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domingo, 13 de octubre de 2019

La sospecha de Sofía. Paloma Sanchez Garnica

He de confesar que tras un verano atípico en el que el tiempo ha brillado por su ausencia, en el que acercarme a un libro a veces ha sido una odisea y ya no digo acercarme a un ordenador por ocio, o a mi propio blog, constancia queda sobrada en esta casa que voy levantando día a día conforme voy pudiendo; que me alegra volver, aunque no se con que regularidad, con mis impresiones sobre una novela que me ha removido por dentro, que me ha hecho pensar, reflexionar, aprender y sobre todo ser más tolerante con algunos arquetipos que me causaban rechazo.

Paloma Sánchez-Garnica es una escritora con oficio que afirma que no escribe novela histórica, si no ficción histórica, sin embargo, sabe elegir bien la época en la que ambienta sus novelas, capta la esencia y nos la transmite sin que se note el ingente trabajo de documentación que hay detrás. En esta novela se ha salido de su zona de confort, en las anteriores ha ambientado la mayoría de las veces en la historia más o menos de reciente de España y situado las tramas en Madrid y alrededores. La ciudad donde vive y que tan bien conoce.  Ahora nos traslada a un París convulso en plena lucha de los estudiantes por sus derechos, a través de su pluma somos capaces de vivir mayo del 68 como si estuviéramos a pie de calle, en las barricadas, recibiendo golpes y corriendo delante de los gendarmes. Pero también nos trasladaremos a Berlin, a la extinta RDA, con su régimen comunista que no deja de ser otra dictadura que rompe los sueños y las ansias de volar de la gente, con un muro insalvable y con una servidumbre y mansedumbre que no todos son capaces de soportar.

Posiblemente esta sea la novela más ambiciosa de Paloma Sánchez-Garnica, en la que más se ha salido de su zona de confort, porque al cambio de localizaciones se une también que la novela deja de ser solamente histórica o con tintes históricos para asumir pinceladas de misterio, de intriga y suspense, de la mano de la Stasi y la KGB, con unos giros que sorprenden al lector y  un final a la altura de todo el libro.

No me extraña que vaya ya por la séptima edición, porque realmente lo merece. Por si tenéis una edición anterior a la tercera, la novela tiene una banda sonora que le regaló su hijo, Javier de Jorge, me dio mucha rabia descubrirla al final porque me hubiera gustado  escucharla a la par que avanzaba en la trama. Así que por una vez no está de más empezar por los agradecimientos para tener una experiencia completa.

Y ahora sí, nos metemos en harina que hay mucho de lo que hablar, muchos palos que tocar, pero sin destripar nada, porque hay que descubrir cada cosa a su tiempo.

La autora:

Paloma Sánchez-Garnica nace en Madrid en1962 es licenciada en Derecho y Geografía e Historia. Autora de El gran arcano (2006) y La brisa de Oriente (2009), su novela El alma de las piedras (2010) tuvo un gran éxito entre los lectores. Las tres heridas (2012) y, sobre todo, La sonata del silencio, de la que se hizo una adaptación para una serie en TVE, supusieron su consagración entre la crítica y los lectores como una escritora de gran personalidad literaria. Con Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido, de la que se publicaron cinco ediciones y que se ha traducido para todos los países de habla anglosajona, obtuvo el Premio de Novela Fernando Lara 2016.

Sinopsis:

En una Europa dividida por un muro insalvable, dos hombres y una mujer buscan desesperadamente su destino.

La anodina vida de Sofía y Daniel cambia radicalmente cuando él recibe una carta anónima en la que se le dice que Sagrario, a la que venera, no es su verdadera madre y que si quiere conocer la verdad de su origen debe ir a París esa misma noche. Intrigado, pregunta a su padre por esta cuestión y él le recomienda que lo deje pasar, que no remueva el pasado. Sin embargo, hay preguntas que necesitan una respuesta y esta búsqueda desencadenará una sucesión de terribles acontecimientos y encuentros inesperados de infortunado desenlace que trastocará su vida y la de su mujer, Sofía, para siempre. Madrid, París y su mayo del 68, el muro de Berlín, la Stasi y la KGB, los servicios de contraespionaje en la España tardofranquista y tres personajes en busca de su identidad son las claves de esta fantástica novela con el inconfundible sello de Paloma Sánchez-Garnica.




Mis impresiones:

Hace ya unos tres años si no recuerdo mal porque el tiempo pasa muy deprisa y hay ocasiones en las que no somos conscientes, juraría que fue con motivo de La sonata del silencio,  asistí a una charla literaria que tenía como protagonista a Paloma Sánchez-Garnica, autora que descubrí con Las tres heridas. Armada de una libreta y un bolígrafo me disponía a pasar una tarde memorable y no es que no la pasara, si no que me cautivó tanto con todo lo que contó, que  no fui capaz de tomar ni una sola nota, aunque sus palabras una semana después todavía resonaban en mi cabeza. 

No he dejado de leer ninguna de sus novelas posteriores constatando que la autora tiene un don para plasmar escenas costumbristas, para dar relieve al detalle más nimio y otorgarle una cotidianeidad que abruma, refleja tan bien los usos y costumbres de la época en la que ambienta que el lector se adentra en la trama como si compartiera espacio y tiempo con unos personajes a la vez tan bien perfilados que llegas a sentirlos de carne y hueso.

Unas novelas me han gustado más que otras, unos personajes me han calado más que otros, sin embargo, he de reconocer que con La sospecha de Sofia se ha superado, se ha salido de lo meramente histórico para atreverse con el suspense y la intriga, un elemento que si no se maneja con cuidado puede dar al traste con cualquier novela y que Paloma ha sabido dosificar de forma acertada creando al lector angustia, empatizando con Sofia en unas ocasiones, y en otras con Daniel y la suerte que ambos corren por ir en pos de una verdad que más valdría no haber conocido.

