miércoles, 9 de octubre de 2013

Olivia o la lista de los sueños posibles. Paola Calvetti

Loque me sedujo realmente de este libro fue su sinopsis, que parecía reñida con la portada algo pastelosa por no calificarla de mucho. Realmente no he entendido mucho porque eligieron esa imagen precisamente, quizás por la nieve que termina empañando el día....

Como he dicho en muchas ocasiones, Martinez Roca me tiene ganada con su colección Emocionate, todavía no he encontrado un libro de la serie que no haya hecho mis delicias, y este por supuesto no ha sido menos, sobre todo porque no es lo que parece. Y aunque es una novela más bien corta, de poco más de 250 páginas, la verdad es que a mi me ha parecido muy intensa.

Necesitaba una novela corta, de transición entre lecturas, una novela que se dejara leer sin más pretensiones y lo que he encontrado ha superado con creces mis expectativas, la novela es fácil de leer, sin embargo no por ello es facilona y tiene sus pretensiones, las de brindar un rayo de esperanza a aquellas personas que un buen día creen que su vida ha tocado fondo y no merece la pena seguir luchando, las enseña a reflexionar, a ver que hay  más vida despues de aquello que las ha hundido y que todo es posible, hasta lo que habíamos dado por remoto.

La autor@


Paola Calvetti nació en Milan en 1958, y es novelista y periodista. Trabajó en la redacción de La Republica
en Milan, de 1993 a 1997 dirigio el gabinete de prensa del Teatro La Scala y fue directora de Comunicación de Touring Club Italiano. Actualmente escribe para Corriere de la Sera y el semanal Io Donna. Ha publicado L'amore segreto, L'addio, Né con te né senza di te, Perche tu mi hai sorriso y Nosotros dos como en una novela.

Información facilitada por la editorial

Argumento:


En los días previos a la Navidad Olivia es despedida de su trabajo, completamente hundida y sintiendose una fracasada deambula por las calles bajo la  nieve y arratrando una caja con pertenencias hasta que se refugia en un estanco café. Alli entre sus paredes, al resguardo de la nieve y el frio, y servida por un camarero capaz de respetar los silencios trancurre el resto de la jornada, entre reflexiones, recuerdos, añoranzas y la insistencia de su amiga al telefono.

En otra parte de la ciudad Diego un joven abogado también vive un día especial. Su vida no ha sido fácil, se vio marcada por un suceso trágico, el mismo también nos ofrece reflexiones, aunque a mi modo de ver no tan intensas como las de Olivia.

El destino caprichoso como pocos los reune en una fiesta de Navidad que ninguno de los dos afronta con muchas ganas.

Personajes:


Los personajes centrales de esta historia son dos, ellos son los que llevan el peso de la historia  con la inestimable ayuda de secundarios de lujo, unos presentes, y otros muy ausentes pero tremendamente vividos en el corazón de nuestros protagonistas.

Olivia, es una joven que trabaja en el sector de la comunicación, concretamente en el departamento publicitario de una empresa, allí ha derrochado imaginación a raudales, pero el país se encuentra en una crisis sin precedentes y su cabeza rueda como la de muchos compañeros. De normal algo pesimista empieza a darle vueltas a la cabeza para ver de que forma puede reducir gastos y se dedica a hacer unas listas, mientras espera que su abuela a la que perdió con 5 años le de ideas y respuestas sobre que hacer. A pesar de estar abatida en todo momento busca un rayo de luz, una esperanza, no se sume en su dolor. Su abuela le enseño a amar las palabras, y le regaló una polaroid

Diego: es el otro protagonista, sufrió la perdida de su hermano siendo niño y junto a él perdió a su madre que nunca más fue la misma, necesita cerrar heridas y  mirar hacia adelante y eso es lo que se propone. Trabaja como abogado y al menos en el campo profesional le va mejor. Diego se dedica a coleccionar palabras que añade a su libreta.

Secundarios necesarios

Sarah: Es la amiga de Olivia desde el colegio, tiene un sexto sentido para saber cuando la necesita, y hoy precisamente debe intuir que algo no va muy bien porque el telefono de Olivia echa humo y el mail está colapsado. Digamos que ella es todo lo que a Olivia sin reconocerlo le gustaría ser.

Enrico: Es el amigo de Diego, al que quiere como un hermano, con el que puede contar para todo y el que le obliga a ir a la fiesta de Navidad que ha organizado su empresa.

La abuela: es el referente de Olivia, con ella pasaba la mayor parte del tiempo,  ella le enseño a amar las palabras, le dio valores, la enseñó a superarse, a reflexionar, a no rendirse jamás y a buscar medios de para salir adelante, es la gran ausente y sin embargo llena muchisimas páginas de esta novela.

Andrea: es el hermano mayor de Diego, el otro gran ausente, un muchacho inteligente, músico, que un buen día desapareció de sus vidas en trágicas circunstacias, dejando a sus padres destrozados y muertos en vida y a su hermano abandonado por cuanto nadie parecía tenerle en cuenta, a pesar de todo Diego adoraba a su hermano y muchos años después todavía sigue rindiendole homenaje.

Manuel: Es el camararero del café estanco, un estudiante de economicas nocturno que como muchos tiene que trabajar para pagar sus estudios, profesional como pocos sabe cuando brindar apoyo y gestiona los silencios como pocos.

La Polaroid:  para aquellos que no sepáis que es, que  supongo que sereis los más jóvenes, fue una cámara de fotografiar con una ranura por la que salian las fotos de forma instantanea, había que moverlas un poco, guardar en la oscuridad y esperar a que la imagen adquiriera forma. Yo tuve una, me la regalaron en la comunion y durante un tiempo la hice servir muchisimo. Fiel compañera de Olivia desde que se la regalo su abuela, con ella retrata momentos que le gusta guardar, aunque ultimamente le cuesta encontrar los recambios.

Estilo

La autora hace gala de un lenguaje sencillo, cuidado, un prosa ágil a pesar de encontrarnos ante reflexiones, en algún momento puede hacerse lento y es que no olvidemos que Olivia está pasando por un mal momento y Diego también nos ofrece reuerdos nada agradables.

