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lunes, 16 de diciembre de 2019

Nacida libre. Minerva Piquero

Cuando un libro llama mi atención por algún motivo me lanzo de cabeza, no miro autor, ni portada, solo sigo esa corazonada que unas veces resulta un éxito y otras me estrella contra la pura realidad, en esta ocasión acerté de lleno al seguirla, cuando desde Masa Critica de Babelio me ofrecieron el libro para reseñar.

Para los que ya tenemos unos años y peinamos canas aunque las disimulemos debajo de un tinte, Minerva Piquero es la chica del tiempo de nuestra adolescencia y juventud, después desapareció de nuestras pantallas y hasta hoy  no había vuelto a saber de ella, pero me atrajeron los personajes femeninos que se vislumbraban en la sinopsis, y quería saber como iba a resolver la ecuación que nos presentaba.

A priori no suelo leer novelas en las que se trata el tema LGTBI, pero tampoco las rehuyo, si caen en mis manos bienvenidas sean, sobre todo si tocan el tema con la elegancia y valentía que se hace en esta novela, que es un grito de libertad, un golpe en la mesa, un basta ya, que le da coraje a nuestras protagonistas para luchar por lo que desean.

La autora:

Minerva Piquero, nació en Agosto, México, en 1967. Licenciada en Periodismo en la Arizona State University (USA). En los años 90 se dio a conocer en televisión como la chica del tiempo, dedicándose veinte años a presentar, dirigir , escribir y producir programas de televisión. En 2002 fundó su propia agencia de comunicación corporativa, y desde 2012 es directora de Comunicación y  Relaciones Publicas en una agencia de medios multinacional. Vive en Madrid con sus dos hijos. Nacida Libre es su primera novela.


Sinopsis:

Cora necesita reinventarse para salir del pozo en el que se ve inmersa tras la inesperada ruptura con el amor de su vida. El sexo se convertirá en el rito de iniciación hacia su nueva identidad, un mundo desconocido donde experimentar, reencontrarse y perdonar.

Valentina llega a España huyendo de un oscuro secreto y un pasado traumático; necesita renacer para encontrar su sitio en el mundo. La vida no es fácil para una joven transexual extranjera.

Las dos protagonistas de Nacida Libre, aún siendo de dos mundos tan distintos y alejados, coinciden en un momento crucial para ambas en el que deben recorrer un camino de autoconocimento dejando atrás la traición y la venganza.

Las circunstancias en las que es encuentran hacen que crezca entre ellas una profunda amistad y la fuerza necesaria para entender que a pesar de todo, ellas nacieron libres.

Mis impresiones:

Minerva Piquero ha escrito una novela imprescindible para nuestros días, una historia de mujeres, pero si me lo permitís no solo para mujeres. Una historia tan cercana como palpable, porque nuestras protagonistas podrían ser cualquiera de nosotras, de nuestras vecinas, compañeras de trabajo, mujeres heridas, rotas que se tienen que reinventar, autoconocer, amarse tal y como son, y a través de ello llegar a redimirse.

La autora nos plantea la historia de dos mujeres, muy distintas entre sí, pero iguales en lo esencial, se sienten perdidas, traicionadas, tienen que recomponer su mundo y encontrar su lugar en él. Cada una tiene una peculiaridad distinta y ambas nos van contando su historia en primera persona en capítulos alternos, hasta que en un momento dado sus vidas confluyen y se ayudan la una a la otra a salir del pozo en el que se había convertido su vida. Y esa es la grandeza de esta historia. 

Tenemos dos narradoras fuertes, luchadoras, y la autora acierta al mantener la voz narrativa de cada una de ellas porque proceden de países distintos pero también tienen distinta formación, aunque ambas podrían pertenecer en su infancia a una clase acomodada. Cada una tiene su propio bagaje y sus propias vivencias, y ello es lo que ha conformado a las mujeres que son hoy.

A los otros personajes tanto femeninos como masculinos los veremos a través de los ojos de nuestras protagonistas, hay dos mujeres que son absolutamente necesarias para que la trama fluya, Rita, y Susana, la primera arrasa como un vendaval, más cerca de los sesenta que de los cincuenta se ha bebido la vida a grandes tragos, la ha disfrutado, se ha hecho a sí misma, se ha equivocado, ha caído y se ha levantado tantas veces que ni lo recuerda, pero es feliz y coge de la mano a Cora sobre todo para que aprenda a desinhibirse, a quererse a si misma y a creerse que es libre para hacer lo que quiera y con quien quiera. Susana tan necesaria ella, es un personaje que queda más en un segundo plano a pesar de ser más que necesaria, es la única que parece estar centrada con su pareja.

Y los masculinos podrían ser un mero accesorio, pero no me parece que lo sean, Manuel es el ex marido de Cora, es quién pone su mundo patas arriba cuando le revela el secreto que lleva tantos años guardando y ya no puede esconder por más tiempo. A Cora la deja sin ese apoyo que siempre ha sido él, sin su marido, compañero y amigo, y le hace cuestionarse tantas cosas que la deja hundida, y llena de odio y rencor. Manuel le duele. Conforme avanza la novela veremos como evoluciona la relación de ambos al tiempo que Cora aprende a vivir por ella misma. 

Oscar es ese punto de rebeldía de Cora, ese puntito gamberro de experimentación, un hombre de usar y tirar, aunque quede feo decirlo, tenían una relación basada en el aquí te pillo aquí te mato y mañana ni me acuerdo. Pablo es la nueva ilusión de la Cora renacida, de la que se ha encontrado así misma, ha aprendido a quererse y a empoderarse. Posiblemente de todos ellos el único importante en esta trama es Manuel.

La historia de Valentina es dura, con una infancia terrible y el único apoyo de nana Sara, una mujer entrañable que siempre supo ver a la mujer atrapada en un cuerpo de hombre y le dio fuerzas para volar. Me ha enternecido el recuerdo que de ella tiene Valentina, la imagen que nos transmite a los lectores. Minerva no nos ha ahorrado ninguna de las vilezas por las que tuvo que pasar Rubén como sus padres lo bautizaron, algunas revuelven las tripas y nos demuestran que a este mundo le queda todavía mucho que avanzar en cuanto a tolerancia. Valentina adopta el nombre de su bisabuela cuya historia os animo a conocer en las páginas de este libro.

La prosa de la autora es sencilla, directa, llamando a las cosas por su nombre, rompiendo tabúes porque después de tantos años las mujeres seguimos sin ser libres para experimentar, para vivir nuestra sexualidad de forma plena, y ahí es donde entra en acción Rita que regenta un sex shop, para demostrar que nosotras también podemos hacer lo que nos propongamos, que podemos vivir de forma plena nuestra sexualidad sin miedo al que dirán que lo único que hace es cortarnos las alas.

Por otro lado nos abre los ojos a la realidad trans, se mete en la piel de Valentina, pero también en la de Carla su compañera de piso, nos muestra las dificultades que viven, lo difícil que es abrirse camino, encontrar un trabajo, poder vivir dignamente de él. Los trámites para conseguir un cambio de nombre en la documentación, y como no el proceso médico para que el cuerpo deje de ser la cárcel del alma. 

Una novela que nos hace reflexionar que nos abre las miras a una realidad que no nos es cómoda, a la que es más fácil ignorar, pero que está presente en nuestras calles, en nuestros trabajos y en nuestras aulas. Si queremos hacer de este mundo un sitio mejor, no podemos cerrar los ojos a una realidad que supone un infierno para muchas personas. Pero al mismo tiempo al ser Valentina, mexicana nos muestra un mundo que podemos desconocer. Nuestra protagonista tiene doble nacionalidad, su padre era español, a pesar de ello la tratan como extranjera, vive muestras de xenofobia.

Muchos son los palos que toca esta novela, se trata de una novela feminista, en la que encontramos mujeres Cis, mujeres Trans, mujeres Hetero, cada una con sus peculiaridades pero iguales en lo esencial, son libres para ser quienes quieran ser, para amar a quien quieran, para volar. Es un grito de libertad que no me cansaré de recomendar, porque nos saca de nuestra zona de confort para que abramos nuestra mirada a realidades que están a nuestro alrededor.

Conclusión:

Si alguien pensaba que el movimiento feminista es solo una moda, puede ir olvidándose, ha llegado para quedarse, para empoderar a la mujer y darle su lugar en el mundo, pero no para ponerla sobre nadie, si acaso al lado del otro sexo, no nos equivoquemos.

Con un lenguaje sencillo y derribando tabúes Minerva Piquero nos presenta a dos mujeres tan distintas entre sí como iguales en lo importante. Y eso es lo que deberíamos ver los que las vemos desde fuera. Un acierto a mi modo de ver el mantener el vocabuliario de Valentina, expresiones propias de su tierra que la hace más humana, más real, hasta el punto de traspasar en ocasiones el papel.