No diría yo que Paloma Sanchez-Garnica se haya atrevido con la novela negra, ni con el thriller como he leído en alguna parte, pero sí que ha introducido una trama de espionaje y contraespionaje con mucho acierto, de forma que el lector siempre va un paso por delante de los propios protagonistas y ello le obliga a leer con avidez, y le provoca una contradicción, necesita que la novela avance para saber que suerte corre cada cual, y al mismo tiempo no quiere que llegue el final.

La novela se desarrolla desde 1968 a 1989 en tres países diferentes, y con realidades totalmente distintas, en el Madrid del tardofranquismo, con una dictadura ya en declive pero que sigue cortando las alas a las mujeres, en París y su famoso mayo del 68, que enfoca con un realismo tal que me vi corriendo por las calles de la ciudad del la luz de la mano de Sofía y Monique, y el Berlin del muro, en el que la Stasi imponía la ley del miedo y las  represalias a cualquiera que pretendiera abandonar la cárcel en la que se había convertido el país. Y si no fuera suficiente con la Stasi, la KGB también solicita colaboración, que es más una obligación que otra cosa.

Si hay una parte que me ha conmocionado, ha sido la ambientada en Berlin, pocas novelas he leído ambientadas en ese periodo del muro y que lo cuente con la crudeza que lo hace Paloma, sueños truncados, familias rotas, jóvenes anulados y obligados a ser como borregos y a agradecer al régimen el tener un trabajo digno, unos estudios, un coche o incluso una vivienda; a pensar en la clave establecida si no se quiere terminar en una prisión, torturado, o con una vida  peor que una cárcel. Betina y Klaus me llegaron al alma, porque el levantamiento del muro les pillo por sorpresa y les trajo muchas desgracias. No he sido capaz de aborrecer a Klaus a pesar de todo lo que ha hecho, quizás como Hanna veía al hombre atormentado por la culpa, un hombre que lo perdió todo por el camino, incluso la dignidad y no quería perder esa porción de libertad que le ofreció la Stasi.

Betina es un personaje tan humano, tan rebelde, tan soñador, tan duro en algunos momentos, una joven con los pies en el suelo y las manos levantadas para tocar el cielo. En un primer momento no me cayó bien, pero luego reflexioné sobre el flashback anterior a 1961 y pude descubrir el producto de toda una serie de maltratos y torturas por un único delito, querer ser libre.

Pero si la historia ambientada en la RDA es la que más me ha conmocionado, la que más me ha hecho reflexionar ha sido la que se desarrolla en París, con unas calles tomadas por los estudiantes y los obreros. Las conversaciones entre Sofia y Monique hicieron mis delicias, me obligaron a cerrar el libro para pensar. Pero no contenta con ello me vi corriendo por las calles de la ciudad, esquivando golpes de los gendarmes, buscando un portal en el que esconderme para que no me llevaran presa. Pasear por las calles de la ciudad de la luz con dos mujeres tan distintas, una con una mente científica y analítica y otra con una mente más abstracta y humanística ha sido un verdadero placer. Yo como Sofía también olvidé el motivo que le había llevado a esa mágica ciudad en la que los disturbios iban en aumento. Monique fue una gran anfitriona capaz de explicar a una foránea y por lo tanto a los lectores la razón de ser de ese mayo del 68.

Y ya por último volvemos a casa, a Madrid, donde el franquismo está dando sus últimos coletazos, donde el contraespionaje tiene un peso importantísimo en ese pretendido neutralismo de Francisco Franco. El papel de la mujer en esa época siempre consigue revolverme el estómago, se que es lo que hay, que la historia no se puede cambiar y que es necesario conocerla para no repetirla. Pero es que las mujeres que Paloma Sanchez-Gárnica propone como protagonistas de sus novelas no son las típicas de la época, y sin embargo, no son luchadoras, se pliegan a los dictados de la época. Sofía es una mujer con estudios, una mente brillante que un día decidió contraer matrimonio sin renunciar a sus sueños, su marido le prometió a ella y a su padre que podría hacer el doctorado y dedicarse a la investigación científica, sin embargo, ese momento nunca llega, las niñas son pequeñas, se ha de ocupar de ellas, de la casa y de él. En realidad teme que ella lo eclipse porque sabe que es mucho más inteligente que él, y ella va acatando los deseos del marido y languideciendo en una vida anodina y con un marido cada vez más distante. Y yo he echado de menos un golpe en la mesa y el reivindicar el derecho a desarrollarse laboralmente e intelectualmente.

Si Sofía es el arquetipo que no hay forma que entienda, la cruz sería su amiga Carmen, así es como yo entiendo que debería haberse comportado Sofía, aunque Carmen es soltera y no se pliega a los dictados de ningún hombre y mantiene ese libertad como un tesoro, a pesar de no tener tanta formación como Sofía. Esa misma forma de actuar o al menos de luchar me hubiera gustado ver en la protagonista de La sonata del silencio, aunque igual eso significaba cambiar la Historia, pero en mujeres de mundo y de ciencia esa sumisión me subleva.

Una carta anónima viene a truncar la vida y la rutina de ese matrimonio, a conectar todas las tramas, y los tres países. En cada uno de ellos nos encontramos un elenco de personajes cuidado, con matices, luces y sombras, y descubrí que, a pesar de estar más avanzado, en Francia la mujer también tenía sus limitaciones, no tan potentes como en España pero tampoco tenía plena libertad.

Hay un personaje que me ha sorprendido por encima de todos los demás, y esa es la madre de Daniel Sandoval, Sagrario, una mujer por la que llegué a tener animadversión, de carácter débil, manejando la vida de su hijo a su antojo, y que en cuanto puede se muestra como todo lo contrario, y eso ya lo intuye Sofia. En la época se requería de una mujer que fuera buena madre y esposa, y ese papel lo juega a la perfección tanto Sagrario como Adela la madre de Sofia, las dos mujeres que le afean que quiera ser algo más en su vida.

