martes, 29 de noviembre de 2016

Maestra. L.S. Hilton

Hay ocasiones en que las campañas de marketing para vender una novela son tan agresivas que todo el mundo va con las expectativas muy altas y eso puede ser contraproducente, y sobre todo bastante injusto con la historia que se narra. Suelo tener los pies en el suelo cuando se me presenta una campaña de ese tipo, no es la primera vez que me he dado un ostión de antología, que luego analizado fríamente y desde la distancia no he considerado para tanto.

Me gusta dejar pasar el boom, y ver que se cuece por las redes, y quizás ese fue mi error, porque la mayoría de las opiniones que leía eran negativas, y pensé que, de nuevo la venta de humo se le daba muy bien al sector editorial, y ni corta ni perezosa la descarté, ¿será por libros? con los que tengo en casa cogiendo polvo por falta de tiempo.

Pero no contaba yo con la insistencia de Kayena, lectora voraz y buena conocedora de mis gustos, que en cuanto termina una novela que sabe que voy a disfrutar despliega todas sus armas seductoras hasta que me convence, así que mi intención de descartar la lectura de Maestra duró lo mismo que la exposición de sus argumentos de porque no podía perdérmela, cualquier pero que yo le insinuara era contrarrestado de tal forma que sentí curiosidad por el libro. Hasta el punto de decidir ser valiente meterme en harina y juzgar por mi misma si el acoso y derribo al que se había sometido en las redes a la novela era de justicia o una forma de cargarse una historia que no ha gustado a unos cuantos.

Debo reconocer que Kayena me conoce más de lo que imaginaba, porque la novela salvo algún que otro detallito me ha encantado, la he disfrutado, me ha estremecido y lo triste es saber que mujeres como Judith, haberlas haylas.

Sinopsis:

De día, Judith Rashleigh es una joven ayudante en una prestigiosa casa de subastas de Londres. De noche, se convierte en una acompañante seductora y segura de sí misma en un sórdido club de alterne del centro de la ciudad.
Pero cuando Judith descubre un fraude millonario en el mundo del arte y es despedida antes de poder denunciarlo, su doble vida se ve radicalmente trastornada.
En su desesperación, huye a la Riviera francesa con un rico cliente del club y accede a un mundo tan glamouroso como corrupto.
Durante todo este tiempo, Judith ha aprendido a vestir elegantemente, a hablar con acento impostado y a actuar con los hombres. Ha aprendido a ser una buena chica. Sin embargo, tiene una amiga que una buena chica como ella no debería tener: la rabia.
Al saber que los tentáculos del complot pueden alcanzarla, Judith tiene que confiar en su fuerza de voluntad y traspasar todos los límites para poder sobrevivir.
La autora:
Aunque no es la primera novela que escribe, las anteriores han pasado bastante desapercibidas, por lo que apenas hay datos sobre la autora y he decidido rescatar los que la editorial ofrece en las solapas interiores.
L.S. Hilton creció en Inglaterra y ha vivido en Key West, Nueva York, París y Milán. 

Tras licenciarse en Oxford, estudió Historia del Arte en París y Florencia. Ha trabajado como periodista, crítica de arte y locutora y vive en Londres. Actualmente colabora con Erina Cressida Wilson en el guión de la película.

Mi opinión:

Siempre le estaré agradecida a Ana por su insistencia en que no descartara esta novela por las reseñas y tuits que había leído, me animó a que me sumergiera entre sus páginas y que me formara mi propia opinión. Con el poco tiempo que he tenido últimamente reconozco que he tardado más de lo que  me hubiera gustado, pero una vez terminada me quedé con tantas ganas de más, que de haber estado en el mercado el segundo de la trilogía hubiera corrido a por él.

Me he planteado como escribir esta reseña, porque si en el mercado ha habido en los últimos tiempos un libro controvertido, sin duda es este. Y después de darle muchas vueltas y con un poco de ayuda extra, porque comentar las novelas con amigos siempre sirve de fuente de inspiración he decidido explicaros en  10 puntos porque para mí merece la pena leer Maestra.

1.- El punto fuerte de esta novela se encuentra en su protagonista Judith Rashleigh, una mujer con carisma, una fuerte personalidad, con las ideas y los gustos muy claros y si se me permite particulares. Ella sola sustenta el peso de la novela, la hace atractiva y te obliga a seguir leyendo. La autora no huye de los tópicos, como no podía ser de otra forma Judith ha tenido una infancia difícil, una madre alcohólica que no se ocupaba de ella, los hombres siempre han desfilado por la vida de su progenitora, y mientras su madre coleccionaba novios y borracheras ella intentaba defenderse del acoso escolar y labrarse un futuro que le permitiera salir de un mundo que le asqueaba. Y ello la convierte en una superviviente, realmente eso es lo que es Judith o Lauren, una mujer que se dedica a sobrevivir y ante el mínimo peligro actúa.

De esa forma vemos dos facetas muy distintas de nuestra protagonista, al principio de la novela Judith se encuentra a final de mes con diez libras en la cuenta corriente y todavía no sabe como va a pagar el alquiler, a pesar de todo cuando se encuentra con una conocida decide dilapidar su escaso dinero y la invita a tomarse un café. Por loco que pudiera parecer a Judith le cambia la vida, comienza a trabajar algunas noches a la semana en un club acompañando a caballeros, y se lleva un dinero en propinas que le hace la vida más fácil, y aquí es donde empieza un poco a fraguarse el cambio en nuestra protagonista, aquí es donde empezamos a ver su verdadera personalidad. Y poco a poco irá dejando a la mujer del principio de la novela y dando lugar a otra mujer más fría, más calculadora, una mujer que se dedica a sobrevivir, siempre en una huida hacía delante, siempre buscando una venganza que la coloque en el lugar que cree que merece.

