viernes, 10 de noviembre de 2017

La huella de una carta. Rosario Raro

Hay novelas que te atraen por varios motivos y esta no  podía ser menos. Por un lado Rosario me ganó como lectora con Volver a Canfranc, una novela que me cautivó de tal forma que no he sido capaz de reseñar y puedo confesar sin ruborizarme que he llegado a hacer más de diez versiones distintas, pero ninguna lograba reflejar lo que la historia me dio a mí. Por otro lado su autora me ha emocionado en las distancias cortas, es siempre un placer asistir a un encuentro, presentación de sus libros o un club de lectura, tal es la cercanía y la humanidad que desprende. La portada también ha tenido su parte de culpa, porque esa enigmática y a la par bella mujer de ojos verdes ejerció sobre mí un gran magnetismo, y por último por deformación profesional... La huella de una carta.

Poco podía imaginarme que cuando comenzara a leer me llevaría de vuelta a mi infancia, a las tardes frías alrededor de una mesa camilla que escondía bajo sus faldas un brasero, donde una niña aplicada hacía los deberes mientras su abuela tejía bolsas de pan de ganchillo, su madre tiras elaboradísimas que unidas formarían una colcha y de fondo sonaba el consultorio de Elena Francis, todavía soy capaz de visualizar el receptor de mi abuela, de unas dimensiones considerables, en alto, custodiado por San Martin de Porres, por supuesto una imagen pequeña, yo diría incluso que minúscula.

De aquellas tardes solo recuerdo una sintonía, una voz preciosa y unos consejos que seguro que hoy me escandalizarían pero que recordando los comentarios de mi abuela, incluso de mi propia madre, en aquellos años eran muy normales. No creo que me hubiera gustado vivir mi época adulta en aquellos años, no soy nada casera, necesito salir, trabajar fuera del hogar, y sobre todo si en algún momento hago alguna cosa por mis hombres, tengo tres en casa, sea porque a mi me apetezca, no porque se considere mi deber y obligación.

Desde el minuto cero y por la carga emocional que para mí hay detrás, La huella de una carta se convirtió en un reto,  y así la afronté, y puedo decir que Rosario Raro se ha superado, ha logrado emocionarme con su historia, que admire a Nuria Somport, que logre visualizarla como una persona de carne y hueso que ha traspasado el papel de personaje que le han asignado. Pero además he logrado comprender de donde viene esa lucha de los afectados por la Talidomida, que efectos atroces tenía ese fármaco sobre los fetos. He llegado incluso a indignarme con un sector tan poderoso como la industria farmacéutica.

La autora:

                                                                                   
Rosario Raro nació en Segorbe, Castellón, en 1971, es profesora de Escritura Creativa en la Universitat Jaume I, doctora en Filología Hispánica con una tesis sobre las estrategias de escritura en Internet y posgraduada en Comunicación Empresarial y Pedagogía. Desde hace más de veinte años imparte cursos y talleres literarios para numerosas instituciones. Su obra ha sido traducida al catalán, al japonés y al francés y reconocida con numerosos premios literarios, tanto nacionales como internacionales.Vivió durante una década en Lima, Perú. 

De su novela Volver a Canfranc ( Planeta, 2015) en su versión francesa, Dernier train pour Canfranc (Editions Kero, 2017) se han publicado hasta el momento siete ediciones, ha sido finalista de los premios de la crítica valenciana y la productora Diagonal TV ha adquirido sus derechos audivisuales para adaptarla a la pantalla.

Puedes encontrarla en  las redes:

www.rosarioraro.net

twitter.com / rosarioraro

www.facebook.com/RosarioRaro


Sinopsis:

Reconozco haberme embarcado en esta historia sin leer la contraportada, puedo decir sin avergonzarme que ha sido en el momento de escribir esta sinopsis cuando he reparado en ella, y sinceramente creo que cuenta demasiado, si quieres que la lectura te sorprenda, que te transporte a la España de los años 60 y descubrir poco a poco que te depara Nuria y los demás personajes en este viaje, puedes saltar directamente a las impresiones, intentaré ser cuidadosa y no desvelar detalles que son un placer descubrir página a página.

La apacible vida de Nuria con su marido, un comercial al que no ve lo que quisiera, se altera cuando ella lee en la prensa un enigmático anuncio que le despierta su sueño de dedicarse a la escritura. Sin saber a ciencia cierta de qué se trata, acepta convertirse en la escritora anónima de las respuestas a las cartas que el consultorio radiofónico de Elena Francis recibe. 

Su labor parece sencilla: encargarse de responder las cartas que no da tiempo a radiar. Pero todo cambia cuando una oyente desesperada le habla de unos niños nacidos con terribles malformaciones. Nuria decide investigar su origen y destapa una trama internacional de corrupción que pondrá en jaque su vida y cambiará su destino para siempre.


Mis impresiones:

Quizás la gente más joven, la que nació en los años ochenta no haya oído nunca un programa de Elena Francis, posiblemente si yo no hubiera convivido con mi abuela algunos meses al año, tampoco lo conocería porque mi madre no era una oyente habitual, pero ya se sabe que cuando uno vive en casa ajena no es dueño de sus horas de asueto, sobre todo cuando solo hay una televisión y un aparato de radio.

Así que os dejo el testimonio de una carta radiada y su respuesta, de esa forma uno se hace una idea de que fue ese programa y que se pretendía a través de él, la censura era muy férrea con las cartas radiadas, y estas transmiten la ideología imperante en la época. Con este testimonio de voz también podremos entender mejor a la protagonista de esta novela, Nuria Somport y sus eternas dudas entre lo que ella contestaría y lo que debía contestar para que la carta pasara el filtro.





En esta novela Rosario nos muestra la realidad de una mujer de pueblo, que un buen día marcha a la  ciudad para formarse en la universidad y que por amor arrumba todas sus aspiraciones. Una mujer que se va ahogando entre cuatro paredes al cuidado de dos hijos a los que adora y con un marido ausente que ocupa las cuarenta y ocho horas de un fin de semana, a veces un poco más. Poco a poco, esa mujer se va dando cuenta de que su vida no es tan idílica como su  marido le pretende hacer creer, y busca una forma de que la soledad que la va cercando sea un poco menor.