Todos los personajes excepto uno son seres castrados, personas anuladas por otras, o por el régimen en el que viven, unos son conscientes de ello y otros no llegan a serlo nunca, o lo son cuando les arrebatan lo que más quieren. Una novela coral, en la que el peso no está en la ambientación, si no en los personajes protagonistas y en los secundarios, angeles y demonios en un mismo cuerpo. La autora los lleva al extremo, los pone en situaciones límite y evolucionan conforme los acontecimientos se van sucediendo, unas veces se condenan y otras se redimen.

Solo un personaje no es un ángel caído, o una persona con los sueños rotos, Romualdo Sandoval, en la cima de su carrera laboral y de la vida social, es el único personaje al que nadie pide explicaciones, es el reflejo del régimen, un colaborador necesario. Tan fuerte es su personalidad que lleva el despacho de abogados con mano de hierro, tiene sometidos a sus trabajadores, a su hijo, a su mujer y a su propia nuera a la que apenas presta atención. El rey de la partida de ajedrez, el único personaje al que la autora no ha redimido ni el lector podrá hacerlo tampoco.

Podría seguir contando las bondades de esta novela, pero vale la pena adentrarse entre sus páginas, dejarse llevar por la trama, conocer a sus personajes, su presente y su pasado, ir un paso por delante de Sofia en esa búsqueda de respuestas, enfadarte con ella y darle la mano cuando lo necesita, y deleitarte con la banda sonora que Javier de Jorge ha compuesto para esta historia, valen la pena cada de una de las seiscientas y pico páginas que se disfrutan, se reflexionan y se quedan durante mucho tiempo en la memoria.

Conclusiones:

Paloma Sánchez-Garnica nos presenta una novela que recorre Europa en busca de una verdad que igual no merecía la pena descubrir y que dinamita la vida de sus personajes. Unos personajes que son el eje de esta historia, el pilar sobre el que se desarrolla esta trama, angeles y demonios en un mismo cuerpo, luces y sombras, porque nadie es bueno y malo en sí mismo si no que las circunstancias que a cada uno le toca vivir y las decisiones que toma les convierten en una u otra cosa.

Con una prosa cuidada, cuasi poética y unos diálogos inteligentes la autora nos lleva a reflexionar sobre temas candentes de la época en la que ambienta, alguno de ellos extrapolables a nuestros días porque todo es cíclico y no todos los temas se resuelven.

Solo me queda recomendaros la que quizás sea la novela más ambiciosa de Paloma por esa trama de espías que introduce y esa intriga que tan bien dosifica, una historia que necesitas que avance y al mismo tiempo te da pena terminar.

lunes, 29 de julio de 2013

Dime quien soy. Julia Navarro

Cuando un libro ha pasado mucho tiempo en mi estantería, con el agravante de ser un préstamo, y lo disfruto tanto pienso porque he demorado tanto su lectura. En contra de esta novela jugaron varias cosas. La principal es que llegó en un momento en que no disponía de casi tiempo, estudiar unas oposiciones que se creen inminentes ocupa casi las 24 horas del día, pero hoy seguimos esperando a que se convoquen y con el panorama que tenemos ya podemos esperar sentados, más que nada para no cansarnos, porque después de más de dos años, sigo estudiando pero a otro ritmo.

También influyó su volumen, 1097 páginas es como para pensárselo, de haberla cogido de inmediato hubiera tardado como un año entero en leerlo y estoy segura que no hubiera disfrutado ni la mitad, porque me sentiría frustrada de no poder leer cuando me apeteciera. Y por último las críticas que leía en la blogosfera, que por aquella época eran más bien malillas, dejando a la novela a la altura del betún en muchas ocasiones, de ahí que se la haya querido devolver en infinidad de ocasiones a su propietaria quién insistía que como ya la había leído no tenía prisa por recuperarla, pero que la leyera porque merecía la pena.

Pasaban los años y la novela continuaba en la estantería con la consiguiente vergüenza por mi parte, debo reconocer que su dueña jamás me preguntó por ella, ni si la había leído, ni siquiera si la había comenzado, para no meterme presión supongo. Así que un buen día me dije, este año tienes que empezar a sacar libros de la estantería, que los hay con más de diez años de antigüedad, ¡¡¡no te da vergüenza!!!, y así nació el reto 12 meses, 12 libros. Cómo bien pensaba, el verano iba a ser mi gran aliado, solo tengo Internet unas horas y luego toda la tarde libre, y cuando el calor aprieta lo mejor es buscar una buena sombra, una tumbona y un buen libro. 

El tamaño de esta historia no invitaba a sacarla de casa, no quería convertir mis bíceps en algo escandaloso, ni cargar mi hombro con semejante peso. Así que después de comer, me sentaba en la mecedora y daba rienda suelta a la lectura, coincidió que me lastimé un pie y estuve una semana en reposo y por lo tanto las páginas se iban deslizando entre mis dedos sin que me diera casi cuenta, y en cinco días llegué al final, ni en mis sueños más optimistas había previsto tardar tan poco tiempo.

Sea porque había leído muchas reseñas, y unas ponían bien a la novela y otras a caldo, mis expectativas no estaban tan altas como cuando pedí que me la prestaran. Julia Navarro me enamoró con La Hermandad de la sabana blanca, se reafirmó con La biblia de barro y se convirtió en una de mis autoras de cabecera con La sangre de los inocentes, de ahí que me apeteciera tanto Dime quién soy, y después de disfrutar esta ya esté esperando como agua de mayo, Dispara, yo ya estoy muerto que supuestamente saldrá en septiembre bajo el sello de Plaza &Janés.

Cómo intuiréis de estas líneas la novela ha hecho mis delicias, he disfrutado cada línea, he empatizado con su protagonista Amelia Garayoa, aunque yo no hubiera actuado igual que ella, o eso creo, me lo he pasado como una enana con el recorrido que la autora hace por la historia del s XX y con las idas y venidas de Guillermo que bien podría ser mi alter ego en esta novela, porque me he sentido completamente identificada con muchas de sus reflexiones e incluso yo también hubiera aceptado la investigación y hubiera proseguido con ella cuando todo se me ponía cuesta arriba.

