lunes, 3 de diciembre de 2012

Las tres heridas. Paloma Sanchez-Garnica

Aunque tenía la firme convicción de tomarme las cosas con mucha más paciencia después del verano, no pude desperdiciar la ocasión de apuntarme a la iniciativa de Priceminister para elegir la mejor novela del año. Y no lo puede hacer o no lo quise hacer porque entre las candidatas estaba una novela a la que le tenía muchas ganas, Las tres heridas, era este un libro sobre el que había leído infinidad de opiniones que lo recomendaban, pero sobre todo estaba ambientado en una época de la historia de España sobre la que me gusta investigar y aprender.

Recuerdo todavía mis años de estudios, en el colegio era impensable llegar a esos años del s. XX que practicamente nos quedaban a la vuelta de la esquina, pero tampoco lo fue en bachillerato, y ni siquiera en carrera. Cuando me matriculé en Ciencias de la Información lo hice muy consciente de que había mucha historia que estudiar, pero apenas me importó porque me apasionaba esa asignatura, con el paso de los años me di cuenta que siempre había un tema que se obviaba en el temario, la mayoria de las veces con los ojos velados, daba igual la edad del profesor en cuestión, la respuesta siempre era la misma, ese tema va por cuenta de ustedes, tienen mucha bibliografía donde prepararlo.

El primer año me recuerdo preparando el tema con denuedo, sin embargo pronto comprendí que ningún profesor tenía intención de examinarnos tampoco al respecto. Creo que desde entonces arrastro esa necesidad de saber, de comprender, y sobre todo de aprehender que paso en España en esos años y los que siguieron para que el tema sea poco menos que denostado por los profesores de historia, al menos con los que yo me he encontrado en mi camino académico.

Son varias las novelas que he leído ambientadas en este periodo y no todas me han calado por igual, sin embargo podría recomendar unas cuantas que están a mi parecer tratadas con un gusto exquisito y con una imparcialidad muy dificil de conseguir, como es el caso de la que hoy me ocupa.

La autora

Paloma Sánchez-Garnica (Madrid, 1962), es licenciada en Derecho y en Historia. Abandonó la abogacia --'me implicaba demasiado en los casos'-- y se volcó de lleno en la Historia.
En la actualidad se dedica al absorbente y fascinante mundo de la literatura, al que llegó por pura casualidad.
Es una autora dedicada a la mezcla de novela histórica con grandes dosis de intriga y misterio.
En 2006 publicó El Gran Arcano(2006), a la que siguieron La brisa de Oriente y El alma de las piedras, en las que deja patente la huella que en ella dejó la realización del Camino de Santiago; acaba de publicar (Enero 2012) Las tres heridas, una potente historia que habla de reconciliación, de sentimientos, de las razones por las que es importante vivir e, incluso, morir.

Argumento

Ernesto Santamaria es un escritor en busca de una historia que lo encumbre, que le de ese éxito que parece serle esquivo. Viudo desde hace cinco años, mitiga la soledad que ha elegido paseando por el Rastro madrileño y comprando recuerdos de otras personas. 

Es precisamente en una de estas incursiones donde compra una carta de latón, en la que encuentra una fotografía y un atado con cartas. Con ver la foto de la pareja empieza a vislumbrar la historia que puede haber detrás y piensa que esta es con la que conseguirá su ansiado sueño.

Comenzará a indagar en la vida de la pareja y esto le llevará a un apasionante viaje por la España de la preguerra, de la guerra fraticida y de la posguerra, esa que pensaban iba a traer la paz y que no lo consiguió. A traves de sus pesquisas descubriremos un mundo que nos es desconocido, una población civil que lo pasó mal, una historia de sentimientos y valores en los que podremos constatar, porque merece la pena vivir, morir y luchar.

Impresiones

Quizás con esta novela se hace más imprescindible que con otras seguir un orden y organizar bien los pensamientos, son tantas las sensaciones que ha levantado en  mí, tantos los sentimientos desbocados que ha despertado, tanta la rabia que he sentido en algunos pasajes y tanto el deseo que jamás pueda repetirse la historia.