A pesar de no hacerle falta trabajar busca en los periódicos ofertas de trabajo, y un día encuentra una hecha a su medida. Trabajar desde casa, respondiendo correspondencia... de un tiro podría matar dos pájaros, recuperaría el gusto por escribir que aparcó cuando se casó y seguro que un poco de independencia económica y social iba a tener.

Y así sin saber muy bien a que se iba a enfrentar, con un apoyo un tanto frío por parte del marido Nuria Somport se presenta en el edificio donde se requiere a una mujer para contestar cartas y pasa la prueba con éxito, aunque ya el lector percibe que la respuesta no es del todo sincera, más bien es contestar lo que quien va evaluar la carta quiere leer que lo que ella piensa realmente. Y de la misma forma que acude a esa podríamos llamarla entrevista de trabajo, sale con una caja de cartas debajo del brazo, no sabiendo muy bien como se las va a arreglar para una vez a la semana acudir a ese mismo edificio a entregar la correspondencia respondida y a recoger más cartas que contestar.

Rosario quería mostrarnos las dificultades con las que se encontraba una mujer sola, para trabajar y además criar unos hijos, y a fe que lo consigue, nos traslada esa desazón que siente Nuria cuando necesita unas horas libres para hacer sus transacciones laborales, el dinero no es un problema, pero no conoce a nadie en Barcelona, sus padres están en el pueblo, su marido es de origen italiano, no dispone de amigas de las que echar mano y la única persona a la que puede acudir es su vecina y al mismo tiempo casera. Una mujer estrafalaria que por un lado en lugar de ayudarle a buscar niñera se ofrece a quedarse con los niños y por otro tiene muy claro que quien paga la casa en la que viven es la empresa para la que trabaja el marido.

La entrada de Nuria en el mundo laboral arrollará su vida como un tsunami, por un lado comienza a sentirse más sola que nunca, conocer a Boro Navascues, la antitesis de su marido, le hace darse cuenta de lo muy idealizado que lo tiene, de lo poco que se preocupa por las necesidades de su mujer que desde el momento que aparece por la puerta tiene que  estar a su servicio, y preparada para lo que él quiera hacer. Su semana es soporífera, y los fines de semana están llenos de actividades. Nuria comienza a abrir los ojos y descubre que el embelesabiento ha sido desplazado por una rutina que a ella la está minando.

Y por supuesto estos cambios no pasan desapercibidos para su marido, que ya no le parece tan bien que trabaje, que la anima para que abandone el trabajo y esté más pendiente de sus hijos. con lo que no cuenta Maximo es con el factor desestabilizante de una noticia que a Nuria le cae a plomo. En una de las cartas una mujer les informa de la existencia de unos niños que nacen con malformaciones a causa de un fármaco. 

De esa forma Rosario introduce el segundo tema o trama de esta novela, el drama que sufren los afectados por la talidomida que tantos años llevan luchando para conseguir que sea reconocido el daño que se les causó e indemnizados como lo son en Alemania. Un tema real que se ficcionaliza para actuar de altavoz y como forma de denuncia social, porque desde hace muchas décadas los sucesivos gobiernos españoles y la justicia ha mirado hacia otro lado, y ha eludido responsabilidades.

Nuria con la ayuda de Boro comienza a investigar, necesita llegar al fondo de la carta, descubrir que hay de real en lo que les cuenta esa mujer, en esa desgarradora carta, que es un grito de auxilio desesperado. Desenredando la madeja, descubren una realidad que pondría los pelos de punta a cualquiera, pero que además tiene detrás unos intereses económicos tan fuertes que puede costarles incluso la vida.

El origen de este fármaco está en la Alemania nazi, y es que no todos fueron juzgados, algunos jugaron a ser dioses y lo siguen haciendo. La investigación de Boro y Nuria los lleva hasta un médico de descendencia española que está luchando contra el telamon en Alemania, y les avisa del peligro que corren. Los descubrimientos de nuestros protagonistas, las presiones que ejercen sobre un cargo público los pone en el punto de mira y nos lleva a viajar tanto a Alemania, como a Brasil donde los dueños de la empresa para la que trabaja Nuria buscan la fuente de la eterna juventud, no en balde fabrican cosméticos.

Rosario logra encogernos el corazón con las imágenes de los niños mutilados, nos metemos en los zapatos de Nuria que se mete en la piel de esas mujeres. Sentimos la vergüenza de esas madres por haber parido lo que para ellas es un monstruo, y la culpa que arrastran el resto de sus vidas porque ellas tomaron el medicamento, sin saber los efectos que provocaba claro, pero toda la vida arrastran esa pesada carga. La misma que hoy siguen arrastrando los afectados, pidiendo una idemnización que no llega, sabiendo que en Alemania si la han recibido y eso les hace la vida más fácil

Rosario sabe narrar con maestría la exhaustiva documentación que ha manejado, tanto en el caso de las cartas de Elena Francis, como en las investigaciones sobre la talidomida, se la presenta al lector de forma entretenida, sin que llegue a pesarle en ningún momento, se permite giros de humor cuando el tema que trata es peliagudo, pero es que en ocasiones es necesario destensar el ambiente, y en mi modesta opinión hace una incursión breve pero muy efectiva en lo negro, en lo criminal, con escenas poco aptas para estómagos delicados que cuesta creer que hayan salido de la pluma de Rosario.

Cuando se lo sugerí entre risas contestó que aunque la realidad en ocasiones supera la ficción, esa escena salió se su imaginación, tal vez sus muchas ganas de cargarse a Harald idearon esa atroz venganza, y me preguntó con la misma sonrisa si creía que podría tener algún éxito como escritora de novela negra.