El mayor peso de la historia lo llevan los capitulos narrados por Olivia en primera persona, por ese motivo esos son más intensos, podemos llegar a sentir la desesperación de esta, el sentimiento de impotencia, ese querer renacer de entre las cenizas, esa busqueda de una manifestación por parte de su abuela que para ella es tan importante. Me he sentido en muchas ocasiones identificada con la protagonista, yo un buen día también me vi sin trabajo y no soy dada a hacer listas, las hago mentalmente pero también hice como ella, ver que podía ser desterrado de mi vida, de ese modo dejé de ir a la peluquería, me tiño el pelo en casa y porque no puedo cortarmelo yo misma, empecé a comprar marcas blancas, dejé de comprar tantos libros, revistas, la ropa empecé a reutilizarla, todo lo que estaba servible volvió a mi armario, limité las salidas al máximo, las cenas en casa de los amigos se hicieron más a menudo, incluso en la mía... 

Sin embargo alternando con ellos hay unos capítulos encabezados por un simple El que hace referencia a Diego y estos están narrados en tercera persona por lo que no lo llegamos a sentir tan cercano, nos dolemos de su trágedia, de la infancia que le ha tocado vivir, pero sin embargo no podemos empatizar con él de la misma forma, posiblemente no solo se deba a como están narrados esos episodios, si no que también cuesta más ponerse en su situación, no todos la hemos vivido.

Como es decía en el BBF cuando os presenté el libro, el principio parecía no tener mucho que ver con el resto, sin embargo cuan equivocada estaba, es justo ahí donde se encuentran las claves para entender la novela, porque en el cementerio hay dos niños, una niña abrazada a una polaroid... Olivia, y un niño, Diego, que cruzan su mirada. Su vida está llena de coincidencias sin que ellos lleguen a percatarse, se cruzan en infinidad de veces sin ser conscientes de ello y tendrán que esperar mucho más para volver a cruzar sus miradas.

Impresiones


La historia no ha sido lo que esperaba, temía que fuera una novela romántica pastelosa en exceso en la que el amor tuviera un lugar primordial, y si eso es lo que esperas posiblemente el libro termine defraudandote, porque no lo vas a encontrar, y sin embargo te vas a sumergir en un mundo de reflexiones, de sensaciones, vas a adentrarte en una montaña rusa de sentimientos, tan pronto te encontrarás arriba con la protagonista como descenderás en picado cuando su ánimo decaiga.

Me ha gustado sentirme identificada con Olivia y ver como intenta buscar soluciones, y transmitir que hoy lo ve todo negro pero quizás mañana cuando la tormenta haya pasado el sol seguramente brillará y esas listas a las que es tan aficionada te hacen ver que nada es imprescindible, que se puede dar un vuelco a la vida que se lleva que siempre hay algo que se puede quitar y no hay mal que por bien no venga.

Quizás en lo que más me he sentido identificada es en ese aislamiento al que se somete, en ese no querer que su familia sufra, en demorar la charla con su amiga, porque yo también tiendo a hacer lo mismo, primero tengo que mascar yo mi dolor, tengo que interiorizarlo, comprenderlo y una vez he visto luz al final del tunel puedo volver a la sociabilidad.

Sin embargo lo que más creo que me ha ganado es esa historia de la Polaroid, el como la empresa quiebra y trabajadores que creen todavía en la maquina hacen una cooperativa para seguir fabricando las recargas, algo que desconocía porque la polaroid hace muchos años que está guardada en su caja, y no he sentido en ningún momento hasta ahora la necesidad de volver a acercarme a ella. Como curiosidad me ha parecido sublime, porque esa cámara es como un apendice de la propia Olivia.

Conclusión


Si buscas una novela romántica en este libro no encontraras grandes amores, ni grandes ni chicos, si buscas una novela ligera, quizás se te haga lenta, si buscas una novela sin pretensiones te sorprenderan las profundas reflexiones.

Pero si como a mi no te apasiona la novela romántica, quizás disfrutes de lo que te ofrece esta novela, de la forma en que esta autora ha hilvanado la vida de estos dos personajes, unas vidas que se han entrecruzado en infinidad de ocasiones sin que ellos hayan sido conscientes en ningún momento.


Dos personajes marcados por las ausencias, ambas se produjeron en el mismo tiempo dejándoles sin niñez, o sin parte de ella, a ambos los marcó como adultos, dos personajes que evolucionan a la par y que como líneas paralelas si el destino no lo impide puede que no lleguen a tocarse nunca.

¿Te apetece conocer a Olivia y a Diego? ¿Quieres ver que les depara la vida? ¿Quieres compartir sus reflexiones y recibir un rayo de esperanza para esos momentos oscuros?

No lo dudes acercate a estas líneas si has respondido afirmativamente a estas preguntas y si lo que esperas es una gran historia de amor se consciente que no la vas a encontrar.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Perdida en...



Tenía tantas ganas de leer el libro que me ocupa, que nada más lo tuve en mis manos me puse a ojearlo y ya no lo he soltado, no es una semana en la que la lectura vaya a ser la protagonista a pesar de los libros que han llegado a la estantería últimamente, novedades que quisiera coger todas al mismo tiempo y que convierten mi día a día en un castigo, porque ya no se de donde sacar el tiempo para leer, y para ser sincera el calor tan sofocante que hace en mi pueblo tampoco ayuda, si no juzgad los 36 grados de máxima que se han alcanzado a 1 de octubre, ¿pero estamos locos o qué?

En fin que si mi ciclo lector ya era caótico, sin duda ahora se ha multiplicado, porque tengo mucho por leer, pero el doble o el triple por reseñar y no encuentro la forma de hacerlo... pero todo llegará, aunque me parece que tardará algo porque esta semana trabajo y la que viene dios dirá, pero además comienzan de nuevo las fiestas patronales este fin de semana con lo cual me tendrá algo alejada del blog.

No os doy más la brasa y os presento el libro que me ocupa y que muchos de vosotros ya habéis reseñado y otros seguro que tenéis en vuestra lista de deseos.

Título: Lo que encontré bajo el sofá

Autor: Eloy Moreno

Editorial: Espasa

Nº Páginas: 314


Así comienza...


Tacto e hilo se separan y, de pronto, un globo comienza a caer hacia el cielo. Es una caída lenta pero a la vez irremediable. Irremediable no porque sea imposible atraparlo, irremediable porque nosotros, los adultos, ni siquiera lo intentamos, sólo los niños lo hacen.

Ya veis que mucho no dice este principio, sin embargo a mi me ha incitado a seguir leyendo y la verdad que de momento me está entusiasmando

domingo, 29 de septiembre de 2013

El tiempo entre costuras. Maria Dueñas

Siempre me he considerado lectora de tochos, de lo que yo llamo novelas de largo recorrido, con muchas páginas y un peso tan exagerado que acarrearlas en el bolso supone un suplicio para nuestro sufrido cuello y no menos esforzados hombros.

