un grito de libertad que no me cansaré de recomendar, porque nos saca de nuestra zona de confort para que abramos nuestra mirada a realidades que están a nuestro alrededor.

Conclusión:

Si alguien pensaba que el movimiento feminista es solo una moda, puede ir olvidándose, ha llegado para quedarse, para empoderar a la mujer y darle su lugar en el mundo, pero no para ponerla sobre nadie, si acaso al lado del otro sexo, no nos equivoquemos.

Con un lenguaje sencillo y derribando tabúes Minerva Piquero nos presenta a dos mujeres tan distintas entre sí como iguales en lo importante. Y eso es lo que deberíamos ver los que las vemos desde fuera. Un acierto a mi modo de ver el mantener el vocabuliario de Valentina, expresiones propias de su tierra que la hace más humana, más real, hasta el punto de traspasar en ocasiones el papel.

Si me tengo que quedar con algún personaje, no sería ninguna de las dos protagonistas, me quedaría con la personalidad arrolladora de Rita, con esa humanidad desbordante, con esa desinteresada ayuda que presta a las chicas, que son como parte de su familia, porque si algo nos enseña también esta novela es que hay lazos que unen más que la sangre.

No me queda más que recomendaros la lectura de esta preciosa historia que os removerá como poco