La autor@


Julia Navarro nació en Madrid en 1953, es periodista y ha trabajado a lo largo de su carrera en prensa escrita, radio y televisión. Es autora de los libros de actualidad política Nosotros, la transición; Entre Felipe y Aznar; La izquierda que viene, y Señora presidenta.

Con su primera novela La hermandad de la Sábana Santa, obtuvo un espectacular éxito y alcanzó los primeros puestos de ventas tanto en España como en el extranjero. Con las siguientes La Biblia de barro y La sangre de los inocentes, confirmó su éxito de público y crítica. Sus obras han vendido más de tres millones de ejemplares en todo el mundo y se han publicado en treinta países, entre ellos Italia, Alemania, Portugal, Rusia, Corea, Japón, China, Reino Unido o Estados Unidos.

Sus novelas han sido merecedoras de distintos galardones: Premio Qué Leer a la mejor novela española de 2004, VIII premio de los lectores de Crisol, premio Ciudad de Cartagena 2004, Premio Pluma de Plata de la Feria del Libro de Bilbao 2005, Premio Protagonistas de Literatura, Premio Más que Música de los Libros 2006.

Argumento


Guillermo, un periodista en paro recibe la propuesta de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de la que sólo se sabe que huyó abandonando  a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la guerra civil española. Para rescatarla del olvido debería reconstruir su historia desde los cimientos encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su vida.

Marcada por cuatro hombres que la cambiarán para siempre; el empresario Santiago Carranza, el revolucionario francés Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el aristócrata, médico militar vinculado al nazismo Max Von Schuman; la historia de Amelia es la de una antiheroína presa de  sus propias contradicciones que cometerá errores que no terminará nunca de pagar y que acabará sufriendo, en carne propia, el azote despiadado tanto del nazismo como de la dictadura soviética.

Burguesa y revolucionaria, esposa y amante, espía y asesina, protagonizará junto a una extensa galeria de personajes inolvidables la aventura de vivir intensamente todo un siglo, desde la España republicana hasta la caída del Muro de Berlín, pasando por la Segunda Guerra Mundial y los oscuros años de la Guerra Fría. Madrid, Barcelona, París, Moscú, Berlín, Londres, Varsovia, Buenos Aires, o México son algunos de los escenarios de esta gran obra vertebrada entorno a los totalitarismos de nuestra historia reciente.

Como podréis comprobar he ulilizado al sinopsis de la editorial, en este caso Circulo de lectores, una novela tan extensa, con tantos personajes y tantos escenarios es  un poco complicado de resumir sin dar claves o pistas innecesarias, pocas veces las sinopsis que facilitan las editoriales me convencen pero esta, sinceramente me parece que resume bastante bien que podemos encontrar en este libro, sin exponer demasiado de la obra, aunque yo hubiera obviado alguna pista, eso sí supongo que es más un gancho que ganas de desvelar el contenido.

Impresiones


Como he confesado no esperaba que esta novela durara tan poco en mis manos, pero ha resultado ser muy adictiva, en algunos momentos incluso trepidante, por cuanto ha vivido Amelia, y en otros más reposada, porque la vida de esta mujer es de película, una vida llena de riesgos, de amores y traiciones, de culpa y de principios inquebrantables. Una mujer que siente que ha cometido un error y que lo ha pagado con creces, con una vida llena de dolor, de sufrimiento.

Ante todo nos encontramos con una novela muy difícil de encuadrar dentro de ningún género, podríamos calificarla de histórica y de hecho hace un recorrido por la historia del s. XX muy bien documentado a través de la investigación que Guillermo hace de la vida de su bisabuela, un recorrido que comienza con la II República española, pasa por la I Guerra Mundial, la revolución rusa, la II Guerra Mundial, la Guerra Fría y la caída del Muro de Berlín que supone la liberación de Amelia Garayoa.

Pero al mismo tiempo se podría considerar una novela negra, y si ese termino parece demasiado fuerte al menos criminal, por cuanto Amelia nos sorprenderá a cada paso que de Guillermo en esa investigación, su participación en las contiendas bélicas es de todo menos inocente. Amelia participa activamente como espía y cuando la situación lo requiere y siguiendo sus principios con la resistencia local a los nazis en el país en el que se encuentre. Amelía demostrará ser una agente muy valiosa, primero sin ella saberlo, luego teniendo conciencia de ello, la española fue una mujer singular, de apariencia frágil y etérea, pero con una fuerza de hierro y una voluntad inquebrantable que la llevaron a sufrir un dolor insoportable que ella siempre creyó merecer y que aguantó con valentía. En su cometido no dudó en apretar el gatillo e incluso detonadores convirtiéndose también en una asesina.

Y por si no tuviéramos bastante con dos géneros también encontramos diversas historias de amor, por que Amelia fue una mujer adelantada a su tiempo, una mujer que no llegó al matrimonio por amor, si no por salvar de la bancarrota a su familia, pero no dudó en ponerse el mundo por montera y seguir al que ella creía el amor de su vida, Pierre un comunista francés, para ello tuvo que abandonar a su marido y a su hijo, la historia que vivió con Pierre en un principio fue preciosa, pero no fue el único hombre de su vida, también Albert  un periodista estadounidense con raíces inglesas, vivió un romance con la bella espía basado más en la necesidad de protección por parte de Amelia que en el enamoramiento. El último hombre de su vida sería un aristócrata médico militar del III Reich, a quién arruinó la vida, y a quién se dedicó en cuerpo y alma, a pesar de que la llama del amor ya se había apagado por parte de los dos. ¿La podríamos calificar de romántica? Sin duda, yo creo que sería excesivo, pero su que el amor es un gran acicate en la vida de Amelia y se mueve hacia un lado o hacia otro en aras a este gran sentimiento. Sin embargo el amor más grande lo siente por su hijo Javier, a quién abandonó de niño por no sentirse una buena madre y a quien nunca dejó de querer.

