martes, 27 de noviembre de 2012

Una tienda en Paris. Màxim Huerta



A veces cuesta vencer ciertos prejuicios a la hora de leer a escritores mediáticos, yo entono el mea culpa, aunque no precisamente con esta novela en la que ya los tenía más que vencidos. Creo que estamos demasiado acostumbrados a ver como hay famosos y famosillos de medio pelo que pueden publicar verdaderos ladrillos y escritores noveles cuya obra no encuentra editorial dándoles mil vueltas a las de estos personajes. ¿Quién tiene la culpa de ello? Pues creo que Don Dinero, puesto que en las editoriales como en cualquier negocio prima la ganancia y muchos de estos autores se venden solos, sin necesidad siquiera de marketing.

Sin embargo me gustaría romper una lanza por Màxim Huerta, porque yo vencí mis reticencias con una novela muy valiente, porque su protagonista es un poco difícil de entender y más difícil todavía de empatizar, pero está escrita con una elegancia exquisita y sobre todo mantiene hasta el final la incognita, sabe dosificar bien la trama y dar un giro sorprendente en el desenlace. Me pareció una novela muy arriesgada que tarda en enganchar mucho al lector. Sin pensarlo mucho me lancé a leer su opera prima, que me pareció menos elaborada, y que me sorprendió también muy gratamente.

Cuando vi Una tienda en Paris entre las novedades de Martínez Roca, me enamoré primeramente de su portada en tonos de gris en el que el único color lo pone la mujer que está frente a la tienda. La editorial ha sabido jugar con el tema de la novela desde el exterior y para mí ha sido un acierto. Os adelanto que la novela me ha gustado, que no me ha parecido redonda porque hay ciertas cosas que no me han acabado de llegar. Que me he entusiasmado con la historia aunque no he logrado siempre empatizar con sus protagonistas. Me parece mucho más comercial y menos arriesgada que El susurro de la caracola pero no por ello de peor calidad.

Màxim Huerta se ganó una lectora incondicional, por su bella prosa, por ese lenguaje poético que a veces despliega bien dosificado, por su buen hacer con los personajes femeninos, tiene una gran habilidad para meterse en la piel de una mujer, y por las historias que cuenta, tan diferentes entre sí y a la vez tan atrayentes.

El autor

Os dejo las mismas pinceladas que ya os apunté cuando hablé de El susurro de la caracola, y Que sea la ultima vez  poco se ha movido su biográfia desde ese momento

Màxim Huerta nace en Utiel en 1971. Inicia sus estudios de periodismo en la Universidad CEU San Pablo de Valencia, donde compartimos estudios durante cuatro años, yo me licencié una promoción después. Comienza sus pasos en radio y prensa valencianos, y en 1997 da su salto a la televisión en Canal 9, dos años después se hace cargo del informativo regional de Telecinco para la Comunidad Valenciana, y ese mismo año salta a la emisión nacional donde se convirtió en uno de los rostros de Informativos Telecinco, faceta que desempeño durante cinco años presentando distintas ediciones. Durante ese período presenta La noche temática de los juegos de rol, y forma parte del equipo informativo de elecciones y grandes acontecimientos, como la guerra de Irak, de Afganistán o la boda real.

En el año 2005 da un giro a su carrera, que a mi al menos me resultó poco convincente, y se incorpora al equipo de presentadores del programa de Ana Rosa Quintana. Formó parte también del equipo de Queremos hablar, en Punto Radio, junto Ana Garcia Lozano.

Es miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión, y colabora mensualmente con la revista Vanidad. El susurro de la caracola es su segunda novela, con la que ha sido éxito de ventas y crítica y se ha convertido en uno de los fenómenos editoriales del 2011. Quizás el éxito conseguido haya sido lo que ha impulsado a Martinez Roca a reeditar una obra que no había tenido mucha resonancia en su primera andadura, dotándola de una portada menos chillona, y acortando el titulo.

Su última obra en el mercado es Una tienda en Paris, cuya reseña me ocupa en estos momentos.
Si quereis más información podeis acercaros a estos enlaces
@maximhuerta (en twitter)
#unatiendaenparis (en twitter)

Argumento

Teresa es una mujer gris y anodina cansada de los tonos negros y grises en los que su vida se ve envuelta. Una chica insegura que vive a la sombra de su estricta tía y sin capacidad para decidir. Teresa esta cansada de su vida, se aburre y necesita un cambio, sin embargo no es capaz de dar pasos por sí sola, necesita que la empujen para actuar.

