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lunes, 19 de octubre de 2020

El nombre de Dios. José Zoilo Hernández

 Me gusta la novela histórica pero pocas veces me adentro en un periodo tan lejano de nuestro pasado, suelo quedarme en la Edad Media, en sus coletazos finales y de ahí en adelante dadme lo que queráis que todo es bienvenido. Hay periodos que nunca me han atraído, otros de los que directamente huyo porque en mi época de estudiante me los hicieron odiar. Que importante es un buen profesor en escuelas e institutos, que primordial que sepan hacer de esta asignatura algo apasionante, porque conocer nuestra historia es lo que nos impide repetir muchas barbaridades ya pasadas, y si miramos a nuestros días vemos que muchos episodios podrían volverse a repetir.

Al autor lo conocí en el VIII Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Ubeda. En su haber contaba con una trilogía, Las cenizas de Hispania y en la presentación quedé prendada de su forma de contar el pasado, de la pasión que escondían sus palabras, de la manera en la que había logrado escribir tres libros de los que sólo he leído a fecha de hoy uno, El alano.

Tras la presentación una delegación de #SoyYincanera tuvimos la suerte de compartir mesa en la cena con José Zoilo Hernández y su mujer, Esther Morera, e intercambiar inquietudes y curiosidades que nos quedaron pendientes tras el acto al que acabamos de asistir. A pesar de todas las reticencias que ese periodo me provoca decidí embarcarme en la lectura de El alano, y terminé por querer poner un Attax en mi vida, y a pesar de pretender seguirle por los confines de la convulsa Hispania, otros libros se cruzaron en mi camino y mi reencuentro con Attax sigue pendiente.

Cuando vi que publicaba de nuevo no dudé en volver a la España Visigoda, sumergirme de nuevo en sus letras ha resultado un placer inmenso a pesar del poco tiempo del que dispongo. Sus descripciones  casi mágicas te transportan al campo de batalla, en ocasiones he sido capaz de oler el miedo, la sangre y la miseria. En mis oídos resonaban los aceros al entrechocar, los gritos de los que perdían la vida en el fango.

Nadie narra con más maestría las batallas y nadie las desprovee de su brillo y glamour como el tinerfeño, la realidad desnuda se impone y el lector es capaz de sentirse en medio del fragor en toda su dimensión, al menos yo si he sido capaz de bajar hasta los infiernos con los personajes.

El autor:

José Zolilo Hernández nació en Tenerife en 1977, es un biólogo de profesión que trabaja en el ámbito
de la agricultura y el desarrollo rural. Aunque su labor profesional ha discurrido por el campo de las ciencias, es un auténtico apasionado de la Historia desde muy temprana edad. 

Su primera novela El alano, fue galardonada con el I Premio de Novela Histórica de Pozuelo de Alarcón y alabada por la crítica y los lectores. con ella inició la trilogía épica "Las cenizas de Hispania", una apasionante recreación de la Hispania tardorromana que continuó con Niebla y acero,  y concluyó con El dux del fin del mundo. Esta trilogía lo ha consagrado como una de las nuevas voces más importantes del panorama de la novela histórica nacional.

Lo podéis encontrar en 

www.josezoilohdez.com

Twitter: @josezoilohdez


Sinopsis:

¿Puede una reliquia legendaria salvar el reino en sus horas más oscuras?

Cuenta la leyenda que El rey Salomón mandó construir un objeto en el que dejaría escrito todo el conocimiento del mundo; una mesa plagada de oro y joyas capaz de colmar con su poder la ambición de quién la poseyera.

Año 711 d.C. las tropas musulmanas desembarcan por primera vez en el sur de la península Ibérica con un afán imparable de conquista que hasta el momento no ha conocido rival. Sorprendido mientras luchaba en el norte de su territorio, el rey visigodo Roderico debe partir para defender la provincia más meridional de un reino que se enfrenta ahora a demasiados enemigos.

A la vez que los ejércitos se preparan para la lucha y las viejas rencillas comienzan a aflorar entre los nobles godos, un religioso escoltado por una pequeña partida se dirige hacia el campo de batalla portando una reliquia que podría cambiar el curso de la contienda. Es el momento de comprobar si su poder sagrado será suficiente para hacerse con la victoria, o sí, por el contrario, terminará convirtiéndose en la perdición del reino.

Tras la trilogía de "Las cenizas de Hispania"; José Zoilo despliega el apasionante escenario bélico de la batalla de Guadalete, uno de los episodios cruciales de la historia de España.

Impresiones:

Las novelas también entran por los ojos, cuando en nuestro país se publican tantas novedades en un mes el departamento de marketing de cualquier editorial tiene claro que ha de atraer a sus potenciales lectores. Nos encontramos ante una novela en tapa dura, sobrecubierta y cartoné. La ilustración de la portada ya es suficiente para que cualquier amante de la novela histórica épica se lance a por ella. Pero si no es algo que te atraiga, haber leído o escuchado al autor es motivo suficiente para no dejarla escapar.

Si como yo no eres amante del género épico voy a intentar convencerte con algunas pinceladas de la necesidad de leer a José Zoilo, un autor que narra las batallas como pocos, me atrevería a decir como nadie, al menos como nadie de los que yo haya tenido el placer de leer. Un autor que no te ahorra detalles, que te dibuja el campo de batalla desprovisto de toda fantasía con la cruda realidad del miedo, el sudor y los fluidos que por allí campan. Una realidad en la que el acero, y los escudos quedan desnudos de toda gloria, porque aún incluso resultando vencedores son muchos los que quedan en el campo de batalla, las heridas que se arrastran y esa victoria se sabe poco duradera.

El autor ha realizado un gran trabajo de documentación que ha sabido integrar a la perfección en la novela para que esta resulte amena y el lector se quede pegado a sus páginas. En la parte interior de las tapas de cartón encontramos el mapa de la Reino Visigodo del s. VIII, esencial para poder seguir el recorrido de nuestros personajes, las visicitudes por las que pasan y poder centrar la trama, porque nos encontramos una geografía muy distinta a la que conocemos en nuestros días.

Si ello no es suficiente en la parte final del libro encontramos un glosario de topónimos, uno de términos y otro de  personajes, que nos ayudaran a situarnos en todo momento en la lectura, aunque sinceramente, yo solo le di un vistazo al mapa los dos primeros días de la lectura y luego ya no me hizo falta.

No suelo empezar por el final, pero en esta ocasión me gustaría hacerlo. Cuando termina esta historia, el autor se permite escribirnos una nota histórica, los que hemos estudiado en mayor o en menor medida historia sabemos que no todo está bien documentado, y que podemos encontrar distintas versiones de un mismo hecho, algunas de ellas contradictorias. El  s.VIII de nuestra era es un periodo convulso y oscuro, con muchos sucesos sin documentar o tan documentados que según la fuente que consultemos podemos llegar a una u otra conclusión.

El autor aprovecha esta nota histórica para decirnos porque ha optado por una u otra versión, unas veces era porque la trama así lo necesitaba y otras porque a él es la que más le convencía tras sus muchas horas de documentación. Nos encontramos ante una ficción histórica, pero no por ello el autor ha descuidado los detalles, y nos ha situado al finalizar la lectura en las fuentes consultadas y las que ha elegido, porque de otra forma la historia narrada hubiera podido ser otra. Aunque yo haya empezado esta opinión  por el final no recomiendo leer la nota histórica antes de empezar la lectura porque puede contener algún destripe.

Nos encontramos ante una novela coral, con una gran profusión de personajes, la mayoría de ellos masculinos, aunque alguna mujer también tiene su protagonismo en esta trama. Multitud de personajes, etnias y religiones. Y José Zoilo ha sabido dotarlos a todos y a cada uno de ellos de una personalidad llena de matices, todos ellos por poco recorrido o importancia que tenga esta dibujado con mimo, por una mano experta, algunos de ellos se salen del papel, lo traspasan y lo llenan todo, hay ocasiones que los notas a tu lado, o tú al lado de ellos. Pocos autores logran que sea capaz de meterme en los zapatos de sus personajes y Zoilo lo ha conseguido incluso con aquellos más odiosos.