Por ello pienso que es una novela que puede gustar a muchos públicos, porque toca tantos palos que puede ser atractiva para muchos lectores. A mi me ha atrapado por todas partes, pensaba que una novela tan larga podría hacerseme pesada, que seguro tendría muchas páginas de sobra, sin embargo una vez terminada, considero que tiene las que justas, porque una vida tan convulsa, e intensa no se puede narrar en menos espacio.

La novela se divide en seis partes, y cada una de ellas lleva un nombre de varón, Gillermo, Santiago, Pierre, Albert, Max y  Friedrich.

Guillermo: Es el periodista que lleva a cabo la investigación, primero por encargo de su tía Marta, la hermana de su madre que mueve los hilos de la familia y a quien Guillermo le tiene poca estima. El encargo consiste en averiguar que fue  de su bisabuela de la que nada saben en la familia salvo que abandonó  a su hijo cuando era un bebé. Y el reto es complicado porque el abuelo cambió su segundo apellido. Guillermo comenzará a tirar hilos, y conseguirá averiguar el nombre de su bisabuela e incluso conocerá a parte de su familia, y eso sucede tan rápido que te lleva a pensar que para que la autora necesita más de mil páginas para contarte la vida de Amelia.

Que equivocada estaba, esos primeros pasos sobre ser complicados fueron los más fáciles de dar. Al localizar a parte de la familia de Amelia la historia da un vuelco. Las ancianas se avienen a colaborar pero con condiciones, ellas verán el resultado antes que nadie y decidirán si puede o no entregarlo a la familia, Guillermo sabe que las necesita así que acepta. Cuando tía Marta deja de financiar la investigación recogen el testigo las ancianas, pero tendrá que hacerse paso a paso, sin saltos en el tiempo y la vida de Guillermo se convertirá en un constante ir y venir.

Parte de la historia de Amelia la conoceremos a través de dos diarios, que guardaba su prima Laura, conoceremos el carácter despierto de la vasca, su ideología política, sus deseos, sus penas y sus glorias, comprendemos porque Amelia da el paso que da y que lo aboca a ello. También contribuirá a reconstruir esos primeros años Edurne el ama de cría de Amelia que sigue viviendo con la familia. Esos años son los más fáciles de reconstruir porque los conoce la familia y va guiando a Guillermo.

Santiago: Fue el marido de de Amelia, un hombre que la amó con la misma fuerza e intensidad que terminó odiándola. Un hombre que se casó con ella completamente enamorado y que por ella se avino a ayudar a su familia política que se encontraba en la ruina por un negocio fracasado en la Alemania nazi. Un hombre que no supo ni quiso poner freno a las inquietudes de Amelia y que no se dio cuenta de que la estaba perdiendo hasta que fue demasiado tarde. Santiago fue un empresario un tanto peculiar que solía desaparecer sin decirle nada a nadie, y Amelia no fue capaz de superarlo. En aquella época ambos se movían en el mismo ambiente eran partidarios de la República, pero Amelia fue virando hacia el socialismo primero y hacía el comunismo más tarde de la mano de Lola, una mujer que siempre la vio como una rival y nunca como una compañera.

La soledad de Amelia y las ideas revolucionarias, unidas a una maternidad que no sabía llevar por su extrema juventud le hicieron enamorarse de un revolucionario comunista francés, en unos años en que España vivía la República pero esta generaba oposiciones tan fuertes que poco a poco degenerarían en la Guerra Civil, pero Amelía ya no estaría en Madrid, y el hombre de su vida sería otro, Pierre.

Pierre: Un revolucionario comunista, atractivo y con un don de gentes espectacular. Más que enamorarse de Amelia vio las posibilidades que esta le ofrecía. Venció su reticencia a abandonar a su hijo, con la falsa promesa de que volverían a por él una vez hubiera triunfado la revolución comunista. Amelia se dejó engañar, aunque luego se arrepintió en muchas ocasiones. Con Pierre se trasladó a París donde le sirvió de tapadera para sus actividades, sin embargo cuando el papel de Amelía fue más importante fue cuando se trasladoron a Buenos Aires y posteriormente a México. Con se convirtió en agente ciego, y sufrió su primera traición, desilusión y desamor. Con el conoció un nuevo mundo, maduró se abrió paso a la vida, y supo venirse arriba por primera vez. Con Pierre viajó a Moscú y aprendió ruso, y también sufrió por su suerte, aunque fue más amable que la de Pierre.

Albert: A pesar del desamor y la traición sufrida, Amelia se mantuvo al lado de Pierre hasta el final, y Albert vino a recoger lo que quedaba de ella, le unió al norteamericano la necesidad de sentirse protegida y amada, pero en ella se había secado la llama del amor, o al menos eso creía. Con él se estableció en Londres, con Hitler en el poder se convirtió en espía de los aliados a pesar de la oposición de Albert un periodista cuya objetividad le hacía mantenerse neutral.

Al final la guerra separó a la pareja, eso y la imposibilidad de Amelia de amarle como él se merecía aunque sus caminos se cruzarían en infinidad de ocasiones.

Max: Aristócrata alemán, médico del éjercito del III Reich, opositor a Hitler pero incapaz de traicionar a su patria. Amelía conoció a Max en México, y se enamoró de él, pero la integridad del barón que estaba prometido impidió que disfrutaran del su amor, hasta que se reencontraron en Alemania años más tarde y el matrimonio de Max se había convertido en una farsa. Max confió plenamente en Amelia y esta aunque seguía siendo una espía jamás sintió que estuviera traicionandola. A su lado vivió episodios amargos en Varsovia y posteriormente en Dachau, sin embargo en ambas ocasiones Max consiguió sacarla del infierno para volver a él  durante años, al cuidado de un hombre amargado, y acabado.