Quizás lo más destacable de esta novela es la imparcialidad con la que la autora nos narra los hechos, una historia que gira en torno a una pareja y  las personas que con las que tuvieron trato de forma directa o indirecta, y al elegir un periodo y dos poblaciones tan cercanas entre sí, nos presenta a los mismos personajes en dos situaciones distintas, con lo cual nos pone ante las dos caras de una misma moneda, ante un espejo que refleja la realidad y ante unos personajes sufriendo una situación que para nada han buscado y que les es ajena.

De ahí que la mirada del lector sea aséptica y poco partidista, y sin embargo no exenta de sentimientos, aquellos que son capaces de despertarnos los personajes de la historia, da igual en que bando esten situados, y cuales sean los ideales que defiendan, o se vean obligados a defender. Nos encontraremos con situaciones que si bien no compartiremos, seguro que comprenderemos, y con otras que escaparan a nuestro entendimiento porque no haber vivido en la época y no haber sufrido los estragos de una injusticia nos velaran el raciocinio. O bien porque las injusticias vengan del bando que vengan son eso mismo y cuesta comprenderlas.

Siempre he defendido que con la guerra perdieron las dos Españas, la que se creyó vencedora y la vencida, porque en ambos bandos las pérdidas fueron tremendas, luegos unos sufrieron más que otros, pero quien de verdad sufrió desde el principio fue la sociedad civil, aquellos que solo pretendían vivir de su trabajo, ser felices y que no se les metiera en asuntos de política que ni entendían ni querían entender. Sin embargo en esta novela si que hay una perdedora, y esa por muchos motivos es Mercedes la mujer de la foto que encuentra Ernesto. Por que nadie es culpable de que la amen dos hombres a la vez, y el encontrarse en esa tesitura desencadena todo su sufrimiento, porque un hombre despechado es capaz de maltratar hasta aquello que más ama.

Pero por partes, me gustaría empezar por la ambientación, tanto espacial como temporal, creo que ambas suponen un acierto de la autora porque nos permiten por una parte ver el mismo hecho desde distintas ópticas, desde las que tienen los diferentes personajes de la historia, también agilizar la lectura con los saltos temporales, y por último encuadrar los hechos en dos enclaves tan cercanos como distintos entre sí.

Ambientación temporal

Nos encontramos ante dos hitos temporales, el presente narrado en primera persona por Ernesto Santamaria en el que asistimos a una vida anclada en la soledad, y a un trabajo que no acaba de despegar aunque la perseverancia del autor conmueve. La autora aprovecha para mostrarnos la fase de documentación de una novela a través de un hombre un tanto peculiar con una imaginación muy vivida, y con una faceta onirica que ha hecho mis delicias como lectora.

De esta investigación y de los hilos que va tirando Ernesto llegamos al 19 de julio de 1936, fecha en la que comienza la Guerra Civil, una contienda que muchos pensaban que iba a durar poco y que sin embargo se alarga en demasía provocando hambre, miedo, torturas y muchas injusticias.

Esta mirada al pasado que comienza en una fecha tan concreta se arrastra hasta 1939 año en el que la guerra toca a su fin, o eso dicen los nacionales porque siguen produciendose desmanes, injusticias, y muertes inexplicables.

Ambientación espacial

En este apartado me voy a centrar más en la historia que se desarrolla en el pasado, la autora nos plantea una dicotomía, al presentarnos la acción en un pueblo como era Mostoles en 1936 donde todo el mundo se conocia y las filias y las fobias podían tener mucho que jugar en esta contienda de locos, y en la capital, Madrid, donde la gente iba mucho más a su aire y eran reducidos los circulos en los que se podían producir las denuncias.

Al mismo tiempo pone de manifiesto como la gente de ciudad pensaba que la de pueblo era inferior y por ello fácilmente manipulable y engañable. Ese contraste entre la campechanía del pueblo y la frialdad de la ciudad es fácilmente comprobable a traves de la figura de los médicos, Don Honorio en Mostoles un personaje cercano a la población, siempre atenta a sus necesidades, y Don Eusebio Cifuentes en Madrid mucho más altivo y encasillado en su posición social.

