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viernes, 12 de diciembre de 2014

Bloguero invisible 2014




Cómo pasa el tiempo, ya estamos de nuevo en vísperas de Navidad, y como no podía ser menos, ya está aquí El bloguero invisible que convoca Kayena del blog Negro sobre blanco. Cada año espero con más expectación el día en que se anuncia, y este me tenía realmente preocupada porque hacía tiempo que no se veía actividad bloguera alguna, por lo que pensé que por primera vez peligraba la convocatoria. Pero la madrileña, me sorprendió gratamente, y justamente el único fin de semana de desconexión virtual por actos sociales ineludibles, reaparece y como siempre lo hace, a lo grande...

A pesar de que este año ya tenía el titulo prácticamente pensado, a última hora lo he cambiado, y es que el estar inmersa en la lectura conjunta de los Premios Ateneo 2014, hizo que me acordara del Ateneo Joven 2012, que no resultó ser lo que yo esperaba... Porque creo que todo libro tiene su lector, y se merece la oportunidad de ser valorado, he pensado que lo mejor es que comience una aventura en pos del lector@ que aprecie y le interese la figura del Che Guevara más que mi.

Mi propuesta para este año es Donde la muerte te encuentre, de Fernando Otero.



En octubre de 1967 Ernesto Che Guevara y sus guerrilleros son cercados por el ejército boliviano. Tras su captura y ejecución, algunos rumores desmienten la versión oficial sobre el suceso; la desaparición de ciertos documentos, así como el mutismo de los testigos presenciales y del Gobierno cubano, avivan la hipótesis de una traición al Che.

Cuatro décadas más tarde, el joven investigador español Ginés Maldonado viaja a Cuba para concluir una tesis doctoral sobre la muerte del mítico revolucionario, pero sus pesquisas tropezarán con los Servicios de Inteligencia de la isla. Sus esperanzas en desvelar la verdad residen en un antiguo compañero del Che, en un diario de guerrilla nunca publicado y sobre todo, en las claves inconfesables que esconde Neliza Valdés.


Hay que reconocerle a Algaida el mimo que pone en las encuadernaciones de los Premios Ateneo y esta simula un viejo diario y es una preciosidad.

Espero llegue a unas manos que disfruten de la lectura más que yo... creo que el haberme hecho una idea equivocada del mismo, pensé que era novela negra, jugó una baza importante en el resultado final.

Ahora solo queda esperar el destino del libro

Y tú ¿Te has apuntado? ¿A qué esperas?


lunes, 20 de enero de 2014

Breve historia de una ilusión.... Bloguero invisible 2013

Nuestra compañera Kayena estuvo un poco desaparecida a finales del 2013, casi podríamos decir que su vuelta después de vacaciones ha sido un poco irregular y sus actualizaciones se han hecho cada vez más escasas. Por ese motivo empecé a temer por la edición del bloguero invisible de este año, y puesto que nos une una bonita amistad, decidí interrogarla sobre el asunto.

Sobre todo, porque después de su campaña de acoso y derribo de hace tres años cuando comenzó esta aventura me he vuelto asidua a sus iniciativas y no concebía yo la Navidad sin un libro que saliera de mi casa para acoger a otro.

Parece que fui muy impaciente porque horas después de enviarle mi mensaje y sin respuesta aparente por parte suya, me di cuenta de que la madrileña había convocado la edición del 2013, y más feliz que una perdiz me dispuse a apuntarme, el libro lo tenía más o menos claro, pero curiosee en mis estanterías por si se me cruzaba otro por el camino.

Le comuniqué mi intención de participar y en un aparte le apunté el libro que pensaba regalar, pero me quedaba la parte más importante, reseñar la novela que saldría de mi casa para que la disfrutase otro lector, y es que como las reseñas se me demoran tanto, había disfrutado la historia en verano, pero las notas dormían el sueño de los justos en la libreta en la que hago los esbozos de las reseñas.