Con Max la vida de Amelia dio vuelcos en muchas ocasiones, tuvo tiempo de echar de menos a su hijo y de volcar todo su cariño en el de Max, vivió episodios convulsos, amó con desesperación a un hombre que debería haber odiado por cuanto representaba, se arriesgó y sufrió, se radicalizó y se convirtió en asesina para proteger a los suyos y una vez más sucumbió al espionaje, para hacer frente a una causa que ella creía justa, en aquel entonces fue la necesidad y el hambre de un niño que no era suyo, pero que ella sentía como tal la que la aboco de nuevo a jugar con fuego y  ponerse de nuevo en la boca del lobo.

La vida la llevó a Egipto, donde de nuevo demostró sus dotes de espía dejando al lector con la boca abierta y Guillermo con el veneno de la investigación en la sangre. De vuelta a Alemania no pudo parar, sin embargo lo mantenía en secreto y siempre intentó mantener a salvo a Max y a Friedrich.

Friedrich: es el hijo de Max. La adoró tanto como llegó un día a odiarla, motivos no le faltaban, pero tendrás que averiguarlo tú. Se acerca el final del libro cuando Fiedrich toma las riendas de la narración. La Guerra ha terminado, la situación en Alemania no es la más idónea, se pasa hambre, comienza la Guerra Fria, hay agentes dobles por todas partes, reaparecen en la vida de Amelia personajes del pasado, algunos que no querría recordar pero que le serán útiles. Se levanta el Muro de Berlin a escasos metros de su casa y Amelia vuelve a arriesgarse, Albert de nuevo es el artífice. La narración se hace más emotiva, Fiedrich la recuerda con mucha emoción contenida y lamenta no saber donde esta su tumba para poder visitarla.

La vida de Max extinta desde hace años, expira la misma noche de la caída del muro de Berlín, me ha gustado la metáfora que utiliza la autora, puesto que supone la liberación de Amelia y también el final de los hilos que tirar. La pista de Amelia se pierde en 1989 cuando ayuda a derribar el muro y desparece entre las brumas de la ciudad.

Guillermo siente que ha fracasado, al no poder seguir más su pista, los papeles todavía estan clasificados, sin embargo todavía le aguardan sorpresas. Un final redondo para una novela que te deja sin aliento en muchas ocasiones, que es tierna y dura a la vez, que supone un pedazo de historia a través de la vida de una mujer adelantada para su tiempo, que supo asumir riesgos, que se equivocó en infinidad de ocasiones y lo sufrió en sus carnes, a la que la culpa le corroió las entrañas en más de una ocasiones, y que sin embargo siempre actuó movida por unos principios que siempre creyó validos.

Amelia Garayoa fue una mujer valiente, aunque en un principio algo ingenua, una mujer que siempre creyó tener un lugar en la vida, que sacrificó a su hijo por amor y un ideal, aunque siempre intentó recuperarlo topándose con el muro de la incomprensión de Santiago. Cuando se dio cuenta que jamás recuperaría a su hijo Amelía se dedicó a vivir peligrosamente a combatir todo aquello con lo que había soñado. Combatió a Franco, a Hitler, a Mussolini y  a Stalin, su apariencia la de una mujer frágil a la que todos infravaloraban y que era capaz de matar para sobrevivir. Su vida fue una autentica tragedia, desde principio a fin, una vida sin duda apasionante que la llevo por medio mundo, y también la obligó a sufrir vejaciones, maltratos y torturas, que ella soportó sin delatar a nadie.

En ese recorrido por la historia del siglo XX encontraremos personajes reales que le dan mayor veracidad a la historia, como pueden ser Franco, Hitler, Stalin, Mussolini, Carla Alessandrini, Churchill, Paul James, y otros de ficción para dar cobertura a la historia.

Son muchos los personajes que desfilan por esta novela, todos ellos dibujados con cariño y guante blanco, la mayoría con un peso especifico que ayudan a retratar la realidad política y social del momento y del espacio en el que se desarrolla la acción. Guillermo sigue la pista de su bisabuela desde Madrid a Barcelona, de allí a Francia, Argentina, Rusia, Polonia, Londres, Roma, Jerusalén, y a cada paso que da la vida de su abuela le parece más una caja de sorpresas.

Una vida tan intensa contada por varios personajes que estuvieron presentes en su devenir presenta lagunas, que la autora ha sabido sortear de forma hábil recurriendo a figuras como es fácil imaginar lo que allí sucedió, o de lo que hablaron aquella noche... papeles desclasificados que se ponen al servicio del investigador a través de la narración de un archivero... En ningún momento sentimos que nadie esta rellenando vacíos, aparece alguna carta, algún papel o alguien que la conoció y coincidió con ella, o alguna investigación que de soslayo la trata.

La novela me ha apasionado tanto en la forma en que esta contada porque hay trabajo de investigación por parte de la autora impresionante que apenas se nota a lo largo de la narración porque se ha mimetizado en la historia, como los personajes que ha creado, la mezcla entre novela histórica, de espías y romance. Y como no  la forma de abordar esta novela, dándole el protagonismo a un periodista, profesión que ella conoce con profundidad por ser la suya, y también la forma en la que le hace abordar la investigación, sin dar saltos en el tiempo, para no obligarle a reconstruir nada después, obligándole a ser objetivo.

De todas las novelas de Julia Navarro, esta me parece la más madura y también la más arriesgada por cuanto es una novela de muy largo recorrido y mantener la atención y la expectación del lector en todo momento era complicado, sin embargo me parece que ha superado su reto y ahora le viene otro mucho más ingente, mantener el listón en su próxima novela que verá la luz en septiembre.

Conclusión


Quizás el verano a pesar de que el tiempo invite a la vida social, sea el mejor periodo para adentrarse en esta novela, por cuanto las horas centrales del día en el que el calor aprieta aconsejan mantenerse a la sombra y nada mejor que un libro y una buena bebida refrescante para combatir los rigores veraniegos. Esta novela a pesar de su extensión se va diluyendose ante nuestros ojos, avanza rápidamente gracias a la forma de narrar de la autora y a los acontecimientos.