Si me tengo que quedar con algún personaje, no sería ninguna de las dos protagonistas, me quedaría con la personalidad arrolladora de Rita, con esa humanidad desbordante, con esa desinteresada ayuda que presta a las chicas, que son como parte de su familia, porque si algo nos enseña también esta novela es que hay lazos que unen más que la sangre.

No me queda más que recomendaros la lectura de esta preciosa historia que os removerá como poco


domingo, 22 de febrero de 2015

Todo lo que quiero eres tu. Elizabeth Anthony

Hace tiempo que he confesado ser lectora de novela erótica, desde aquel día en que cayó en mis manos Amistades peligrosas, un clásico del que deberían aprender muchas autoras que se erigen en icono del género. Es verdad que con la aparición en el mercado de 50 sombras de Grey y todas las que han emergido aprovechando el filón, me había desencantado bastante, las obras no tenían calidad, eran más porno que otra cosa, o si bien lo preferimos por no exagerar novelitas rosas picantitas, que pretendían escandalizar y remover algo en las mujeres que hemos sido madres, como si la vida sexual acabara cuando se pare un hijo.

Desde que Grey se convirtiera en el icono por el que suspiran algunas mujeres me costaba encontrar novela erótica, o novela romántica con tintes eróticos que mereciera la pena leer, que me hiciera perderme entre sus páginas y desear tener un solo momento para sumergirme en sus líneas, en su historia, acompañar a sus personajes en ese ir y venir de pasiones. Sin embargo, cuando me ofrecieron Todo lo que quiero eres tú, le vi algo distinto que me atrajo desde el primer momento, y me lancé de cabeza a su lectura, aunque me haya costado casi tres meses escribir esta opinión.

Adelanto que la autora me ha convencido, me he reconciliado con el género erótico aunque ya se que tengo que escoger con pinzas mis lecturas y asegurarme que no me la dan con queso, porque parece ser que como vende, las editoriales se han lanzado a una escalada de publicaciones a cada cual más mediocre, que ojo tiene su publico, personas que generalmente no leen, pero que a mi no me convencen y no quiero ni perder mi tiempo, ni mi dinero en algo que ya se que no me llena. 

La autor@:

Elizabeth Antony descubrió las novelas históricas al principio de su adolescencia. Tras graduarse en Nottingham University, empezó a trabajar como profesora de inglés, pero sin abandonar su sueño de poder dedicarse algún día a la escritura. Sus deseos se cumplieron gracias a la publicación de una novela de suspense ambientada en el S. XVIII que recibió una gran aclamación del público tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña y se tradujo a nueve idiomas.

También ha escrito novelas eróticas y varias novelas de amor situadas en la época victoriana. Elizabeth Anthony vive con su marido en Derbyshire Peak District.

Argumento

Una joven doncella

1920. Sophie, una joven de 17 años que trabaja como criada en la mansión de Belfield Hall, alberga el deseo de ser bailarina en Londres.

Atrapada en un juego peligroso

La sofisticada Lady Beatrice le ofrece su ayuda, pero con una doble intención. Lord Ashley, el atractivo heredero, está a punto de llegar a la mansión. Y Beatrice está dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de hacerlo caer en su red, aún a costa de la inocencia de su joven criada.

De pasiones prohibidas

Lo que Beatrice no sabe es que Sophie y Ash se conocen. Y conforme se van desvelando los retorcidos planes de sus señora, Sophie no tendrá más remedio que elegir: rehusar convertirse en mero juguete del hombre al que ama desesperadamente o dejarse arrastrar por la pasión de un inimaginable placer sexual...

Los oscuros secretos de un duque... 
el despertar de una criada


Mis impresiones...

Comencé a leer este libro con muchas expectativas, las que me había creado yo misma porque lo leí cuando todavía no se habían publicado reseñas, me sumergí en esta historia intima, muy intima de una mujer que nos habla de su niñez, su adolescencia, y su juventud... Una vida marcada por la perdida a temprana edad de sus padres, y un sueño imposible, ser bailarina, cuando por necesidad trabaja como sirvienta en una gran mansión victoriana.

El tono intimista viene marcado por el uso de la primera persona en la narración, es la propia Sophie la que nos cuenta su historia, comienza presentándose y hablándonos de su infancia, en una familia que pasa necesidades, pero en la que ella es feliz, correteando con Will, su amigo de la infancia y leyendo con su madre que trabajaba de lavandera en Beldfield Hall.

Ambientación...

A esa narración intimista que sucumbimos al instante se le une una muy buena recreación de la época. Se acercan tiempos difíciles, Una gran guerra que se preveía corta comienza a hacer mella en la población inglesa y muchos son los que se alistan. El padre de Sophie es uno de ellos, la situación con su mujer se hace insostenible y a pesar de que ella está muy enferma las abandona a su suerte. También marcha a la guerra Lord Charlwood, al que Sophie no tenía en muy alta estima desde que lo sorprendió con su madre.

En Oxford se vive una campaña pro alistamiento, Sophie y su madre a pesar de la enfermedad de esta se desplazan a comprar unos lazos, pero el destino quiso que ese fuera el ultimo día que pasaran juntas. Ante la desesperación de la niña, nadie ayuda a su  madre cuando se desvanece, le toca oír más bien comentarios despectivos hacia ella. Sola en una ciudad que no conoce y sin dinero, Sophie recibe la ayuda de un caballero que costea los gastos del médico y del entierro de su  madre y le da referencias para que entre a trabajar en Belfield Hall.

Ese caballero se convierte en su gran e inalcanzable amor...

La autora hace gala de una prosa elegante y sencilla para ir adentrándonos en una época de grandes diferencias sociales y a través primero del microcosmos de una gran mansión, y después de la vida en Londres de nuestra protagonista nos hace un relato bastante completo de ambos mundos, del ostentoso en el que se movían los ricos, y el rústico en el que se movía una servidumbre que no podía usar los mismos baños que sus dueños, que no podían ni siquiera cruzarse con ellos por el pasillo y en el caso de que sucediera no podían mirarlos, tenían que pasar lo más desapercibidos posible.

La vida de la servidumbre la retrata Sophie con esmero en las cartas que le envía a Mr Maldon, su salvador, el hombre que le ha conseguido el trabajo, un trabajo duro que comienza de madrugada y termina con el final del día, a pesar de todo está contenta, tiene un techo, comida y aunque no siempre la tratan con respeto a pesar de haber cambiado su apellido, ella sigue soñando con que un día llegará a ser bailarina.

El candor que destila Sophie hace que el lector se encariñe con ella, que asuma como propias las vejaciones a las que las someten, porque los criados de la casa saben de quien es hija, y asumen que de tal palo tal astilla e intentan por todos los medios mancillarla, conseguir sus favores, pero Sophie tiene otros planes.

Planes que cree que comienzan a hacerse realidad cuando lady Beatrice comienza a interesarse por ella, y le promete llevarla a Londres y abrirle camino. Es ella quien le abre la puerta a la sensualidad, al sexo, Sophie se siente abrumada, sabe que aquello no está bien pero con el sueño al alcance de la mano no se puede negar, necesita someterse a los caprichos de aquella mujer que tiene la llave hacia su sueño.

De la mano de Lady Beatrice, Sophie consigue mejoras en sus condiciones, ya no duerme con los sirvientes si no cerca de su señora, no siempre viste la ropa de sirvienta, en ocasiones su piel es acariciada por el satén, por las medias, por los adornos y alhajas de Beatrice, comparte juegos eróticos con ella y también el placer de un bueno vino o Champañ. Sin darse cuenta ha cruzado una línea que le va a resultar muy difícil de transitar. En el servicio no es mirada de igual forma, piensan que es una espía de los señores, como sirvienta tampoco tiene cabida en el mundo de Lady Beatrice que solo pasa temporadas en la casa, devolviéndola con el resto de la servidumbre cuando ella marcha a la ciudad.

La guerra avanza, los aristócratas temen perder sus privilegios, sus tierras, sus riquezas, el condado de Beldfield se queda sin heredero y el conde está muy enfermo, quien se perfila como sucesor no gusta nada a la señora de la casa, pero si a Lady Beatrice que quiere ser condesa a toda costa, y para ello se aprovecha de la inocencia de su joven criada.

Entre todos los nobles existe uno nada enconsertado, que heredará el condado de Beldfiel y que se convertirá en una pieza codiciada. Es en ese momento cuando el mundo de Sophie cambiará, se sumirá en un mar de sombras y dolor. Abandonará una mansión en la que ya no tiene cabida entre la servidumbre y marchará a Londres en pos de su sueño.

Si en la casa las diferencias sociales son palpables no menos lo son en la city, una mujer sola y con poco dinero, y  sin formación cae en manos de gente indebida y la joven, inocente e inexperta Sophie es un caldo de cultivo muy apetecible. La fina línea que separa pobres de ricos, se convierte en una gran brecha, renuncia al gran amor de su vida, por inalcanzable y se lanza  vivir su gran sueño sin conocer el mundo en el que se mete.