Si las dos tramas están conseguidas, los personajes no lo están menos, con gran habilidad Rosario dibuja con esmero tanto física como psicológicamente unos personajes de gran complejidad, con muchas sombras y claroscuros, personajes que bien podrían traspasar el papel, y encontrarlos en cualquier comunidad de vecinos. 

Habréis intuido mis favoritos Nuria Somport, por ser esa mujer capaz de rebelarse al papel de mujer florero que la sociedad le había atribuido, capaz de luchar por lo que quiere, de poner en peligro su estabilidad, una mujer rebelde de las pocas que habría en aquella época en la que eran eclipsadas por maridos autoritarios, el que Máximo fuera italiano puede explicar un poco la libertad de la que ella gozaba.

Boro Navascues, poco voy a decir de este personaje que vale la pena ir descubriendo conforme avanza la lectura, un hombre con un pasado que aún le duele, con unas fuertes convicciones, leal. El novio ideal que cualquier suegra querría para su hija. Navegar en su mundo de claroscuros es un placer que se ve recompensado con una radiografía completa de un personaje entrañable.

También el padre Vilasermes me ha llegado al corazón, vaya forma de entregarse a los demás, ha habido alguna cosilla en él que no he sido capaz de vislumbrar pero con una segunda lectura seguro que compondría un retrato perfecto.

Liliana es esa mujer joven, que en un momento dado se encuentra perdida, se coge a un clavo ardiendo, pero cuando coge las riendas de su vida lo hace con determinación, un personaje a descubrir y si me apuras a admirar.

Y  si hay un personaje que me ha tocado las narices, ese ha sido el marido de Nuria, pero tendréis que descubrir vosotros el porque, en mi descargo diré que no me gustó desde la primera aparición, yo no me dejé cegar por esos aires de grandeza y de mundo, incluso no logré entender como lo hizo la protagonista, Rosario Raro me dio las claves y la verdad es que si lo miro desde el punto de vista de la realidad de Nuria y no desde mi forma de pensar tiene sentido,  todo un personaje Máxim, o Máximo, o Maximiliano...

Los dos personajes más siniestros de esta novela también tienen su miga, el alemán tiene un nombre imposible, pero da grima en todos los pasajes que aparece, está muy bien conseguido. En cuanto al detective Baladre da una de cal y otra de arena, es astuto, muy pícaro, sabe cubrirse las espaldas, parece intuir donde se está metiendo, pero no las consecuencias que tiene pisar el césped en casa ajena.

Si habéis llegado hasta aquí intuiréis que la novela me ha gustado mucho, que para mi le ha dado espaldarazo a Rosario como autora, y que tiene un público muy amplio al que le puede gustar.

Conclusiones:

Con una prosa sencilla sin hacer grandes alardes literarios ni usar demasiada floritura Rosario Raro ha creado una novela con dos tramas muy atractivas, que logra unir con mucho acierto, por un lado rescata un programa de radio que durante 30 años visitó los hogares españoles, con consejos cosméticos pero también como forma de transmitir y respaldar los valores del nacionalcatolicismo. En aquellos mismos años, sobre los años sesenta, en España empiezan a nacer niños con unas severas malformaciones, nacimientos que son silenciados por sus padres por la vergüenza que les produce, y al mismo tiempo por el Gobierno que está consiguiendo grandes beneficios por la comercialización de un fármaco a pesar de ser conocedor de lo que provoca.

Dos atractivas tramas que trascienden España y enrocan con los descendientes de la Alemania nazi, y a propósito de los intereses económicos del laboratorio dueño de la patente crea una trama de intriga, con tintes negros que llegará a gustar a los asiduos al género, pero que no molestará a los que no lo frecuenten o no les guste.

Todo ello sazonado con unos personajes principales y secundarios de lujo, muy bien dibujados tanto en lo fisico como en lo psicológico, con personalidades complejas y muchos matices. 

Un bello retrato de la sociedad española de los años 60 que sin duda no te dejará indiferente, y que nos deja muy claro que la corrupción política no es cosa de hoy, si no que hace años que existe, y que siempre hay unos damnificados en mayor o menor medida.

Si yo no he sido capaz de picar vuestra curiosidad, os dejo el booktrailer de la novela, por si es más efectivo


sábado, 4 de noviembre de 2017

Club de lectura Cosas&Musas. Protagonista Julio C. Cano

Me vais a permitir que siga presumiendo de Club de lectura, porque sí, porque lo vale, porque estoy esperando los primeros viernes de mes, a pesar de los muchos frentes abiertos, preparo mi lectura, para como dice Marina no tener la boca cerrada y poder participar, y me muerdo la lengua para no monopolizar el encuentro, porque en la variedad esta el gusto y porque aprendo mucho de lo que aportan los otro participantes y eso es un punto.

Julio Cesar Cano es ya un viejo conocido, uno de los reincidentes, sabía lo que me iba a encontrar, un ambiente dicharachero, jovial, distendido, una comunicación fluida en ambos sentidos, porque él es así, muy cercano, nada encumbrado a pesar del éxito de su inspector Monfort. Llega y con su sonrisa llena todo el espacio, y es que a punto ha estado de quedarse en un atasco en la carretera, y como siempre lo acompañan su mujer Esther y su hija Júlia que saben ocupar un discreto segundo plano que él siempre trata de romper trayéndolas a su discurso.

Sin embargo, me sorprendió la forma que tuvo de romper el hielo, y no fue otra que recordar su participación en Cartagena Negra y nombrar a un autor del que nada he leído y no será por ganas, Jon Arretxe. Comenta Julio que el vasco comienza siempre los clubs de lectura que en su tierra tienen una tradición muy arraigada con dos preguntas, que no son otras que: ¿Qué es lo que más te ha gustado de la novela? y  ¿Qué es lo que menos te ha gustado? Preguntas que parecen fáciles de responder, porque todos sabemos que nos ha gustado que no y que suscita tantas respuestas distintas como participantes.