Solo por encontrarte con un personaje tan rico en matices, tan peculiar, vale la pena sumergirte en las páginas de Maestra, porque nada tiene que envidiarle a Lisbeth Salander Judith Rashleigh, aunque cualquier parecido entre ellas termina en la sociopatía de la que ambas hacen gala, a parte de ese exacerbado instinto de supervivencia

2.- No soy una gran enamorada del mundo del arte, sin embargo me gustan las novelas que me permiten aprender, que crean en mi una curiosidad, que me hacen apartar el libro y  me obligan a bucear en internet, porque ello significa que la novela me ha atrapado, me ha seducido y va a dejarme poso. Judith Rasgleigh es una entendida en arte, desde pequeña le ayudaba evadirse de la realidad que vivía día a día o que más bien sufría. Todo ello la llevó a prepararse a conciencia, a licenciarse, pero a pesar de trabajar en una casa de subastas no consigue ascender en la escala de responsabilidades, después de tres años sigue siendo una asistente. 
Fascinada desde adolescente por Artemisa Gentileschi y sus pinturas, la vemos transformarse en una suerte de Artemisa moderna, que busca la venganza y posicionarse en un mundo que no es el suyo y en el que no puede entrar por carecer de contactos. Artemisa fue una pintora romana violada por un aprendiz de su padre al que llevó ante la justicia, tuvo que sufrir torturas durante el juicio para demostrar la veracidad de lo que denunciaba y su pintura es bastante gráfica, se insinúa la  violencia del acto que refleja.

3.- La autora demuestra conocer los entresijos del mundo del arte, tanto los  más públicos como los privados, las pequeñas corruptelas. De la mano de Judith no solo conocemos como se trabaja en una casa de subastas, tanto en la suya propia como en la competencia, como se tasan los cuadros, como se preparan las subastas. También vemos esa otra cara más oscura, el negocio sucio del arte, que muy a menudo es utilizado por los mafiosos para invertir o lavar su dinero. Podríamos decir que es un claroscuro, el mundo luminoso y bello del arte, de los cuadros, el glamour de los ricos invirtiendo en un mercado que consideran poco volátil, y por otro el mundo del crimen hundiendo las garras en todo ese entramado, buscando esconder el dinero, y al mismo tiempo intentando hacer fortuna.

4.- Para dejar ya el mundo del arte de lado me gustaría hablar del titulo, porque hasta bien adentrada la novela no descubriremos porque la autora, la editorial, o quien se encargara de ello lo eligió y puede tener ello una doble connotación. Por un lado es innegable el protagonismo o al menos la presencia casi continua de Artemisa Gentisleschi, considerada la primera mujer pintora en la historia del arte, y la primera con la que se utilizó el termino Maestra. El mimetismo o paralelismo con nuestra protagonista que comparte nombre la figura central de uno de los cuadros más referenciados en esta historia Judith decapitando a Holofermes, justifica este título. Pero si nos cuesta llegar a este guiño, existe otro, Judith lleva una doble vida, una digamos que respetable y otra más desenfrenada, con gustos un tanto cuestionables, en el idioma original de la novela Maestra puede hacer referencia o bien a una amante, o bien a una mujer con autoridad.

5.- Y aprovecho este último apunte para meterme en en terreno quizás más pantanoso, el que más controversia ha levantado. La novela ha sido catalogada como erótica, y ahí es donde me gustaría alzar mi voz, creo que a estas alturas no es un secreto que frecuento el género, o que más bien lo frecuentaba, porque desde la publicación de Cincuenta sombras de Grey ha degenerado hacia la pornografía, algunas veces de forma innecesaria y soez. La novela en sus inicios no incorporaba escenas de sexo, pero la editora le dijo que nadie compraría la historia que había escrito y que más le valdría hacer algo más erótico para luego no atreverse a publicarlo. Partiendo de esta premisa, os diré que no es una novela erótica, que las escenas son de sexo explicito, tampoco me atrevería a decir que innecesarias aunque tampoco es que aporten demasiado a la trama, a parte de encuentros casuales y letales y hagan subir el tono con un vocabulario adecuado al fragor del encuentro sexual. Me da que Judith es el alter ego de la autora, o al menos esta conoce muy bien el mundo de los club de alterne y otros de intercambio de parejas, o incluso esos clubs en los que se busca sexo con desconocidos con quienes no te vas a volver a cruzar, e incluso buscando opciones menos comunes.

6.- Maestra nos adentra en el exclusivo y exclusivista mundo de los más ricos, de los indecentemente ricos, nos pasea por Paris, Saint Tropez, Ginebra, por la cubierta de los barcos y por las marcas de ropa, zapatos... Un mundo de verdadero lujo que la autora conoce desde dentro y que sin embargo narra como si fuera una visitante que se encontrara con él con casualidad, de este mundo que la protagonista no quiere dejar de formar parte, tampoco querremos apearnos los lectores. Joyas, vestidos, bolsos, pieles, fiestas y dinero derrochado a manos llenas. Ricos que solo piensan en aumentar sus fortunas, en quitarles  las oportunidades a otros como ellos, y de ello se aprovecha Judith. y como no yo lo considero todo un atractivo.