Me ha gustado ese recorrido por la gran mansión victoriana en la que sirve la protagonista, descubrir el trato de los señores para con sus criados, y también la vida en los bajos de la vivienda donde tenían sus habitaciones los criados, y su lugar de trabajo. La separación de géneros tan abismal, las mujeres con una vida frívola, dedicada a las compras y caprichos, los hombres dirigiendo los designios del país o sus tierras desde los despachos.

Con la llegada de Sophie a Londres, descubrir la vida de las clases más pobres, el desamparo de una mujer sola que cae en las manos equivocadas, los ambientes de los cabarets, la poca valía que le da un hombre rico al honor de un mujer de clase más baja. La caridad y la conmiseración de Sophie que siempre intenta ayudar al menos afortunado.

Una novela de AMOR

Ante todo nos enontramos ante una novela de AMOR, si con mayúscula y todas las letras. Porque solo quien ama es capaz de sacrificarse, de sufrir dolor, de renunciar a ser feliz para que otro lo pueda ser.

Sophie a pesar de su bajo estrato social, es toda una señora, una mujer que sabe que puede hacer mucho daño social y politicamente al hombre que ama, han de cambiar mucho las cosas para que una mujer de baja condición pueda desposar a un aristócrata. Y ella no está dispuesta a que él lo pierda todo, no está dispuesta a que las personas que dependen de él queden desamparadas.

Amar también es saber renunciar, y a través de Sophie aprenderemos una gran lección. También nos daremos cuenta de que no hay que prejuzgar a la gente, que detrás de una persona altiva, o de una persona que tiene fama de mujeriego se pueden esconder muchas sombras que conviertan su vida en un infierno.

Las idas y venidas en la relación de Sophie y Lord Ashley, nos llenaran de sobresaltos, intentaremos comprender a ambos, y no siempre lo lograremos. Desearemos un final distinto, pero al final comprenderemos que era el único posible, al menos por ahora.

Con ello no quiero decir que se trate de una novela romántica, yo al menos no la veo así. Quizás porque en las novelas románticos todo es muy almibarado, todo tiene un final feliz por mucho que cueste llegar a él. No es el caso de esta novela, para nada es dulce, más bien el dolor está muy presente en ella. Tiene escenas de alto voltaje, sí, para mi necesarias y tratadas con mucha elegancia, porque en esta vida hay amores pasionales, amores que necesitan del cruce de cuerpos, del contacto, pero además de eso nos encontramos con una necesidad de que el otro sea feliz, de preservar su honor, su condición social, de no causarle ningún perjuicio.

Los personajes:

Al tratarse de una novela narrada en primera persona, a todos los vemos a través de los ojos de Sophie, sin embargo aunque con pinceladas no demasiado profundas acabamos conociendo a un buen elenco. Los que mejor dibujados estan son Sophie y Ash, unas ligeras pinceladas nos permiten conocer a Lady Beatrice, a Cora, y otras más ligeras aun al resto de personajes.

Aún así el dialogo tiene una gran preminencia en esta novela y nos permite ir conociendo a los personajes que están dibujados de forma más escueta.

Sophie: es la protagonista absoluta, una mujer fuerte, que ha pasado por  muchas penurias que ella se encarga de contarnos. Una mujer que ama perdidamente a un hombre que no está a su alcance, con un gran sueño, ser bailarina. Una mujer integra, que es capaz de no vender su cuerpo y solo entregarlo a quien ama. Una mujer que sabe renunciar y amar, una mujer adelantada a su tiempo que siempre tuvo claro que estaba bien, y que no.

Ashley: El destino puso en su camino un medio para la venganza por una infancia triste, un hombre con grandes sombras que a pesar de su riqueza es incapaz de compartir su vida con una mujer. Un hombre que encuentra el amor de la mano de una muchacha de clase inferior y que su educación victoriana le impide disfrutar. Un hombre que comete muchos errores hasta que descubre que solo una persona puede hacerlo feliz, y está dispuesto a renunciar a todo por ella.

Lady Beatrice: Una oportunista que se dedica a vivir la vida, a conseguir riquezas mediante matrimonios, como no consigue lo que desea se convierte en la sombra que amenaza la relación de Sophie y Ash. Intenta separarlos por todos los medios, y conseguir de esa manera un titulo nobiliario. Una mujer muy libertina para su tiempo que hace gala de la máxima:  el fin justifica los medios.

Will: el amigo de infancia de Sophie, su vuelta después de la guerra le depara una gran sorpresa.

Cora: La amiga de Sophie, una bailarina que le ofrece compartir su casa y con la que Sophie vivirá una experiencia bastante amarga y descubrirá el peligro de las calles, para una mujer sola

Por supuesto son muchos más, pero yo me quedo con estos a riesgo de aburriros.

Conclusión:

La novela ha cumplido todas mis expectativas, me ha reconciliado con el género erótico y me ha sumergido de lleno en los años de la Primera Guerra Mundial y posteriores. La autora hace gala de una prosa sencilla, ágil y correcta, en la que el dialogo y la descripción está compensado para contarnos en primera persona la historia de una mujer admirable.

A pesar de contener escenas de alto voltaje, ya no solo entre un hombre y una mujer, también de sexo entre mujeres, el lenguaje en ningún momento entra en el ámbito de lo soez, guardando las formas y permitiendo al lector asomarse al despertar al sexo de una adolescente, y vivir una historia tórrida en la que los secretos se imponen el disfrute de una relación carnal. Una relación casi de dependencia, aunque lejos del BDSM que parece haberse puesto de moda últimamente.

A mi me ha gustado por muchos motivos, aunque quizás el más importante sea su ambientación y ese reflejo de la sociedad en la que transcurre la trama.

martes, 29 de abril de 2014

La canción de Nora. Erika Lust

A veces los libros llegan de la forma más imprevisible y otras tardan tanto en llegar que al final terminan cogiendo polvo en la estantería. Y eso es lo que le paso a La canción de Nora, llegó como mes y medio después de que me confirmaran que mi iba a llegar y después de haberse perdido por el camino en al menos una ocasión, y digo en al menos, porque al final llegaron dos ejemplares en diferencia de pocos días, pero desconozco cuantas veces tuvo que mandarlo la editorial. Si recuerdo que lo tuve que reclamar en tres ocasiones y que al final llegó por mensajería y correo ordinario.

Una vez en casa, mis compromisos se habían multiplicado de tal manera, que dejé la novela para mejor ocasión, total ya había sido desplazada en las librerías por novelas más recientes, me acababa de llevar algún chasco con el género y no quería que eso pudiera influir en mi lectura. Pero lo que preveía fuera un mes o dos se ha convertido en un año.

Y ahora voy a confesarme, porque si la novela ha salido de la estantería es porque ha sido el libro que he regalado en la iniciativa del Sant Jordi bloguero, al principio tenía cargo de conciencia, porque no sabía muy bien que estaba ofreciendo, así que decidí matar dos pájaros de un tiro, aprovechar la lectura para el reto 12 meses, 12 libros y de paso ver si la elección era la acertada o en caso contrario cambiar el libro a última hora, aunque seguro que Kayena se hubiera acordado de mí durante mucho tiempo.

Adelanto que el libro me gustó tanto que fue el que finalmente envié, que todavía no entiendo, como he podido tenerlo tanto tiempo en la estantería siendo un género que me gusta, que disfruto y que justamente este es de los que vale la pena, nada que ver con lo que nos están vendiendo como porno para mamás...

La autor@:

Erika Lust, nació en Estocolmo en 1977, es una de las directoras más destacadas del nuevo género
adulto de cine "porno para mujeres". Desde el año 2000 reside en Barcelona, donde fundó la productora Lust Films, en la que desempeña su labor como guionista y directora.

Ha dirigido cuatro largometrajes premiados internacionalmente: Cinco historias para ellas (2007), Barcelona Sex Project (2008), Life Love Lust (2010) y Cabaret Desire (2012). También ha dirigido los aclamados largometrajes Las esposas (2009) y Room 33 (2010), que abordan de una manera original el fetichismo y BDSM.

Además, es autora de cuatro ensayos publicados en varios idiomas, Deséame como si me odiaras y Por qué las suecas son un mito erótico.

Argumento:

Nora tiene veinticuatro años, mucho carácter y arrojo, más sentido del humor, y sobre todo, unas ganas infinitas de disfrutar de lo que la vida le pone por delante.

Durante los inicios de su carrera en el cine en la Barcelona más cool, se debatirá entre dos hombres muy diferentes: Xavier, un joven productor ambicioso y sofisticado, y Matías, un creativo apasionado, atractivo y misterioso.

Con Erika Lust, reconocida y galardonada directora de cine "porno para mujeres", por fin llega una auténtica profesional a la narrativa erótica contemporánea.