El empujón necesario le llega cuando en una tienda de antigüedades compra un cartel que le llama la atención. A partir de ese momento se suceden una serie de señales que la hacen tomar la decisión de romper con la vida que lleva y marcharse a Paris a empezar de nuevo.

Sin pensarlo mucho compra la tienda a la que perteneció el cartel y entra de lleno en la vida de la anterior propietaria que parece haberse instalado en su vida. Ir en pos de Alice devuelve a Teresa la alegría de vivir, le descubre el color y le hace recuperar el gusto por el amor.

 Impresiones

En líneas generales Una tienda en Paris me ha gustado, tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles, y quizás yo los considere así porque no me gustan los fenómenos paranormales en la literatura, pero es que además considero que no hacen ninguna falta, que la novela hubiera seguido igual su cauce y quizás hubiera agradado más a los lectores. 

La trama se puede dividir en dos partes, en la primera se nos presenta a Teresa, una mujer de hábitos y costumbres, gris, anodina, aburrida de su vida, y con una tía que dirigió su infancia a la muerte de su madre con mano férrea y sigue haciéndolo a pesar de que ya se ha independizado. A Teresa no le gusta su vida, pero ni tiene valor para cambiarla, enfrentarse a su tía la aterra.

Conocemos a Teresa desde niña, la relación con la hermana gemela de su madre, Tía Brigida, una mujer de armas tomar, sus gustos, sus hobbies. Teresa como protagonista es demasiado normal, incluso aburrida, los pocos intentos por rebelarse a su forma de vida son débiles, tanto como  lo es ella. Todo cambia en una tienda de antigüedades y el cartel que le llama poderosamente la atención, tanto que decide autoregalarselo.
Màxim nos situa bien a Teresa en su ambiente, tanto cuando es niña, como cuando es adulta, no escatima en descripciones, esta primera parte transcurre en Madrid, y nos hacemos una perfecta composición, de la casa en la que ha vivido de niña y el ático de sus padres en el que vive desde que se ha independizado. También de las calles que suele transitar. Hasta aquí no tengo ningún pero para la novela, te puede gustar más o menos la protagonista, te puedes identificar con ella o no, pero el estilo y la prosa son espectaculares y te llevan de la mano página a página.

Con la llegada del cartel a casa comienzan unos fenómenos paranormales que para mí están metidos con calzador, creo que aquí se equivoca Màxim, no hacía falta introducir un fantasma, ya estaban los pálpitos que tenía Teresa, ya estaba decidida a viajar a Paris.

Comienza una segunda etapa para Teresa, viaja a Paris en pos del color para alegrar su vida, y siguiendo la estela de Alice Humbert, la dueña de la tienda cuyo cartel compró en el anticuario. El cambio de escenario le da más viveza a la narración, le aporta interés, porque Màxim sigue dibujando muy cada ambiente, conoce Paris no hay duda y nos ofrece un retrato de la actualidad, pero quizás lo más interesante es el que ofrece del Paris de los años 20 de la mano de Alice que toma la voz para contarnos su vida, aquella que no puede conocer Teresa con sus investigaciones.

La novela da un vuelco en este momento, si ya te había atrapado ahora no te deja, no puedes parar de leer, deseas saber más sobre esa enigmática mujer cuya vida aunque tu no la hubieras vivido igual te fascina, sin duda Màxim ha creado un personaje fascinante, con sus luces y sus sombras, una mujer de carne y hueso que se equivoca en muchos pasos que da, que sin duda es muy humana.

Pero se vuelve a equivocar introduciendo de nuevo la presencia del fantasma, y sigo creyendo que no es necesaria, aunque esta vez tiene una explicación más plausible, el estado de ansiedad de Teresa, y la obsesión que siente por esa mujer a la que ve en cada paso que da.

Siempre me ha sorprendido la capacidad que tiene el autor para meterse en la piel de una mujer, en su mente, sus personajes son muy femeninos. Además leyendo sus obras nos encontramos ante mujeres muy distintas, Alice y Teresa lo son, digamos que son la cara y la cruz de una moneda, la una se come la vida a grandes bocados, la otra la deja pasar sin pena ni gloria, pero ambas no se parecen para nada a Margarita ni a Angeles Alarcón, sin embargo todas tienen en común las obsesiones que les acompañan a lo largo de su vida, son mujeres muy complejas, y dibujadas con esmero.