7.- También creo que a pesar de sus peros Maestra puede atrapar a un potencial lector porque podemos vernos un poco reflejados en la protagonista, o al menos en esa faceta social del principio de la novela. Judith podría ser cualquiera de nuestros jovenes universitarios, o cualquiera de nosotros mismos con estudios, aspirantes a un trabajo que nos es negado porque alcanzar el estatus al que aspiramos requiere de unos contactos de los que no disponemos y que quizás si tiene una persona menos preparada que nosotros. Independientemente de que España no sea Inglaterra ni sea tan clasista como esta, podemos extrapolarlo fuera del mundo del arte, y fácilmente podremos reconocer esa frustración por no llegar laboralmente donde desearíamos. Si le quitamos todos los fuegos de artificio seremos capaz de comprender a  la protagonista, no es necesario empatizar con ella, porque la autora no lo pretende, ni siquiera cuando nos relata su dura niñez.

8.- El ritmo de la novela no podemos decir que sea vertiginoso en todos  los tramos por igual, pero lo que si que podemos afirmar es que la autora dosifica con maestría el ritmo, el suspense, en ningún momento se nos hará pesada o nos aburrirá, sabe captar la atención del lector incluso en aquellos momentos en los que la acción se ralentiza, y el arte toma más protagonismo, o simplemente ella se deja llevar por la bucólica vida de los que más tienen. La acción se mantiene en el tiempo porque una venganza se tiene que planificar aunque parezca que Judith va teniendo golpes de suerte en todo momento. La autora hila muy fino y se atreve a narrar en primera persona y en pasado, por ello la protagonista es la que llena toda la historia, la sustenta, ella misma es la novela y controla todos los hechos que narra

9.- Con todo lo que he ido contando no se si habréis llegado a la conclusión de que es una novela muy cinematográfica, o yo tengo una imaginación muy desbocada o me imaginaba las escenas y si cerraba los ojos las veía desfilar, por cierto con los actores que yo elegí, que seguro que no acertaré porque nunca lo hago. Y como la industria cinematográfica no pierde ninguna oportunidad ya han comprado los derechos, incluso antes de que saliera publicada, ahora solo queda esperar como adaptan la historia, porque puede dar mucho de sí.

10:- Si no te he dado suficientes razones para adentrarte en Maestra, jugaré un ultimo cartucho, quizás no sea el más importante, pero tampoco el más baladí. La autora hace gala de una prosa sencilla, y a la vez rica en vocabulario, tanto cuando ser refiere al mundo del arte como al del lujo, quizás le sobra tanta referencia a las marcas, da la sensación de que este promocionada por ellas. Sin embargo me ha gustado que sepa adaptar el vocabulario a las situaciones que describe, a los ambientes en los que se mueve Judith, capaz de lo más exquisito y a la vez de lo más bajo.

Conclusión:

No se si te habré dado suficientes motivos para que te acerques a esta novela, o si te habré dado más claves para descartarla, yo por suerte no lo he hecho y me alegro. Las escenas de sexo son algo secundario, no hay  muchas pero si que son subidas de tono, pero si tanto te molestan pasalas por alto no son muy importantes para el desarrollo de la trama.

Sobre todo creo que no deberías perderte a Judith Rashleigh un personaje complejo, con muchos matices que seguro que nos da todavía muchas sorpresas, y que si lees con atención verás que es muy verosimil.

Yo ya leí Maestra. ¿Tu a que esperas? Si lo has leído ¿Qué te ha parecido?

Pd: Vuelvo tras meses de no reseñar nada, me siento anquilosada y no se si habré sabido plasmar en estas líneas lo que la novela me ha dado a mí, como me ha atrapado hasta el punto de desear leer su continuación y eso que ultimamente estoy saturada de trilogías. Espero quedarme mucho tiempo, y reseñar a menudo de momento aquí estoy

martes, 2 de agosto de 2016

El ruiseñor. Kristin Hannah

Creo que a estas alturas no sorprendo a nadie si confieso que me atraen las novelas ambientadas en la II Guerra Mundial, me gusta descubrir que a pesar de lo trillado del tema, de los muchos libros que se han publicado sobre el periodo todavía me quedan episodios por descubrir, todavía soy capaz de sorprenderme por la maldad humana, todavía no puedo entender como se pudo llegar a tales extremos.

El Ruiseñor sin embargo no es una novela más sobre la II Guerra Mundial, ahonda quizás en un episodio al menos para mí bastante desconocido a pesar de las muchas películas que se han rodado al respecto, la Resistencia francesa, pero dentro de ella, el papel jugado por las mujeres, esas personas invisibles que supieron jugar la baza que el destino les puso delante, que supieron esconder su miedo y trasformar en valentía el rencor, la frustración, la supervivencia...

Esta novela ha llegado a mí meses después de que eclosionara en las redes, me gusta dejarlas reposar, que mis expectativas se acomoden, que no suban demasiado para poder ser justa con la obra, a pesar del tiempo pasado no logré que bajaran mucho, las tenía altisimas pero puedo decir que las ha cumplido todas, que incluso en determinados momentos las ha sobrepasado, y es que pocas veces me he encontrado con personajes tan sólidos, tan fuertes, tan humanos, tan opuestos y todo ello en el género femenino. Me ha enamorado Isabelle y me he metido en la piel de Vianne, incluso he llegado a comprender a su padre, y puedo aseguraros que lo mio me ha costado.