Novelas en las que los personajes a fuerza de acompañarnos infinidad de horas, terminan siendo parte de la familia. Unos llegan para quedarse en nuestro corazón, otros sin embargo, son reemplazados por otros más carismáticos, más sensibles, mejor dibujados...

Pero últimamente reconozco que me dan miedo, tengo tanto por leer que cuando afronto una novela de este tipo no la disfruto tanto como antes. De ahí que las estanterías giman de tanto peso acumulado, la madera se combe y amenace con dar con los lomos de mis novelones en el suelo.

El verano es un buen momento para abordar este tipo de lecturas, el intenso calor del mediodía invita a buscar un sitio fresco, al descanso y al disfrute de una buena novela y si esta nos acompaña durante muchos días mejor, por la vagancia de volver a elegir un nuevo compañero de viaje.

Por ello me animé a participar en el simpático reto Desafía tu estantería que propuso Aniway, y esta es mi tercera lectura, y supongo que última reseña, porque dudo que pueda terminar mi cuarto libro antes de que este finalice. Como ya comenté cuando me apunté me asustaba aventurar títulos, porque me conozco y sabía que se podían colar  otros, y no se me ha colado ninguno, solo he invertido el orden de lectura y ello junto con un final de agosto complicado y un principio de septiembre no menos ajetreado me ha impedido culminar el reto del modo que a mí me hubiera gustado.

Recién terminado Dime quién soy, mis ojos se posaron en una de esas baldas que acusan el exceso de páginas, y El tiempo entre costuras me miraba insistentemente, me apetecía mucho leerlo pero por otro lado en mi cabeza se repetía cual moviola un comentario que había leído no recuerdo ahora en que blog, que aseguraba que ambas novelas eran muy parecidas y que había que dejar pasar el tiempo, y eso es precisamente lo que yo no tenía, ya había decidido incluirla en el reto y a pesar de tener otras candidatas no quería dejarla para otro año, sobre todo con la serie en puertas.

Pero como os comenté cuando os presente la lectura que ocupaba mis horas de ocio yo le encontraba poco parecido y una vez finalizada la lectura y reposadas ambas  sigo reafirmándome en mis impresiones. También confieso que me alegro de haber dejado pasar el boom que catapultó a esta novela a la lista de las más vendidas, porque mis expectativas estaban tan desorbitadas que me temo que habría terminado defraudandome, como a muchos lectores que han terminado reconociendo que la novela es buena pero no tanto como pensaban. Y con ello no quiero decir que la novela no me haya gustado, si no que no es bueno encarar una lectura cuando se espera demasiado de ella, puede que lo que encontremos no esté a la altura de lo que habíamos pensado.

Cuando uno lleva mucha novela histórica leída, y mucha de ella soberbia, clásicos incluidos, termina colocando a las letras en su lugar, y esta es una buena novela, con un personaje entrañable que llega para quedarse,  pero también pienso que se ha sobredimensionado su valía de ahí que la segunda novela de la autora no haya terminado de convencer al publico.

La autor@


María Dueñas nace en Puertollano, en 1964, es doctora en Filología Inglesa y profesora titular en la
Universidad de Murcia, actualmente en excedencia. Ha impartido docencia en  universidades americanas, es autora de trabajos académicos y ha participado en múltiples proyectos educativos, culturales y editoriales. Publica El tiempo entre costuras en 2009, novela que ha sido traducida a más de veinticinco lenguas y ha cautivado a lectores y críticos convirtiéndose en un gran éxito editorial.

En 2012 María apuesta por la historia de otra mujer en Misión Olvido, y en 2013 verá la luz una adaptación para la pequeña pantalla de la novela que la catapultó a la fama.

Argumento:


Escribir el argumento de esta novela me parece una tarea harto complicada, por cuanto la trama toca varios palos. Me ha gustado la que presenta la editorial, capaz de picarte el gusanillo para que te acerques a la historia, pero sin desvelar nada  importante, así que la comparto con vosotros, porque si algo no se puede mejorar, lo inteligente es dejarlo como está.

La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses previos al alzamiento, arrastrada por un amor desbocado hacia un hombre  a quién apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger, una ciudad mundana, exótica y vibrante donde todo lo impensable puede hacerse realidad. Incluso, la traición y el abandono.

Sola y acuciada por deudas ajenas, Sira se traslada a Tetuán, la capital del Protectorado español en Marruecos. Con argucias inconfesables y ayudada por amistades de reputación dudosa, forja una nueva identidad y logra poner en marcha un selecto atelier en el que atiende a clientas de orígenes remotos y presentes insospechados.

A partir de entonces, con la contienda española recién terminada y la europea a punto de comenzar, el destino de la protagonista queda ligado a un puñado de personajes históricos entre los que destaca Juan Luis Beigbeder, el enigmático y escasamente conocido ministro de Asuntos Exteriores del primer franquismo, su amante, la excéntrica Rosalinda Fox, y el agregado naval Allan Hillgarth, jefe de la inteligencia británica en España durante la Segunda Guerra Mundial. Entre todos ellos la empujarán hacia un arriesgado compromiso en el que las telas, las puntadas y los patrones de su oficio se convertirán en la fachada invisible de algo mucho más turbio y peligroso.

Impresiones


Cuando una novela ha despertado en mi expectación y me ha dejado un buen sabor de boca tengo miles de palos que tocar y de los que hablar, la diseccionaría hasta analizar cada gesto, pero eso además de aburrido para el lector, supondría un golpe para quién quisiera acercarse al libro pues seguro que revelaría cosas que ha de descubrir en el momento preciso para que cause la impresión deseada.

Cómo tenemos tanta afición a encuadrar las novelas en un género y estas últimamente tienen tantas mezclas, lo primero que me he encontrado es con la dificultad de encuadrar El tiempo entre costuras. Podría tratarse de una novela histórica, porque se encuadra en un momento históricamente conocido por casi todos, y tiene personajes reales que se han ficcionizado de una forma muy veraz. Pero al mismo tiempo podríamos encontrarnos ante una historia de amor y desamor, porque ambos se dan la mano de vez en cuando, con ello no podríamos llamarla romántica, porque nada más lejos de los clichés del género. Pero también tiene una trama oscura, que si bien no se puede llamar negra, si que podría encuadrarse dentro de la criminal, puesto que la confabulación, la traición y el espionaje más sutil se dan cita en las más de 600 páginas de esta novela.