Mis impresiones:

Desde el minuto cero esta novela me atrapó, me enredó en sus líneas, en la vida de Nora, una sueca con genes alicantinos, de Benidorm para más señas, que con su melena de fuego y su cuerpo resultón que no escuálido combina lo mejor de ambas culturas, la española y la nórdica. Y parte de la culpa de ese enredo en sus líneas la tiene el comienzo, muy relacionado con la industria del cine y de la televisión que me transportó a mis años universitarios, cuando mi profesor explicaba extasiado los fundidos en negro.

Precisamente así comienza esta novela, con un fundido en negro que da paso a un sueño erótico placentero, que no termina de igual forma, porque es conocido que una despierta de los sueños en el momento menos oportuno y con la sensación de haberse perdido lo mejor. Se nota que la autora proviene del mundo del cine, este está muy presente en toda la narración, tanto con tecnicismos y planos que son fácil de aprehender, como por ser la profesión de la protagonista, Nora, que lucha por rodar y montar su propia película.

Al mismo tiempo me he preguntado en muchos momentos de la lectura cuanto hay de la autora en Nora, en esta muchacha de veintipocos años que desemboca en Barcelona dispuesta a comerse el mundo, bueno primero la noche, después a medias el día, y al final luchar por un sueño que casi le cuesta la salud, la cordura y la libido.

Nora es una chica de su edad, abierta de miras, que vive una sexualidad desinhibida y placentera, yo no diría que una ninfómana, pero si con dependencia del sexo, tanto que en ocasiones no mide bien las consecuencias de sus actos. Sin embargo, y a pesar de los muchos tópicos que encierra esta historia, es mucho más creíble que muchas de las que se han publicado desde el boom. Simplemente porque nos encontramos con personajes de carne y hueso, que pueden ser nuestros vecinos, amigos o un simple conocido. Que tienen dinero gracias a algún pelotazo, pero también están los que andan a la caza de un sueldo para poder mantenerse, la que mira la cartilla para racionar a final de mes la comida. Y aunque también es verdad que la suerte sonríe a nuestra protagonista no lo es menos que no consigue todo lo que desea, que le toca hacer muchas concesiones tanto en el terreno sentimental, como en el laboral, y como no en el sexual, en el que tiene las ideas más que claras.

Y hablaba de los tópicos, porque parece que últimamente sea muy chic presumir de amigo gay, y amiga pendón... perdonad las expresiones, pero me ha dado la sensación que era algo muy importante que el mejor amigo de Nora fuera un sueco, buenorro y gay, y que sus mejores apoyos en los malos tiempos fueran una pareja de lesbianas, y que precisamente su relación con su mejor amiga se enfriara como un tempano de hielo por no ser capaz de dejarse llevar en una relación lésbica, y precisamente esa amiga encarna al pendón verbenero que se tira a cualquier chulo de barra, con una cartilla de baile de doscientas páginas y una desfachatez que roza el insulto en ocasiones.

Todo ello claro dicho con el mejor de los sentidos de humor, del que hace gala nuestra autora como bandera al viento, que logra sacarte alguna sonrisa en el momento menos esperado y ver situaciones que te pueden resultar ligeramente conocidas por haberlas visto de refilón en cualquier discoteca o antro nocturno donde suelen perderse en su pasión por vivir la vida a tope.

Y esto no sería una novela erótica si no fuera por la presencia de un elenco masculino, muy gallito. Yo diría que dos gallos completamente antagonistas que se disputan a la gallina de nuestro corral, uno con más fortuna que el otro y el otro con más disfrute que el uno. Nora es una mujer práctica divida entre dos hombres, uno que la colma de atenciones y lujos, Xavier y otro que siempre termina metiendo la pata y haciéndola sentir mal, pero con quién el sexo es para tirar castillos de colores, Matías.

Nora es consciente de que con Matías la relación está abocada al fracaso y que con Xavier no va a a ser completamente feliz, pero mientras pone orden en su vida se dejará querer por ambos y asistiremos a esa parte de su vida que es un auténtico disparate incluso para ella misma, en la que ni se entiende ni es capaz de entenderse. Y todo ello lo compartirá con el lector, buscando su complicidad, haciéndose un rato la inocente y otro una caza hombres. Sabe lo que quiere, cuando lo quiere, y cómo y en ningún momento se plantea que pasara después.

Descubrir a Nora, su evolución, su subida a la cima y su vuelta a la realidad y a la toma de decisiones que no siempre le reportaran placer ha sido una gozada, volver a meterme dentro de la industria del cine, de los rodajes, de los planos, actores... me ha vuelto unos cuantos años atrás, a un tiempo en el que yo no me parecía en nada a Nora, pero fui capaz de meterme en sus zapatos de empatizar con ella, me sorprendí dándole consejos, limpiando sus lágrimas, reconveniéndole la resaca que podía dar al traste con su entrevista de trabajo.

La autora usa un estilo directo, ágil, sin florituras, llamando a las cosas por su nombre, intentando no caer en lo obsceno, compagina el dialogo con la narración. La tercera persona con un narrador omnisciente, con la primera de los diálogos, el imperativo, con la súplica, sin embargo abusa de los anglicismos, normalmente en boca de Xavier que lo ridiculizan, también en la de Nora, Henrik, su amigo gay, pero al ser extranjeros son más comprensibles.

Normalmente suelo hablar de los personajes, pero en este caso, vale la pena ir descubriéndolos poco a poco y a la par que Nora, de esa manera podremos conocerlos a través de los ojos de la spanishnordica, al tiempo que los veremos crecer, desarrollarse, interactuar entre ellos.

Conclusión:

Si gustas de la novela erótica te vas a encontrar con algo distinto a lo que nos había acostumbrado el mercado editorial desde el boom del señor Grey, no es una novela noña, pero tampoco obscena, llama a las cosas por su nombre y seguro que algunos de los sueños de Nora te son familiares, o bien los has tenido alguna vez, o bien te los ha contado alguna amiga entre confidencias, con ello me refiero a que no se escapan de lo común, que no son raros, que no comulgan con el bondage, ni el sado, solo busca el disfrute del cuerpo, que le tiemblen las piernas.

El tiempo que lo he tenido entre manos me he preguntado miles de veces porque no lo rescaté antes del sueño de los justos, me alegro de haber elegido esta novela para regalar en Sant Jordi, creo que ha ido a parar a buenas manos, no puedo estar segura al cien por cien, pero creo que la disfrutará tanto como yo, que le cogerá cariño a Nora, incluso puede que la adopte como a una amiga alocada que necesita de vez en cuando que le pongan los pies en la tierra, y cuando echa raíces que le hagan volar la imaginación.

PD: me da la sensación de que me ha salido una reseña un tanto gamberra, puede que la culpa del tono empleado la tenga el libro que tengo entre manos, que me está haciendo reír mucho, más de lo que esperaba y que usa un lenguaje desenfadado, para tratar temas que nada tienen que ver con esta novela y que sin embargo no están tan alejados.

martes, 24 de septiembre de 2013

Los lugares secretos. Paula Soler

Han sido meses muy intensos, de mucha lectura y poca escritura, meses en los que le he sacado mucho partido a esas horas centrales del día en los que no apetecía salir, y a la inexistencia del ADSL porque en la playa está prohibido... que luego llegan los días cortos, las lluvias y el frío que nos confinan en nuestros hogares y nos permiten dedicar más horas al noble arte de contar.

Los que me conocéis de tiempo sabéis que soy bastante caótica, que no se muy bien nunca cuantos libros leo, que todos los años se me quedan unos cuantos por reseñar, y que siempre digo que algún día os contaré mis impresiones y que sin embargo, este nunca llega. Ahora mismo al lado de mi mesa hay una pila de libros esperando a ser diseccionados o como poco compartidos, unos llevaban muchos años en mi estantería otros unos meses o tan solo unos días, solo mirarlos me da una pereza impresionante, tener que consultar notas, y refrescar impresiones con algunos de los textos marcados.

Quizá esa pereza me haga comenzar por el último que he terminado, por el que tengo las impresiones más recientes, a flor de piel, aunque puede ser que sea el que menos os pueda interesar a vosotros como lectores. Cuando me ofrecieron leer el libro, tuve sensaciones contradictorias, por un lado me apetecía ver el enfoque que se le podía dar al tema, por otro se que la temática no es la que más os gusta y que este año con el boom de marras le he dedicado demasiada atención, pero también lo he hecho con la novela negra y nadie se ha rasgado las vestiduras.

Si hay algo que había empezado a saturarme de las novelas eróticas actuales es que a la mujer se la trata como un simple objeto, siempre o casi siempre es la dominada, la que cae bajo los influjos del macho alfa, que por más que sea un bombón no tiene porque tenerla siempre subyugada, me apetecía ver el caso contrario el de una domina, o un Ama, el de esa mujer que puede jugar a su antojo y Paula Soler me lo estaba ofreciendo en bandeja y me dije ¿porque no probar?