Puede que esta sea una de las mejores novelas que lea este año, y es un poco arriesgado a las alturas que estamos, sin embargo si que puedo asegurar que lo es del primer semestre de 2016, puesto que hace ya un tiempo que terminé de leerla, y he dejado asentar mis impresiones, por aquello de no ser demasiado entusiasta, sin embargo, y a pesar del tiempo transcurrido, estas dos hermanas siguen en mi corazón, no soy persona de lágrima fácil, pero el nudo en la garganta me ha acompañado durante mucha horas de lectura.

Como habréis intuido no puedo más que recomendaros su lectura, tanto si sois amantes de este periodo histórico como si no, seguro que disfrutaréis de la prosa de la autora, y de esta historia tan entrañable a la par que dura que nos hará sin duda valorar más la vida que llevamos y las relaciones familiares.


La autora:

Kristin Hannah nació en 1960 en el sur de California. Aunque estudió Derecho, con la publicación de su primer libro, en 1990, se convirtió en escritora profesional. Desde entonces ha ganado diversos premios y ha publicado 21 novelas de gran éxito en Estados Unidos, entre ellas Winter Garden, True Colors y Firefly Lane.


Sinopsis:


Francia, 1939. En el tranquilo pueblo de Carriveau, Vianne Mauriac se despide de su marido, Antoine, que debe marchar al frente. Ella no cree que los nazis vayan a invadir Francia, pero lo hacen, con batallones de soldados marchando por las calles, con caravanas de camiones y tanques, con aviones que llenan los cielos y lanzan bombas sobre los inocentes. Cuando un capitán alemán requisa la casa de Vianne, ella y su hija deben convivir con el enemigo o arriesgarse a perderlo todo. Sin comida ni dinero ni esperanza, Vianne se ve obligada a tomar decisiones cada vez más difíciles para sobrevivir. 
La hermana de Vianne, Isabelle, es una joven rebelde de dieciocho años que busca un propósito para su vida con toda la temeraria pasión de la juventud. Mientras miles de parisinos escapan de la ciudad ante la inminente llegada de los alemanes, Isabelle se encuentra con Gaëton, un partisano que cree que los franceses pueden luchar contra los nazis desde dentro de Francia. Isabelle se enamora completamente pero, tras sentirse traicionada, decide unirse a la Resistencia. Sin detenerse nunca para mirar atrás, Isabelle arriesgará su vida una y otra vez para salvar a otros. 
En el amor descubrimos quiénes queremos ser.
En la guerra descubrimos quiénes somos en realidad.


Mis impresiones: 


Una frase me marcó al principio, esa voz en off que yo imaginaba profunda y llena de misterio,  y que recitaba cada poco para mi, En el amor descubrimos quiénes queremos ser. En la guerra descubrimos quiénes somos en realidad, y es que no puedo imaginar mayor verdad, el ser humano puesto contra las cuerdas, sometido a presión descubre donde puede llegar, quién es realidad, y esta novela pone a sus personajes, a todos sin excepción en situaciones muy difíciles, excepcionales diría yo, y a pesar de encontrarnos ante una ficción histórica transmite sensaciones muy verosímiles que nos permite meternos en la piel de los personajes, avanzar con ellos, transformarnos con ellos, preguntarnos como habríamos actuado de encontrarnos en su situación.

Uno de los puntos fuertes de esta novela sin duda alguna son sus protagonistas, Vianne e Isabelle, dos mujeres antagónicas, dos mujeres a las que les cuesta quererse, enfrentadas desde el mismo momento en que perdieron a su madre, porque Vianne adolescente no supo cuidar de Isabelle, no supo darle la protección y el amor que solo una madre puede dar, y esta última pasó su infancia en internados de donde fue expulsada por distintos motivos y forjó un carácter rebelde, indómito que le ayudaría a afrontar la guerra con mucha inconsciencia e impulsividad.

Vianne es la mujer cabal, madre de familia, la que actúa de forma un tanto inocente y racional cuando Francia es invadida por los nazis despúes de la caída de la línea Maginot, una mujer débil que siempre ha estado protegida por su marido Antoine, que a penas sabe desenvolverse sin él, una mujer que se apoya en su mejor amiga, una judía, Rachel. El anuncio de la rendición del gobierno de Petain les llega a las dos hermanas juntas, en el pueblo donde su padre las abandonó tras la muerte de su mujer. Quizás ese sea el momento en el que es más patente ese carácter tan distinto, porque su forma de reaccionar no puede ser más contrapuesta, máxime cuando un nazi ocupa la casa e Isabelle es consciente del peligro que supone para su hermana y su sobrina.

Mientras Vianne sigue aferrada a su fe ciega en los gobernantes, Isabelle planta cara como puede, y descubre una forma de minar al enemigo, se convierte en una persona indispensable en La Resistencia, y vive su vida de forma inconsciente, siempre en el filo de la navaja. El transcurso de los meses también hacen mella en Vianne, el hambre, el frío, las injusticias, la persecución de los judios, la preocupación por su hermana... Quizás de ambos personajes es el que más evoluciona, el que más sufre, el que acumula más pérdidas en su alma, tal es su evolución que sorprende muy gratamente al lector, arriesgando su vida, pero sin la impulsividad de Isabelle.