Cuando tantos palos se tocan la novela tiene el éxito asegurado, porque siempre hay un motivo para acercarse a ella, si no es el periodo histórico en el que se encuadra, es las historia de amor, y si no las aventuras que corren los personajes. Creo que María Dueñas ha sabido guardar un equilibrio entre todos los géneros, y ha sabido construir una novela que te atrapa desde la primera línea, puesto que como mínimo te deja noqueado.

Escenarios


No se puede decir que El tiempo entre costuras sea una novela paisajística de esas que tanto abundan en los últimos tiempos, parece que en la literatura como en otros ámbitos también las modas mueven montañas, pero si puedo afirmar que los escenarios en los que transcurre son muy importantes y están dibujados con esmero, quizás porque la autora contaba con fuentes que habían residido en el Protectorado español y eran de su absoluta confianza, y me estoy refiriendo a su familia.

La novela comienza en Madrid, en los años previos al alzamiento, una ciudad que comienza a verse asediada por las carencias, por el hambre y la pobreza, en esa ciudad vive Sira con su madre Dolores, en ella está haciendo planes de boda con un hombre del que no está enamorada, pero que le puede dar estabilidad,  y al cerrar el taller de costura en el que trabajaban madre e hija comienza a hacer otros planes de vida.

Una vida que se ve arrollada cuando conoce a un hombre poco recomendable, que le hace abandonar sus planes de futuro y la traslada a Tánger. El retrato frívolo que ofrece de la vida de ambos personajes se supone que es el que llevaban la colonia de extranjeros en Marruecos, una vida despreocupada, viviendo a todo tren, mientras en Madrid en particular y en España en general la gente lo estaba pasando mal.

María Dueñas nos ofrece a grandes pinceladas un retrato del Tanger de los años 30. Pero por muy bonita que fuera la vida, siempre llega un momento en que la realidad se impone, y Sira lo acusa de la peor forma posible, sola en un país que no conoce y en el que no ha hecho amigos, y acuciada por las deudas del que creyó el hombre de su vida.

La historia pasa a desarrollarse en este momento en Tetuán, Protectorado español en Marruecos, y si minucioso fue el retrato de Tánger, no menos lo es el de esta ciudad en la que es posible conocer la Medina, la forma de vida de los árabes y la de los españoles que allí residían, las carencias que pasaban y como se las ingeniaban para día a día ir sobreviviendo, porque no solo se pasaba necesidad en España. Paseando de la mano de María Dueñas uno se hace la idea de como debió ser la vida de Sira, de la Matutera y de un sinfín de personas, unas afincadas allí por no poder regresar a España y otras por elección.

La trama vuelve a Madrid después de la victoria de los nacionales, y nos pasea por sus calles tan distintas de las que Sira dejó atrás unos años antes, y por los círculos del poder, por los salones de las casas de costura, por el hipódromo, lugares que Sira jamás habría visitado de seguir siendo aquella aprendiz de modista que un día se lió la manta a la cabeza y lo dejó todo por amor.

Y en una nueva vuelta de tuerca se traslada a Portugal, que retrata con el mismo esmero y es que María Dueñas maneja las descripciones a la perfección hasta el punto de llegar a pasear mentalmente por cada rincón que dibuja en su historia.

Personajes


Y si importantes son los escenarios donde se desarrolla la trama no menos lo son los personajes que por ella deambulan, unos ficticios y otros reales, y nos recuerda María que ha intentado mantener los hechos tal y como acaecieron y no alterar la biografía de estos personajes.

De ficción

Comenzaré pues por los personajes que son fruto de la imaginación de la autora,  que perfila con esmero tanto los principales como los secundarios. Por sus más de 600 páginas desfilan muchisimos por lo que intentaré reflejar aquellos que por una razón un otra han dejado huella en mí.

Sira Quiroga: Hija de madre soltera, Sira no ha echado nada de menos en su infancia, ni siquiera la presencia de un padre, su madre valiente como pocas ha sabido sacarla adelante, inculcarle unos valores y procurarle un empleo digno. Sira comienza como aprendiz de modista y pronto se revela una digna sucesora de su madre, sin embargo la vida comienza a ponerse cara, el taller tiene cada vez menos clientas y un día cierra sus puertas.

Su vida se pone patas arriba cuando conoce a un vividor, que le hace cambiar todos sus planes, rompe con su novio y decide poner rumbo a Tánger siguiendo la estela del que cree el amor de su vida. En Tánger descubre la vida de lujo y desenfreno, pero también la traición y el abandono. Se refugia en Tetuán donde se siente prisionera del Comisario, tiene deudas y no puede marcharse sin pagarlas, y su guardiana será la matutera, una mujer que la protegerá como una madre y que la obligará a reinventarse.

De esa forma Sira vuelve a ejercer de modista, se hace cargo de una casa de modas que ella dirige, diseña y cose, y las cosas no le pueden ir mejor, tiene clientas alemanas, pero también una británica que se convertirá en su amiga y que le propondrá la locura más grande de su vida, una que termina aceptando y que la llevará a vivir múltiples aventuras.

El personaje de Sira es creíble, porque es humano, es una mujer con sus dudas que sabe sacar carácter en el momento preciso, una mujer que construye un personaje de cara a la galería y que se consume en soledad cuando el telón baja.

Dolores Quiroga: Puede que sea el personaje que aparezca en menos ocasiones, pero a quién es imposible no admirar. Dolores es una mujer fuerte, trabajadora, que ha sacado adelante a una hija sin la ayuda de ningún hombre. Ella le ha inculcado valores, ella le ha enseñado un oficio, ella ha estado siempre ahí, incluso cuando cree que su hija se está equivocando.

Cuando madre e hija se reencuentran Dolores no es ni la sombra de la mujer que ha sido, ha pasado muchas carencias durante la guerra, pero poco a poco vuelve a tener el carisma de antaño y espolea a su hija para que tome decisiones.

Ramiro Arribas: quizás sea el personaje con el que menos he congeniado, oportunista, vividor, caradura. Encarna a ese tipo de hombre bien vestido, que no tiene donde caerse muerto, que se dedica a ir dando sablazos, y a huir cuando la situación se pone fea. Es quién convence a Sira para que le siga fuera de España, es quién se dedica a hacer contactos y procurarse una salida cuando las cosas no vayan bien. Y es quién deja a  Sira sola en un lugar extraño y con deudas pendientes.