En la presentación de su novela en Castellón ya me quedó muy claro que tiene predilección por Luis y Carmen, la historia de perdedores que representan y el drama que arrastran en esa huida hacía adelante en que se ha convertido su vida en común. Y a raíz precisamente de este tema nace la inquietud de una lectora  por lo fidedigno del retrato de destrucción de Carmen que cuando lees la novela te deja muy tocado y con muchas preguntas, porque solo una persona que ha vivido de cerca ese proceso es capaz de radiografiarlo de esa forma tan cruenta, tan real, tan dolorosa. Descubrimos una faceta más de Julio que os aseguro que es una caja de sorpresas. De los catorce a los diecinueve Julio estuvo al frente de un bar familiar y allí fue testigo de los hechos que narra en la figura de Carmen, nos contó que esa misma desazón y ese mismo sufrimiento lo sintió él cuando escribía, por eso los capítulos de Carmen y Luis no están escritos de forma continua, porque necesitaba parar recomponerse, dejar su mente libre un rato.

Como no podía ser de otra forma Bartolomé Monfort, el inspector de policía barcelonés que protagoniza esta serie tuvo su minuto de gloria, y es que es inevitable que salga a colación, entre sonrisas nos confesó que poco tiene en común con él, que quizás se identifica más con Silvia Redó, ella es la que dice frases que son suyas. Nuestro autor se extendió en explicaciones y nos comentó que necesitaba a una persona que viera Castellón con los ojos de un foráneo y no arrastrara nuestros tópicos, por eso Monfort es catalán y no castellonense, pero al mismo tiempo tenía que tener lazos con nuestra provincia, y por ello eligió que sus padres descendieran de Villafranca del Cid, una pequeña localidad que hace suya cada novela de Julio, donde en cualquier comercio se puede comprar y encontrar.

Y como el club da para hablar de todo y de más, salió el eterno tema de las etiquetas, de la clasificación de novela negra, para Julio sus novelas son policíacas sin más, y muy a regañadientes porque cada uno tenemos nuestra definición de novela negra, él expuso la suya con la que estoy bastante de acuerdo, aunque matizaría cosas. Y como una cosa lleva a la otra terminamos hablando de la denuncia social que encierran sus libros, en el caso de Ojalá estuvieras aquí el alcoholismo, las peleas ilegales, la corrupción en ciertas esferas, y ahí descubrimos que justo ese personaje existe... y lo dejo ahí porque creo que con esa revelación hizo un pequeño gesto de justicia poética, tanto en el club, como en el libro.

Parece ser que una de las cosas que más nos pica la curiosidad a los lectores es el titulo de una novela, porque ese y no otro, en el caso de la que nos ocupa has de terminar el libro para entenderlo. Sin embargo, Julio nos reveló que cada uno de los personajes principales, e incluso los secundarios, tienen un motivo para traer a colación el titulo, aunque este está inspirado en una canción de Pink Floyd, y en su traducción podemos encontrar las claves.

Dado el pasado musical de Julio Cesar Cano, no era de extrañar que sus novelas tuvieran su propia banda sonora, y no se si ya lo ha dicho alguna vez, pero yo me enteré justo en el club de lectura de que cada novela tiene su banda sonora en spotify, que se puede descargar la banda sonora de cada por separado, o bien la de todas las novelas en conjunto. Tendré que comprobar si como dice Julio la canción me lleva al momento del libro en el que aparece, porque como él, Monfort es un melómano, un gran amante de la música y del buen comer.

Como no nos callamos ni debajo del agua y somos un club mayoritariamente formado por lectoras al enterarnos de la existencia de esas bandas sonoras le apuntamos que para la próxima novela que en la solapa se mencionara, porque muchas de nosotras como Marta buscamos las canciones por curiosidad pero si la puedes tener descargada e ir escuchando a medida que lees es mucho mejor. Pero Julio tampoco se queda corto y aprovechó el apunte para pescarla al vuelo y que nos fijaramos en la encuadernación de su novela, si tienes a mano Ojalá estuvieras aquí, y Mañana si Dios y el Diablo quiere te darás cuenta de que la primera es muy ligera y flexible, y la segunda mucho más rigida, ese es un nuevo sistema que Maeva puso en marcha precisamente con la novela de Julio y que hace más cómoda la lectura en la cama.
El club de lectura dio mucho más de sí, hablamos de los enclaves en los que transcurre la novela, de esas calles estrechas y antiguas del centro de Castellón que muchos lectores hemos descubierto gracias a los libros de Julio, de la gastronomía propia de nuestra tierra, esa campechanía con que el vendedor de bocadillos de bacalao, abaetxo, le dice que gracias a su novela vende a cascoporro a turistas e imagino que también a castellonenses. Y es que Julio ha situado nuestra provincia en el mapa de España y a nuestro pueblo en una pequeña pincelada en el mapa de sus novelas.

Cuando vino a hablarnos de Mañana si Dios y el Diablo quiere nos prometió meter a Nules en una de sus novelas y no se hizo de esperar la mención, fue una pequeña pincelada, pero nos ha dicho que la retomará, no sabe en que entrega, pero volveremos, ya estamos esperando nuestra próxima aparición, ¿convertirá en  personaje a alguien de nuestro Club de Lectura, o incluso al propio Club? Tiempo al tiempo, nosotras como lectoras estaremos esperando su nueva novela para someterlo de nuevo al tercer grado.

Y él demostró encontrarse muy a gusto con nuestras preguntas, nuestras ocurrencias, muy atento a todos los apuntes, a lo que nos había gustado y a lo que no, e incluso cuando Marta le dijo que el final le había parecido un poco como todo con mucha coincidencia, como de película americana, sonrió y le dijo que incluso su mujer y sus editoras se lo habían dicho. Pero que las pistas para ese final están sembradas en toda la novela y solo hace falta verlas. Y quizás si leyéramos otra vez Ojalá estuvieras aquí estaríamos más atentos a ellas.

Es un placer escuchar a Julio, y también los aportes de todas las participantes, podría seguir hablando porque nuestra charla duró dos horas, se alargó con una firma de libros y una cena en la que el escritor y su familia tuvo a bien participar. Eramos 13 o 14 personas cenando y Julio no dejó de charlar con las dos que tenía más próximas. Cuando digo que es un comunicador nato, que es una persona muy cercana no lo digo por decirlo.