Las gestas de la pequeña de los Rossignol son más heroicas, aventuras en mayúsculas, sin embargo hay momentos en que me hubiera gustado tenerla enfrente y decirle que no es bueno perder el miedo y jugar a ser Dios, que la suerte un día se acaba, y que nuestros actos tienen consecuencias para los demás, la he admirado tanto como me hubiera gustado reprenderla y meterla en vereda. A Vianne me hubiera gustado darle un baño de realidad en más de una ocasión, abrirle los ojos, pero la vida que es muy perra ella, consiguió todo lo que yo hubiera querido hacerle ver.

Junto a estos dos personajes protagonistas, nos encontramos secundarios de lujo, mujeres y hombres que saben darnos una lección de vida, que están dibujados con el mismo mimo y esmero que las dos hermanas, más mujeres que hombres, porque estos se podrían reducir a dos, Julien el padre de Vianne e Isabelle, el gran redimido de esta historia, y Gaëton, el hombre con los pies más anclados en la tierra que circula por la novela.

Además de las protagonistas la autora juega con los tiempos, con el presente y el pasado, con la primera persona y la tercera del singular, la acción transcurre casi integra desde 1939 a 1945, sin embargo comienza en América, donde una anciana con cáncer prepara una mudanza, desde que quedó viuda la casa le parece demasiado grande, está demasiado sola, y su hijo la traslada a una zona residencial de mayores. De su vida solo quiere llevarse un baúl lleno de recuerdos, y es precisamente ese baúl el que la hace volver a su Francia natal y a un periodo nada fácil de su vida.

Son pocos las capítulos que se ambientan en el presente y que están narrados por una mujer cuya identidad desconocemos, tampoco los flash back al pasado nos van a ayudar a desvelar su nombre, puesto que en la Francia ocupada el narrador es omnisciente, y nos cuenta tanto la perspectiva de Vianne como la de Isabelle, los capítulos se alternan, en todo momento sabremos como pasan la guerra ambas mujeres, las veremos evolucionar, sufrir, intentar protegerse la una  la otra, pocas veces coincidirán en el mismo plano, y pocas veces sabrán la una de la otra. En un primer momento temí que la historia de una de las hermanas me atrajera más que la de la otra, que una terminara por eclipsar a la otra, sin embargo ambas me sedujeron por igual, quizás porque la autora ha sabido dosificar bien la intriga, la falta de osadía de Vianne la ha suplido poniéndole obstáculos cada vez más insalvables, con lo que el alma siempre la tenía en un puño, por un lado sufriendo por la osada Isabelle, por otro temiendo el momento en que la hermana cabal cayera en desgracia, porque las injusticias terminan por minar la resistencia, cuando una persona pasa de tenerlo todo a coleccionar ausencias llega un momento en que despierta del aletargamiento, y pasa a la acción.

Habrá de volver de nuevo al presente, y al final de la novela para conocer la identidad de la anciana y desvelar muchas de las incognitas, porque con el final de la guerra le perdemos la pista a Isabelle, a Vianne y a su familia, y esas pocas páginas noquean al lector, le dan un baño de realidad que más bien semejan un jarro de agua fría, pero eso lo tendrá que descubrir cada lector, deberá estar dispuesto a que le estrujen el corazón.

Son más de quinientas páginas llenas de magia, de amor, de traiciones, de frustraciones, de pérdidas y reencuentros, la autora hace gala de una prosa cuidada, bella e incluso en ocasiones poética, que proporciona un rayo de luz en tanta oscuridad, en tanta desgracia. Kristin tiene la habilidad de ponernos en la piel de sus personajes, nos hace sentir el hambre, el cansancio, el miedo, la desesperación, no nos ahorra ninguno de esos sentimientos, y lo hace de una manera magistral, dosificando el suspense, llevándonos de la mano de forma realista por las calles de Paris, que son las que transita Isabelle, pero también por los caminos embarrados de Carriveau, donde quizás la presencia nazi para el lector es más palpable.

Ambas localizaciones se convierten en un personaje más de la novela, las vemos lozanas, luminosas, alegres, desenfadadas, antes de la invasión nazi, y somos testigos de su declive, de sus sombras, sus miedos, su oscurantismo conforme pasan los años, nadie se siente seguro en una Francia en la que unos pocos para salvar  sus propiedades colaboran con el enemigo, son capaces de vender a su vecino judío para quedarse con su casa o con su negocio. Nadie está seguro, y en ese ambiente la Resistencia se dedica a minar a los nazis, a intentar cambiar la situación, y poco a poco va consiguiéndolo a costa de arriesgar mucho.


Conclusión:


El Ruiseñor es una novela dura y a la vez bella, una historia que hará que veamos de otro modo la historia, y sobre todo que nos replanteemos las relaciones familiares, porque a veces cuando queremos ya es tarde. La autora nos conquistará desde las primeras páginas, nos guiará por la ocupación nazi de Francia de la mano de dos hermanas tan distintas como valientes.

Si te gustan los personajes femeninos con carisma, en El ruiseñor encontrarás unos cuantos, y de todas las edades, disfrutarás a la vez que descubrirás episodios nuevos, o al menos yo si los he descubierto, porque puedo afirmar sin temor a equivocarme que no es una novela más sobre la II Guerra Mundial y el holocausto judío, pero quizás para saber de que hablo deberías perderte entre sus páginas.








lunes, 18 de julio de 2016

Mar abierta. María Gudin

Después de un mes casi desaparecida, pensaba que julio se me iba a dar mejor, en cuanto a lecturas no me equivoqué, pero reseñar está siendo harina de otro costal, me cuesta concentrarme y sobre todo enfrentarme a la temida página en blanco, y es que parece ser que por temporadas se va a convertir en mi cruz. Sin embargo, intento no faltar a mi palabra, y me comprometí a participar en la lectura conjunta que Eva de La historia en mis libros convocó de esta novela y a reseñarla en la fecha convenida, así que venciendo un poco la pereza y el consabido temor a esa página en blanco, voy a intentar plasmar mis impresiones.