Claudio Vázquez: El comisario, se convierte en la sombra de Sira, no quiere que le cause problemas, pero al mismo tiempo trata de ayudarla por eso la deja a cargo de Candelaria. Aunque en un primer momento es una pesadilla para la protagonista, poco a poco le va levantando la mano y la deja un poco a su aire, siempre y cuando no se le ocurra causar problemas.

Candelaria la matutera: Una mujer de armas tomar, regenta una pensión en la que no paga nadie o casi nadie y encima le cae una nueva responsabilidad Sira. Nada halagüeña es la perspectiva de esta mujer, fuerte como pocas, que se dedica a trapichear y de esta manera consigue comida, tela y o lo que se tercie. Cuando descubre que Sira es hábil con la aguja consigue el dinero para montar un atelier, y con ello labrar un futuro para la madrileña y sacarse alguna que otra comisión. Otro personaje que me ha llegado al corazón y eso que es más bruta que un arado.

Marcus Logan: Periodista que llega a Tetuán para entrevistar a Beigbeder y con la misión de sacar a la madre de Sira de Madrid. No es todo oro lo que reluce y aunque consigue acercarse mucho a Sira, la relación no termina de cuajar por los miedos que esta arrastra y es que las heridas del alma son dificiles de cicatrizar.

Históricos:


Rosalinda Fox: una británica extravertida que acaba convirtiéndose en la mejor amiga de Sira y en un gran apoyo. Rosalinda mezcla a grandes dosis frivolidad y generosidad, es una mujer mundana, capaz de reinventarse después de cada desilusión o revés. En sus memorias queda plasmada su relación con Beigbeder, su matrimonio con Peter Fox y ese continuo peregrinar de un país a otro.

Juan Jose Beigbeder: Alto Comisario de España en Marruecos y coronel del ejército español, un hombre controvertido, culto, políglota y un enamorado de tierras árabes y de su cultura. Conforme avanza la novela se convierte en el personaje más importante y entorno al cual gira toda la trama, eterno conspirador y mujeriego es un personaje histórico al que no se le ha hecho justicia y ha caído en el olvido.

Serrano Suñer: El cuñadisimo, en sus manos llegó a aunar un gran poder, sensiblemente germánofilo ocupo el ministerio de Exteriores tras ser cesado Beigbeder, anteriormente fue Ministro de Gobernación, la trama pone de manifiesto las diferencias entre ambos, la relación que mantuvieron bastante tormentosa al frente de sus ministerios y las causas por las que ambos fueron destituidos.

Alan Hillgarth: Es el agregado naval británico en España y el jefe de la Inteligencia británica o lo que es lo mismo los servicios secretos en los primeros años de la década de los cuarenta


Puntos originales


Lo que más me ha llamado la atención es el sistema de cifrado de mensajes, he leído suficientes novelas de espías como para saber que de ello dependía en buena medida la eficacia de las comunicaciones. María Dueñas hace gala de una imaginación sin limites, y como Sira es una modista encierra la codificación en un conjunto de puntos y rayas que terminan simulando un patrón de costura. De esta manera si los mensajes caen en manos de los enemigos lo único que son capaces de ver, si es que consiguen descubrir que tienen entre manos, es un cuello de blusa, un puño de manga, o la manga en sí si este es muy largo, así pieza a pieza Sira va pasando la información que recoge.

De esta forma la autora también consigue que Sira sea en todo momento un personaje creíble, porque no nos presenta a una superheroína, si no a una mujer llena de miedos que siempre actúa espoleada por personas más fuertes que ella, una mujer llena de inseguridades que nunca sabe muy bien que camino tomar y busca una mano amiga.

Me ha resultado muy grata la inclusión en la trama de Rosalinda Fox, una mujer que en un primer momento puede parecer muy frívola y que sin embargo esconde toneladas de humanidad, una británica que cree lucha a su modo contra el nazismo y para ello busca apoyos de una forma bastante sutil. Una mujer que sabe cuando debe desaparecer de escena para favorecer a su país y que no duda en echarle una mano a Sira aún cuanto puede hacer peligrar la misión.

Desde el punto de vista histórico me parece que se ciñe bastante a la realidad, que ficciona muy poco, que se recrea poco en el dolor de la Guerra Civil, quizás porque la protagonista está en tierra segura y desconoce lo que está pasando en la península, y hace más hincapié en la situación de España después de la victoria de los nacionales, cuando el país se muestra claramente germanófilo y los aliados pretenden que la piel de toro se mantenga neutra, y para ello se valen de personal civil que pueda pasar información sobre los movimientos de los alemanes.

Conclusión:


Una novela bien escrita, con una protagonista que llega para quedarse, humana, creíble, y un elenco de secundarios de lujo. Sin embargo como he dicho en la introducción me alegra haberla leído fuera del boom que la catapultó a la lista de más vendidos, porque en ese momento temo que mis expectativas hubieran quedado un tanto aniquiladas.

Con ello no quiero decir que la novela sea mala, todo lo contrario, pero sí que se la sobrevaloró muchísimo, privilegio que no han tenido otros autores y otras historias y que ha provocado reseñas no tan entusiastas e incluso negativas, y estas últimas no creo que las merezca.

También creo que por ese motivo no ha terminado de cuajar de igual modo su segundo novela, que tenía previsto leer antes que esta, sin embargo la serie que empezará a emitirse en breve hizo que entrase en mis planes de lectura este mismo verano y que adelantara a Criadas y señoras.

Con esta reseña doy por finalizada mi participación en el Reto de Verano: Desafía tu estantería, en la que os recuerdo participaba en la modalidad peso pluma, que incluía de tres a cinco libros, al final he leído y reseñado tres libros y tengo un cuarto a medio leer, pero supongo que la reseña habrá de esperar al mes de noviembre.

Retos:

Desafía tu estantería
12 meses, 12 libros
25 españoles

                                               

jueves, 26 de septiembre de 2013

Perdida en....



Lo confieso, me esta costando horrores reseñar, tengo una a medio escribir y no hay forma de terminarla, de que me guste el resultado, no creo que tenga el síndrome de la página en blanco porque es justo lo contrario, quiero decir tantas cosas que se esta convirtiendo en una macro opinión que hay que ir recortando, en fin que mientras decido la forma final de esa reseña, os voy a comentar en que ocupo mi tiempo lector.