Por último me gustaría dar las gracias a Julio por el detalle que tuvo con nosotros, trajo 12 libros de una novela suya publicada por una editorial pequeña, y como eramos muchos más en la sala, tuvimos que hacer un sorteo, quiso la diosa fortuna que fuera una de las ganadoras de Johanna no había visto  nunca una montaña, y a pesar de lo que piensan mis queridas compañeras de club, si leo romántica, muy de vez en cuando. Por eso cuando Yincaneras me de un poco de respiro pienso sumergirme en esta historia para descubrir un Julio Cesar Cano diferente.

Como sucedió con Rosario, pidió que le reservasemos fecha para el año que viene, así que lectores de Julio Cesar Cano estáis, estamos de enhorabuena porque vuelve el Inspector Monfort y quizás más pronto que tarde.

Gracias Julio por tu cercanía, por tu forma de saciar la curiosidad de los lectores que formamos este Club de Lectura de Cosas&Musas, y se que volveremos a vernos pronto, porque ambos asistiremos a la presentación de la novela de David Jimenez. El tito, un autor que ha visitado ya nuestro club y que seguro que vuelve en 2018.

PD. De la firma de ejemplares no he puesto fotos porque yo nunca quiero salir en ellas, y considero que no debo poner las de los otros participantes, y la cena es un acto muy intimo, así que tampoco hay reportaje fotográfico

jueves, 19 de octubre de 2017

SORTEO Y LECTURA SIMULTANEA 20 #KONETS. CESAR PEREZ GELLIDA



Ana KayenaMontse y yo hemos decidido hacer una lectura simultánea de Konets, el libro de César Pérez Gellida que sale el próximo 9 de noviembre, colofón final de una historia conformada por ocho novelas --las trilogías «Versos, canciones y trocitos de carne» y «Refranes, canciones y rastros de sangre», Khimera y la presente-- protagonizadas por personajes inolvidables y cuyas tramas están al alcance de muy pocos escritores fuera y dentro de nuestras fronteras. El capítulo pendiente en la despiadada «Obra» de Augusto Ledesma.

Y para que podáis ganar uno de los 20 ejemplares (SÍ, 20) que tenemos, hemos decidido hacer un test para comprobar si de verdad sois tan #gellidistas como presumís.

No es necesario que seáis blogueros, pero sí que os comprometáis a hacer la lectura simultánea y a tuitear con los hashtags #Konets y #SoyYincanera.

Tenéis que contestar a 7 preguntas, una de cada libro publicado. 

¿Os atrevéis?


TEST PARA SABER SI ERES GELLIDISTA


  • Memento mori: ¿Cuál es el nombre de la segunda víctima de Augusto Ledesma?

  • Deis Irae: ¿Qué cargo desempeña Gracia Galo? 

  • Consummatum est: ¿Cuál es el sobrenombre de Paco, el pincha del Zero Café?

  • Khimera: ¿Cómo se llama la periodista que protagoniza esta novela?

  • Sarna con gusto: ¿En qué calle está el domicilio de los Zúñiga Pérez? 

  • Cuchillo de palo: ¿Cómo se llama y dónde está la residencia de los Lopategui? 

  • A grandes males: ¿Cómo se llama el policía que acompaña a Sancho a Estados Unidos?

Y como, aunque no os lo creáis, somos buenas personas, os dejamos una pregunta que vale como comodín:

·  ¿Cómo se llama el protagonista de Konets


Si sois auténticos #gellidistas contestáreis con facilidad a este test.

Las respuestas deberéis ponerlas en los tres blogs y tenéis que ser lo más creativos y dicharacheros posible.

Una vez comentados los tres blogs, tenéis que comunicárnoslo con tuits (SÍ, MUCHOS) con los hashtags #Konets y #SoyYincanera y citando a César Pérez Gellida, a Ana, a Carmina y a Montse. Sed ingeniosos al escribirlos.

Recordad que ser rápido tendrá su recompensa.

¡Vamos, que uno de los libros te espera!

Pero antes tienes que demostrarnos que eres un #gellidista de los de verdad y no solo de los de ¡hay que joderse! 


martes, 10 de octubre de 2017

Club de Lectura Cosas&Musas. Protagonista Rosario Raro

Me vais a permitir que presuma de algo que me siento muy orgullosa y es que mi pueblo podrá ser pequeño, pero cuenta con un magnifico Club de lectura que ya lleva funcionando más de un año y se acerca a su segundo aniversario con mucha energía y nuevos proyectos. Por eso hoy quiero presentaros a la niña de mis ojos y homenajear de esa forma a todos los escritores que han pasado por él y a todos los lectores que mes tras mes aportan su entusiasmo y su saber hacer a este proyecto que ya es más que eso.

De la mano de unas mujeres valientes nació Cosas&Musas, una asociación que aglutina a las mujeres autónomas de mi localidad, y dentro de estas valientes una mujer que apuesta por la cultura y vio la forma de aportar su granito de arena, Mónica Mira, mujer, madre, empresaria, periodista y escritora, y creo que ella se lo considera por este orden, pero si no es así ya me lo dices en un aparte.

Armada con ilusión y colaboración de otras Musas, entre ellas Marina, Brigi y Miriam, pusieron en marcha el club de lectura que comenzó fuerte, muy fuerte, con la presencia de Eloy Moreno que acababa de publicar El Regalo. Desde ese día, nos hemos reunido una vez al mes, generalmente el primer viernes de cada mes, y siempre hemos contado con el autor del libro a debatir, el trabajo que hay detrás es impresionante pero supongo que a Mónica le compensa porque ahí sigue incansable, con la ayuda del resto de participantes, que le proponemos autores, lecturas...