Pero también es patente entre los dos personajes femeninos fuertes de esta novela, por un lado Mercedes, la gran perdedora de esta historía una mujer fuerte, que ansía encontrar a su marido, que no tiene fisuras en su amor, una mujer sencilla a la que le abruma el lujo de la casa en la que la acogen y los ademanes de marquesona de su dueña. Y Teresa una mujer con el corazón dividido, una mujer que tenía muy claro que ganara quien ganara la contienda ella tenía las de perder y esa herida seguro que se haría más profunda. Una mujer marcada por un amor que no le conviene según su familia, pero que la hace feliz y al que no quiere renunciar, pero al mismo tiempo teme la vida que pueda llevar con él. La perdida de esas comodidades que conoce desde niña. Y aunque ambas son personajes muy humanos a los que no nos costara querer, las diferencias son patentes.

Considero que ha sido un acierto de la autora el acotar tanto los enclaves en los que se sucede la acción y con ello permitir al lector una mirada a una realidad cercana, aunque no sea de Madrid ni de los alrededores. A través de la mirada de los viejos del lugar constatamos como ha cambiado Mostoles, sigue siendo un pueblo, pero con grandes edificios, lo que hoy llamamos una ciudad dormitorio.

Y aunque ya he dado una somera mirada a los personajes me gustaría meterme a fondo con ellos, hay unos que conocemos mejor y otros que tienen menos protagonismo vemos a traves de otros ojos.

Los personajes 

Nos encontramos ante una novela coral, será muy dificil poder analizarlos todos sin embargo voy a dar unas ligeras pinceladas de aquellos que a mí me han resultado más interesantes.

En Mostoles

Andres Abad: Con él comienza la novela, con sus recuerdos, con sus penalidades, con ese arriesgar la vida para poder ver a la mujer de su vida, nos encontramos ante una injusticia, un hombre cuya única ambición era labrar su tierra para poder alimentar a su mujer y al hijo que le venía en camino. Un hombre sencillo, trabajador, como muchos de su tiempo que querían a la mujer en su casa, porque creían a pies juntillas que ese era su sitio. Los rencores de un hombre que le tenía en el punto del mira por haberse casado con Mercedes hicieron que pasara la guerra haciendo trabajos forzados junto a su hermano Clemente.

El tio Manolo: La humanidad de este hombre de campo me ha abrumado en muchas ocasiones. Un hombre tosco que se desvivía por los suyos, que no dudó en hacer aquello que pensó que era más adecuado en cada momento. La guerra no iba con él y arriesgo su vida para salvar la de otros.

Nicolasa: La madre de Mercedes y la suegra de Andres, una gran mujer, más inteligente de lo que muchos podrían apreciar, desaparece muy pronto en la historia y creo que habría podido dar muchisimo más juego.

Mercedes: La gran perdedora de esta historia, por el rencor de un hombre, pierde a su marido, se ve obligada a abandonar su pueblo, y acostumbrarse a la vida en una ciudad que no conoce y en una casa en la que no es bienvenida. El dolor se ceba en ella, las necesidades también, aún así no flaquea, su único deseo reencontrarse con su marido, la vida no será justa con ella, sin embargo luchará hasta el limite de sus fuerzas.

Don Honorio: Es el médico de Mostoles, un hombre muy cercano para desempeñar un cargo tan importante, carga sobre sus hombros el bienestar de Mercedes y sin saberlo la envía a un dolor seguro, a una vida injusta. La guerra tampoco va con él y como médico siente que su deber es ayudar a todo el que lo necesite

En Madrid

La protagonista en la capital es la familia Cifuentes, una familia burguesa acomodada, que vive en un piso muy bien situado gracias a la herencia de Doña Brigida. Defienden aquello que consideran suyo, su bienestar, su riqueza, su posición, la guerra también viene a trastocar su mundo, y sobre todo a producirles dolor.

Don Eusebio Cifuentes: Es el cabeza de familia, un hombre arisco, machista en extremo, la mujer es un mal menor al que hay que tener amordazado y lo menos instruido que se pueda. Es tocologo del Hospital la Princesa y con la guerra se ve desposeido de sus riquezas, de su trabajo y de su bienestar, ello le convertirá en un hombre amargado y hosco al que será muy dificil de comprender.