Os adelanto que el libro me ha gustado, aunque también se que no pasará a los anales de la literatura, sin embargo cumple su función, entretiene, y no atenta contra el buen gusto ni contra las reglas ortográficas y gramaticales, vamos que no se dedica a patear a la Real Academia de la Lengua.

La autor@


Si la novela erótica está viviendo un boom, también lo están haciendo los seudónimos tras los que se esconden algunos autores, aunque no se muy bien porque eligen esta formula, si puedo decir que a mi me desconcierta, porque si fuera capaz de pergeñar una historia estaría tan orgullosa de ella que me gustaría firmarla, presentarla en sociedad, y dar la cara por ella independientemente del resultado final.

Paula Soler es el seudónimo tras el que se esconde un periodista barcelonesa de 35 años, y esa es la poca información que he podido recabar sobre la autora.

Argumento:


Irene y David, se encuentran en el paseo marítimo de San Sebastian, el mar encrespado se mezcla con sus pensamientos igual de funestos. Después de una copa se despiden conscientes de que no volverán a verse, y en el caso de David seguro de que Irene le ha mentido.

Irene es una mujer segura de sí misma, una empresaria de éxito con unos gustos sexuales un tanto especiales, le gusta dominar a los hombres. Su posición social hace que tenga que ser muy discreta, y sus sumisos también tienen mucho que perder.

David es un abogado que empieza a tener fama, su vida no siempre ha sido fácil, y desde bien joven ha tenido que luchar, ahora se encuentra a dos meses de su boda con Olga una mujer perfecta para él, y sin embargo las dudas le invaden.

Las vidas de Irene y David empiezan a tambalearse a partir de un segundo encuentro, que comprometerá sus futuros y les obligará a tomar decisiones.


Impresiones :


Nunca me ha atraído el BDSM, y después de leer unas cuantas novelas, no puedo decir que sea una eminencia en el tema, pero se bastante más que antes de acercarme a ellas. También es verdad que aunque ya Grey nos deja entrever que también hay féminas que los tienen bien puestos, la literatura siempre nos ha presentado bombones atormentados, hombres oscuros,  que han decido practicar sexo duro, desdeñando el sexo vainilla...

¿Y que pasa con ellas, con el mal llamado sexo débil, no tienen ellas derecho a escoger y a dominar al hombre que elija ese tipo de vida? Sin duda Paula Soler ha abierto una nueva vía por la que seguro que más de un autor intentará vendernos más novela erótica sin siquiera informarse de que el género no solo es sexo, ni tampoco relaciones amorosas... es decir no se trata de vender como eróticas novelas picantonas, o subidas de tono.

A favor de Paula Soler diré que ha roto un poco los esquemas, porque no nos encontramos ante una novela romántica y no lo es porque se queda muy corta, no pretende hablarnos de la relación amorosa de los protagonistas, y aunque en algún momento podría haber tirado por ese camino no lo hace. Pero como novela erótica también es muy light, sobre todo porque Irene no es una domina que disfrute haciendo daño a sus sumisos, utiliza el dolor como corrector, para hacerse obedecer y respetar, no practica la dominación para humillar, ni utiliza los insultos, simplemente doblega a quienes se someten a su dominio y en ocasiones lo hace de forma muy sutil.

La autora utiliza en todo momento un lenguaje correcto, no encontraremos ninguna palabra soez, malsonante ni fuera de lugar, al menos no en los protagonistas, aunque para marcar las diferencias entre la forma de dominar de Irene y la de otro personaje este si utiliza un vocabulario subido de tono y humillante.

Paula Soler nos invita a conocer a los personajes a través de sus propios pensamientos, de su día a día y para ello no sigue un orden cronológico, sin embargo en ningún momento la narración se vuelve caótica ni nos desubica. La trama se desarrolla a dos voces, por lo que podemos asistir a dos formas de ver un mismo hecho, y a como lo viven ambos personajes. Los capítulos se alternan, en primer lugar conocemos a Irene, una mujer segura de sí misma en público pero que esta sumida en un mar de dudas, y deseos no satisfechos, y en segundo lugar conocemos a David, el clásico muchacho que ha hecho en cada momento lo que se esperaba de él y en esos instantes se espera que se case con Olga, una mujer de la que cree estar enamorado, sin embargo duda si ese es el paso que debería dar.

Ambos personajes con pasados distintos y posiciones sociales semejantes coinciden en un lugar neutro, en el paseo marítimo de San Sebastian, cada uno adivina en el otro la soledad y pensamientos tristes que el mar parece diluir con su furia. Ambos se sienten atraídos el uno por el otro, y terminan tomando una copa conscientes de que lo que pase en ese momento se quedará para siempre en una ciudad de paso.

Lo que el lector espera, sin embargo, no sucede porque Irene siente miedo de lo que ese desconocido despierta en ella y termina huyendo, dejando a David descolocado y sin ninguna pista para que pueda localizarla de nuevo. Algo tan inofensivo como un teléfono móvil extraviado le desvela intimidades de esa desconocida que le atraen más si cabe.

Quizás lo más atractivo de esta novela es ir descubriendo quién es Irene y porque tiene esos gustos, y quién es David y porque le ha causado tanta impresión lo que ha descubierto en el móvil de una desconocida,  y poco a poco como quién no quiere la cosa la autora nos va dibujando a los personajes, los va perfilando y les va dotando de un pasado y de un presente, y desdibujando ese futuro que parecía que les esperaba. Sin embargo no han sido perfiles perfectos, o no al menos en el caso de Irene Beltrán, a la que solo nos permite ver desde su papel de domina, una Ama un tanto peculiar pero que le cuesta ejercer como tal en el caso de David.

Las decisiones que toma Irene también parecen a veces caprichosas, no somos capaces de ver a que tiene miedo, o que quiere proteger, porque cuando una esta acostumbrada a tener todo lo que quiere, es improbable que piense en el daño que puede hacerle a otra mujer. La novela hubiera podido dar para mucho más, hubiera podido explotar esa vertiente romántica, pero también la erótica, porque aunque la autora no tiene pelos en la lengua y despliega un gran arsenal de juguetes eróticos se queda muy en la superficie, juega más con la seducción que con el erotismo, a veces dentro del erotismo es más productivo insinuar y dejar que el lector imagine que desplegar ante sus ojos un gran catalogo de posturas, y actos.

Si me tengo que quedar con un personaje, me quedo con David, mucho más humano, más cercano y con sus dudas ante un matrimonio, que más que apetecerle le conviene. Porque quedarte huerfano con 19 años es una desgracia, pero si encima te quedas al cuidado de un hermano de pocos meses, esta se multiplica y te roba parte de la juventud. Las luchas interiores de David entre lo que siente y lo que debe hacer en algunos momentos son intensas y es lo que hace que no decaiga en ningún momento el interés por la lectura. Porque para mi gusto la autora no ha sabido crear en Irene un personaje redondo.

La novela en sí constituye un guiño a Cincuenta sombras de Grey, una novela que no me gustó mucho que digamos aunque la devoré en pocos días. Y eso puede constatarse desde la portada donde una etiqueta nos recuerda que tenemos en las manos la novela que Christian Grey nunca nos dejaría leer. Debo reconocer que me molestó que intentará vender novelas a costa de una trilogía que se habrá vendido como rosquillas, pero para mi gusto literariamente era muy pobre, ¿tan mal concepto tenía de su historia la autora que había de recurrir a algo tan manido?

Pero más adelante vemos que lo único que hace es explotar el final de la novela, en el que Cincuenta sombras de Grey juega un papel importante para salvar la posición social de la protagonista, y es que la necesidad agudiza el ingenio, y aquel que busca destruir a veces da la clave para poder salvar las naves.

Me gustaría resaltar el juego que la autora se trae con el titulo del libro, muy sensual y que hace referencia a la cadena hotelera que su marido le dejó en herencia y por la que está a la greña con sus hijastros. Sin embargo esta información no la  conocemos desde el principio y la autora hace referencia en multitud de ocasiones refiriéndose al sexo, tanto a sus lugares secretos, como a los de sus sumisos, ella conoce los suyos y disfruta descubriendo los de las personas con las que decide tener sexo.

Y por último y no por ello menos importante  me quedo con el mar cantábrico, porque la novela comienza en Donosti y termina allí, frente a un mar gris y encrespado, un mar que parece estar en consonancia con el temperamento de los personajes y sus inseguridades. Un mar que describe con tanta belleza que apetece reflejarte en sus aguas y dejarte salpicar por su espuma.