Entre quienes nos han visitado y ahí si que podéis empezar a envidiarnos se encuentran Victor del Árbol, Pere Cervantes que ha repetido experiencia, Julio Cesar Cano, que la repetirá en breve, Raúl Ariza, David Jimenez el Tito que ha publicado recientemente con Versátil, Dolores García Ruiz, Juan Bolea, Mari Carmen Castillo, Antonio Arbeloa, Angel Gil Cheza, Jordi Llobregat y como no, la protagonista de este mes Rosario Raro que también ha visitado el club en dos ocasiones. La última el pasado 6 de octubre para hablarnos de La huella de una carta, y ya ha reservado plaza para el 2020, supongo que tendrá nueva novela para entonces.

Pero me vais a permitir antes de meterme de lleno con lo que dio de sí este club de lectura que presuma de autoras locales y es que como ya os he dicho antes, la promotora de este club es escritora y tiene dos novelas escritas En lo más profundo y Me cuesta tanto olvidarte, publicada por Versátil, pero no es la única autora en la localidad y en el club también contamos con la incombustible Petra Didinger que ha publicado con la editorial Acen, Eternos. A ellas mi reconocimiento, porque también pasaron por el club de lectura para presentarnos y charlar de sus libros.



Y ahora sí la protagonista de octubre ha sido Rosario Raro, La huella de una carta y las muchas sensaciones que tanto la autora como su obra han despertado en las lectoras, porque esta vez en la sala solo eramos mujeres.

Rosario Raro es una mujer muy cercana, una apasionada de su trabajo, una comunicadora incansable que como bien dice se obliga a callar porque si no no dejaría que nadie hablara, y todo eso porque tiene mucho que contar y lo hace tan bien que no nos cansamos de escucharla y de esa forma se van deslizando las horas, sin que nos demos cuenta, entre charlas, alguna que otra risa y desgranando los entresijos de la novela.

Rosario es de las que tiene cuidado cuando habla de la trama, porque muchas veces participa gente que no ha leído aún la novela, en esta ocasión no ha sido distinto, y La huella de una carta hay que ir descubriéndola poco a poco, sin saber de más y creo que Montse se fue con muchas ganas de leerla y las expectativas muy altas, espero se cumplan.

Comenzó la de Segorbe explicando porque escribió La huella de una carta, que motivó que se interesara por dos temas que entre si no parece que tengan nada en común, y nos confesó que desde hace años acumula historias que la gente mayor le va contando, y cuando una se queda dentro de ella mucho tiempo y la sigue acompañando es porque necesita escribir sobre ella. Y así un buen día leyó un reportaje que se titulaba el Detective de la talidomida, espero Rosario no haberle cambiado el título que soy muy dada a ello, y aquella historia se quedó dentro de ella. Pero también las cartas que leyó del consultorio de Elena Francis, muchas de las cuales aparecen en la novela, y que se pueden consultar sin necesidad de ser investigador.

Y así nació una historia que tiene como excusa una mujer que se siente sola, aunque parece que lo tenga todo, un consultorio que desbordado por las cartas de las oyentes necesita que contesten las que no se radian, una carta que llega a obsesionarla por su contenido, un compañero que contesta unas preguntas técnicas y un laboratorio farmacéutico dispuesto a todo porque no metan las narices donde no les llaman. Creo que no puedo haber hecho un resumen más escueto en el que he obviado que hay una trama internacional en la que nos vamos a reencontrar con dos viejos conocidos de Volver a Canfranc.... ¿Qué os parece?

Con esta última revelación Rosario nos dejó con la boca abierta, no habíamos sido capaces de ver la conexión, aunque a algunas les había picado el gusanillo, les sonaba pero no habían llegado a hacerla  completa.

La velada dio para hablar mucho del consultorio que parte de la audiencia habíamos conocido, pero también para hablar de la Talidomida y sus efectos, de la lucha de Avite porque sea reconocido en España el daño generado y reparado como lo ha sido en Alemania. Rosario ha estado en contacto con ellos, ha ido pergueñando la novela con mucho cuidado para que pudiera salir a la luz y una vez publicada no verse inmersa en juicios. Ha querido poner su granito de arena para hacer visible una lucha que ya dura muchos años y que se pierde en un mar de burocracias sin llegar a ningún sitio. Petra que lleva muchos años en Nules pero es de ascendencia alemana y vivió allí su infancia y parte de su juventud nos hizo participe de lo que ella recordaba y es que en Alemania la foto de los niños salió en los periódicos, y lo mucho que a ella aquello le afectó, quizá por ello allí se ha reparado el daño y aquí como siempre lo han escondido siguen sin hacerle demasiado caso.


Y es que cuando don dinero hace acto de presencia, la gente mira hacia otro lado, se lucra y permite que se comercialice un medicamento que es perjudicial en una embarazada, aunque tiene otras aplicaciones. Nos comentó Rosario como consiguieron en Alemania que no tomaran el medicamento durante el embarazo, poniendo carteles rojos en los consultorios médicos que lo advertían, y buscaron la forma de que el medicamento no saliera del país pero no lo consiguieron, y aquí en España vendieron la concesión y durante muchos años se comercializó para paliar vómitos y nauseas durante el embarazo. Mejor suerte corrieron los americanos donde una heroína que descubriréis en el libro, logró impedir que se comercializara.

Las participantes del club destacaron a su protagonista, Nuria Somport, y ahí Rosario también nos hizo su particular confesión, quería lograr que el lector se diera cuenta de la dificultad de una mujer para organizarse y trabajar cuando tiene hijos y ningún apoyo para criarlos, Máximo pasaba fuera toda la semana y ella no tenía a mano abuelas. El azoramiento porque ante todo era madre, pero no quería renunciar a su trabajo, y menos en el momento en que la carta que recibe la llena de preocupación. Pero no fue el único personaje del que hablamos, porque Rosario nos fue desvelando el significado de los apellidos que utilizó, porque ella les da mucha importancia y la verdad es que me dio para pensar un poco.