Doña Brigida: Es una mujer muy religiosa, un mueble para su marido que la humilla cada vez que puede, esa humillación que ella sufre de la mano de los hombres de la casa la traslada a las criadas Joaquina y Petra. Quizás es el personaje junto con su hija Charo que menos he tragado.

Mario: El mayor de los hijos de matrimonio. Un joven sin ideas políticas declaradas, estudiante de derecho que es hecho prisionero el 19 de julio junto con otros amigos. Desde ese momento comienza un calvario que se ve mitigado en parte gracias a la benevolencia e intercesión de Arturo Erralde y Luisa Sola, ambos simpatizantes de izquierdas. Su cambio es tan drástico que al principio serntiras simpatía por él y terminarás odiándolo con toda el alma

Los gemelos Juan y Carlos: a pesar de ser mellizos no pueden ser más distintos entre sí. Juan es una persona altanera, maleducada, todo temperamento, el que siempre arrastra a Carlos en sus decisiones. Este es más dulce apocado, se ve arrastrado a un guerra que ni desea ni comprende y que le resulta cara. Los sentimientos que tendremos hacía los dos son muy diferentes, aunque Carlos quedé como personaje mucho más difuminado.

Teresa: El alma mater de esta novela junto con Mercedes. Ninguneada en su casa por ser mujer, despreciada por su padre y por su  madre. Teresa es una mujer con corazón, una chica de su tiempo que le interesa aquello que defiende la izquierda le gustaría ser tenida en cuenta, envidia a las milicianas al mismo tiempo que las teme. Teresa es una rebelde con el corazón y el alma divididos. Criada entre lujos no sabe muy bien si será capaz  de afrontar el futuro que le espera si desoye a sus padres y se casa con su novio. Al mismo tiempo es incapaz de renunciar a él. Y en una guerra en la que se encuentran en distintos bandos, ella sabe que gane quien gane la única perdedora será ella porque tendrá que sacrificar algo.

Charito: Es el personaje que menos simpático me ha parecido junto a su madre, es malcriada, déspota, inhumana, en ella se conjugan muchas de las cosas que más odio en una persona. Quizás por ese motivo no he sido capaz de verla con ojos benevolentes.

Luisa Sola: Creo que esta mujer es uno de los personajes que más juego han dado en la novela. Miliciana porque no le gusta el mundo en le que vive, quiere ser tenida en cuenta, no es un mueble y no quiere vivir bajo la protección de un hombre. Actúa con el corazón y se la juega en varias ocaiones por humanidad o por amor. Sin embargo cuando las tornas se vuelven contra ella no encuentra ni un rayo de compasión de aquel por el que se jugó la vida en varias ocasiones. Sus reflexiones son de lo más jugoso de toda la historia.

Arturo Erralde: Estudiante de Derecho, más por cumplir una promesa que por vocación. Amante de las letras y de la literatura, su sueño ser escritor. Su ideología le acerca a la izquierda, sin embargo no es partidario ni de la guerra, ni esta de acuerdo en como el Frente Popular esta llevando las cosas. Por amor se juega el tipo en varias ocasiones por personas que no le tienen ningún afecto, y que no moveran un dedo por salvarlo cuando el se encuentre en desventaja. Al personaje lo vemos evolucionar desde la esperanza al desaliento. Lo vemos codearse con escritores e intelectuales de la época. De su mano desfilan por la novela Miguel Hernández, Ramón J. Sender y se mencionan a muchos más como Unamuno, Lorca...

Manuela: Una niña peculiar, un tanto especial, capaz de preveer los acontecimientos en la mirada de la gente, me ha levantado mucha ternura, este personaje.

No son todos los que son, podríamos estar muchisimo más rato, porque en la pensión La Distinguida donde se aloja Arturo, hay muchas individualidades dignas de estudio.