Este año estoy leyendo mucha novela histórica, aunque mi cuadro de participación en la Yincana Histórica a penas se mueva porque me veo obligada a reseñar cuando buenamente puedo. Aún así intento prodigarme en un género que aunque me gusta, me asusta, y es que de todos es sabido que la novela histórica normalmente hace gala de grandes recorridos, historias de más de 600 páginas que en mis manos se alargan un mes, lujo que no siempre me puedo permitir. 

Cuando me ofrecieron Mar abierta, no se muy bien porque me sedujo, quizás porque prometía aventuras, quizás vi una forma de rellenar la casilla de ese siglo, o quizás me enamoró la portada y me terminó de decidir la sinopsis, sea como fuere, el libro ha sabido cautivarme durante toda la lectura, ese misterio que se cernía sobre su protagonista me obligaba a leer y leer, y una vez desvelado me invadió una nueva intriga, que había sido del joven que compartía juegos con ella. Sea como sea sus más de quinientas páginas han volado literalmente en mis manos, y espero ser capaz de expresar todas las sensaciones que ha despertado en mí.

La autora:
María Gudin nació en Oviedo en 1962, y se dio a conocer con enorme éxito a los lectores gracias a La reina sin nombre que publicó en 2006, ambientada en la España goda del s.VI, a la que siguieron Hijos de un rey godo en 2009 y El astro nocturno en 2011. Desde entonces ha estado inmersa en la escritura de Mar abierta, donde muestra una vez más su gran sensibilidad para crear personajes que cobran vida más allá de las páginas y su destreza para trasladarnos a otras épocas.
su primera novela,

Es médico especialista en neurología, y desde 1992, reside en Ciudad Real, en cuyo Hospital General trabaja. También imparte clases en la universidad. El tiempo que le queda libre lo consagra a leer y escribir.

La podéis encontrar en www.mariagudin.es


Sinopsis:

Hace dos años que Catalina de Montemayor y Oquendo llegó a la alegre y luminosa ciudad colonial de Santo Domingo reclamada por su tío, oidor decano y gobernador interino de isla Española, que la salvó del horror de un pasado del cual la joven no ha querido hablar. Ignora que no muy lejos de allí, un pirata surca las destellantes aguas turquesas del mar Caribe atormentado, como ella, por el peso de los recuerdos.

Con una prosa cautivadora y un ritmo imparable, Mar abierta nos sumerge en la apasionante historia de dos niños que prometieron estar juntos para siempre, en una mansión llena de pasadizos y secretos en la Inglaterra de Carlos I Estuardo, en una guerra cruenta que dividió un país y sus familias, y en un Caribe infestado de bucaneros y corsarios donde algunos hombres no olvidaban lo que significaba el honor.

Una apasionante novela de aventuras que subyuga por un  misterio que, poco a poco, va desvelándose y por unos personajes capaces de encontrar en sí mismos la fuerza para superar las adversidades.

Mis impresiones:

Cuando me acerqué a este libro no sabía muy bien que iba a encontrarme se prometía tanto desde la editorial, aventuras, piratas, corsarios, bucaneros, acción y un gran amor, mentiría si dijera que no he encontrado todo ello, pero también lo haría si no dijera que para nada ha resultado lo que yo imaginaba, aunque reconozco que quizás por ello la novela me ha gustado mucho más de lo que en un principio esperaba, ya que me considero más lectora de ficción histórica que de aventuras.

Nos encontramos ante un libro dividido en tres partes no proporcionales, en cada una de ellas tenemos un narrador protagonista que nos va ofreciendo su visión de los acontecimientos, de forma que podemos verlos desde distinto angulo. María Gudin nos demuestra que se siente igual de cómoda en la piel de una mujer que en la de un hombre, porque los personajes son de carne y hueso, logran traspasar el papel y hacerse cercanos al lector y eso en parte es debido a los diálogos que están muy logrados.

La parte de más peso corresponde a Len, a quién en Santo Domingo conocen como Catalina de Montemayor y Oquendo, esta se encuentra en un estado de profunda depresión, o tristeza, incapaz de asumir los hechos que le han hecho huir de Inglaterra y refugiarse en casa de un tío al que hasta ese momento no conocía. De gran belleza, pero con la mirada siempre nublada y el silencio por bandera, Catalina será la preocupación de su tío, oidor decano de la Corona de España y gobernador interino de La Española, quien se hace cargo de ella para cumplir la palabra dada a su hermano en el lecho de muerte.

En la luminosa y alegre isla, Catalina vive refugiada en su silencio, mecida por la oscuridad de sus aposentos y atormentada por un pasado que nos irá revelando en forma de flash back, asistida por Josefina una esclava negra que ha sufrido tanto o más que ella y que por ese motivo intuye el dolor que aflige a la doncella, e intentará paliarlo en la medida de lo posible.