Porque sí, hay personajes reales y ficticios, hay personajes cuya bondad es excesiva y otros cuya maldad traspasa cualquier ética, los hay ambiciosos, egocéntricos, algunos llevados al borde de la locura por lo que hoy podríamos llamar fanatismo. En todas partes podemos encontrar personajes que nos atraigan o nos repelan, y el autor logra eso con su prosa, con la forma en la que hace actuar a cada uno de ellos, con los diálogos. Tanto los musulmanes, como los hispanos, vascones... todos ellos tienen una forma de actuar distinta. Los claroscuros de todos ellos para mi fueron un reto.

Hay personajes que se van a quedar conmigo durante mucho tiempo como Witerico un guerrero gigante con alma dulce, leal a su señor y a sus amigos, simple en su forma de vivir. O Ademar el comes de Astigi, cuya bondad solo empañada por el odio cerval a su medio hermano he admirado. También se va a quedar mucho tiempo en mi corazón la pelirroja Elvia una mujer desarraigada de todas partes  que se sentía perdida en las ciudades. 

Y entre ellos un lugar especial para Hermigio, ese joven pastor que soñaba con ser guerrero, que no quería que sus días transcurrieran pastoreando ovejas, y cuyo sueño se hizo realidad cuando pasó una comitiva que se dirigía al campo de batalla con una misión un tanto fantasiosa.

Todos los personajes, sobre todo los que más tiempo permanecen a nuestro lado evolucionan, todos crecen, y nosotros somos testigos de su crecimiento o de su deterioro. Para mi el personaje que más evoluciona es Hermigio, quizás porque solo tenía 15 años cuando lo conocemos y lo acompañamos durante muchos años. Y si de deterioro se trata quizás el máximo exponente es Bonifacio que casi roza la locura y llega a ser poco creíble para los hombres que le tienen que ayudar a completar su misión. Pero si un personaje me ha impactado ese ha sido Ragnarico, quizás porque con él se hace justicia poética, el verdugo ajusticiado, aunque para comprender esto habrás de leer la novela. Meterse en la piel de Ragnarico es muy complicado, pero si lo consigues llegas a compadecer el demonio en que se ha convertido.

Y si especial importancia tienen los personajes en esta novela, también los escenarios en los que transcurre la acción, porque nuestros personajes están casi siempre en movimiento en un largo peregrinar de años con alguna temporada asentados en el mismo sitio. Quizás lo que más me impactó fue el saqueo al que fue sometido la aldea de Elvia y lo que allí sucedió como exponente máximo de la maldad humana, la lujuria y el narcicismo, egocentrismo puro y duro. El mal por el mal sin medir consecuencias. Pero también Roma, quizás por he estado allí y me cuesta imaginar la decadencia que describe el autor, contrastada con la opulencia de la ciudad de los curas.

Y si ya nos metemos en la sociopolítica de la época ese tira y afloja del poder religioso y el nobiliario, esos máximos exponentes de la vida pública que decidían sobre el devenir y que había que convencer en muchas ocasiones para actuar, está tan bien reflejado que en ocasiones me indignaba, me hubiera gustado entrar y decirles un par de cositas a esos seres estirados que temían arriesgar sus posiciones y posesiones, pero no a sus hombres y muchas veces reaccionaban tarde.

Pero sin temor a repetirme y aunque todo es apasionante en esta trama que tan bien ha urdido José Zoilo, lo mejor de todo son sus narraciones de las batallas, el antes, el durante y el después. A mi me parece que es tan visual la novela que bien podría llevarse a la pequeña pantalla, a lo mejor con muy poco esfuerzo, y por que no soñar a lo grande, a la gran pantalla,  cuanto me gustaría si ello no supusiera cargarse una estupenda novela.

Y sobrevolando todo ello una reliquia, pretendida por musulmanes e hispanos, un motivo para matar y para luchar, unos por conseguirla y otros para salvaguardarla, ¿qué hay detrás de la leyenda del poder infinito que otorga el poseerla? Parece que la ambición humana, el afán por tener el poder absoluto y poder imponer tu voluntad.

José Zoilo logra armar un gigantesco puzzle, en el que todas las piezas encajan con precisión y consigue dejar todos los cabos atados, todas las tramas y subtramas cerradas. Desconozco si la novela es autoconclusiva o tiene una continuación, si algún personaje tendrá su propia novela o si por el contrario todos encuentran su final en este libro, hacia donde dirigirá sus pasos el autor en la próxima novela, solo sé que estoy deseando volver a leer algo suyo y por suerte tengo dos novelas en la recamara.

No se si habré conseguido convencerte para iniciar un viaje al siglo VIII, seguro que disfrutas la experiencia, eso sí ponte cómodo y no vayas con prisas porque todo adquiere otra dimensión en esa época de nuestra historia.

Conclusión:

Una historia muy recomendable, en la que hay espacio para lo épico, para el romance, para la vida socio-política. Un buen escaparate de una época muy poco trillada en la ficción y que a mi en la pluma de José Zoilo me ha regalado horas de disfrute literario.

Una novela coral que te hará empatizar con unos personajes y odiar a otros, en los que al final de tantos años de recorrido todo quedará bien saldado, todos los cabos atados, cualquier afrenta restañada. Amor, desamor, odio, venganza ingredientes que podrás encontrar bien cocinados y condimentados en la narración de la decadencia del Reino visigodo.

¿Se puede pedir algo más? Pues sí que te mantenga pegado a sus páginas y que te interese el devenir de sus personajes y eso lo consigue con creces el autor.

¿Te animas a viajar en el tiempo y en el espacio desde el sillón de tu salón? Te aseguro que no te arrepentirás










sábado, 25 de julio de 2020

Penitencia. Pablo Rivero

¡¡¡De vuelta!!!, o eso creo. 2020 está siendo un año complicado y no solo por el Covid-19, que también, trabajar cara el público con todas las medidas de higiene y protección me está resultando muy complicado, luchar con los cuatro inconscientes que a pesar de decretarse la mascarilla obligatoria en mi comunidad a tuti plen siguen viniendo sin ella es agotador, todos los dias aparece uno o dos, con las excusas más peregrinas que podáis imaginar, es más rápido atenderlos y desinfectar cuando se vayan que aguantar miles de explicaciones que no se tienen por ningún lado y atenderlos después bajo amenaza de reclamación o denuncia, los más valientes, con una cola que crece y crece bajo un sol de justicia. Me siento a veces tan frustrada.

Os comentaba que 2020 esta resultando un año díficil, con muy poco tiempo libre, leo mucho menos que antes y como habréis podido comprobar las reseñas se publican de forma más anarquica que nunca. La culpa de todo ello la tiene el terreno profesional. En 2011empecé un camino que no se si terminará algún día pero que al menos ahora ya está más que encarrilado, poco a poco voy cumpliendo mis objetivos, oposiciones aprobadas, y plaza fija ahora sí donde y como quería, todavía me queda un pequeño pero, pero también se conseguirá. Pero para llegar hasta aquí he empleado muchas horas de estudio hasta septiembre de 2018 y muchas horas de formación online, con la que sigo y ocupa muchas de mis tardes. Trabajar hasta las 15:00 o más, llegar a casa y sobre las 17:00 estar haciendo cursos online no deja mucho tiempo libre, así que cuando me levanto del ordenador lo que menos me apetece es reseñar.