Personajes

Nos encontramos con dos protagonistas femeninas de excepción, aunque para mi gusto, Alice termina comiéndole el terreno a Teresa puesto que es mucho más interesante

Teresa: Es una mujer de unos cuarenta años, cansada de su vida, de ser un pelele de su tía que todavía le dice como tiene que vestir, y comportarse. Su vida se ha anclado en los tonos grises, y necesita un cambio. Muchas de nosotras tiene un halo de esa mujer que tan poco nos atrae. La Teresa de Paris va evolucionando poco a poco, se ve más suelta, hace lo que quiere con su vida y sin embargo se ve eclipsada por una Alice exultante.

Tía Brigida: Es una mujer estirada, muy de clase alta y puesta en su papel, busca la perfección en su apocada sobrina y lo único que consigue es formar a una mujer débil de carácter a la que detesta. Delante de este personaje he tenido sentimientos muy encontrados, en momentos la he comprendido y en otros me he puesto en la piel de Teresa y la he odiado profundamente.

Alice Humbert: Fue modelo de pintores, una mujer con un carácter fuerte que se hundía con frecuencia, comparte con Teresa uno de sus matices la inseguridad. Su vida se desarrolla en los felices años 20, en ese periodo entre guerras que la gente se dedico a vivir de forma despreocupada.  A ella también la conocemos desde su infancia, como se fue labrando un futuro y los errores que cometió. Me he quedado con ganas de mucho más, hubiera seguido leyendo sobre Alice páginas y páginas.

Pero no todos son personajes femeninos también hay hombres que actúan como secundarios necesarios.

Laurent: El amor de juventud de Teresa, el que le dejó un tremendo vacío y le hizo perder las ganas de volver a amar. El personaje no está tan bien dibujado como las mujeres, pero tiene su aquel, conocemos su aspecto físico y sus miedos, sus rencores.

Mathieu Ardisson: El periodista parisino que ayuda a Teresa en su investigación, un hombre que propiciará un nuevo cambio en la vida de Teresa. Un personaje con el que también he tenido sentimientos encontrados, en ocasiones he sentido lástima por él y otras he pensado que se merecía todo lo que tenía, y también me ha levantado una ternura infinita. Tantas emociones caben en un mismo personaje, porque vive y respira y no es nada plano, aunque esto lo comparten todos.

Los felices años 20

Ya he dicho que quizás el acierto principal provenga de la aparición de la figura de Alice, que nos retrotrae a los años 20, a un Paris que tiene carencias, en las que los pobres sufren necesidades, donde cada uno intenta sobrevivir. De la mano de  Alice nos introduciremos en los barrios obreros donde el hambre y el frío reinan por doquier, y también de su mano daremos un salto a ese Paris frívolo, al Paris bohemio, en el que los pintores tenían sus modelos a las que alzaban a la fama, las compartían y solían dibujar desnudos.

Así comienza la ascensión de Alice en la vida, siendo modelo, pasando frío, tragándose su pudor y prestándose a situaciones que no se si yo hubiera sido capaz. Su belleza la hace entrar en círculos más selectos, dejar de ser una modelo que se codea con Modigliani, o Kisling este menos conocido, a pasar a brillar en la alta sociedad con personajes como Coco Chanel. 

Alice sabe aprovechar todas las oportunidades que se le brindan, y mejorar su situación personal, quiere olvidar su ascendencia, el hambre, el frío, quiere instalarse en su nueva vida y borrar su pasado, aunque ello signifique olvidarse de su familia, de su madre y sus hermanos. Pero Alice es débil y se equivoca en sus decisiones y su vida da vuelcos y vaivenes.

El retrato de ese Paris de los años 20 y los personajes que crea Màxim brillan con luz propia tanto que eclipsan la historia principal que leemos para llegar a una nueva narración de Alice.

Estilo

Me gusta la forma de narrar de Màxim, me enamoró en el Susurro de la caracola y sigue conmoviéndome y sorprendiéndome a cada novela. En esta ocasión le da la voz a sus protagonistas. Tenemos dos historias narradas en primera persona, son Teresa y Alice las que nos cuentan sus vidas, sus experiencias, sus debilidades, sus miedos, sus aciertos y sus fracasos. Y de ahí que la narración sea cercana, con profusión de descripciones, pero no menos diálogos.