La culpa corroe las entrañas de la joven, hasta ese momento alegre, no puede olvidar como abandonó Londres y lo que pasó anteriormente. Son en esas vueltas al pasado en las que intenta expiar tanto la culpa como encontrar consuelo aunque sea momentáneo, como conocemos la infancia de la joven, que comienza en España donde embarca junto a su madre nieta e hija de almirantes vascos en un galeón con rumbo a las colonias para reunirse con el marido y el padre de ambas.

El mar en aquella época era un nido de piratas, y corsarios que abordaban naves para conseguir tanto sus cargas como rehenes por los que poder pedir un rescate, y así es como el barco en el que viaja nuestra protagonista y su madre es asaltado por piratas y las dos terminan en Inglaterra, donde la suerte no les será nada favorable puesto que a pesar de lo rimbombante del apellido no tienen quien pague el consabido dinero exigido para su liberación.

Tras pasar una experiencia traumatica Catalina se queda sola y gracias a un amigo de su madre es llevada a Oak Park, donde la tratan como a una más de la familia, le dan una educación, y la niña conoce al mejor compañero de juegos posible, Piers, un muchacho algo mayor que ella que sueña con ser almirante y hacerse a la mar. La complicidad entre ambos va evolucionando a lo largo de los años, hasta dar lugar a una de las historias de amor más bonitas que he leído.

Nos encontramos en Inglaterra en el siglo XVII en pleno reinado de Carlos I Estuardo, en el que se declara una Guerra Civil con un fuerte componente religioso, los puritanos mayoritarios en el Parlamento se enfrentan a los realistas, grupo en el que podemos encontrar tanto católicos encubiertos como protestantes más laxos. Esta guerra que divide al país es la que finalmente también separará a ambos niños, que ya no lo son tanto.

La autora es capaz de mantener la intriga, puesto que los Leigh familia de adopción de Len siempre han sido muy discretos, aunque en la mansión haya sótanos con pasadizos secretos y se produzcan hechos bastante extraños la noches de luna llena, en un primer momento el cabeza de familia no toma partido por ninguna de las dos causas, aunque si lo hagan sus hijos, uno de forma directa y elegida y otro de forma indirecta y obligado, conservar la vida tiene un valor.

En esta primera parte la autora nos va relatando las visicitudes de la familia Leigh de la que forma parte Len, y los lectores junto a ella asistimos a la devastacion de un país, a una guerra fratricida en la que cualquiera puede venderte al enemigo, asistiremos a la transformación de todos sus miembros, pasaremos de la riqueza a la pobreza, reiremos y lloraremos con la protagonista y sobre todo antes de terminar la parte que ella narra entenderemos la razón de su mutismo, la pena tan honda que la aflige y el porque no puede perdonarse a sí misma.

Estos capítulos del pasado van alternándose con la actualidad en Santo Domingo, con el empeño de su tío de sacarla de ese estado en el que se encuentra y que muchos lo asocian a la locura, incluso su valedor piensa que es así. Y los cuidados de Josefina, que la acompaña en sus silencios, la insta a salir, le ayuda a burlar los toques de queda, y a encontrarse con quien sería un escándalo en una sociedad tan cerrada como la colonial.

De la misma forma que conocemos la vida en Oak Park, la autora a través de Len nos sitúa en la vida social de las colonias, en sus fiestas, en sus luchas contra los corsarios, bucaneros y piratas que atacan los barcos de la Corona Española. La rivalidad entre Inglaterra y España queda patente en toda esta parte, los galeones españoles son muy  apreciados por los delincuentes marinos por las riquezas que transportan.

Antes de terminar esta parte la autora da un golpe de efecto desvelándonos un secreto que afecta a Len, y al mismo tiempo da respuesta a muchas de las preguntas que me he hecho durante la lectura de este libro, ese golpe es como un mazazo a la ya endeble salud mental de nuestra protagonista, que solo puede restablecer el hombre al que tanto ama.

En la segunda parte toma la palabra Piers, el hijo menor de los Leigh, que de pequeño soñaba con ser almirante y hacerse a la Mar abierta, sueño que se ve truncado al comenzar la guerra y serle confiscados a su padre los barcos, aún así consigue su propósito. Promete a su padre ser un hombre de honor en el momento de embarcar y no siempre lo conseguirá. La vida guiará a nuestro protagonista por un camino que jamás hubiera imaginado, del que no se siente orgulloso, pero del que tampoco reniega.

Piers es una persona excepcional, que a través de la violencia y la ira expía lo que el piensa que son sus pecados, carga una gran culpa a sus espaldas sin saber que una joven las comparte con él. El dolor en ocasiones lo ciega, sin embargo es un hombre de palabra, un hombre de honor, y gran capitán que quiere lo mejor para sus hombres.

Esas cualidades que no abundan entre los hombres de mar, es lo que le lleva a abrazar después de mucho tiempo una vida decente, eso y el amor que siente por Len a quién creía perdida, a través de sus ojos reviviremos algunos de los pasajes que ya nos ha contado la otra protagonista, los veremos desde otro punto de vista, sufriremos con él, aún teniendo información que el no tiene, nos desesperaremos en sus desgracias.

En esta segunda parte la acción hace más acto de presencia por la forma que tiene Piers de expiar su culpa. Conviviremos con piratas, corsarios, también con gente honrada de mar, seremos testigos de que situación ha abocado a cada uno de los miembros de la tripulación a abrazar la vida que llevan. Viviremos uno de los pasajes más bellos de este libro la conquista de Isla Tortuga, y todo lo que ello conlleva, al mismo tiempo no abandonaremos del todo la guerra, los ingleses con una guerra civil que ha devastado el país necesitan nuevas conquistas, sobre todo enclaves estratégicos y La Española es uno de ellos.