Ese es el motivo por el que el blog a pesar de un confinamiento que yo no he podido hacer ha estado parado desde el mes de abril. Cierto es que no podía concentrarme, trabajaba día sí, día no, el día que lo hacía me caía sobre los hombros todo el peso de la oficina y del miedo a contraer la enfermedad y contagiarsela a los mios. La compra semanal también corría de mi cuenta, y cuando disponía de tiempo libre lo dedicaba a mirar la nada, no podía leer, no podía mirar series, todo mi esfuerzo lo centré en trabajar y formarme.

Hace un par de meses que recuperé la concentración y hoy me propongo de nuevo  reseñar una novela que me ha sorprendido, de la que no esperaba demasiado y que me ha tenido en vilo durante un par de semanas, en las que he recuperado de nuevo el placer de leer y de compartir impresiones. Penitencia es una novela que va de menos a más, podríamos calificarla de adictiva, opresiva y sus constantes giros te llevan de sobresalto en sobresalto durante toda la narración.

Meterse en los zapatos de Jon Marquez no es fácil al principio, quizás porque desde nuestro punto de vista no podemos ni imaginar como el fenomeno fan puede afectar a un rostro conocido, de esa forma se nos representa como un neurótico que un día decide aislarse del mundo en busca de un poco de tranquilidad y esa anhelada búsqueda se vuelve en su contra.

El actor Pablo Rivero es una voz a tener en cuenta dentro del género por la solvencia en la que maneja los tiempos y dosifica la intriga, por esos giros que dejan sin respiración al lector y que le hacen pasar páginas casi sin darse cuenta hasta llegar a un final que esta a la altura de toda la novela.

El autor:

Licenciado en comunicación audiovisual, Pablo Rivero es conocido por interpretar a Toni Alcántara en la serie de TVE Cuéntame como pasó, trabajo que combina con personajes en peliculas como Desde tu ventana a la mía de Paula Ortiz, Proyecto tiempo de Isabel Coixet, No me pidas que te bese porque te besaré de Albert Espinosa o La noche del hermano de Santiago Garcia de Leániz.

En teatro ha participado en montajes como La caida de los dioses, dirigido por Tomaz Pandur, Los hijos se han dormido, dirigido por Daniel Veronense, El sirviente, dirigido por Mireia Gabilondo, las tres en el Teatro Español, o Fausto tambien de Tomaz Pandur, para el CDN, entre otras.

Debutó como novelista con No volveré a tener miedo, un domestic thriller que tuvo una garan acogida entre los lectores y la critica. Penitencia es su segunda novela.

El actor nos adentra en el mundo de la interpretación, y la industria que la rodea, que conoce muy bien, para dar profundidad a una trama de puro género que te envuelve y te dejará con la boca abierta.

Sinopsis:

Jon lleva veinte años interpretando a un asesino en la serie más longeva de la televisión española y, pese a que la fama y el dinero le acompañan, vive tan atormentado por el personaje que representa que decide abandonarlo todo y retirarse a una casa perdida en un bosque aledaño aun pequeño pueblo. Solo tiene que asegurarse de que nadie se entere de que vive ahí y evitar a toda costa que la prensa y los paparazzi lo arruinen todo. No sospecha que librarse de su alter ego será tan fácil. Al poco de instalarse una serie de escabrosos sucesos alterará su tan ansiada tranquilidad y tendrá que luchar porque los secretos que ocultan esos bosques no traigan del vuelta al personaje que tanto teme. Aunque quizá nunca se haya ido.

Entre Bambalinas:

Los que seguis este blog desde hace tiempo sabéis que me gusta saber que inspiró a un autor a escribir una novela, que hay detrás de ella, lo que viene a ser la chispa que prendió esa primera idea que después se convirtió en una novela. Y cuando tengo esa información me gusta compartirla, porque a veces da otro punto de vista a la trama, te hace profundizar en esa lectura entre líneas que tienen todas las novelas, o que yo creo ver en todas las novelas.

El germen de esta novela se encuentra en el problema que Pablo Rivero tuvo con una vecina del bloque de pisos en el que residía, hasta el punto incomodó al autor esta situación que se fue a vivir a una casa en un entorno rural, como su personaje Jon Marquez.

Pero aquí terminan todos los paralelismos entre ambos, aunque tanto Pablo como Jon encarnan a sus personajes durante dos décadas, lo que para Jon es una condena que le obliga a alejarse del mundo que conoce para huir de su personaje y el miedo que le produce, para Pablo ha resultado una bendición que le ha abierto la puerta a proyectos interesantes y le permite elegir los papeles que quiere interpretar.

El conocimiento del actor del mundo de la interpretación nos permite adentrarnos en el trabajo de las  las agencias, los contratos de publicidad en los distintos medios o las campañas pactadas en las redes sociales, al tiempo que le  aportan un plus a una novela que va creciendo en intesidad conforme avanza la trama, que va envolviendo al lector, sorprendiendolo en cada giro.

Mis Impresiones:

Penitencia es una novela bien escrita, estructurada y con la acción y la intriga muy bien dosificadas. Pablo Rivero consigue que la historia vaya de menos a más hasta explotar en un final que nos deja con la boca abierta y muchas preguntas que se quedan sobrevolando en la mente muchos días después de haber cerrado la novela.

Nos encontramos ante una novela de suspense sicologico muy bien llevado, hay momentos en los que el lector, o al menos yo, se mimetiza con el personaje, es capaz de sentir su desazón, esa opresión que no le deja respirar, el miedo se palpa, la tensión es tan espesa que se podría cortar con un cuchillo, y esas sensaciones que algunas veces me obligan a cerrar una novela para poder coger aire, en Penitencia me obligaban a seguir leyendo para acompañar a Jon en ese descenso a los infiernos en que se convierte su anhelado retiro.

Con tan solo tres personajes el autor construye una novela de venganza y odios que para nada se intuye de la lectura de la sinopsis y de la que no voy a revelar nada porque merece la pena descubrirla de a poquitos para no restarle sorpresa a ninguno de los virajes que el autor introduce en una trama que podría parecer sencilla pero que es más complicada de lo que a simple vista parece.

Y eso mismo podría aplicarse a los personajes, ninguno es quien dice ser, ni lo que aparenta, incluso la casa de Jon es un trampantojo que el lector descubrirá en la medida que avance la historia. Al principio de la novela nos basta conocer a Jon y que es lo que le induce a abandonar la vida de fama y dinero que tiene hasta ese momento en un camino de huida que parece no tener éxito. Quizás porque se basa en que nadie le reconozca y cuando eres el rostro de la serie más vista en televisión durante 20 años eso es un poco complicado, quizás porque huir de una sombra es harto más complicado que hacerlo de una persona o de un hecho.

No siempre he podido comprender a Jon y no siempre he podido habitar sus zapatos, unas veces me era simpático y otras veces me repelía. Me costaba entender la fobia a esa ventana que se abría a su terraza, esa sensación de sentirse observado cuando realmente la casa parecía abandonada desde hacía mucho tiempo, la obsesión por lograr aislarse del mundo dentro del bunker que se construye y cuya fachada no parece presagiar. Un comienzo muy a lo Alfred Hitchcok, para una novela muy visual en la que no he podido evitar ver ciertos planos del celebre cineasta, aunque no se si Pablo Rivero estudió sus celebres planos cinematográficos como yo en la licenciatura.

Aunque el personaje principal es Jon y toda la complejidad de matices que le acompaña, hacia mitad libro más o menos, o un poco más de mitad aparecen dos personajes más que complementan la historia y la llevan hacia su culmen desvelándonos finalmente de que huye realmente Jon, que es lo que quiere dejar atrás y que ya intuimos un poco en el prólogo que cobra sentido conforme cierras la última página con los ojos y la boca abierta por la impresión.

Los dos personajes femeninos que acompañan a Jon son tan ricos en matices como él, personajes creados con maestría, con más sombras que luces, con pecados que expiar, ninguno es lo que aparenta ser. La venganza, el odio y la maldad sobrevuela las páginas de esta novela de la que el lector no saldrá indemne.