En el presente destaca el personaje de Ernesto Santamaria, un hombre gris, de costumbres, que ha elegido la soledad como compañera, que vive buscando una buena historia sobre la que escribir, que la termina encontrando en una caja de laton comprada en el Rastro, su voz nos guía por toda la historia del presente y rescata personajes del pasado, como puede ser a Genoveva la hija de Don Honorio. Eugenio el enterrador del pueblo en los tiempos en que se sucede la trama, o la misma Teresa Cifuentes, o Manuela la niña convertida hoy en una anciana.

Paloma nos regala personajes bien dibujados y perfilados, humanos, con sus defectos y sus virtudes, con los que nos será fácil empatizar o odiar, no hay ninguno que resulte indiferente, y no hay ninguno que no tenga su función en la historia.

Contraposiciones

La novela en sí es un juego de contraposiciones, el frío que pasa Ernesto en sus investigaciones contrapuesto al calor del torrido verano de 1936 que achicharra a Teresa y a Mercedes a lo largo de gran parte de la trama, puesto que los meses de invierno a penas se tocan.

La autora se sumerje en un mundo masculino, podría haber creado un personaje femenino, una escritora, sin embargo elige a un hombre, se tiene que poner en su piel, pero salva bien los muebles. Sin embargo en la trama del pasado a pesar de que los hombres son los que llevaban el peso de la vida, ella apuesta por dos mujeres luchadoras, que se enfrentan a los hombres en sus decisiones.

Contrapone la sencillez de la vida en un pueblo, con la vida en la ciudad mucho menos cercana, más solitaria, en la que cada uno se procura su propio bienestar.

Como en toda novela, la realidad se codea con la ficción, y la fina línea que separa la realidad de la ficción en Ernesto Santamaria se diluye en muchas ocasiones, y gracias a esos momentos oníricos podemos avanzar en la historia de una forma agradable, y agil, en la que el dialogo tiene su importancia.

Y por último nos ofrece una misma mirada de personas imparciales durante todo el proceso, contrapone lo que hicieron los republicanos, con lo que hicieron los nacionales a su llegada, dejando claro que los extremos llegan a tocarse y que ni unos eran tan buenos ni los otros tan malos. En todos los bandos se cocian habas y dependiendo de quien tuviera la paella por el mango les tocaba sufrir a unos o a otros.

El principio  

Toda novela tiene un desencadenante, algo que la hace nacer, en el caso de la ficción de las tres heridas es una foto que encuentra Ernesto Santamaria. En el caso de la novela en sí, las conversaciones que la autora mantenía con su suegro.

Siempre he considerado que una buena forma de escribir la histori es recurrir a la memoria de nuestros mayores, personas que han sido testigo directo de ella. En mi familia no se ha hablado nunca de la guerra, ha sido un tema que mis abuelos han preferido olvidar, no remover heridas, porque cada uno sufrió lo suyo. Por otro lado nunca conocí a mi abuelo paterno y  mi abuela solo hablaba del hambre de aquellos días cuando veía que rechazabamos la comida.

Sin embargo la abuela de mi marido fue una mujer más abierta, no dudó en ayudar en su estudio a una profesora de historia, y los recuerdos le empañaban los ojos, fueron años de muchas privaciones, de mucho dolor... Pero sin testimonios como estos no seríamos capaces de escribir ciertos pasajes.

De ahí que me haya conmovido tanto el personaje de Genoveva, o el del propio Eugenio a pesar de lo corto que es, las lagrimas que arrasaban sus ojos me enternecieron, porque los secretos de aquella epoca deben pesar como losas y uno tenía que cumplir ordenes si quería seguir con vida.    
  
Conclusión 

Las tres heridas es una novela preciosa que se adentra en un periodos bastante triste de nuestra historia, pretende ser una mirada aséptica, mostrandonos los desmanes de unos y de otros, y dejando bien patentes que quienes más sufrieron los estragos de esta contienda fue la población civil, aquella a los que los ideales políticos poco le importaban y que solo aspiraban a vivir una vida que se les vio truncada.

La mayoría de ellos si mal vivieron con una opción peor lo hicieron con la otra, en un tiempo en que la denuncia era un medio para salvar la vida, todo tenía un precio, y cualquier persona que estuviera en el punto de mira de otra tenía las de perder.