Una narración que fluye, que va pasando sin un orden lineal porque los recuerdos son muy importantes para las dos mujeres, sin embargo en ningún momento nos sentimos perdidos como lector. El autor va salpicando la narración de golpes de efecto, reservándose para el final el más importante, me dejó con la boca abierta, sin duda un gran as guardado en la manga.

Utiliza un lenguaje sencillo con comparaciones y similes de fácil comprensión, bordea con elegancia la prosa poética. Uno de los recursos que más me ha gustado es esa maleta llena de pedacitos de ropa que guarda Teresa desde su infancia. Un guiño que tendrá su importancia a lo largo de la lectura, aunque a veces pase desaparecibido.

Conclusión

Podría seguir hablando de la novela, de los sentimientos que me ha levantado, podría desgranar todos los puntos, pero prefiero que los descubráis, que os acerquéis a Teresa y  a Alice que viváis con ellas sus aventuras, no es fácil empatizar con ellas, sin embargo las he comprendido, en muchas ocasiones hubiera actuado de forma distinta, pero siempre me ha quedado claro porque Màxim las hace actuar de una u otra forma.

Una novela que sin ser redonda cuenta una historia preciosa que tiene su culmen en ese Paris de los años 20 que seguro que te deslumbra y como no puede ser de otra forma Alice y Teresa terminaran unidas para siempre solo te falta descubrir de que forma…

¿Te animas a hacerlo? Seguro que lo disfrutas…

24 comentarios:

Rebeca de Winter dijo...

Máxim Huerta debería rendirte pleitesía, no creo que nadie en toda la blogosfera esté haciendo tanto por sus libros. Yo todavía sigo teniendo prejuicios pero cuando los venza por fin prefiero el otro, El susurro de la caracola, que por tus reseñas me tira más. Un besote.

Isa Martínez dijo...

Estoy leyendo este libro, y me esta gustando. El del susurro de una caracola lo empece a leer y no recuerdo porque lo deje apartado y no lo continué, este de momento lo estoy leyendo bastante rápido y me esta resultando agradable la lectura.
Un beso

Saramaga dijo...

Pues yo ya tengo "El susurro de la caracola"... venga! A vencer prejuicios!

Espe dijo...

No tiene mala pinta. Gracias por la reseña.
Un beso

Lesincele dijo...

No tengo prejuicios con este libro...pero aunque me interesa..por ahora no creo que lo lea.
Lo pendiente manda jeje
Un beso!

Espe dijo...

A mí también me daba un poco de reparo leer a este muchacho, aunque después de varias reseñas sobre esta novela lo mismo hasta me animo con ella y todo.

Susana Deseo Libros dijo...

Estupendisima reseña, me ha encantado,el libro ya le he leído y das en el clavo con todos los detalles.
Besitos

LAKY dijo...

Yo también hablé de los prejuicios en mi reseña así que qué te voy a decir! Entiendo la postura de las editoriales porque son una empresa como otra cualquiera pero yo me pregunto si quien compra esos libros escritos por famosillos luego los leen; me da que la respuesta pueda ser negativa...
Respecto al libro, sabes que me ha gustado.
No dije nada en mi reseña de ese elemento paranormal y sabes por qué, porque casi lo he olvidado. No me gustó nada de nada y por eso pasé por encima de él. No aporta nada a la historia y es completamente prescindible.
Hay otras novelas como algunas de Marc Levy, El jardín de los hechizos o La librería de las nuevas oportunidades en que ese elemento mágico le da un toque especial y diferente y que no parece para nada traído por los pelos, pero no es el caso aquí.
Besos

David Gómez (Bolzano) dijo...

Que razón llevas con lo de los perjuicios.
No creo que sea una de mis lecturas, más por el tema que otra cosa, pero claro, te pegas estas reseñas que cualquiera la deja sin leer.
Saludos

Bookworm dijo...

Pues mira, aunque no sea redonda, es un libro que me llama. Quizás porque no he leído nada de Maxim Huerta. Hasta ahora es cierto que mis prejuicios mandaban, pero reconozco que a veces uno se puede encontrar agradables sorpresas tras un rostro tan televisivo como el de este hombre, además cada vez que lo veo en televisión mejor me cae, así que como por alguno hay que empezar lo más probable es que opte por éste, ya que es el que está más de actualidad y después si me gusta buscaré los otros.
Venciendo prejuicios yo me animé a leer una novela de Teresa Viejo (La memoria del agua) y sin ser tampoco una historia redonda, me gustó mucho más de lo que esperaba.
Un beso guapa

Pedro dijo...