Conclusión


Nos encontramos ante una novela distinta por muchos motivos, que atrae, que nos hace reflexionar sobre la vida, sobre las decisiones que tomamos y sobre los caminos que a veces desdeñamos. También nos hace ver que no todo es oro lo que reluce y que toda persona tiene lugares oscuros que no muestra. A través de personajes cercanos y aprehensibles, aunque topicamente perfectos físicamente, nos acerca a un tema que ya está muy explotado pero nos demuestra que se puede hablar de sexo utilizando un lenguaje cuidado.

No será la novela del año pero cumple su función de entretener, me parece muy valiente la apuesta de esta mujer, aunque no que se esconda detrás de un seudónimo.




jueves, 25 de julio de 2013

La sociedad Juliette. Sasha Grey

Cuando la editorial Grijalbo se puso en contacto conmigo para ofrecerme este libro, varias cosas jugaron a su favor, la principal, que me gusta el género y a pesar del boom que ha surgido yo he escogido mis lecturas, y con ello no quiero decir que no me haya equivocado, que si lo he hecho, pero al menos no me he saturado mucho. La segunda cosa que jugó a su favor es que la autora había sido actriz porno, por ese motivo prometía bastante más que esas fantasias llevadas al límite de 50 cincuenta sombras de Grey que tanto me defraudaron. Y tercero y no por ello menos importante, el principio, muy prometedor sin duda, que dejaba entrever que además de erotismo podría haber intriga y un hilo del que tirar.

Como novela erótica, puedo decir que es de las más eróticas que me he encontrado desde que han empezado a salir como setas al mercado. Al menos a esta no la puedo calificar de romántica picantona. El sexo es importante, pero no dentro de una relación, es mucho más complejo que eso y promete destapar las esferas del poder, tanto económico como político, donde se mueve mucho dinero en torno a la industria del sexo.

Sin embargo aunque empieza muy fuerte, la novela se va diluyendo, apuesta duro, queriendo desvelar la existencia de una sociedad secreta, en la que los ricos mueven los hilos del mundo a través del sexo, y sin embargo de dicha sociedad secreta a penas se dan unas pinceladas, la historia se va deshinchando, a veces perdiendo interés porque esa trama se diluye, mientras se potencia la erótica. Podría haber sido una novela redonda, si se hubiera dado el protagonismo que se prometía a la sociedad, y supongo que hubiera defraudado a menos lectores.

A pesar de todo me ha gustado, la autora sabe de lo que habla, no nos presenta simples fantasías, se nota que ha sido parte de la industria, y en ocasiones nos pone el corazón en un puño al ver lo que puede llegar a ser la pornografía, que vericuetos puede tomar y que personas puedes encontrar en el camino, y que están dispuestas a hacer, cuan poco valoran la vida de las chicas una vez las han usado ....

La autor@:


Sahsa Grey fue una de las más celebres y reconocidas estrellas de la industria pornográfica de Hollywood, entró a formar parte de ella con 18 años y decidió abandonarla a los 21, después de tres años protagonizando películas para adultos en la que practicó de todo. A partir de ese momento y sin renunciar a su pasado, dejo el porno, y protagonizó la serie El séquito y las películas The Girlfriend Experience dirigida por Steven Soderbergh y Open Windows, la nueva película del español Nacho Vigalondo.

Ha reconocido que no aceptaría protagonizar La sociedad Juliette, porque la protagonista nada tiene que ver con ella y ya no está dentro de esta industria, en la que no ha permitido que la encasillen ni sus fans más devotos.

La sociedad Juliette es su primera novela y se publicará en más de veinte países.


Argumento


Antes de que empieces a leer este libro, dejemos las cosas claras. Quiero que hagas tres cosas por mí

Uno

No te ofendas por nada de lo que leas a continuación.

Dos

Olvida tus inhibiciones

Tres

(y muy importante). A partir de ahora, todo lo que voy a contarte debe quedar entre tú y yo.

Vale. Ahora, vayamos al grano.

Así de contundente e implicando al lector comienza esta novela. Catherine la protagonista de esta novela, no pasa por su mejor momento sentimental, su novio inmerso de lleno en la campaña política del candidato Bob DeVille, se muestra inapetente, la rechaza, y ella se siente dolida. Paralelamente se siente atraída por Marcus, su profesor de cinematografía, y comienza a tener una serie de fantasías sexuales que lo tienen como protagonista y que le llevan a cambiar.

Por si todo ello fuera poco conoce a Anna, una compañera de clase completamente desinhibida que la mete sin darse cuenta en el negocio sexual, primero de forma sutil, contándole sus experiencias, después de forma activa llevándola con ella a las fiestas. Catherine no es ninguna santa, pero se da cuenta de que en un principio tampoco esta preparada para ello, aunque poco a poco va sucumbiendo.

A pesar de este cambio, Catherine tiene muy claro que no quiere arriesgar su relación con Jack, el es lo más importante en su vida. Sin darse cuenta se encuentra inmersa en una sociedad en la que el placer es la máxima y en la que se veja a las mujeres, las matan o las hacen desaparecer... Cat toma una decisión, quizás la más sensata, pero no la más valiente.


Impresiones


Como novela erótica no está mal, aunque solo sea que se sale del cliché establecido por 50 sombras de Grey. Para los profanos en la materia, parece que el género nació con E.L. James, y nada más lejos de la realidad. La novela erótica existe desde tiempos remotos, con más o menos aceptación por los lectores según la época y hay obras literarias clásicas verdaderamente buenas. Pero por lo visto después de este boom provocado por el señor Grey, se han establecido unos clichés que se repiten novela tras novela, dotando de originalidad a aquellas que se apartan de él.

En el caso de La Sociedad Juliette, no encontramos a la joven apocada y algo ingenua, porque Cat no es virgen, aunque tampoco un pendón verbenero, no se enamora de un chico ultramega rico, si no que tiene un novio de lo más normalito. Y no se deja hacer lo que su controlador novio quiere, sino que pretende experimentar con su sexualidad. Hacer realidad sus fantasías, aunque desconoce a que coste, si bien sabe que es lo que no quiere arriesgar.

Se nota que la autora conoce la industria del sexo que tanto dinero mueve, desde dentro, que no es una profana en la materia. Las escenas de sexo están descritas con detalle, sin ningún pudor, llamando a las cosas por su nombre, aunque para ello el lenguaje sea un poco soez y utilice palabras que a mi me ponen de los hígados, como la consabida follar, ni que fuéramos animales...

Pero a pesar de que ha constituido un balón de oxigeno su lectura por cuanto es diferente a lo que ahora se encuentra en el mercado, ha habido momentos en que se me ha hecho repetitiva, las escenas eran calcadas salvo algún matiz, y me he llegado a aburrir de tanto sexo, hasta el punto de intercalar alguna novela por medio, para poder tomar distancia de esta y seguir leyendo. Con ello no quiero decir que no me haya gustado, si no que la autora no ha sabido explotar bien la trama que tenía entre manos.

Y digo eso porque comienza dando fuerte, desvelando la existencia de una sociedad de ricos que se reunen para practicar sexo. Una sociedad en la que esta la flor y nata del mundo capitalista. Aquellos que son inmensamente ricos y tienen el poder de actuar a su antojo, aunque sea en privado. Y una vez soltada la liebre, esta se esconde en su  madriguera y reaparece en muy contadas ocasiones y hacia el final de la novela, por lo que esa trama de intriga que de haberse explotado hubiera podido dar mucho juego, se minimiza en favor de la erótica, de la vida de Cat, de sus sueños y fantasías sexuales y como las lleva a cabo,  que es lo que se va encontrando en el camino guiada por Anna, y donde desemboca... ya habréis adivinado que es en La Sociedad Juliette, de la que solo se esbozan unas pìnceladas en las más de trescientas páginas del libro. Puede que no representen ni siquiera 20 páginas, cuando para mí era lo que más interés podría haber tenido.

Los personajes femeninos son los que salen más perjudicados, sobre todo Anna, de la que poco sabemos, la descripción física es muy somera, tan solo sabemos que es rubia y que tiene un tipo de infarto, que atrae a todos los hombres. Sin embargo conocemos vida y milagros de sus gustos sexuales, que ya podréis imaginar que no son nada corrientes. A Anna le gusta que la vejen y que cuelguen las vejaciones en internet, participa en páginas pornográficas. Siempre tiene marcas en el cuerpo y las justifica con entusiasmo, hasta el punto de llamar la atención de Cat. En ocasiones me he sentido no escandalizada, si no más bien horrorizada por las descripciones de lo que se podía encontrar en esas páginas, no creo que yo hubiera permitido algo semejante, ni me hubiera prestado a tamaño desatino, ni siquiera en privado y con mi pareja habitual.