Descubriremos que no todos los piratas se hacen a la mar, que los hay de tierra firme y bastante más peligrosos que los que abordan los barcos, seremos testigos del declive del oidor decano, de su traslado a otro destino por no ser sobornable, en muchos casos desearíamos tener otra vez hombres como Montemayor en la política y la judicatura española. Seremos testigos de un AMOR, si con mayúsculas, ese que se adapta a las circunstancias, el que no pide nada que no pueda obtener, como buen católico piensa que es la penitencia a sus muchos pecados, a sus malas acciones.

Y la última en tomar la palabra es Josefina, la esclava negra que consigue que Catalina sea un poco feliz a pesar de sus demonios internos, la curandera que es capaz de ver en sus ojos lo que ella calla, y que teme por su cordura que pende en todo momento de un hilo excepto cuando Piers está a su lado. Quizás sea la parte más emotiva de toda la novela, la vida de Josefina ha sido dura, muy dura, por eso agradece el trato humano que le da tanto Catalina como su tío. Coincide esta parte con el desenlace la novela, y para mi constituye un broche de oro, una forma de cerrarla muy acertada, pero que a mi me ha dejado con más interrogantes que respuestas, puesto que me hubiera gustado conocer que pasa después, y ninguno de los protagonistas lo explica, habrá de ser cada lector quién lo imagine.

Maria Gudin hace gala de una prosa cuidada en la que la narrativa y el dialogo se dan la mano, se equilibran y sabe mantener en todo momento la tensión, incluso cuando pensábamos que ya lo sabíamos todo sabe dar un giro a la trama y demostrarnos que todavía queda mucho por descubrir. El punto fuerte de esta novela son sus personajes, tan bien definidos física como psicologicamente que son capaces de traspasar el papel, de tomar las riendas de la historia, consiguen que empaticemos con ellos aunque no siempre aprobemos sus actos.

Esto sería aplicable no solo a los personajes principales y a la vez narradores, sino también a la multitud de personajes secundarios, el trabajo hecho por la autora en este campo es encomiable, a través de los narradores somos capaces de ver el alma del resto de personajes, sus virtudes y sus defectos, difícil es cuando se narra en primera persona tener una visión tan amplia del resto de personajes, y sin embargo la autora lo consigue.

Otro pilar fuerte de esta historia es la ambientación histórica, al final del libro María explica que hechos y que personajes son verdaderos y cuales son de ficción, nuestros tres protagonistas han salido de la imaginación de María, sin embargo están basados en personajes que existieron, otros como Gabriel de Rojas existió realmente. Es interesante leer estas páginas finales para darnos cuenta de la gran labor de documentación que se esconde en toda la novela, ya no solo  por los hechos históricos, si no por la forma de comportarse los personajes, su forma de hablar.

María parece que conoce bien la complejidad de la mente humana, de lo que es capaz una persona acuciada por el dolor y la culpa, y como reacciona cada uno ante un hecho semejante, que nunca igual.

Len o Catalina y Piers se quedaran durante mucho tiempo en el corazón del lector, y Josefina se convertirá en una más de la familia, en esa madre amantisima que todos desearíamos al lado, hasta el punto de acongojarnos con la historia de su vida.


Conclusión:

Si buscas una buena novela de ficción histórica no dudes en embarcarte en esta lectura, en la que el mar tiene una importancia crucial, en la que viajaras constantemente a España, Inglaterra y el Caribe. Donde la acción está garantizada, donde dos niños te robaran el corazón, los verás crecer, sufrir, separarse, ser infelices, y luchar por la felicidad perdida.

La ambientación histórica está muy  lograda, los personajes son un lujazo, quizás si hubiera que ponerle un pero se me ha quedado corta la parte que narra Josefina, para mí daba para mucho más porque es un personaje muy atractivo, pero si nos atenemos a los cánones de la época la extensión es la que le toca.

Nos encontramos ante una lectura entretenida que sabe mantener la atención del autor, bien documentada y narrada, no se que más se puede pedir.

PD. se lo presté ayer a mi madre y se le ha pegado a las manos.

miércoles, 6 de julio de 2016

Ganadores de dos ejemplares de "Versalles, el sueño de un Rey", de Elizabeth Massie, en el sorteo de junio de la Yincana Historica

Una vez finalizado el plazo para apuntarse al sorteo de dos ejemplares de la novela VERSALLES. EL SUEÑO DE UN REY, de Elizabeth Massie, entre los participantes de la Yincana Histórica que a continuación os detallo:


NICK
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Yolanda
Que el sueño me alcance leyendo
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1 – 2 - 3
La isla de las mil palabras
La isla de las mil palabras
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Mar
Leyendo con Mar
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7 – 8 – 9 – 10 – 11 – 12 – 13 – 14 – 15
Irunesa
En tus libros me colé
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Nacho
Libros en el jardín
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Silvia Santipolo
Mis lecturas
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* No puede participar, al no cumplir uno de los requisitos (no haber reseñado ninguna novela en junio).

** No puede participar, al tratarse de un sorteo nacional y no tener disponibles libros en formato electrónico.


Así que, sin más, paso a ofreceros el resultado del sorteo, deseando a los ganadores que lo disfruten. (Os recomiendo que también os paséis por el blog Kayena: Negro sobre blanco, que sortea el otro ejemplar.




¡¡¡Enhorabuena!!!