A pesar de encontrarnos ante una historia de ficción se basa en personajes reales a los que ha cambiado el nombre y ha ficcionizado, de ahí que la trama internacional que vuelve a hundir sus raíces en la Alemania nazi a mi  personalmente me haya resultado muy atractiva, y como podéis imaginar por ahí fueron los tiros de mi pregunta, que si me permitís me la reservo por si no habéis leído la novela. Creo que a Rosario no le extrañó un ápice que aprovechando que se preguntara por un personaje yo guiara mis pasos a una de las escenas más duras de la historia.

Creo que quedó muy clara la predilección de Rosario por Boro y el cariño por el padre Vilasermes, y es que ambos son entrañables a su manera y encarnan valores muy perdidos en nuestros días.

No quiero terminar sin mencionar a las participantes del club, no serán todas las que están, pero me perdonaréis si se olvida alguna. Mención especial para Marta Cañadas para quien el Club es ese balón de oxigeno que necesita para encarar el resto del mes, en eso nos parecemos, pone pasión en todos los encuentros, suele ser certera en sus intervenciones y no sobre todo  muy sincera, ahhhhh y se me olvidaba suele traer amigas que siempre se quedan y participan los meses que pueden. Marina llega siempre apurada a penas se quita los guantes del tinte y siempre lleva anotaciones para preguntar, Petra suele hacer aportaciones muy interesantes cuando sus obligaciones se lo permiten, Monica en su papel de moderadora siempre suele encauzar las preguntas cuando se hace el silencio, Mayte ayuda con la intendencia, Juani nuestra bibliotecaria, Brigi  nos provee de libros, Rosa llega en cuanto cierra la farmacia, Miriam  siempre va a remolque con las lecturas y las suele terminar en el último momento y mi hermana, Rosana con quien comparto mi amor por la lectura, y mis libros.

Supongo que me habré dejado a alguna, pero estas son las que mes tras mes comparten conmigo impresiones y luego cena, porque no solo de letras vive el hombre.

Solo me queda invitarte si eres de Nules o alrededores a participar en nuestro próximo club de lectura, previsto para el viernes 3 de noviembre, la novela a debatir y comentar Ojalá estuvieras aquí de Julio Cesar Cano publicada por Maeva y ganadora del Premio Letras del Mediterráneo 2017. Y si lo pruebas te quedas, o repites en el caso de autores... Crea adicción lo advierto

Galería fotográfica:

                                                                                           












lunes, 2 de octubre de 2017

Nace una nueva sección: Pinceladas de tinta con alma




Llega un momento en la vida de todo lector en que toma conciencia de que ni aún con más vidas que un gato puede leer todo aquello que un día le pareció tan imprescindible que corrió a comprarlo. En casa se acumulan los libros por leer y sigue comprando y cuando ya la vergüenza se adueña de él se dedica a hacer interminables listas de apetecibles, muchos de los cuales jamás entraran en su biblioteca y si entran posiblemente pasen diez años antes de que consiga hacerles un hueco, dedicarles unas horas...

Pero si llegar hasta aquí constituye un punto de inflexión, hay un momento todavía más duro, cuando te das cuenta de que la vida no te da, para trabajar, tener una vida familiar plena y una salud social aceptable. Necesitarías días de 30 horas, pero eso no es posible y las 24 se te quedan cortas, muy cortas, y cuando además el cansancio se adueña de ti, te duermes por los rincones, no eres capaz de concentrarte, si lees no comprendes el texto, ese día tu blog se resiente, se queda en silencio, el síndrome de la página en blanco se adueña de ti. 

Llegado ese día se produce otro gran aprendizaje, las redes no te dan lo que la vida real a diario, y cuando ya harta de ver como tu proyecto, en el que has puesto horas, ilusiones, has ganado amigos y enemigos, porque no decirlo, se queda estancado, sumido en el olvido ya no solo tuyo, si no también de los que un día te siguieron, y eres consciente de lo mucho que necesitas escribir, buscas otras opciones que maten ese gusanillo que te hizo embarcarte en esta aventura.

Y pones la cabeza a trabajar, a pensar, buscas fórmulas que cuando esas 24 horas se reduzcan inexorablemente te permitan seguir vertiendo tus opiniones, pero en otro formato menos exigente que una reseña, porque sí, últimamente me cuesta la vida escribirlas, no quiero publicar a cualquier precio, soy muy exigente conmigo misma, con la calidad de mis escritos, con los textos que decido sacar a la luz, y no todos pasan la criba, puede que mi carpeta de borradores sea más amplia que la de textos publicados y muchas veces me he planteado si merece la pena dedicar tantas horas de mi vida a un producto que no todo el mundo sabe apreciar.

Este verano le he dado muchas vueltas a la cabeza, lo he comentado con una de mis amigas más entrañables, una mujer que me dio la blogosfera cuando nada esperaba de ella, una de las mejores blogueras con las que me he encontrado en la red, una mujer infatigable, brillante, le conté mi proyecto, más para ver si lo veía atractivo, que otra cosa, y aunque tarde nace una nueva sección en el blog. Soy una persona sencilla y me tengo por humilde, así que quería llamar a mi sección pinceladas, para con pequeños trazos precisos y certeros , o bien a grandes rasgos plasmar mis impresiones de las lecturas  que dejen huella en mí, que me marquen de una u otra forma y de esa forma un día poder redactar mi reseña siguiendo la estela de esos trazos de color, blancos, negros o quizás alguno de los miles de matices que existen entre uno y otro.

Más tarde de lo que tenía previsto, y la culpa no la tienen las sucesivas olas de calor que han visitado el Levante, si no más bien una carga excesiva de trabajo que me sigue pasando factura, nace Pinceladas de tinta con alma. En un principio me pareció un titulo grandilocuente para una persona como yo, pero luego me di cuenta de que aunaba muchas características que considero imprescindibles, además de parte del titulo del blog, no soy una bloguera que reseñe con las tripas, pocas veces me concedo ese capricho, más bien considero que medito mucho mis opiniones sin embargo eso no esta reñido con verter el alma en cada escrito y quien realmente me conoce suele decir que me desnudo mucho, que quedo muy expuesta.