Una vez publicado el post, me dispuse a hacer oficial mi participación en el evento que cada vez reune a más gente y que supongo le da un trabajo enorme a nuestra maga particular, que este año tuvo también problemillas con el ordenador el día en que tenía que comunicar a quién le debíamos enviar el libro, y otra vez viendo que el 27 avanzaba y no me llegaba el correo, empecé a morderme las uñas, ¿Se habría olvidado Kayena de mí?...

Pero no, no se había olvidado y sobre las  nueve o las diez de la noche conocí la identidad de la bloguera a la que tenía que enviarle mi ejemplar, pero como no siempre sabemos quien se esconde detras de los nicks, pues yo no supe con que bloguera relacionar el nombre que me pasó Kayena, y empecé mi búsqueda de pistas para personalizar un poco más el envío, sin conseguir averiguar a quien le iba a llegar el libro.

Así que preparé un poco a ciegas los regalitos, y escribí una carta en la que manifestaba mi desconocimiento, días después en facebook, descubrí que mi libro había llegado a casa Cartafol, una bloguera a la que sigo desde hace tiempo, y que de haber sabido que era ella hubiera puesto más dulces para las peques.

Cómo soy un poco desastre no se me ocurrió hacer fotos de los preparativos del paquetito, me lo pasé bomba envolviendo y eligiendo que enviaría. Pero la mañana del día 28 amanecí con un fuerte dolor de estomago que me impidió acercarme a Correos a depositar el paquete... ¡me dio una rabia!. Luego recordé que era sábado y que la correspondencia no iba a salir de la estafeta hasta el lunes, así que con poner el envío a primera hora del lunes, por aquello de evitar eventualidades de última hora, solucionado.

Y allí estaba yo a las 8:30 de la mañana en Correos para mandar el paquete con toda la ilusión del mundo y rezando porque llegara antes del día 6 de enero, porque se la ilusión que hace. Comenzó en ese momento el nerviosismo, le llegará a tiempo, le gustará... menos mal que Cartafol por facebook no me hizo la espera muy larga y respiré hondo.

Mi regalito no se hizo esperar, mi cartero particular o sea mi marido, lo trajo a mediodía el tres de enero, cuando llegué de trabajar lo encontré encima de la cama y sonreí como una tonta, supongo que mi cara sería todo un poema, y fui buena y no lo abrí hasta la noche de reyes. En su interior me encontré esto:

Un paquetito rojo que escondía mi libro y que abrí con todo el cuidado que fui capaz, para descubrir en su interior .... Un libro del que he leído muy buenas criticas, que todos los blogueros han alabado y al que le tenía muchas ganas desde que Kayena lo reseñó y tambíén Cay 11 que es mi bloguera invisible.

 
Además de Escrita en tu nombre encontré una postal dirigida a mí que no se me ocurrió fotografiar pero que era de lo más acertada, por aquello de que una siempre anda con un libro a cuestas y puede pararse a leer donde crea oportuno, y  los parques son un lugar donde me suelo sentar a la sombra a disfrutar de una buena historia, y un marca paginas, ambos pintados a mano con un gusto exquisito y con ello no quiero decir que la artista sea la oncena, aunque no dudo que lo sea y mucho.

Pero no fue la única sorpresa que me iba a deparar este envío, y es que Cay compró este libro a la autora expresamente para esta iniciativa y sin saber a quien iría destinado, por lo que Amelia Noguera hizo una dedicatoria al probable lector del ejemplar. Se que la fotografía esta en una posición un tanto incomoda, pero mi cámara decidió tomarse unas vacaciones,  y tuve que sacar las instantáneas con el móvil, y por no pasarlas por un programa de edición, han quedado un tanto extrañas. Y ese es también el motivo de haya tardado tanto en hacer esta entrada, a pesar de tener el libro desde los primeros días del mes.