Cat pasa por una chica normal de veintipocos que convive con su novio y lleva una vida sexual placentera hasta que él se inmiscuye tanto en su trabajo que no tiene  tiempo para ella y la hace sentir mal. Se dan un respiro y ella aprovecha para explorar su sexualidad. En un principio y de la mano de Anna se siente un poco si no escandalizada asqueada, no se ve capaz de dejarse llevar, de llegar hasta el final de sus fantasías, aunque de forma onírica las vive con gran intensidad. Pero poco a poco se ve arrastrada y termina haciendo cosas de las que no se creía capaz, hasta que descubre el peligro que encierra la industria del sexo, porque al final se reduce a eso y poco más, a un mundo que mueve mucho dinero y que trata a las mujeres como putas. O al menos así es como ella se siente...

En cuanto a los hombres el repertorio es más amplio y tenemos dentro de la normalidad a Jack, un muchacho que quiere prosperar y que ve la campaña política de su candidato como un trampolin para llegar a la cima o al menos escalar un poco más alto, y se mete de lleno descuidando a su joven novia.

Bob DeVille, es el candidato político, un hombre con una cara pública, y otra privada que son completamente opuestas, a Cat no le gusta lo que ve sin embargo por su novio decide seguir adelante. No se si su apellido es un guiño a la gran Cruella, o ha sido casual, pero me ha hecho pensar mucho en la casualidad al finalizar la novela.

Marcus: El profesor de Cat, y fuente de sus fantasias oníricas, sin embargo poco más sabremos de él

Si la mujer que sale peor parada es Anna, el personaje masculino que nos repugnará por excelencia es Bundy, físicamente ya es poco atractivo, pero su trabajo consiste en captar mujeres para esa selecta sociedad, mujeres que en la mayoría de los casos verán rota su vida, e incluso la perderán. La fortuna de Bundy se gesta en internet, en la multitud de páginas de sexo que tiene diseminadas en la red, en la que cuelga sus experiencias sexuales, algunas de las cuales han durado tanto como el vídeo que ha grabado, en apariencia con el consentimiento de la víctima, pero con engaños, puesto que les promete confidencialidad y terminan en la red con el apelativo de guarra y un numero. A pesar de que reconozco que es una marioneta, no he sentido simpatía por él, ni siquiera cuando se convierte en chivo expiatorio y su vida sufre un fuerte revés.

Pero Bundy no es el único que llegará a repugnarnos, la cantidad de personas que hacen fortuna en ese inframundo del sexo es impresionante, y algunos desfilaran por las páginas de esta novela. No dudo que sean personajes fícticios pero seguro que alguno tiene su reflejo en algún personaje real que se ha cruzado por la vida de Sasha.

Al pasearme por los blogs, he leído que algunas personas califican a la autora como oportunista, de intentar hacer carrera utilizando el apellido Grey, no se si esta gente tiene en cuenta que la autora ha utilizado el seudónimo con el que fue actriz porno, no había motivo para no utilizar esa veta, y que posiblemente poco o nada tenga que ver con la archiconocida trilogía oscura. El libro tiene más calidad que el de E.L. James, y si se ha vendido como churros es por quién fue esta mujer dentro de la pornografía por internet, no ha intentado aprovechar más filón que el que ella se labró durante tres años. Puede que haya enterrado su carrera como actriz, pero si pule algunos cabos, tiene futuro dentro de la novela erótica, puede que  más que la creadora de Christian Grey.

El libro está narrado en primera persona por Cat, a través de ella vemos a todos los personajes y desde su punto de vista se nos describen todos los pasos que da, muchos lectores han querido ver en Cat el alter ego de Sasha, creo que eso no es posible a no ser que se tratara de la mujer de 18 años que un día decide meterse en ese mundo, creo que quizás al menos durante el tiempo al que se dedicó a la pornografía su alter ego más bien podría ser Anna. De lo que no hay ninguna duda es que la autora sabe de que habla, que conoce el mundo del sexo, que se ha movido dentro de él como pez en el agua y que nos hace un retrato bastante fidedigno.

¿Pero solo podemos encontrar sexo? Pues no y ahí quizás esta lo bueno, o lo mejor de esta novela, veladamente encontramos una critica social, Catherine se encuentra asqueada por las altas esferas y ese uso que hacen de las chicas, muchas de las cuales terminarán desapareciendo, suicidándose o simplemente muertas, un mundo en el que la vida de la mujer vale muy poco. En la que los engaños están a la orden del día, igual que el uso de drogas para minar la resistencia, el alcohol, o aprovecharse de la necesidad económica de las chicas agraciadas, que necesitan trabajar para poder pagar sus estudios, y el negocio del sexo, da dinero rápido y en abundancia.

Si eres cinéfila, te apasiona el cine, y gustas de sus entresijos, la protagonista es estudiante de cinematografía y además de dedicarse a fantasear con su profesor, también disecciona películas, hay un gran homenaje a Alfred Hitchcok, algunas de sus películas son analizadas minuciosamente como pueden ser Vértigo, casi la desmonta plano a plano. También hay referencias a Belle de Jour, y otras películas que pueden resultarte conocidas o no. A mi me trasladó a la universidad, a la clase de televisión, en la que para estudiar los planos analizábamos filmes, recuerdo que el profesor también tenía predilección por Alfred, pero no estaba de tan buen ver como Marcus.


Conclusión


Si no te dejas llevar por los cantos de sirena o el humo que se vende con el titulo, puedes disfrutar de la novela, no nos vamos a encontrar una novela de intriga o de acción a pesar de ese principio tan contundente. Vas a encontrar una novela erótica, nada pastelosa, con un lenguaje sencillo, una prosa que no gusta de florituras y llama a las cosas por su nombre.

Sin embargo aunque es una novela diferente dentro que lo has podido leer desde que el boom las hizo florecer cual setas, habrá momentos en que tendrás la sensación de estar leyendo lo mismo que diez páginas atrás, creo que la autora debería cuidar más ese fleco de cara a nuevas incursiones en el mundo literario. No solo vas a encontrar sexo, pero si que hay para aburrir, la autora hace un retrato exhaustivo del mundo del sexo, que te puede interesar en mayor o en menor medida.

Si te gusta el cine quizás disfrutes con sus múltiples referencias sobre todo si te va el tema de imagen, y sus posibilidades, cosa que confieso que a mi no me entusiasma mucho, pero que al hacerme volver a mis años universitarios lo he valorado en su justa medida.

Una novela para pasar el rato, no engrosará los anales de la literatura clásica, pero creo que lo único que pretende es entretener y puede ser una buena opción de playa o piscina, por aquello de tener el agua cerca, si los ardores acechan.





lunes, 8 de julio de 2013

PERDIDA EN...

Ya se que muchos de los lectores/as de este blog no sois aficionados a la erótica, y diría que a tenor de vuestros comentarios estáis hasta un poco saturados, pero yo dosifico muy bien mis lecturas, a pesar de que soy lectora del género desde hace muchisimos años. Este boom tiene fecha de caducidad, pero la verdad es que ya me sorprende que esté vigente tanto tiempo. Tampoco es que crea que la mayoría de lo que se publica sea un buen exponente de la erótica, eso lo sabemos quien hemos sido lectores antes de esta eclosión.

Sé que  muchos de vosotros no os vais a sentir atraídos por mi lectura actual, pero a mi cuando me la ofreció Grijalbo me pareció una buena elección para estas tardes de hamaca, piscina y playa, una lectura ligera, que no necesite excesiva atención de nuestra parte, ni nos absorba tanto como para no darnos cuenta de si nuestros polluelos se ponen en peligro, así que como llamó mi atención acepté y el viernes salió finalmente de la estantería para mitigar mis horas de ocio.

 
Autor: Sasha Grey

Titulo: La sociedad Juliette

Editorial: Grijalbo

Número Páginas: 297

Así comienza...


Si te cuento que existe una sociedad secreta cuyos miembros proceden únicamente de los grupos más poderosos de la sociedad, banqueros, superricos, directores generales, abogados, autoridades policiales, traficantes de armas, militares condecorados, políticos, funcionarios del gobierno e incluso distinguidos clérigos de la Iglesia católica,  ¿me creerías?


El primer párrafo poco dice de lo que realmente esconde este libro con un lenguaje un tanto soez, que no me cuadra de momento con la protagonista, pero tiempo al tiempo, llevo poco menos de mitad del libro y me va enganchando, se lee de forma fácil, ligera y amena... pero no lo recomiendo para aquellos a los que le disguste el lenguaje altisonante porque está repleto.


viernes, 5 de julio de 2013

Atada a tí. Silvia Day

De nuevo por aquí, a ver cuanto me dura el ser aplicada. Hoy vengo a hablaros de la tercera parte de la trilogía erótica Crossfire que viene con sorpresa, y que sorpresa oigan, si pensábamos que estábamos ante el último libro nos hemos equivocado, no vamos a conocer el desenlace de la relación entre Gideon Cross y Eva Tramell, la autora se descuelga con una nueva entrega y de nuevo toca esperar, comerse las uñas y sobre todo  rezar para conocer en breve del todo el negro pasado de Gideon y como consiguen superarlo, o si finalmente no van a ser capaces de hacerlo.