Otro acierto del autor es el paraje que elige para la casa de Jon, un bosque casi inaccesible en el que solo se encuentran dos construcciones adosadas, una recien rehabilitada y la otra abandonada, para llegar hasta allí un carretera o pista con muchas curvas y el bosque crea esa atmósfera de desasosiego y opresión que tanto necesita esta historia. Hay instantes en que la casa vecina cobra vida, temes por la cordura del personaje, montas una hipotesis detrás de otra a la par que lo hace Jon, para que el autor te las desmonte giro a giro.

Pablo Rivero se inclina por la tercera persona, por un narrador omnisciene que conoce a los tres personajes, su pasado, su presente, sus miedos y fobias. Utiliza un lenguaje cuidado, a simple vista sencillo, una estructura que como un reloj suizo encaja las piezas con precisión, llevándonos a una lectura rápida, ágil, llena de sobresaltos que nos obliga a no soltar el libro y avanzar en la trama hacia un final inesperado, o no, supongo que eso dependerá del lector, a mi me sorprendió.

Conclusión:

Pablo Rivero es una voz a tener en cuenta dentro del Thriller sicológico que defiende con mucha soltura, incluso me atrevería a decir con maestria, dosificando la intriga, con giros cuando creías que todo había terminado, con personajes muy bien dibujados, perfilados y con ricos matices sicológicos.

Con un tema que sobrevuela durante toda la novela como accesorio el mundillo de la interpretación, el dinero que mueve, las presiones de los agentes, las campañas de publicidad orquestadas en las redes sociales, y en los medios de comunicación, como excusa para desarrollar una trama de venganza, en la que la maldad se esconde en los rostros más angelicales.

Una historia que me gustaría ver en la gran pantalla porque se presta para ello y que seguro que grandes cineastas de nuestro país podrían sacar partido a esa ventana que parece sacada de la mente de Hitchcok.

martes, 24 de marzo de 2020

Un asesino en tu sombra. Ana Lena Rivera.

Contrariamente a lo que pudiera haber esperado el confinamiento al que nos ha obligado el covid-19 no ha supuesto para mí mayor tiempo de lectura, primero porque la formación on line sigue sus tiempos, que para algo se ha de hacer desde casa, segundo porque no logro concentrarme, ni para leer ni para escribir, ya me gustaría que fuera de otra forma, pero las cosas son como son.
Voy a intentar de todas formas dejaros mis impresiones de una novela que para mi es la confirmación de que Ana Lena Rivera y su personaje Gracia San Sebastián han llegado para quedarse. Y es que esta segunda novela de la serie es más madura, más negra, mucho más negra que la primera entrega y deja al descubierto el oficio de la autora a la hora de narrar, de crear personajes potentes, de mantener la intriga de la trama y subtramas hasta el final, al menos yo intuí en una de las tramas donde podía estar el quid, pero en la otra me tuvo bastante pez.
Durante la pasada Feria de Madrid, un grupo de la iniciativa #SoyYincanera, mantuvimos con la autora un encuentro en d picnic un local cercano al Retiro, en el que pudimos cambiar impresiones sobre Lo que callan los muertos, novela que habíamos leído con anterioridad y comentado en twitter.
La cercanía de Ana Lena, su gran sonrisa a pesar de ir de aquí para allá, y la conversación centrada en gran medida sobre un personaje que nos enamoró a todas las lectoras, Adela, hizo que el tiempo volara, y cuando nos dimos cuenta habían pasado dos horas, sino más y a la autora la reclamaban en otra parte. Quedamos emplazadas a repetir la experiencia cuando volviera a publicar.
Y Ana ha cumplido, una delegación de Yincaneras de Madrid pudo compartir con ella un desayuno asturiano un poco tardío en las oficinas de Maeva, y departir sobre Un asesino en tu sombra. Me hubiera gustado asistir, pero las obligaciones laborales y los quilómetros de distancia que no son baladís lo hicieron inviable. Pero espero coincidir de nuevo con ella e intercambiar pareceres, es una conversadora amable y muy accesible.

La autora:

Ana Lena Rivera nació en Oviedo en 1972. Estudió Derecho y  Administración de Empresas en ICADE, en Madrid. Después de veinte años como directiva en una gran multinacional, cambió los negocios por su gran pasión, la escritura, coincidiendo con el nacimiento de su hijo, Alejandro. Junto a él nació también Gracia San Sebastián, la protagonista de su serie de intriga.

Su primera novela, Lo que callan los muertos, fue galardonada con el Premio Torrente Ballester.

Podéis encontrarla en:

www.analenarivera.com
Twitter @AnaRiveraMuniz
Instagram @analenarivera

Sinopsis:

La desaparición de una mujer involucrará a Gracia San Sebastián, la investigadora más original de Asturias, en un crimen particularmente perverso

Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes financieros, se ve envuelta en la desaparición de Imelda, una joven psicóloga a la que encuentran muerta pocos días después en las vías del tren. El marido, artificiero de la Guardia Civil y principal sospechoso, le pide ayuda para descubrir al asesino de su mujer.

Junto a su amigo Rafa Miralles, comisario de la policía de Oviedo, Gracia empezará una investigación que la llevará a la caza de un asesino por varias capitales europeas.

Al mismo tiempo, la vida de Gracia se desmorona. La relación con Jorge, su marido, pasa por un mal momento, y su reputación como investigadora está en entredicho tras acusar a un funcionario con esclerosis múltiple de fingir su enfermedad para competir en la modalidad más extrema del triatlón, el Ironman. Gracia, convencida de que algo no encaja en la historia del funcionario, intenta reparar su error.

También en esta ocasión, contará con el apoyo de las mujeres más importantes de su vida, su madre, su hermana Bárbara y su amiga Sarah.

Mis impresiones:

Como he adelantado en la introducción esta es la segunda entrega de la serie Gracia San Sebastián, Ana Lena escribe historias autoconclusivas, por ese motivo podría leerse cada libro por separado, sin embargo, el gran atractivo de esta serie reside en los personajes y estos la mayoría se arrastran de un libro a otro, y van evolucionando por lo que creo que siendo una serie tan joven, y con tan solo dos entregas merece la pena empezar por el primero, para hacerte una idea de su personaje más sublime, Adela, que en este libro tiene un papel mucho más reducido. Pero no tan solo de la matriarca, si no también de Bárbara, esa hermana tan fría, metódica y distante, o de Sarah esa amiga que todos quisiéramos tener, o de Geni que justo en esta entrega tiene un papel más importante, o de Rafa, el amigo comisario y al mismo tiempo marido de la chismes, o de Jorge, el marido perfecto de Gracia.

Estos personajes que se mantienen libro a libro en la trama de investigación financiera y alguno que otro en la criminal, son el gran pilar sobre el que se asienta la narración, personajes potentes, carismáticos, con muchos matices sicológicos, pero sobre todo personajes cotidianos, que cualquier lector puede reconocer y encontrar en su entorno, personajes de carne y hueso. Quizás ese sea su principal mérito que los percibimos reales, cercanos, creíbles y por ese motivo empatizamos con ellos, o les cogemos tirria, unas veces entendemos sus reacciones, otras los zarandeariamos, no nos dejan indiferentes en ningún momento.

El toque de humor, como siempre lo pone doña Adela, la incombustible madre de Gracia, que igual te acuna al nieto, que te hace unas casadielles para un sospechoso, que cocina de sobra por si las hijas se presentan a comer, como que divaga sobre la investigación en curso, o levanta el teléfono para que Gracia ponga remedio a alguna de las injusticias que azotan a su familia. He echado de menos ese papel tan protagonista que tuvo que en Lo que callan los muertos, pero sinceramente le robaba mucho protagonismo a Gracia, que en esta entrega ha recuperado un poco, al mismo tiempo que su vida navega en lo personal y en lo profesional hacia la deriva.