Me ha gustado perderme por esta ficción salpicada de personajes que existieron, me ha parecido una lectura preciosa, que ha despertado en mí muchos sentimientos, como siempre ocurre con estas novelas ambientadas en una guerra entre hermanos que me ha costado, me cuesta, y me costará de entender.

Me ha gustado esos saltos que da del presente al pasado, y de la primera persona a la tercera para recrear una historia bella, bien hilvanada, con unos personajes solventes y una intriga muy bien dosificada. Las tres heridas es una lectura más que recomendable imprescindible. No es una novela más ambientada en la Guerra Civil, esas hace tiempo que dejaron de interesarme. Es una historia en la que los protagonistas no son los generales y esos hombres grandilocuentes que la historia ha ensalzado y elevado a un altar. Son la población civil, personas anónimas que se vieron envueltos en una guerra que no era la suya, obligados a coger un fúsil, por convencimiento o para lograr comer.

La historia de Teresa y Mercedes seguro que es la de muchas mujeres que tuvieron la desgracia de encontrarse en el fuego cruzado del odio. Te animo a acercarte a este libro, a dejarte envolver por su historia, a investigar junto Ernesto el paradero de esta pareja, a desalentarte por la falta de datos, a ilusionarte por los avances, a pasar miedo y a cuestionarte si es moral lo que estas haciendo.

Te animo a conocer a Teresa, a pasearte por su Madrid del brazo de Arturo o de Mercedes, te animo a angustiarte con ella, a alegrate, a ilusionarte, a sufrir porque esa es la vida que le tocó vivir a esa mujer, te animo a conocer a Luisa Sola, porque no todos los milicianos fueron iguales. Te animo a vencer tus reticencias ante este periodo de nuestra historia, porque hay que conocer los hechos para que estos no vuelvan a repetirse y pocas veces encontrarás autores que no se posicionen que sean bastante imparciales, porque ya sabemos que cada uno tenemos nuestras ideologias y a veces estas nos traicionan.

Si he logrado sembrar en tí las ansias por leer este libro me daré por satisfecha, y si ya lo has leído te animo a compartir opiniones, porque da para mucha conversación.

Gracias a Priceminister por el ejemplar y por la iniciativa        


20 comentarios:

Kayena dijo...

Me agrada un montón encontrarme hoy con esta reseña tuya pues acabo de leer otra sobre la misma novela que me ha dejado noqueada.

No puedo más que asentir con tus impresiones, con tu análisis (ambientación temporal y espacial, personajes, contraposiciones...). Es perfecto, no se puede expresar mejor lo que la novela ofrece.

En mi caso, en mi familia siempre se habló de la guerra, porque mi padre estuvo en ella, pero desde el punto de vista de los ganadores. Sin embargo, siempre fui consciente del punto de vista de los perdedores, pues estaba rodeada de ellos. Y es verdad lo que comentas cuando afirmas que la guerra no terminó en el 39, pues los desmanes franquistas se mantuvieron cuatro décadas más. Por ello, no me extraña que ni siquiera en la Universidad se estudiase este aciago período, porque se reescribió la historia de manera zafia.

En fin, que me has vuelto a recordar los sentimientos que me generó la lectura de esta novela, porque has plasmado con una habilidad sorprendente lo que podemos encontrar en ella.

Un beso.

Ángela dijo...

Carmina, una reseña magnífica. Es una novela que ya me llamó la atención por las reseñas que he leido y la tengo puesta en mi lista de regalos de reyes. Tiene muchos argumentos para gustarme, pero le doy muchísima importancia, en este tipo de lecturas, a la imparcialidad de los autores, pues para mi la manipulación es lo peor de lo peor, y de eso desgraciadamente hemos visto mucho, mucho, mucho.
Besos.

Margari dijo...

Una reseña fantástica!!! Has logrado transmitir todo lo que sentí durante su lectura. Un gran libro porque nos ofrece la guerra vista desde los dos bandos. No hay buenos, no hay malos. Sólo gente que en su mayoría está luchando por sobrevivir.
En mi casa poco se ha hablado de la guerra. Sólo recuerdo a mi abuelo, quien pasó los últimos días en la cárcel por desertor. Cuando lo único que hizo fue volver a su ciudad porque su madre estaba muriendo. Él estuvo de forma casual en el bando de los vencedores. Pero su hermano estuvo en el otro bando. Nadie supo nada de él. Si murió, si huyó... Siempre tuvo mi abuelo esa pena, no saber qué paso exactamente.
Besotes!!!