Si te apetece un recorrido por la historia del s. XX ameno y lleno de acción sin duda esta es tu novela, no te asuste por su extensión y dale una oportunidad y ya me contarás tus impresiones, seguro que no te es indiferente, además te invita a viajar por medio mundo, tanto en el pasado como en el presente y con tanto recorte muchos no dispondremos de más oportunidades para viajar.


Retos

12 meses, 12 libros

De la A a la Z: N

25 libros de misterio y suspense

reto de caminos: negra y criminal, 10/10 . Circulo de lectores, 2010

25 españoles

lunes, 25 de abril de 2011

La clave Pinner. Andres Pérez Dominguez


Este libro es uno de los caprichos que me he permitido después de autoimponerme orden de alejamiento de librerías hasta que no lea todo lo que tengo en casa que es mucho, o bien encuentre trabajo y no sienta remordimientos por gastar un dinero que va a quedar en la estantería por los siglos. Sin embargo me gusta tanto el autor y la oferta era tan tentadora que me lo llevé a casa sin pensarlo mucho, por contra solo he tardado tres meses en leerlo y eso es todo un record si tenemos en cuenta que en mi estantería hay libros que llevan diez años queriendo ser leídos.

Y se que eso es un delito y de los grandes, pero he sido compradora compulsiva, libro que veía, libro que me apetecía y libro que compraba, y también he tenido épocas de mucho trabajo y poco tiempo para leer, acompañadas de una gran apatía, por lo que he pasado semanas o meses sin abrir un libro, pero seguía comprandolos, y ya se que es inconcebible, pero así era... de esa forma me he hecho con una nada desdeñable colección, pero la mayoría están sin leer, más de cien, así que la orden de alejamiento está bien impuesta e igual debería ponerme una de alejamiento de bibliotecas porque si no compro pero saco en préstamo tengo lo mismo... bueno no lo mismo no, porque solo pueblan mis estanterías por un corto periodo de tiempo.

Volviendo a la novela, Andrés Pérez Domínguez nos presenta una novela de espías con transfondo histórico y ambientada en su mayor parte en una ciudad española, y seguro que si hacéis cabalas no imaginareis que esa ciudad es la de escritor, Sevilla. Y es que aunque la novela se sitúa en la II Guerra Mundial, nos deja entrever la posguerra española, e incluso aquellos que lucharon porque no triunfaran los nacionalistas. España tenía un papel en en aquella guerra, los aliados tenían que descubrir si Franco se uniría a los alemanes o se mantendría neutral, porque supongo que no pensaban en ganar al dictador para la causa aliada.

La II guerra mundial fue una guerra de propaganda, aquel que mejor jugaba sus bazas tenía mucha ventaja, y partiendo de un hecho real, Pérez Domínguez urde una trama en la que tienen cabida, espías que no vienen del frío. El hecho real que le sirve al autor para ficcionar es la operación Mincemeat, una de las mayores farsas aliadas, que tienden un señuelo a las fuerzas enemigas, y este no es otro que un avión estrellado y un presunto piloto británico que portaba documentos tan importantes que podrían decantar la victoria sobre la parte que conociera la información. El MI6 acude a un antiguo espía ruso, que logró salvar la vida en dos ocasiones y le coloca en el disparadero, haciendole crer que él puede tener la clave de la victoria aliada, el avión ha caído en playas onubenses y se teme que Miguel Carmona, antiguo amigo ycamarada del espía pueda comprometer la operación por conocer información muy importante. De esta forma los aliados ponen en el disparadero a Miguel Carmona y a Gordon Pinner y se aseguran de crear una nube de humo.

Para Gordon Pinner volver a Sevilla significa enfrentarse a sus fantasmas, rendir cuentas con su pasado y volver a revivir un triángulo amoroso en el que probablemente siempre sea el perdedor. Y porque precisamente Sevilla?, hay que volver los ojos a la historia, porque no es la única ciudad que desfila por la novela, también París, Londres, y Praga. Pero España tenía en aquella época un valor geográfico estratégico, durante la guerra, espías alemanes y británicos tuvieron su nido en nuestro país, porque España era fundamental como paso fronterizo a África.

La novela está muy bien documentada históricamente sin embargo no es un recital de datos historicos hilvanados, si no una ficción novelada que nos deja otra visión de la II Guerra Mundial que tiene como escenario nuestro país, nuestras costumbres, y sobre todo nuestra posguerra. La trama envuelve al lector que se encuentra en todo momento inmerso en ella, no fui capaz de empatizar con Gordon Pinner, sin embargo hacerlo con Miguel Carmona me fue más sencillo.

Es una novela de acción, bien narrada que te pasea de una forma lógica por los distintos escenarios, expone los intereses de todas la partes y perfila a los personajes con gran maestría, sienten, viven y respiran por si solos, sin demasiadas florituras. Esta es la novela más corta que he leído de Andrés hasta la fecha y las tres han estado ambientadas en el mismo periodo, sin embargo son diferentes entre sí, es un autor muy polifacético capaz de abordar un mismo tema desde distintas vertientes. Esta novela comparte con el factor Einstein personajes que ejercen el espionaje y que son claves para la victoria de uno de los dos bandos...

Espero encontrar más novelas del autor aunque sé que algunas están descatalogadas, pero no tenía esperanzas de leer la Clave Pinner y me encontré con ella por casualidad, espero que la suerte me sonría en más ocasiones o que encuentren de nuevo editor que les de una segunda oportunidad, ahora que el autor ya tiene un nombre de peso.

viernes, 16 de octubre de 2009

El factor Einstein


Sin duda una buena elección, cuando lo vi en aquella mesa con tantos libros apilados, su portada me llamaba a gritos, pero fue la contraportada la que decidio que pasara a mi bolsa entre los afortunados que se vendrian a casa despues de aquella excursión terapeutica.