En lo profesional porque la seguridad social pierde un juicio al acusar a un enfermo de fingir esclerosis múltiple para poder dedicarse a preparar la prueba más extrema del triatlon, el ironman y la persona que se presenta en el juzgado no parece capaz de andar ni dos pasos, ni tiene la musculatura de un atleta. Su reputación está en entredicho y quién la ha contratado para investigar no se lo pone nada fácil culpándola de todo el fracaso.

A pesar de todo Gracia no se achanta, sabe que la explicación está en algún lado y replantea de nuevo toda su investigación, revisa todas las pruebas en un tenso tira y afloja con la persona que se juega también la reputación al mismo tiempo que ella. Y de esta forma avistamos otra de las marcas de la casa la investigación lenta, con callejones sin salidas, investigaciones como las que llevaríamos a cabo nosotros, lógicas, sin ningún conejo escondido en la chistera. Una investigación más pausada, preguntando a los posibles implicados,  sin sobresaltos, más allá de las lógicas vueltas atrás.

Como nuestra protagonista no gana para sobresaltos, en medio de esa zozobra profesional recibe una llamada angustiada de su hermana en la que le pide que investigue la desaparición de la hermana de Teo, Imelda. Gracia no sabe negarse y a pesar de sus recelos porque no es una investigadora criminal lo suyo son los fraudes, decide investigar sin ningún compromiso.

Podriamos encuadrar las novelas de Ana Lena dentro del costumbrismo, o del realismo, aunque la anterior más que esta que ya adquiere ritmo de thriller, pero un thriller con sabor clásico. En esta entrega además deja de ambientar solo en Oviedo, para hacerlo también en Gijón en  Copenhague y Zurich. En todas las ambientaciones es un placer seguir a Gracia en su búsqueda de la verdad aún sabiendo que el precio a pagar puede ser muy alto, sobre todo en el caso del fraude a la seguridad social.

Las mujeres de su entorno le proporcionaran la vía de escape cuando se atasca y la investigación parece no avanzar, de esa forma la autora evita los subterfugios, y los ases en la manga. Me encanta seguir el día a día de Gracia, sus diálogos con su amiga Sarah no tienen precio. Y los que mantiene con su madre son bocatto di cardinale. Adela vuelve loca a nuestra investigadora pero también le da la vida, un soplo de optimismo en medio del naufragio de su vida. Una mujer con la sabiduria de la vida por bandera tratando que su hija sufra lo menos posible.

Las dos tramas están muy bien hiladas, cada una con su protagonismo, la lectura va fluyendo de forma dinámica porque en todo momento está pasando algo, cuando una investigación se atasca la otra cobra vida y se acelera, hilvanándose con el desastre  que se cierne sobre su vida personal, de la que en ocasiones parece que huya y en otras que corra al encuentro.

Asistiremos al nacimiento de una nueva Gracia San Sebastián no se si mejor o peor, pero al menos una distinta, renacida, y deseo seguir viendo como evoluciona, y aquí me tenéis a la espera de la nueva novela, pero creo que me adelanto, todavía no he terminado de comentaros las bondades de esta entrega.

Ana Lena utiliza un lenguaje sencillo, cargado de diálogos cotidianos y lugares comunes, capítulos cortos, unos narrados en primera persona por Gracia San Sebastián, otros los menos en tercera persona por un narrador omnisciente, de esa forma le da agilidad y una visión más amplia.

El protagonismo que adquiere Geni en algunos momentos de esta historia a mi modo de ver le da un balón de oxigeno, nos hace verla con nuevos ojos, un revulsivo necesario para que Gracia también abra los ojos y aprenda a valorarla en su justa medida.

En un momento dado he dicho que esta novela es más negra que la anterior y lo es por la trama de la desaparición de Imelda y su posterior asesinato, hay escenas un poco duras por lo visuales de las descripciones, pero la autora no se recrea en el morbo, más bien lo hace en el quién y en los motivos que esconde y al menos a mí me sorprendió muchísimo la resolución.

Una novela muy recomendable, me atrevería a decir que narrativamente mejor que la primera, más compleja en cuanto a la elaboración de las tramas, posiblemente con menos frescura por la menor presencia de Adela en la trama y en la resolución de los casos. Un paseo por el Oviedo natal de la autora, por su gastronomía y por sus emblemáticas tascas. Con ganas de perderme en la ciudad, en sus cuestas, en sus bares, y de probar alguna de sus delicias gastrónomicas.

Conclusiones:

Una novela muy recomendable, te aconsejaría empezar la serie desde el principio aunque no es absolutamente necesario, disfrutarás de Oviedo, de su gastronomía, de sus costumbres, de una narración sencilla, una estructura compleja con dos tramas y alguna que otra subrama, una negra y una de fraudes económicos, muy creíble con la picaresca tan española.

Me gustaría animaros a conocer a Gracia y a las mujeres de su entorno, seguro que Adela te causará la misma adicción que a mi.


viernes, 31 de enero de 2020

INFAMIA. Ledicia Costas

Hay portadas que te atraen de forma irremediable, si además la novela viene avalada por la critica de lectoras de cuyo criterio te fías ciegamente, el libro cae en tus manos sí o sí, y te tragas el vértigo que da esas expectativas que se desbocan a cada recomendación.

A pesar de las altas expectativas que ya sabéis que pienso que son un arma de doble filo, Ledicia Costas me ha conquistado con esta novela que gira en torno a la maldad humana y las múltiples caras que esconde. Un libro que sin regodearse pone de manifiesto temas atemporales y por lo tanto candentes en nuestros días, nos saca de nuestra zona de confort, nos obliga a mirar cara a cara esos temas que por molestos solemos desterrar, porque al fin y al cabo son cosas que suceden a otros.

Me ha enamorado la prosa de la autora, la elegancia y sutilidad con la que trata esos temas tan espinosos, los personajes que ha construido, la cadencia con la que se desarrolla la trama, que nos va envolviendo y al mismo tiempo llenando de esa niebla que ahoga a los habitantes de Merlo. Dolor, pérdidas, amores, desamores, locura, cordura son ingredientes que en esta historia la autora ha sabido cocinar con maestría, dejando al lector con ganas de más, de mucho más.

Me hubiera gustado leer la historia en su versión original, en galego, pero si soy sincera me cuesta leer en catalán que es mi lengua materna, como para atreverme con otra que no domino, ni conozco, pero la musicalidad será distinta y la exquisitez que se aprecia en la versión en castellano seguro que se verá redoblada.

Por otro lado si la portada de la Editorial Destino me enamoró reconozco que la versión original tiene una que si has leído la novela te llega al alma, duele y más por esa combinación del rojo y el blanco, que solo un buen lector podrá llegar a descubrir en toda su intensidad, os dejo la portada para que si habéis leído la novela la disfrutéis y si no, cuando la leáis volved sobre ella.

La autora:

Ledicia Costas nace en Vigo en 1979, es una autora gallega licenciada en Derecho que lleva varios años dedicándose profesionalmente y en exclusiva a la literatura. Publicó su primer libro  en 2000 y desde entonces ha escrito numerosas novelas infantiles y juveniles que han sido traducidas a varios idiomas, como el coreano, el italiano o el búlgaro. Por su extraordinaria narrativa ha obtenido importantes premios literarios,  como el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y, en dos ocasiones, el Premio Lazarillo , gracias a los cuales ha ido conquistando a miles de lectores. Infamia es su primera novela para adultos y la consolida como una de las autoras con más proyección de la narrativa española actual.

Sinopsis:

Emma Cruz es abogada y profesora de derecho penal. Se traslada al pequeño pueblo gallego de Merlo para impartir clases en la universidad, sin saber que ese lugar está marcado por la desgracia. Su llegada coincide con el veinticinco aniversario de la desaparición de las Giraud, dos hermanas a quien parece que se las haya tragado la tierra.