La historia ha ido evolucionando, se van cerrando flecos, sin embargo, también se han ido abriendo otros frentes, o se han potenciado los que se apuntaron en la segunda entrega, y eso no me estaba cuadrando en un cierre de saga. La bomba saltó al final cuando ya estaba más perdida que la moto un hippie , con una nota de la autora en la que nos anuncia que la tensión entre ambos personajes continua y nos emplaza para una nueva entrega.

La novela se ha diluido entre mis manos, practicamente se ha leído sola, el estilo de la autora sigue en la línea de las anteriores un lenguaje soez y subidito de tono, una narración ágil y con diálogos y unos personajes más maduros respecto de la primera entrega. La relación entre ambos parece estabilizarse pero lejos de estar a salvo. El pasado sigue persiguiéndoles y también elementos de antaño. Me gusta la perspectiva de tener por delante un nuevo libro, tanto como me disgusta, porque esperar no es mi fuerte y de haber sabido que había otra hubiera tardado un poquito más en cogerla, por hacer de muelle entre ambas, todavía tenía muy reciente la lectura de Reflejada en tí.

La autor@


Poco es lo que se ha publicado sobre esta autora en español, y servidora no se maneja con la lengua de Shakespeare, y el traductor de google en ocasiones te provoca más preguntas que respuestas, por ese motivo y debido a que tampoco puedo investigar por la red todo lo que me gustaría os dejo las mismas pinceladas que en anteriores entregas.
Silvia Day es autora de más de una docena de bestsellers en varios géneros: novela romántica, contemporánea, fantasía, histórica, futurista, ciencia ficción, suspense romántico, romance paranormal y fantasía urbana, publicados bajo tres seudónimos.

Sus obras han aparecido en las listas de bestsellers más importantes, entre ellas las del New York Times,  USA Today,  Publisher Weekly, Wall Street Journal, Washington Post, Globe, Daily Mail.

Ha sido nominada al premio Goodreads Choice y su trabajo ha sido el honor de ser distinguido por Amazon como el Mejor del Año en la categoría de Romántica. También ha ganado el RT Book Reviewers' Choice y ha sido finalista dos veces del prestigioso Premio Rita, el galardón estadounidense para escritores de novela romántica.
 

Argumento

 
Cuando tuve el libro entre mis manos, varias cosas llamaron mi atención, una de ellas fue su contraportada, en ella aparecían frases de reclamo más propias de una faja, pero la sinopsis brillaba por su ausencia, después de leerla entiendo el porqué la editorial no se mojó y yo tampoco voy a hacerlo.
 
El motivo es muy claro, es imposible hablar de esta entrega sin colar algún spoiler de las dos anteriores, sobre todo del segundo, porque este tercero comienza tan solo unas horas después del final de Reflejada en tí.
 
Baste con apuntar que es una novela tan adictiva como las dos que le preceden, una tanto más optimista, con más claros que sombras sin que estas desaparezcan del todo, más dramático si se quiere, y con muchas sorpresas para el lector, la trama se desarrolla de forma que muchos lectores no hubieran esperado...
 

Impresiones

 
Lo primero que llama la atención en este libro es la portada, menos oscura que las dos anteriores, en la que predomina un elemento claramente femenino,  un perfume y los tonos rosados. Las dos anteriores eran portadas claramente masculinas, unos gemelos en el caso de No te escondo nada, y un llavero con las iniciales GC en el de Reflejada en ti, a pesar de que los tres títulos hacen referencia a nuestra protagonista indiscutible, Eva Tramell, que es quien nos va contando desde su perspectiva la historia.
 
Como he dicho anteriormente esta es una novela más madura, porque los personajes lo son, porque al entrar estos en esa fase la relación también se hace un poco más estable, y quizás por ello el cambio de tonos en la portada y ese rayito de optimismo que os he apuntado al principio, pero no por ello perdemos de vista el drama, porque en toda relación hay un ganador un perdedor, en este caso podríamos decir que los ganadores son nuestra pareja, pero hay daños colaterales, la reacción de otros personajes secundarios que nos han acompañado en anteriores entregas es un tanto desesperada e impregna de dramatismo el texto, en el que el sexo es muy importante, pero entrevemos algo más entre Eva y Gideon.
 
El lenguaje sigue siendo ágil, la narración va resbalando entre las manos del lector, Silvia sigue utilizando un lenguaje subido de tono y un tanto soez que en mi opinión no es necesario, puesto que se puede conseguir el mismo efecto con un lenguaje más cuidado. El sexo sigue teniendo una gran importancia, tanto en nuestra pareja protagonista como en los secundarios, dijéramos que las feromonas y las hormonas andan desbocados en esta falsa trilogía. Sin embargo ya en la segunda entrega introdujo algo más de trama, podríamos decir que una trama negra, y en esta ocasión ha llamado más a los sentimientos, a la pasión y al deseo, y como no al Amor.
 
Las sombras de Gideon se van desvelando, supongo que todavía queda mucho por descubrir, pero poco a poco vamos teniendo un mapa más completo de sus fantasmas y el porqué de esa mala relación con su familia, incluida su madre. También descubrimos el porqué de la fobia que le tiene a algunos personajes que era poco comprensible escudado tras su silencio. El personaje de Gideon en esta entrega se humaniza, deja de ser tan distante, aunque no por ello deja de ser obsesivamente controlador. Eva también despega, madura, liberada de sus miedos es capaz de centrarse más en reconquistar a Gideon y hacer que su relación funcione, no va a ser fácil porque actores externos del pasado se inmiscuyen entre los dos y los celos aunque menores siguen haciendo mella en ellos.

Cary adquiere un poco más de fuerza en esta entrega respecto de la segunda en que fue una caricatura de sí mismo, no deja de sorprenderme la habilidad que tiene este muchacho para meterse en berenjenales de los que le es imposible salir por si sólo, sus fantasmas tampoco le dejan comportarse como lo haría cualquier ciudadano de pie y con ello consigue sorprender y enfadar a propios y extraños.

Los padres de Eva cobran protagonismo en esta entrega pero me guardo este as en la manga, solo apunto que cada vez siento más pena por Mónica Stanton, que este tan ciega con la riqueza y no sepa dar prioridad al amor me parece pátetico, más humano se muestra Victor Reyes.
 
Y como contrapunto Corinne, ese personaje que era un mito en la primera parte, que en la segunda presenta batalla y en esta tercera tiene un papel secundario preponderante, y que al menos a mí me ha sorprendido porque tenía una imagen de ella distinta de la que se nos ofrece. Y otro secundario que esperaba distinto es Brett Kline. También sorprenden Mark Garrity jefe de Eva y su pareja Spencer, supongo que el no tener clara la legislación de los distintos estados americanos me han hecho tener una visión sesgada de su relación.
 
Si los personajes guardan ases en la manga y todavía son capaces de sorprendernos, en cuanto a los enclaves el principal sigue siendo el mismo Nueva York y casi siempre se mueven por los mismos círculos por lo que pocas sorpresas vamos a encontrar. Y como en otras entregas nuestros protagonistas hacen un viaje relámpago, en esta ocasión creo recordar que no dicen el lugar pero es paradisiaco, por lo que bien podemos soñar con playas del Caribe o de Oceanía.
 
Poco más que decir al respecto del esta tercera entrega que se presumía la última y a la que le sigue al menos otra, habrá que pensar un nuevo nombre porque trilogía se le ha quedado pequeño. Cómo habréis comprobado he hecho afirmaciones genéricas, y he pasado muy por encima encima,  a aquellos que  no pretenden acercarse a la obra les sabrá posiblemente a poco, pero a los que la tenéis pendiente seguro que os deja con ganas de descubrir que ha preparado Silvia Day para sus lectores.
 
Sólo queda esperar la nueva entrega, que no se haga de rogar mucho, y que tengamos un broche de oro para esta tormentosa relación en la que el sexo es una droga, pero no lo único que la mantiene viva.
 

Conclusión

 
Una buena lectura de piscina y playa, porque a penas requiere atención en su lectura, las horas resbalan ágiles y al final se queda un dulce sabor de boca, matizado con tonos agridulces puesto que no encontramos lo que esperábamos, un final, sin embargo la promesa de una nueva entrega seguro que entusiasmará a muchos de sus lectores.
 
A destacar que la autora haya sabido hacer madurar a dos personajes tan marcados en el pasado, ambos arrastran heridas difícil de cicatrizar y de superar, juntos pueden conseguirlo y están dispuestos a intentarlo aunque nadie apueste por ellos.
 
Disfruta descubriendo los ases que la autora se ha guardado en la manga para sorprenderte en esta nueva aventura de Eva y Gideon y ya me contarás si ha conseguido sorprenderte. Te adelanto que a mí si, tenía una visión distinta de nuestro oscuro y peligroso