Otra gran amiga y  mejor persona me diseñó unos banners tan bonitos que no he podido elegir uno, así que según el animo que tenga, según la temática que aborde o simplemente el que ese día me llame más la atención ilustrará esta sección.

Desde aquí doy las gracias a esas dos mujeres, amigas y blogueras que siempre me escuchan, me animan e intentan complacer mis deseos. No os nombro porque vosotras sabéis mejor que nadie quienes sois, y no necesitáis de grandes reconocimientos. Gracias de todo corazón por estar ahí,  y por todo lo que hacéis  por esta locuela.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Yincaner@s




Ser Yincaner@s es una actitud. Una manera de afrontar la vida. Real y virtual. Ser Yincaner@s es un estilo de vida que se mantiene a lo largo de todo el año y no únicamente durante un trimestre. 



Puede que tengas claro que lo eres, porque hayas participado en alguna Yincana Criminal y disfrutado lo que no está en los escritos ante la posibilidad de descubrir a un asesino en serie o con una trama de corrupción, por no hablar de esas historias que quitan el sentido y que nos hacen revivir tiempos pretéritos, que tienen como telón de fondo grandes hazañas, luchas sin cuartel, momentos memorables de la humanidad y que recogen las mejores novelas del género hístórico, para luego contarlo en las redes o en una reseña. O puede que no, que no te hayas atrevido a dar el paso porque la inseguridad, la timidez (o por el motivo que sea), te hayan frenado, así que vamos a ayudarte a descubrir si realmente eres yincaner@ en potencia o no:





TEST DEL PERFECTO YINCANERO:



1.- ¿Te gustan leer novelas, ya sean negras o criminales, históricas o de cualquier otro género que se te ponga por delante?



2.- ¿Te gusta reseñar novelas?



3.- ¿Te gustaría compartir impresiones con otros bloguer@s aficionad@s a la lectura en Twitter?



4.- ¿Participarías en sorteos donde las posibilidades de recibir libros fuesen muy elevadas?



5.- ¿Desearías que tanto Ana como yo nos volviésemos locas durante los próximos meses buscando las historias que mejor se adapten a tus gustos y así facilitarte los libros más interesantes del género?





SOLUCIONES:



- Si has contestado afirmativamente a las CINCO preguntas, tienes ADN Yincaner@. No lo niegues, ni te lo niegues: apúntate sobre la marcha. Es gratis.

- Si has contestado SI a cuatro de las cinco cuestiones, eres Yincaner@ lo quieras o no, así que no te engañes, que no merece la pena y déjate llevar. 

- Si estás de acuerdo con tres de las preguntas anteriores, eres yincanera en potencia pero no te has dado cuenta. Estás a punto de descubrir tu destino, solo te falta un empujoncito.

- Si has respondido SI a dos de las preguntas, necesitas replantearte qué quieres hacer con tu vida virtual y llevarlo a lo personal. Estás en el camino adecuado, ¡síguenos!.



- Si solo has respondido afirmativamente a una única pregunta y, sin embargo, has llegado hasta aquí, es porque estás deseando convertirte en yincaner@, pero tu timidez no te deja dar el paso. Empieza a ponerte las pilas, o lo pasarás muy mal a lo largo de los meses que se avecinan, viendo como nos divertimos y sin formar parte de algo importante. 



- Si has contestado SI a la quinta pregunta con alegría y satisfacción, deberías, en primer lugar, empadronarte en el Registro Telemático de Malaspersonashumanas (www.malaspersonashumanas.org) y, a lo largo de este fin de semana, a esta iniciativa. 


Una vez que tenemos las cosas claras gracias a este complicadísimo test, elaborado por Instituto Demoscópico para las Ciencias Aplicadas al Mundo Blogosferil con sede social en Lansing (Michigan, EE.UU), pasamos a la parte práctica del asunto:



En primer lugar, ahora que sabes que científicamente eres yincaner@, solo tienes que leer estas sencillas normas y cumplirlas:




REQUISITOS DE PARTICIPACIÓN:



- Es necesario ser seguidor@ de los dos blogs que organizamos esta iniciativa (Kayena: Negro sobre blanco y este). Eso nos permitirá seguir mejor las reseñas que se publiquen. En caso de no tener blog, servirán aquellas reseñas publicadas en Ciao.es o Amazon.es.

- Dejar un comentario en las “entradas” de ambos blogs, confirmando que queréis participar.

- Difundir la iniciativa en vuestro blog mediante un “post”, enviándonos el enlace bien por correo, bien a través de un comentario. También será el lugar donde tenéis que añadir los enlaces de las reseñas que publiquéis con este motivo. 

- Añadir el banner de la iniciativa en vuestro blog, enlazándolo a cualquiera de las entradas publicadas por los blogs organizadores.

- Difundir la iniciativa en redes sociales. En Twitter se ha habilitado el hastag #yincaner@s, así como el perfil @yincaner@s, al que os agradedecíamos que siguiéseis porque muchas noticias las recibiréis desde ese lugar. 

- Comprometeros a participar en las Lecturas Simultáneas en las que consigáis un ejemplar concreto y reseñarlo en vuestro blog.

Y dicho lo anterior... ¿O apetecería que estrenásemos esta iniciativa a lo grande?

Y quien dice a lo grande, ¿por qué no con uno de los escritores más grandes de la actualidad literaria?

Pues estamos de enhorabuena, porque Víctor del Árbol parece que se ha decidido a publicar su nueva novela, Por encima de la lluvia, para que #yincaner@s se ponga en marcha...





Así que hechas las presentaciones y deseando que os decidáis a participar, os esperamos en Twitter para seguir dando pistas sobre el primer sorteo de los muchos que os esperan


PARTICIPANTES:  


NICK
BLOG
 Susana Palacios
 Ángela
 La isla de las Mil Palabras
Lidia Casado
Juntando más letras
 Cudeyo
 Laura
 Loli
 Marga Ramón
 Montse
 Quilu
 Marycheivis
 Cova
 Rose
 Cova
 Domiar
  .
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 Carmina
 Kayena
Negro sobre blanco