Así Emma descubrirá que los habitantes de Merlo guardan secretos inconfesables, algunos imposibles de digerir. ¿Qué fue de las hermanas Giraud? ¿Están muertas? Y si es así ¿quién fue el responsable de sus muertes? ¿Por qué nunca han encontrado los cuerpos?

Infamia es un thriller psicológico donde nada es lo que parece. Una novela de ritmo vibrante que agarra al lector y lo conduce a los límites de la condición humana. Una historia de amor, de odio y de locura.

Fiel a su escritura, Ledicia Costas se sumerge en una novela en la que explora lo más recóndito que anida en el alma humana, ofreciéndonos una novela poderosa y adictiva.

Mis impresiones:
"Llovía en alta definición. Quinto día de agua, sin apenas descanso, y todo apuntaba a que el cielo de Galicia iba a seguir vomitando frío. Emma siempre se había sentido como una personas de invierno, de agua y de luna, por ese orden. La lluvia no afectaba a su estado de ánimo, pero consideraba que, por imperativo legal, los grandes cambios deberían ir acompañados de un punto de luz al que aferrarse."

Con esa bella metáfora da comienzo una novela en la que la lluvia, la niebla, el frío y la soledad son una constante, tanto en sentido físico como en sentido metáforico, sobre todo la niebla, que todo lo envuelve, y afecta al ánimo de los habitantes de Merlo, ese pequeño pueblo que sobrevive a la desgracia de la desaparición de dos niñas, de 14 y 6 años, desde hace 5 lustros.

Hasta allí llega Emma nuestra protagonista, o podríamos decir una de tantas, porque  nos encontramos ante una novela coral, y aunque parece que ella sea el centro de la trama pronto descubriremos que no es así, o al menos no del todo. Profesora de derecho penal consigue plaza en la universidad y decide poner tierra de por medio, dejar su zona de confort y alejarse del amor de su vida, un hombre cuyos tiempos no entiende y que están muy alejados de los de ella.

Llegar a un pequeño pueblo donde todos se conocen es un arma de doble filo, por un lado sientes del peso de las miradas sobre ti. Eres el centro de atención porque vienes a alterar su rutina, su día a día. Y todos tus pasos están controlados. Si además sientes curiosidad por un hecho del que todos callan y todos parecen saber algo, tu vida se puede convertir en un infierno, en el trabajo y en el pueblo.

Ledicia Costas maneja con exquisitez la prosa, los recursos lingüísticos, sabe crear ese clima de desasosiego que sufren todos aquellos que tienen cicatrices en el alma, y en esta historia son casi todos los personajes con un cierto peso, Emma, Lucas, Noel, Salva, Rubén, personajes muy bien trazados, ricos en matices, personajes con más sombras que luces en un paisaje inhóspito, en el que la niebla es protagonista por su densidad, por penetrar incluso en el alma de la gente.

La historia esta narrada en tercera persona por un narrador omnisciente y esta plagada de flash back que nos van situando en la infancia de los cuatro protagonistas masculinos, muchachos que un día fueron amigos, y que hoy no consiguen serlo. Algo ha roto su amistad de forma irremediable, de forma que tres se mantienen unidos y otro ha decidido poner una barrera entre ellos, barrera que además de soledad lo marcará a los ojos de todos los habitantes del pueblo.

El equilibrio entre la narración y los diálogos le proporciona agilidad a la historia, que no se desarrolla de forma vertiginosa, tiene una cadencia más propia de los gallegos, sin embargo ese ir fluyendo, ese goteo de información, ese conocimiento que el lector tiene de los hechos incluso antes que Emma, hace que el ritmo que le imprime la autora sea perfecto para la trama, para ir descubriendo poco a poco que pasó con las hermanas, y porque cada personaje esconde tantos fantasmas en su armario. Fantasmas que no les permiten ser felices, que les anclan a un pasado lleno de dolor, de rabia...

Que la historia se desarrolle en una comunidad tan pequeña, da pie a que se indague en el pasado de los personajes, pasados que ponen la carne de gallina a pesar de la elegancia de la autora para tratar ciertos temas. Me gustaría no indagar más en ese aspecto, porque Ledicia no da puntada sin hilo, todo en su historia aparece a su debido tiempo y siempre como una especie de efecto dominó ante lo que descubre Emma o las reacciones que provoca su investigación. Parece que no todos están dispuestos a que la verdad salga a la luz después de tanto tiempo y harán lo que sea necesario para conseguirlo.

No todo es oro lo que reluce en este libro, de hecho nos daremos cuenta que la vida puede ser tan canalla que convertir a víctimas en verdugos, y como ese pacto oral que impide decir la verdad está destruyendo toda una comunidad, porque las sospechas se inoculan cual virus y mancillan reputaciones.

Esta novela me ha hecho reflexionar, meterme en los zapatos de todos y cada uno de los personajes, odiar a unos muchísimo hasta que he descubierto que se escondía detrás de su carácter y de su forma de actuar, para terminar teniéndoles mucho afecto, sin lograr entender como se puede callar durante tanto tiempo y porqué. La maldad campa a sus anchas, en todos los estamentos de la sociedad y en todas las capas sociales, es algo que se pone de manifiesto. También como el poder mal usado puede convertirse en una lacra capaz de destruir vidas humanas, porque vivir como una sombra es otra forma de morir.

Y por si no hubiera bastantes temas de calado, la relación tóxica de Emma con Mario es toda una tesis de lo que no debe permitir una mujer, pero por partida doble, porque nuestra protagonista es valiente y pone distancia para evitar caer en sus redes una y otra vez, pero la forma de actuar de María, su mujer, no la podré entender por más años que viva. Y la indecisión de Mario es para enmarcar, y lo peor de todo es que son personajes tan reales, tan identificables en cualquier sociedad que duelen, hay momentos que traspasan el papel. Como Salva, que ha logrado quedarse en un rinconcito de mi corazón, y la portada de la versión en gallego tiene mucho que ver con el motivo de haberlo conseguido.

No quiero contaros mucho más porque merece la pena acercarse a esta novela sabiendo lo mínimo para disfrutarla párrafo a párrafo, línea a línea y capítulo a capítulo, para ser conscientes de que la maldad no tiene límites, profesión o clase social, que la oscuridad de algunas personas a veces tiene un motivo que estas esconden celosamente por vergüenza y que condiciona su forma de comportarse y de ser.

Mención aparte merece el final, un final abierto que hace pensar que quizás pueda haber una segunda parte, una especie de catarsis y cuanto menos de justicia poética para que no quede impune un acto deleznable. Una forma de cerrar heridas, de intentar disipar una niebla que se mete en jirones dentro del cuerpo de las personas. Brillante es un adjetivo que se queda corto para definir el cierre de esta novela.

Espero haber conseguido llamar tu atención sobre esta historia, y la forma en que la ha escrito su autora que es una delicia por la exquisitez y la elegancia para tratar temas completamente deleznables, y a la vez tan actuales que no logran removernos por dentro si no es con el testimonio directo de quienes lo han sufrido, y la voz utilizada por la autora es de lo más acertada.

Conclusión:

Infamia es una novela deliciosa por la forma en que esta narrada y la cadencia que le imprime a la trama su autora. Su forma de narrar nos traslada a ese pueblo imaginario, de pocos habitantes, con una orografía adecuada para los fenómenos paranormales, y sin embargo ha prescindido de ellos porque la lluvia y la niebla han sido sus aliadas, una lluvia real y una niebla más metafórica que real.

La elegancia y la exquisitez a la hora de tratar temas delicados hacen de Ledicia Costas una  autora a tener en cuenta, estoy deseando leer algo más suyo, pero esperaré a que vuelva a escribir para adultos porque no suelo adentrarme en la literatura juvenil.