Terminada esta iniciativa ya he comenzado a pensar en el San Jordi bloguero, estoy empezando a elegir libro...

sábado, 19 de enero de 2013

Una ilusión que llegó con retraso...

Creo que estaba mal acostumbrada, y lo digo porque el año pasado tanto mi bloguero invisible como mi San Jordi bloguero fueron muy tempraneros. Sabe Kayena que le costó mucho convencerme el primer año para que participara en la iniciativa, porque soy muy reticente a este tipo de actos, o como dice Bolzano mi religión me lo prohibe. Pero la madrileña sabe tocar las fibras necesarias para que termines cayendo y me lo pasé muy bien a pesar de todas las locuras que tuve que hacer  para poder enviar mis libros en 2012.

Sin embargo este año todo me fue bien, el día 28 me personé en Correos, me dispuse a enviar mi libro, y desee que llegara dentro del plazo estipulado, y esperé el mío con ilusión, y en esta ocasión se hizo esperar tanto que mi marido terminó de mi hasta la coronilla... Y la verdad es que tenía mucha razón.

Soy una persona detallista, así que cuando mi chico llega a casa me intereso por su jornada, si le ha ido bien en el trabajo, si esta cansado y comentamos un poco cosas del curro. Sin embargo en esos días estaba como una niña caprichosa, y lo primero que le preguntaba cuando llegaba es si tenía algo para mí, y como la respuesta era negativa me enfurruñaba... Al final me resigné a que mi regalo no llegara para el día de reyes, y reconozco que me costó lo mío.

El lunes ocho cuando llegué de trabajar, estaba más cansada que de costumbre, había tenido un mal día en el trabajo, y es que estar cara el público no siempre es fácil y hay mucha gente maleducada. Además la alergia se volvió a cebar conmigo y el pañuelo se convirtió en una extensión de mis manos.  Cuando abrí la puerta me encontré con el paquete, mi marido lo había puesto en un lugar estratégico para que lo viera nada más entrar.


La curiosidad mató al gato y a pesar de ser las 16:30 de la tarde y de no haber comido, me puse a abrirlo y a escudriñarlo, el estomago podría esperar diez minutos más. La cajita de color rosa llamó mi atención, y al abrirla encontré otro paquetito, pero primero abrí el papel de seda negro que me separaba del libro que me había tocado en suerte y  mi sonrisa se tornó radiante, le tenía tantas ganas al libro que ya me dio igual que llegara un poquito tarde. No pude hojearlo porque quería hacerle fotos para esta crónica, hoy después de daros la lata podré por fin olerlo y abrirlo...



El otro paquetito llevaba un espejito chulisimo con la ilustración de  una mujer que lleva en sus brazos un montón de libros, y la verdad me sentí muy identificada con él. Ya había llegado mi regalo y ahora tenía que sacar tiempo para escribir mi crónica y para saber como enfocarla....





Los días pasaban y el tiempo seguía brillando por su ausencia, y otro día al volver del trabajo  encontré otro sobre, y me devané los sesos pensando que editorial lo podría haber mandado, no recordaba que estuviera esperando un libro... Al abrirlo vi que era otro bloguero invisible, me llegaba Los buenos suicidas, de la mano de su autor Toni Hill y con dedicatoría incluida.



Creo que no pude ser más feliz ni estar más agradecida a nuestra compañera que se monta unas jornadas maratonianas con estas iniciativas. Creo que con la emoción he dejado que hablen las imagenes y no os he dicho que me llegó El verano de los juguetes muertos y que lo mandaba Matiba. Gracias guapa por el detalle, por prepararlo tan bonito. Y también gracias a Toni Hill, daré buena cuenta de ellos para los retos en  los que me he metido en este 2013, que giran en torno a la novela negra...

Y ya no tengo más que contaros, espero que ya todos tengáis vuestro bloguero invisible, no se muy bien que pueda haber pasado este año, pero deseo  que en próximas convocatorias nadie tengamos que esperar nuestro libro pero eso no depende de nosotros ya...