Después de terminar una novela negra que me dejó bastante tocada, Peores maneras de morir, necesitaba una lectura más optimista, llena de luz, algo más ligero, mientras recupero mi cuarto tocho que se ha quedado en la playa. Quería también que fuera corta, por aquello de servirme de transición y al final puse mis ojos en Olivia o la lista de los sueños posibles, una publicación de Martinez Roca que pertenece a una colección que me ha dado muchas satisfacciones, emocionate.

Me siento algo anquilosada tanto tiempo fuera del blog me están pasando factura, y ya veis que suelo mantener el secreto hasta que hago la ficha y esta vez no he podido, supongo que también os extrañara un poco el tipo de libro que he elegido, pero esta colección no me ha defraudado nunca y de momento tampoco lo está siendo a pesar de que la portada por si sola no me hubiera atraido.

Título: Olivia o la lista de los sueños posibles 

Autor@: Paola Calvetti

Editorial: Martinez Roca

Colección: Emocionate

Páginas: 255


Así comienza...


Los dos niños --de unos seis o siete años-- brotaron bajo mis párpados como unas manchas de colores. Cuando el sueño se interrumpió, para volver a atraparlo me bastó cerrar otra vez los ojos y los vi de nuevo en el mismo punto que los había dejado.


Se que este principio no dice mucho, sobre todo porque parece un poco desligado del siguiente capitulo, pero llevo ya leídas unas cuantas páginas y de momento promete.

martes, 24 de septiembre de 2013

Los lugares secretos. Paula Soler

Han sido meses muy intensos, de mucha lectura y poca escritura, meses en los que le he sacado mucho partido a esas horas centrales del día en los que no apetecía salir, y a la inexistencia del ADSL porque en la playa está prohibido... que luego llegan los días cortos, las lluvias y el frío que nos confinan en nuestros hogares y nos permiten dedicar más horas al noble arte de contar.

Los que me conocéis de tiempo sabéis que soy bastante caótica, que no se muy bien nunca cuantos libros leo, que todos los años se me quedan unos cuantos por reseñar, y que siempre digo que algún día os contaré mis impresiones y que sin embargo, este nunca llega. Ahora mismo al lado de mi mesa hay una pila de libros esperando a ser diseccionados o como poco compartidos, unos llevaban muchos años en mi estantería otros unos meses o tan solo unos días, solo mirarlos me da una pereza impresionante, tener que consultar notas, y refrescar impresiones con algunos de los textos marcados.

Quizá esa pereza me haga comenzar por el último que he terminado, por el que tengo las impresiones más recientes, a flor de piel, aunque puede ser que sea el que menos os pueda interesar a vosotros como lectores. Cuando me ofrecieron leer el libro, tuve sensaciones contradictorias, por un lado me apetecía ver el enfoque que se le podía dar al tema, por otro se que la temática no es la que más os gusta y que este año con el boom de marras le he dedicado demasiada atención, pero también lo he hecho con la novela negra y nadie se ha rasgado las vestiduras.

Si hay algo que había empezado a saturarme de las novelas eróticas actuales es que a la mujer se la trata como un simple objeto, siempre o casi siempre es la dominada, la que cae bajo los influjos del macho alfa, que por más que sea un bombón no tiene porque tenerla siempre subyugada, me apetecía ver el caso contrario el de una domina, o un Ama, el de esa mujer que puede jugar a su antojo y Paula Soler me lo estaba ofreciendo en bandeja y me dije ¿porque no probar?

Os adelanto que el libro me ha gustado, aunque también se que no pasará a los anales de la literatura, sin embargo cumple su función, entretiene, y no atenta contra el buen gusto ni contra las reglas ortográficas y gramaticales, vamos que no se dedica a patear a la Real Academia de la Lengua.

La autor@


Si la novela erótica está viviendo un boom, también lo están haciendo los seudónimos tras los que se esconden algunos autores, aunque no se muy bien porque eligen esta formula, si puedo decir que a mi me desconcierta, porque si fuera capaz de pergeñar una historia estaría tan orgullosa de ella que me gustaría firmarla, presentarla en sociedad, y dar la cara por ella independientemente del resultado final.

Paula Soler es el seudónimo tras el que se esconde un periodista barcelonesa de 35 años, y esa es la poca información que he podido recabar sobre la autora.

Argumento:


Irene y David, se encuentran en el paseo marítimo de San Sebastian, el mar encrespado se mezcla con sus pensamientos igual de funestos. Después de una copa se despiden conscientes de que no volverán a verse, y en el caso de David seguro de que Irene le ha mentido.

Irene es una mujer segura de sí misma, una empresaria de éxito con unos gustos sexuales un tanto especiales, le gusta dominar a los hombres. Su posición social hace que tenga que ser muy discreta, y sus sumisos también tienen mucho que perder.

David es un abogado que empieza a tener fama, su vida no siempre ha sido fácil, y desde bien joven ha tenido que luchar, ahora se encuentra a dos meses de su boda con Olga una mujer perfecta para él, y sin embargo las dudas le invaden.

Las vidas de Irene y David empiezan a tambalearse a partir de un segundo encuentro, que comprometerá sus futuros y les obligará a tomar decisiones.


Impresiones :


Nunca me ha atraído el BDSM, y después de leer unas cuantas novelas, no puedo decir que sea una eminencia en el tema, pero se bastante más que antes de acercarme a ellas. También es verdad que aunque ya Grey nos deja entrever que también hay féminas que los tienen bien puestos, la literatura siempre nos ha presentado bombones atormentados, hombres oscuros,  que han decido practicar sexo duro, desdeñando el sexo vainilla...

¿Y que pasa con ellas, con el mal llamado sexo débil, no tienen ellas derecho a escoger y a dominar al hombre que elija ese tipo de vida? Sin duda Paula Soler ha abierto una nueva vía por la que seguro que más de un autor intentará vendernos más novela erótica sin siquiera informarse de que el género no solo es sexo, ni tampoco relaciones amorosas... es decir no se trata de vender como eróticas novelas picantonas, o subidas de tono.

A favor de Paula Soler diré que ha roto un poco los esquemas, porque no nos encontramos ante una novela romántica y no lo es porque se queda muy corta, no pretende hablarnos de la relación amorosa de los protagonistas, y aunque en algún momento podría haber tirado por ese camino no lo hace. Pero como novela erótica también es muy light, sobre todo porque Irene no es una domina que disfrute haciendo daño a sus sumisos, utiliza el dolor como corrector, para hacerse obedecer y respetar, no practica la dominación para humillar, ni utiliza los insultos, simplemente doblega a quienes se someten a su dominio y en ocasiones lo hace de forma muy sutil.