Nos encontramos ante una novela coral en la que hay una trama principal de la que nacen subtramas al tiempo que la Emma investiga, y parece que hay momentos que alguna se impone, pero sin ir más lejos al final recupera ese hilo principal y esa recopilación de infamias que dan titulo a la novela.

¿Y tú la has leído? ¿Tienes previsto hacerlo? Si por algún casual esta reseña te mueve a leerla me gustaría que me lo contaras.

Galería de frases:

"Si el alma tenía forma física, la suya era un conjunto de agujeros negros por donde se le escapaban las ganas de vivir."

"El frío fue instalándose en Merlo como una nueva pareja que no pide permiso. Un día deja en tu casa un par de libros porque necesita sentir que ese lugar le pertenece un poco. Semanas después libara un cajón y mete alguna ropa. Se acomoda en un sitio concreto del sofá y escoge un lugar  en la mesa de la cocina que ya  nunca va a abandonar. De repente, ya no existen los límites. Ni siquiera recuerdas muy bien cómo era todo antes de su llegada."

"Lo amargo no es la libertad, sino las decisiones que hay que tomar para conseguirla." 


domingo, 27 de octubre de 2019

No hay luz bajo la nieve. Jordi Llobregat

Conocí a este autor gracias al boca oreja, ese potente promocionador que es algo así como poco ruído y muchas nueces. Me gusta escuchar a las personas cuando hablan de libros, tanto si lo hacen con entusiasmo, como si lo hacen con reservas, y si he leído el libro en cuestión me gusta participar de la tertulia, lo he echado durante mucho tiempo de menos. 

Mi tiempo se reduce exponencialmente en la medida que voy cumpliendo años y creciendo mis hijos, aunque me habían prometido que sería al contrario, supongo que llegará el día en que se cumpla el dicho, pero mientras tanto elegir bien las lecturas es importante para gestionar ese poco tiempo del que dispongo. Cuando personas cuyo criterio para mí es más que válido recomendaban de forma entusiasta El secreto de Vesalio, tardé poco en hacerme con un ejemplar de la novela, y en contribuir yo misma a ese boca oreja que a mí me había ayudado a descubrir a un escritor al que había que seguir la pista.

Jordi se ha hecho de rogar, o más bien su segunda novela, pero todo el tiempo esperado ha valido la pena porque se ha superado con esta nueva historia, que en nada se parece a su antecesora, pero mantiene al lector pegado a sus páginas durante toda la lectura.

Como muchos sabréis participo en el Club de lectura Cosas&Musas de Nules, hace un par de años o tres porque el tiempo vuela, tuvimos la suerte de tener a Jordi a nuestra merced para someterlo al tercer grado, no debió desagradarle la experiencia porque vuelve el próximo 8 de noviembre para que hablemos largo y tendido de No hay luz bajo la nieve.

Pero basta de chachara y nos metemos ya en harina.

El autor:

Jordi Llobregat (Valencia, 1971) soñó con ser escritor a la edad de doce años tras ver la película Le magnifique, con Jean-Paul Belmondo y Jacqueline Bisset. Ha escrito numerosos relatos publicados en varias antologías, es el autor de la novela El secreto de Vesalio (Destino, 2015), traducida a diecinueve idiomas y vendida a más de cuarenta países. Es creador y director de Valencia Negra, festival internacional de género negro, codirector del festival Torrent Histórica y del ciclo de encuentros culturales XATS en la Fundación Bancaja. Escribe la columna cultural Atasco en la mesita de noche en el diario Las Provincias y colabora con varios medios especializados. Pertenece al grupo literario El cuaderno rojo.

Lo podéis encontrar en las redes en:

jordillobregat.com
nohayluzbajolanieve.com
Twitter: @jordillobregat
Instagram: @jordi.llobregat
Facebook: JordiLlobregat.autor

La sinopsis:

En un lugar olvidado, una montaña guarda un antiguo secreto. Cuando el silencio de la nieve no sea suficiente para esconderlo, las muertes ya no se detendrán.

Un hombre desnudo y maniatado, con los párpados cosidos con un alambre, ha sido encontrado sumergido en las aguas heladas de una piscina, durante las obras de la estación de esquí Vall de Beau en el Pirineo: la infraestructura más emblemática de la candidatura hispano-francesa para los próximos Juegos Olímpicos de Invierno.
La subinspectora de homicidios Álex Serra y el teniente de policía francés Jean Cassel serán los encargados de la investigación. Después de un tiempo apartada del cuerpo por un grave incidente en el que Serra disparó a un compañero, sus superiores la envían a las montañas a investigar el caso. Serra creció en un pequeño pueblo de la zona, al otro lado del valle. Nadie como ella conoce aquel lugar.
Con su regreso, se reencuentra con todo aquello que creía haber dejado atrás: una montaña inmisericorde, un entorno opresivo dominado por los secretos y los recuerdos de un pasado que todavía no ha superado. Ahora, además, un asesino inteligente e implacable la pondrá a prueba.
Este será solo el primero de una serie de crímenes que tienen que ver con una historia oculta durante décadas. Solo quien la conozca podrá resolver el caso y dar con el misterioso criminal.
Mientras tanto, la tormenta de nieve más devastadora de los últimos veinte años está a punto de desencadenarse.
Mis impresiones:

No sabría explicar muy bien a que se debe el éxito de esta novela, o sobre que bases se sustenta este, porque son varias y muy diversas, a la vez que heterogéneas, pero todas ellas unidas componen una historia de la que no saldrás indemne y tardarás en olvidar. Voy a ir desgranando poco a poco los que para mí son los pilares de esta novela, no precisamente en el orden en el que los voy a enumerar, pero como por algún sitio hay que empezar ¿qué tal si lo hacemos por la ambientación?

Si la anterior novela la ambientaba en la Barcelona de finales del s. XIX, en esta ocasión elige un pueblo situado en la Vall Tova, Meranges de tan sólo  noventa y ocho habitantes, situado en valle catalán de la Cerdanya  y colindante con Francia. No es que Jordi se prodigue en descripciones que son más bien escasas, pero con la narración sabe crear ese ambiente de misterio, de quietud de la montaña, si me apuras incluso de opresión, ese silencio que se produce cuando nieva, incluso cuando la nieve es virgen y no se ha compactado, la oscuridad. Y para acabar de aportar ese ambiente incluso claustrofóbico tenemos un elemento sobrenatural que ejerce de nexo de conexión entre las tramas e incluso entre los personajes, que no voy a nombrar porque considero importantísimo descubrirlo a lo largo de la lectura e ir atando cabos.

Otro de esos pilares es la propia estructura de la novela, formada por 88 capítulos cortos, de una gran intensidad y siete partes con unos títulos muy reveladores que vas a tener que descubrir internándote en sus páginas, porque nada es baladí en ella y el autor va dejándonos pistas que si leemos con atención vamos uniendo hasta llegar a un todo que nos deja con la boca abierta y con ganas de más de mucho más. Es una historia para leer atentamente, no la recomiendo para lugares en los que las distracciones abunden para disfrutarla en toda su intensidad

Nos encontramos con una estructura compleja, con distintos planos espacio/temporales, historias sin conexión aparente que nos descolocan en algún momento , una gran diversidad de personajes con ricos matices, incluso los que aparecen poco y para acabar de rematar un diario escrito en primera persona por una niña judía que escapa de los nazis tras perder a toda su familia. El resto de la novela está narrado por un narrador omnisciente que nos va dando una visión general de la historia y nos va a hacer ir un paso por delante de la subinspectora Serra. 