Pedro dijo...

Precisamente tengo programada la reseña de este libro para el próximo viernes. A mi me causó sensaciones especiales, puesto que se desarrolla en un escenario que conozco bien como es el de Möstoles

Espe dijo...

A ver si me estreno con esta mujer...

Shorby dijo...

Una reseña buenísima, me ha encantado.
Qué ganas tengo de leerlo!!! =)

Besotes

ana dijo...

Las has sembrado del lujo y me lo apunto.

TRES HERIDAS, LAS DE LA VIDA, LAS DEL AMOR, LA DE LA MUERTE.

Besicos.

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Como sabes esta novela me encantó, me gustan mucho las historias ambientadas en la Guerra Civil. Y desde que la leí soy fan incondicional de Paloma Sánchez-Garnica, a quien tuve la suerte de entrevistar y conocer en persona. Tengo intención en el nuevo año de seguir leyendo sus libros. Muchos besos.

Meg dijo...

Inpresionante reseña!! La tengo anotada en mis pendientes porque he leído varias positivas. Un beso!!

mafaldas dijo...

Lo tenía apunto para futuras lecturas por las buenas críticas que he visto de él pero con reseñas tan entusiastas habrá que darle prioridad antes otros porque promete muchísimo.
Musus.

Tatty dijo...

Justo la acabo de recibir gracias a Priceminister y será mi próxima lectura, hace tiempo que estoy deseando leerla y con esta reseña tan completa no me queda duda de que la disfrutaré
besos

mientrasleo dijo...

ue buenísima reseña le has hecho!!!
Sabes? me encantó el personaje de Ernesto, uno de los mejores con los que me he topado
Besos

Bookworm dijo...

Yo sí dejé pasar la iniciativa de Priceminister en mi firme propósito de no comprometer mis lecturas en fechas cerradas, pero me alegro de que haya participado tanta gente. Este libro en concreto me apetece mucho y una que es muy avispada se lo regaló a su suegra ¡ja, ja! Es el estilo de novela que le gusta leer y a mí también, así que como coincidimos bastante le regalo libros que yo no tengo y así nos los intercambiamos, aunque para ser sincera la que suministra lectura a mansalva soy yo.
Ya lo tengo en casa esperando, así que pronto caerá, pero me alegra saber que te ha gustado tantísimo.
Un beso

albanta dijo...

Has realizado un perfecto análisis de la novela. Yo disfruté mucho con su lectura y no me canso de recomendarla.

Lau dijo...

Yo también me apunté a esta iniciativa y pedí el mismo libro pero por algún motivo no me ha llegado, así que no he podido hacer la reseña, y es una lástima porque por lo que cuentas, la historia vale la pena.
Un beso

noemi dijo...

Hola, no conocía ese libro. Te sigo desde hoy,

saludos ;)

Susana Hernández dijo...

Carmina, una reseña estupenda! Sabes que me gustan estos temas así que deberé tenerla en cuenta.

un abrazo!

Ann. dijo...

No he leído este libro, ni siquiera sabía de el, pero hombre, que me han dado ganas de leerlo con semejante reseña. :D

Pilar González dijo...

He estado liada estos días y hasta ahora no he podido pasar a leer tu entrada con tranquilidad. Me ha gustado mucho tu reseña , un análisis muy acertado y que refleja muy bien todas las facetas interesantes que se pueden destacar de esta novela tan especial. Besos

LAKY dijo...

Ya sabes que no me he cansado de recomendarla por activa y por pasiva. Es mi mejor novela del año y lo supe desde que la leí a principios de éste. Me parece preciosa la historia, cómo está narrada, los personajes...., todo. Y lo que más me gustó es esa imparcialidad que tú también señalas, el hecho de que puedas comprender a todos los personajes, aunque no te identifiques con ellos porque yo también creo que allí perdimos todos, como en cualquier guerra civil. Un besazo