La autora utiliza en todo momento un lenguaje correcto, no encontraremos ninguna palabra soez, malsonante ni fuera de lugar, al menos no en los protagonistas, aunque para marcar las diferencias entre la forma de dominar de Irene y la de otro personaje este si utiliza un vocabulario subido de tono y humillante.

Paula Soler nos invita a conocer a los personajes a través de sus propios pensamientos, de su día a día y para ello no sigue un orden cronológico, sin embargo en ningún momento la narración se vuelve caótica ni nos desubica. La trama se desarrolla a dos voces, por lo que podemos asistir a dos formas de ver un mismo hecho, y a como lo viven ambos personajes. Los capítulos se alternan, en primer lugar conocemos a Irene, una mujer segura de sí misma en público pero que esta sumida en un mar de dudas, y deseos no satisfechos, y en segundo lugar conocemos a David, el clásico muchacho que ha hecho en cada momento lo que se esperaba de él y en esos instantes se espera que se case con Olga, una mujer de la que cree estar enamorado, sin embargo duda si ese es el paso que debería dar.

Ambos personajes con pasados distintos y posiciones sociales semejantes coinciden en un lugar neutro, en el paseo marítimo de San Sebastian, cada uno adivina en el otro la soledad y pensamientos tristes que el mar parece diluir con su furia. Ambos se sienten atraídos el uno por el otro, y terminan tomando una copa conscientes de que lo que pase en ese momento se quedará para siempre en una ciudad de paso.

Lo que el lector espera, sin embargo, no sucede porque Irene siente miedo de lo que ese desconocido despierta en ella y termina huyendo, dejando a David descolocado y sin ninguna pista para que pueda localizarla de nuevo. Algo tan inofensivo como un teléfono móvil extraviado le desvela intimidades de esa desconocida que le atraen más si cabe.

Quizás lo más atractivo de esta novela es ir descubriendo quién es Irene y porque tiene esos gustos, y quién es David y porque le ha causado tanta impresión lo que ha descubierto en el móvil de una desconocida,  y poco a poco como quién no quiere la cosa la autora nos va dibujando a los personajes, los va perfilando y les va dotando de un pasado y de un presente, y desdibujando ese futuro que parecía que les esperaba. Sin embargo no han sido perfiles perfectos, o no al menos en el caso de Irene Beltrán, a la que solo nos permite ver desde su papel de domina, una Ama un tanto peculiar pero que le cuesta ejercer como tal en el caso de David.

Las decisiones que toma Irene también parecen a veces caprichosas, no somos capaces de ver a que tiene miedo, o que quiere proteger, porque cuando una esta acostumbrada a tener todo lo que quiere, es improbable que piense en el daño que puede hacerle a otra mujer. La novela hubiera podido dar para mucho más, hubiera podido explotar esa vertiente romántica, pero también la erótica, porque aunque la autora no tiene pelos en la lengua y despliega un gran arsenal de juguetes eróticos se queda muy en la superficie, juega más con la seducción que con el erotismo, a veces dentro del erotismo es más productivo insinuar y dejar que el lector imagine que desplegar ante sus ojos un gran catalogo de posturas, y actos.

Si me tengo que quedar con un personaje, me quedo con David, mucho más humano, más cercano y con sus dudas ante un matrimonio, que más que apetecerle le conviene. Porque quedarte huerfano con 19 años es una desgracia, pero si encima te quedas al cuidado de un hermano de pocos meses, esta se multiplica y te roba parte de la juventud. Las luchas interiores de David entre lo que siente y lo que debe hacer en algunos momentos son intensas y es lo que hace que no decaiga en ningún momento el interés por la lectura. Porque para mi gusto la autora no ha sabido crear en Irene un personaje redondo.

La novela en sí constituye un guiño a Cincuenta sombras de Grey, una novela que no me gustó mucho que digamos aunque la devoré en pocos días. Y eso puede constatarse desde la portada donde una etiqueta nos recuerda que tenemos en las manos la novela que Christian Grey nunca nos dejaría leer. Debo reconocer que me molestó que intentará vender novelas a costa de una trilogía que se habrá vendido como rosquillas, pero para mi gusto literariamente era muy pobre, ¿tan mal concepto tenía de su historia la autora que había de recurrir a algo tan manido?

Pero más adelante vemos que lo único que hace es explotar el final de la novela, en el que Cincuenta sombras de Grey juega un papel importante para salvar la posición social de la protagonista, y es que la necesidad agudiza el ingenio, y aquel que busca destruir a veces da la clave para poder salvar las naves.

Me gustaría resaltar el juego que la autora se trae con el titulo del libro, muy sensual y que hace referencia a la cadena hotelera que su marido le dejó en herencia y por la que está a la greña con sus hijastros. Sin embargo esta información no la  conocemos desde el principio y la autora hace referencia en multitud de ocasiones refiriéndose al sexo, tanto a sus lugares secretos, como a los de sus sumisos, ella conoce los suyos y disfruta descubriendo los de las personas con las que decide tener sexo.

Y por último y no por ello menos importante  me quedo con el mar cantábrico, porque la novela comienza en Donosti y termina allí, frente a un mar gris y encrespado, un mar que parece estar en consonancia con el temperamento de los personajes y sus inseguridades. Un mar que describe con tanta belleza que apetece reflejarte en sus aguas y dejarte salpicar por su espuma.

Conclusión


Nos encontramos ante una novela distinta por muchos motivos, que atrae, que nos hace reflexionar sobre la vida, sobre las decisiones que tomamos y sobre los caminos que a veces desdeñamos. También nos hace ver que no todo es oro lo que reluce y que toda persona tiene lugares oscuros que no muestra. A través de personajes cercanos y aprehensibles, aunque topicamente perfectos físicamente, nos acerca a un tema que ya está muy explotado pero nos demuestra que se puede hablar de sexo utilizando un lenguaje cuidado.

No será la novela del año pero cumple su función de entretener, me parece muy valiente la apuesta de esta mujer, aunque no que se esconda detrás de un seudónimo.




domingo, 22 de septiembre de 2013

Reto desafía tu estantería: Check-in#4






Os decía creo recordar que a finales de julio que me había apuntado a otro reto, con el objetivo de rescatar de la estantería libros a los que le tenía muchisimo respeto debido al ingente número de páginas que atesoraban, libros que me iban a ir muy bien para el reto 12 meses, 12 libros, al que le he dado un buen empujón este verano.