El lector tiene ante sí un rompecabezas, a medida que avanzan las tramas y subtramas si hemos estado atentos a las pistas que va sembrando el autor todo encaja con la precisión de la maquinaria de un reloj suizo, para regocijo de quien va pasando las páginas del libro. Jordi Llobregat no da puntada sin hilo, no saca conejos de la chistera, todo está a la vista y el lector avezado puede disfrutar del juego que le plantea el autor, porque se trata de eso,  de jugar, de componer nuestras propias hipótesis para ver una vez tras otra lo equivocados que estábamos, porque no supe ver hasta el final quién estaba detrás de esa macabra y a la vez inteligente venganza.

Otro pilar es la multitud de temas que desfilan en esta novela en la que se incluyen hechos históricos y mucha ficción, sin olvidar ese elemento sobrenatural. Quienes me conocen saben que lo sobrenatural me desagrada, intento no abordar novelas en las que de antemano sé que tienen ese componente, pero encaja en la narración de forma tan natural que no me ha molestado en absoluto, incluso me hacía esperarlo con ansia.

Los hechos históricos que relata son el paso de los judios por la frontera francesa hacia España para después coger un barco que los llevaría  a Ámerica, un total de  15000 cruzaron los Pirineos pero no todos llegaron a su destino, en esta novela se da una posible explicación que pone los pelo como escarpias. Cuando leo me gusta aprender cosas nuevas, encontrarme como hechos de nuestra historia remota o reciente que desconozca, No hay luz bajo la nieve habla de las antiguas Colonias Textiles, no es la primera vez que me cruzo con este tema este año, pero entre las dos novelas me he hecho una composición bastante exacta  de lo que significaron para el patrón y también para los trabajadores.

Un enclave alejado de las ciudades, en el que vivían y trabajaban, en ese mismo reducido espacio tenían tiendas, iglesia, escuela, dispensario médico,  una casa donde vivir, todo ello supervisado por el patrón que tenía que dar su consentimiento para los matrimonios. Se podía trabajar en la fábrica, o servir en la mansión de los señores, y cada trabajo tenía su estatus, pero también en ocasiones se era la comidilla de la comunidad. Un negocio redondo para el patrón que pagaba el sueldo que estimaba oportuno y al mismo tiempo se aseguraba que parte de lo que ganaban los trabajadores volviera a sus manos.

Un último elemento histórico que desconocía es la línea de búnqueres  P, una barrera defensiva pirenaica que nunca tuvo que utilizarse, pero que en esta novela da mucho juego, introduciendo una línea de misterio más, por cuanto en uno de ellos sucederá algo que marcará a nuestra protagonista, convirtiéndola en un personaje peculiar.

En cuanto a los temas encontramos una investigación policial enrevesada, secretos familiares, traumas infantiles que se siguen arrastrando en la madurez, un gran sentimiento de culpa, una venganza planificada con gran inteligencia, mucha violencia, metaliteratura ya que la Divina Comedia de Dante tiene un peso importante, historias antiguas en forma de diario en primera persona que nos conmueve, una gran historia de amor, desencuentros familiares, traiciones.

Los elementos son múltiples y muy variados, no falta de nada en esta historia, una familia adinerada con mucho que esconder, una antigua colonia textil cuya existencia no consta, una heredera con una enfermedad rara "porfiria eritropoyética", tremendamente inteligente, empática, que ha sabido salir adelante sin apenas salir de las cuatro paredes de su mansión, que se encuentra en estado ruinoso por fuera y en total oscuridad en su interior. Un monasterio, un prior pedófilo, secretos guardados que ponen los pelos como escarpias. Y con tantos elementos esta novela hará las delicias de múltiples lectores porque se adentra en muchos géneros, es un thriller porque los asesinatos se suceden en poco tiempo, gustará también a los amantes de la novela histórica por esos hechos reales que ficciona, es romántica por esa gran historia de amor que esconde.

La Divina comedia y sus siete pecados capitales como eje de una venganza meticulosamente planificada, sembrada de pistas para mantener a la policía despistada, como eje central de la investigación una vieja fotografía, todos los que aparecen en ella serán asesinados uno a uno porque encarnan la envidia, la ira, la lujuria, la soberbia, la gula y la avaricia y la pereza, si no ellos sus descendientes. Si digo que vi venir el final mentiría, Jordi me tuvo engañada toda la novela, el final me cayó como un jarro de agua fría, ojo, no porque no esté a la altura, si no por lo inesperado.

Y me queda abordar una última cuestión, los personajes, múltiples y cada uno de ellos cumple su función, muy bien perfilados, todos y cada uno de ellos necesarios, y a pesar de ello el lector no se pierde en ningún momento. Un acierto el perfil de la subinspectora Serra, una mujer muy preparada, la mejor de su comisaría, pero tremendamente inestable, arrastra un trauma de la infancia, lo que ella cree un abandono familiar, que soporta ataques de pánico, por ese motivo se convierte en una bomba de relojería. Una mujer que sufre visiones en las escenas del crimen, que no puede comentar con nadie porque dudarían de su cordura, aunque ella misma lo hace constantemente.

Comienza la novela suspendida de empleo y sueldo por haber disparado por la espalda a un compañero en medio de un ataque de pánico, pero al conocer la zona de los crímenes por haber pasado allí su infancia se convertirá en la mejor baza para investigarlos. Trabaja mejor en solitario, sin embargo aceptará como compañero a un francés, Jean Cassel, entre ambos se tejerá una especie de relación cordial y confidente. Pero tampoco aquí es oro todo lo que reluce para consternación de una persona con una pétrea coraza  y también para la del lector que ya ve dibujarse la trama un poco más.

Si alguién merecería una mención a parte sería Beatrice Dalmau, un personaje creado con mimo, con gran multitud de matices, una dama a la que la luz del sol perjudica, una mujer inteligente, muy sociable a pesar de los pocos momentos en que puede hacerlo. Aprehender este personaje es un reto para el lector, la iremos conociendo por lo que el narrador omnisciente nos cuenta, por las descripciones que hace el autor, por los diálogos en los que es protagonista y a través de los ojos del médico que la trata desde niña. Me ha subyugado la enfermedad que padece, como la afronta, su sentido del humor, la aparente resignación con la que sobrelleva su enfermedad, porque ya se sabe que con dinero todos es más fácil.

Muchos más son los personajes que aparecen y todos ellos están trabajados con el mismo cuidado, explicando su presente y su pasado porque como ya he dicho no hay puntada sin hilo en esta novela y todo esta pensando para que al final las piezas encajen y creen un puzzle bello, sorprendente que hará las delicias del lector que se adentre en sus páginas.

Sólo espero que Jordi Llobregat ya esté pensando en su próxima novela, que no nos haga esperar cuatro años de nuevo, y si ello sucede nos sorprenda como lo ha hecho en esta ocasión.

Conclusión:

No hay luz bajo la nieve es una novela ambiciosa, con un estructura compleja que en algún momento puede descolocar al lector, con multitud de temas candentes y actuales que quien se adentre en sus páginas podrá descubrir ruborizándose en ocasiones. La envidia, la ira, la lujuria, la soberbia, la gula, la avaricia y la pereza, los siete pecados capitales, como eje de una venganza en que la Divina comedia de Dante tiene gran  importancia. 

Una venganza que ancla sus raíces en el pasado, en una vieja fotografía y en un diario que el lector irá descubriendo poco a poco y atando cabos. El pasado siempre vuelve y si no que se lo digan a la subinspectora Serra a quién volver al pueblo de su infancia no le está haciendo ningún bien.

Solo me queda recomendaros este thriller, porque te guste el género que te guste encontrarás en el elementos suficientes para que te enganche y disfrutes. Y ten paciencia con la estructura de la novela, esta pensada para no dárselo todo mascado al lector, para que juegue con el autor, con los personajes, para que teja y desteja teorías y para que se sorprenda con una final que está a la altura de toda esa obra de ingeniería literaria que el autor ha levantado con este NOVELON, sí en mayúsculas.
¿Y tú lo has leído? ¿Me cuentas que te ha parecido?