Tenía mis dudas sobre si leerlo o no, pero vi al autor en Pasapalabra y el plumón que tenía me ha cargado de tal modo de prejuicios, que me será muy difícil animarme a leer este libro

Pedro dijo...

Fijate que ignorancia la mía que no asociaba a Maxin Huerta, con el presentador del programa ese. La verdad es que veo muy poco la tele.
Tu reseña es muy interesante y aunque no se ni como ni cuando, si la novela llegase a caer en mis manos, seguro que la leería, pues me ha llamado mucho la atención, quizás sea porque vivi en Paris muchos años...
Besos

Inés dijo...

Justo hoy he publicado una reseña de este libro.

Nada comparable con la tuya, qué barbaridad, qué manera de expresarte!! me ha gustado mucho.

Enhorabuena.

Un besazo

Ismael Cruceta dijo...

Uy que curiosidad me ha entrado, la segunda reseña que leo hoy y las dos muy positiva... entiendo los prejuicios contra escritores mediáticos como este o como Boris Izaguirre, creo que tienen que demostrar más, verdad??
un abrazo Carmina!!!

Margari dijo...

Con esta novela voy a tener que vencer los prejuicios, que sólo veo buenas reseñas. Y me estáis dejando con unas ganas...
Besotes!!!

Shorby dijo...

Estoy a ver si me lo regalan para Navidades jejeje

Besotes

Kayena dijo...

Cuando he empezado a leer la reseña, en particular cuando hablabas de los prejuicios sobre determinados personajes televisivos, me ha entrado la risa floja, porque hoy en día Telecirco parece el Café Gijón, porque chica, en mi pueblo se decía que allí el más tonto arreglaba un reloj, pero de T5 se podría decir lo mismo, cambiando lo del reloj por escribir un libro, que a mi me pasa como a Pedro (el Buho), que veo Pasapalabra y los veo desfilar, uno por uno, hablando de su libro, como el otro.

El caso es que ya sabes que ahora veo a este hombre de otra manera y de eso tienes la culpa tú, porque su imagen ha subido enteros gracias a las reseñas que escribes sobre sus libros. Sólo lamento el tema "fantasmeril", porque estoy convencida de que me molestaría por lo que cuentas. Así que nada, en día que me dé por conocerle, empezaré por "El susurro de la caracola", que seguro que lo hago con buen pie.

Un beso.

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Es la segunda reseña de esta novela que leo hoy y cada vez me picáis más y me llama más la atención, era muy reacia a leer libros de gente de la tele, pero este creo que podría gustarme. Muchos besos.

Carla dijo...

Sí que tenía prejuicios con este autor, pero los voy a dejar de lado porque sus libros me llaman bastante y los pones tan bien que es difícil resistirse.

Un beso!!

Tatty dijo...

Todas las reseñas que voy viendo de esta novela son positivas y la verdad es que tengo bastantes ganas de leerla, me atraen los años 20 y París aunque no mucho lo de los fenómenos paranormales, de todas formas aún tengo que leer El susurro de la caracola que está en la estantería esperando
besos

mafaldas dijo...

Reconozco que sí tengo prejuicios a la hora de leer las novelas de este hombre porque la sensación que me da es de superficialidad total, seguramente esté totalmente equivocada.
De la novela que nos reseñas me llama la atención la ambientación geográfica y temporal, también la trama en sí pero me echa bastante para atrás lo que comentas del elemento paranormal. Por el momento lo dejo en barbecho a la espera de leer alguna que otra opinión.
Musus.

Sandra Rivero dijo...

Le tengo muchas ganas, y es que a mí me ganó con El susurro de la caracola, aunque me costó vencer los prejuicios, pero una vez vencidos... quiero más.

Besos!

Meg dijo...

Lo tengo en casa esperando y le tengo ganas, y eso que el susurro no me gustó mucho. No tenbgo prejuicios, si, sale en la tele, pero es periodista, como muchos que escriben. En fin, que lo leeré, pero la reseña la he mirado solo por encima, que he visto cosillas que desconocí y he preferido dejar de mirar, jeje. Un besote!!

Begoña del Valle dijo...

Me estoy leyendo Una tienda en Paris y me está gustando, creo que engancha, a mí por lo menos desde el principio me ha enganchado! me gusta la forma de escribir de Màxim y sin duda la descripción de Paris, ciudad maravillosa. Lo recomiendo!