Ya os comentaba entonces que soy un poco caótica y que no me atrevía mucho a dar los títulos porque seguro que no sería capaz de cumplirlos, y así ha sido. Cuando me apunté ya tenía dos leídos y la verdad es que aventuré otro que quería leer si o sí, pero se cruzó por el camino uno al que le tenía muchas ganas, invertí el orden y el resultado ha sido que Criadas y señoras todavía está en proceso de lectura y con el mes que estoy llevando no creo que lo termine a tiempo de incluirlo en el reto, pero ya apunto que será por muy poco.

A pesar de haberme conectado más bien poco he visto que Teresa la creadora de este reto ha ido chequeandolo con cierta frecuencia, cosa que me parece estupendo porque da alas para seguir leyendo para que no decaiga en ningún momento el ánimo, pero aunque he podido leer los chequeos no he podido escribir nada y por eso solo respondo al que presumo será el último check-in.



Aquí van las preguntas y allá voy con las respuestas
1. Faltan sólo dos semanas para que termine el reto, ¿cómo lo llevas? ¿has superado tus expectativas o dudas de que podrás completarlo?
Sinceramente desde mitad de agosto he tenido poco tiempo lector, así que los tochos se han quedado en casa y han sido sacrificados por libros más llevaderos, y no me refiero a la trama, si no a su peso. Fui previsora y me apunté al peso pluma y he leído tres libros completos, uno de ellos falta reseñarlo, y el cuarto lo tengo como os he comentado a mitad lectura, pero supongo que tal y como ando ahora mismo de salud y de tiempo no lograré terminarlo y reseñarlo dentro de la fecha fijada, con reseñar el tercer libro leído y así cumplirlo me conformaré

2. ¿Cuales creéis que son las diferencias entre libros 'largos' y los 'cortos? ¿Ventajas/defectos?
Para mi la principal diferencia se encuentra en el desarrollo de la trama y de los personajes, cuando un libro tiene un largo recorrido se puede uno explayar más en el dibujo y el perfil de los protagonistas y de los secundarios, también en los paisajes, y como no en disimular la información que se nos da, sin que esta resulte pesada para el lector, porque no se trata de volcar todos los datos que la wikipedia ofrece, sino en hacerlos amenos, en que el lector no note que se le esta en ocasiones instruyendo.

Con ello no quiero decir que los libros cortos sean malos, he leído algunos verdaderamente buenos que tienen las páginas justas, pero me he quedado con ganas de más de compartir más experiencias con sus personajes, de correr con ellos más venturas o desventuras.

En cuanto al principal defecto que les encuentro ahora mismo a los libros largos es su peso, mi espalda no está para muchos trotes y yo salgo siempre con un libro en el bolso, pero como podéis imaginar no puedo cargar con Los pilares de la tierra por mencionar una novela conocida por todos. Con lo cual me toca sacrificarlos para temporadas en las que se que puedo ventilarlos rápido.

3. Al leer un libro largo, ¿habéis tenido la sensación alguna vez de que sobraban las páginas? Pon un ejemplo de esto, y/o de lo contrario!
Ayyyyyyyyyyyyy, pues hay libros a los que le sobra muchisimaaaaaaaa paja, libros que te ha dado la sensación de que están mareando la perdiz a diestro y a siniestro y que las más de seiscientas páginas se hubieran podido resolver con unas trescientas sin que por ello se resintiera el libro. Ahora mismo no recuerdo  más que el socorrido 50 sombras de Grey, pero hay  muchos más. Por suerte de los que he leído ultimamente me han resultado tan amenos que no he tenido esa sensación de contener más paja que grano.

4. ¡Pesa los libros que has leído hasta ahora!
 
Complicadita anda la cosa, porque aunque los libros estaban en mi estantería desde hacía muchisimo tiempo no todos eran mios y alguno que otro lo he prestado, así que esta pregunta no la puedo contestar, pero tampoco compro los libros a peso, los compro, o los pido en préstamo porque la sinopsis llama mi atención o su autor/@ me tiene enamorado con su pluma.
 
Falta todavía una semana y un día para terminar el reto y me comprometo a liquidar la reseña de El tiempo entre costuras, ese fue el libro que le ganó la partida a Criadas y señoras, mucho me gustaría poder incluir también este último pero se que no me va a ser posible y leer es disfrutar y yo en cuanto me obligo dejo de hacerlo, supongo que para mediados de octubre ya estará leído, otro cantar será la reseña, con las que se me han acumulado.
 
¿Os apuntasteis alguno? ¿Cómo lo lleváis?

martes, 10 de septiembre de 2013

De vuelta...



Pues si ya estoy de nuevo aquí, un poco más tarde de lo que pensaba, pero es que agosto y principios de septiembre han sido una odisea. Como os comenté cuando desconecté mis vacaciones iban a ser solo cibernéticas, ya que agosto lo pasé trabajando, sin embargo no quise renunciar a hacer una escapadita el primer fin de semana y aprovechando que mi sobrina estaba de prácticas  en la Rioja nos liamos la manta a la cabeza y pusimos quilómetros por medio tan pronto terminé el viernes de trabajar.

La verdad es que no me puedo quejar porque este agosto ha sido light en cuanto a trabajo y he tenido un horario de lujo que me ha permitido disfrutar de mis lecturas, de salidas y escapadas... Y es que cuando vi que no tenía contrato para septiembre me faltaron las horas para organizar un viaje a tierras gallegas, esta vez más sosegado, con más días de por medio y sobre todo con menos cansancio acumulado en el cuerpo a pesar de la jartá de quilómetros que nos hemos metido entre pecho y espalda durante 7 días.

A pesar de haber leído mucho, no he reseñado nada, tan solo un par de esbozos que al final no culminaron en reseña y que hay que revisar de arriba a abajo, espero publicar alguna reseña esta semana porque tengo tantas por escribir que creo que si no leyera ni una letra en el mes de septiembre no se notaría, y puede que tampoco durante octubre, sin embargo me lo voy a tomar con calma y voy a ir escribiendo, pero mi vida no volverá a la normalidad hasta finales de mes y tendré que conformarme con ir apareciendo de forma esporádica.

Ya llevo unos días dejándome caer por vuestros blogs, pero no siempre comento porque tengo mucho trabajo por delante, así que me tendréis que perdonar hasta que vuelva del todo a casa, porque sigo en la playa y no tengo previsto regresar a la rutina hasta el 21 o 22 de septiembre.