Andrés Pérez Domínguez es un sevillano que ha ganado un centenar de premios literarios, y que ha demostrado su valia como escritor en al menos dos novelas anteriores a esta que me ocupa. Al más puro estilo John LeCarré nos envuelve en una trama de espias, que en España no contaba con ningún autor merecedor de reconocimiento.



Pérez Dominguez se basa en un hecho histórico para fraguar su trama, y en un personaje archiconocido para darle sensación de proximidad. En los años de la Republica y con un Einstein recien desertado de Alemania donde los nazis empezaban a hacerse fuertes, el gobierno español le ofrecio la nacionalidad y una catedra en Madrid que jamás aceptaria el cientifico más famoso de la historia.

A partir de ese hecho real este autor sevillano construye una novela en la que los personajes y los lugares en los que se ambienta son descritos con minuciosidad, hasta el punto de llegar a conocer con precisión a sus dos personajes principales, un fisico español Alfonso Altamiria, y una agente del Abwehr nazi, Frida Von Kleinsberg , esta última convencida de la importancia de su misión desdobla su personalidad en Frida Klein, la otra mujer que lleva dentro, una fisica alemana capaz de ser tierna cuando su contrapartida es fría como un témpano de hielo y dura como el acero.


La acción se ambienta en el Berlin de la preguerra, en Cracovia, y en Nueva York lugar de exilio de muchos cientificos europeos, concretamente en Manhatan, con el mismo guante blanco y barroquismo con el que disecciona a los personajes, nos presenta los lugares en los que transcurre la acción, hasta el punto de llegar a visualizarlos. Esto hace que la novela sea en ocasiones incluso demasiado pausada y que se tenga impaciencia por saber que pasa.


La tensión es palpable en alguno de sus pasajes, tanto que se puede llegar a cortar con un cuchillo y hace participe al lector de la angustia del personaje inmerso en la acción. La novela esta distribuida en siete partes de unos cinco capitulos cada una, y sigue el esquema clásico de la novela enigma; planteamiento, nudo y desenlace, en cada una de estas partes la intriga va increscendo hasta llegar a un desenlace un tanto inesperado.

En mi paseo por la red estas son algunas de las opiniones que he podido recabar sobre esta novela:


Es, simplemente , una historia humana maravillosa, en vuelta en una tragedia de proporciones universales . Xurxo Fernández, El Correo Gallego

Pérez Domínguez domina muy bien los recursos del género, tanto la atmósfera de las ciudades, que ha descrito con mucho cuidado, como lo que podríamos llamar la urdidumbre narrativa del interés, que crea en el lector la necesidad de saber en qué va a quedar todo. Es decir, buena atmósfera y buena trama. Jose María Pozuelo Vivancos. ABC de las Artes y las Letras.


Se le dan bien a Pérez Domínguez la realidad subterránea de la Historia, la especulación verosímil de lo que pudo suceder y esos personajes secundarios que ayudan a completar la sicología de los protagonistas y aristas que suelen tener el amor, el engaño, la venganza o el patriotismo. Guillermo Busutil, La Opinion de Málaga.


Frente a la novela entretenida, pero mala de solemnidad, frente a la novela "literaria", "selecta", oero tediosa, Andrés Pérez Dominguez ofrece una alternativa. Edmundo Díaz Conde, El Correo de Andalucía.

Andrés Pérez Domínguez es otro de esos escritores con ganas de narrar, que demuestran que el entretenimiento y la literatura no son incompatibles. Félix J. Palma, Mercurio

La obra de Andrés Pérez Domínguez se distingue por ofrecer historias de una austeridad sorprendente y se alejan de todo tipo de efectismos porque, entre otras muchas de sus características, tanto en su temática como en su estructura, carece de ese tipo de elementos superfluos que pudieran relegar estos textos a un tipo de escritura de consumo: el denostado best-seller. Pedro Domene, Cuaderno del Sur.


Unas opiniones que sin duda incitan a leer el libro en el que el amor, el engaño, el desamor, el mal entendido patriotismo y la lucha contra un régimen que asusta a los cientificos de la época son subtemas que ayudan a perfilar la trama. Einstein es presentado como un personaje simpático y su discrepancia con los fisicos cuanticos puesta de manifiesto. Es su famosa teoría de la relatividad y un mineral, el uranio, los que haran posible la creación de la arma más mortifera de la historia y con todos estos ingredientes se fragua una buena novela de espías que no tiene como escenario España si no como autor a un español.



Durante una semana el poco tiempo libre del que disponía estaba enganchada a este libro, que a pesar de sus más de seiscientas páginas me acompañaba incluso en mis desplazamientos, y protagonizó una de las anecdotas más angustiantes para mí, al dejarlo olvidado en una zapatería, lo cual me obligó a regresar a la capital y a recorrer varios lugares que había frecuentado antes de dar con él. La angustia atenazaba mi cuerpo durante su busqueda y un suspiro salió de mis labios cuando la dependienta con una sonrisa en la boca me pregunto si habia dejado olvidado un libro. Realmente absorbente y digno de ser tenido en cuenta.




SINOPSIS




Meses antes de que estalle la segunda guerra mundial... Leo Szilard, físico hungaro refugiado en Estados Unidos tiene la certeza de que los nazis preparan una bomba para utilizarla en la Gran Guerra que se avecina. El prestigioso Albert Einstein, padre de la Teoría de la Relatividad, es la clave para conseguir que el bando norteamericano pueda adelantarse a los perversos planes del Führer. El futuro de la humanidad dependerá de quien sea el primero en descubrir la fórmula de la bomba atómica. Frida Von Kleinsberg, una importante física alemana, bella, fría y calculadora, que trabaja para la polícia secreta nazi, es enviada a Estados Unidos para que se infiltre en la comunidad de cientificos y asegurarse de que Einstein no se interpondrá en los planes de Hitler. En su misión su pasado se verá envuelto con el presente, y descubrirá que Albert Einstein es algo más de lo que habría podido imaginar.