lunes, 9 de julio de 2012

La abuela Lola. Lectura conjunta


Me estoy aficionando a la colección Emocionate de la editorial Martinez Roca. Me gustan los libros que hacen aflorar los sentimientos, y tengo que reconocer que La abuela Lola me ha sumergido en una montaña rusa de emociones y sensaciones. Una lectura más que recomendable, bien escrita, bien organizada que se degusta con los cinco sentidos, porque todos ellos disfrutan por igual.

Cuando vi la portada, supe que tenía que leerlo, es de esas portadas sencillas que transmiten mucho con muy poco, y sobre todo ya intuí por donde iban los tiros, pero me quede corta, muy corta, porque la novela me ha dado mucho más de lo que esperaba de ella. Si una buena portada es importante para que un libro te atraiga, una sinopsis bien elaborada también lo es, sin embargo con el tiempo he aprendido a recelar de las contraportadas, o bien porque luego no encuentras dentro lo que te prometían o bien porque destripaban el argumento restándole mucha emoción a la posterior lectura. De esta me quedé con lo esencial: Los protagonistas principales eran una abuela y su nieto, la historia estaba contada en tercera persona desde la perspectiva de un niño especial y la cocina iba a jugar un papel importante. ¿Se puede pedir más? Yo creo que no la verdad y con buen ánimo me adentré en sus páginas.

La autora

Cecilia Samartin nació en Cuba, país del que tuvo que huir siendo muy niña por La Revolución. Se afincó en California donde ha vivido desde entonces y la actualidad comparte la vida con su  marido. Muchos de sus libros recogen la cruda realidad que le tocó vivir desde su más tierna infancia.

Estudió sicología, Terapia familiar y Terapia matrimonial. Actualmente está inmersa en un proyecto para ayudar a mejorar las condiciones de los más desfavorecidos en Los Ángeles. Tiene una larga trayectoria literaria en la que destacan títulos como Señor Peregrino, La abuela Lola o Ghost Heart.

Antes de llegar a España la obra ha tenido una gran acogida en países nórdicos como Noruega en la que ha vendido millones de ejemplares. De la traducción al español se ha ocupado, Julia C. Gómez Sáez, de la que ya he leído otras traducciones como La Gardenia Blanca de Shangai y Secreto de Hermanas que me han dejado un buen sabor de boca por las emociones que logra transmitir.

Argumento.

Sebastian es un niño de 10 años, pequeño y débil para su edad, la culpa la tiene una malformación de nacimiento en su corazón que le tuvo entre la vida y la muerte en sus primeros días de vida. Este hecho trastoco la vida de la familia y sobre todo sumió a su madre Gloria en un estado de miedo permanente. Sebastian sueña con ser un niño normal, en jugar a fútbol con sus compañeros y correr en lugar de estar solo en los recreos, pero su ingenio le hace desarrollar otro tipo de juegos para distraerse.

Su vida en el colegio no es fácil, el típico matón ve en él un objetivo fácil y le toca doblegarse a sus exigencias, y esta la niña bonita de la que se ha prendado y que tampoco le dedica mucho tiempo de su vida. Todos los sinsabores de la jornada escolar los diluye en Bungalow Haven la zona residencial para ancianos donde vive su abuela Lola, pero también eso puede perderlo porque al volver de escuela un día encuentra a Lola tendida en el suelo. La abuela pasa tres días inconsciente y cuando vuelve en sí parece otra. A Sebastian le tocara lidiar con estos sentimientos, reencontrar a su abuela, que su casa siga siendo un refugio y aprender  a ser un pinche de cocina.

Al volver a casa la abuela comienza a cocinar y le enseña a Sebastian los rudimentos de la cocina y de los platos que elaboran al tiempo que desgrana historias de su Puerto Rico natal que tienen relación directa con los platos que cocinan.

Abuela y nieto constituyen el alma de esta historia en la que abundan los personajes cuyo hilo de unión es una abuela estrafalaria que adora a su nieto y odia ver en lo que se ha convertido su familia e intenta por todos los medios unirla de nuevo.

Opinión personal

Como he dicho al principio La abuela Lola es un libro de sentimientos, emociones y sensaciones. Un libro narrado desde la perspectiva de un niño de diez años, dotado de una gran madurez fruto de la enfermedad con la que ha lidiado desde pequeño. Sin embargo no por ello deja de ser un niño que no entiende algunas situaciones, y al que sobre todo le superan algunos hechos de los mayores que parecen no tener en cuenta más que su propia opinión.

Sebastian procede de una familia de emigrantes portoriqueños, una familia que se ha ido desestructurando con los años por culpa de malos entendidos, envidias, voluntades de aparentar y apartarse de las raíces sureñas. Lola su abuela tiene un sueño, volver a sentar a sus hijos juntos a la mesa, pero ese sueño cada día parece más lejano y su tiempo se agota, así que con la ayuda de Sebastian urde un plan en el que la comida tiene un papel protagonista.

portada de la edición original
Y será a través de los platos que cocina como conoceremos a la verdadera Lola a ese torbellino de mujer que se ha rebelado ante la vida, a esa mujer fuerte y todo corazón que ante todo quiere que se le tenga en cuenta y que su familia vuelva a ser lo que nunca hubiera debido dejar de ser. Los flash back a su infancia y su juventud nos trasladan a una vida en Puerto Rico que ella considera más feliz, más plena, con sus hijos unidos y su marido vivo. Emanan las supersticiones típicas de los sudamericanos. Lola nunca ha renunciado a sus raíces y esta orgullosa de ellas y ese amor por su tierra se manifiesta en los platos que prepara, en las historias familiares que cuenta y que nos van envolviendo a medida que avanza la trama sin grandes sobresaltos.

Porque nos encontramos ante una novela en la que no pasan grandes cosas, y sin embargo la vida fluye de forma continua, nos encontramos ante el día a día de un niño peculiar, que a pesar de todas sus frustraciones es fuerte y optimista y ese optimismo se le traslada al lector a pesar de todo el drama que subyace de su enfermedad. Y también ante el día a día de una mujer que solo tiene ya una meta en la vida y que pretende luchar para conseguirla. Dos luchadores que a su manera nos van enseñando a vivir la vida, porque a veces olvidamos como hacerlo, nos plantamos con la vista en el pasado, que nos impide avanzar y fijamos nuestro horizonte en  el futuro y de esa manera nos olvidamos de vivir nuestro bien más preciado el presente, el único que podemos controlar y disfrutar.

La abuela Lola es una lección de vida, se reflejan entre sus páginas los miedos de una madre ante el futuro de su hijo, las desavenencias familiares, tanto en el núcleo principal, como en el más lejano. Nos enseña como los malos entendidos, las envidias, los rencores pueden llegar a romper una familia. Es una lección de amor y amistad, donde dos generaciones tan lejanas como puede ser una abuela y su nieto pueden tejer un lazo de unión que les proteja de lo malo de la vida.

El libro está escrito en inglés, sin embargo la labor de la traductora ha sido tan buena que pasa desapercibido, y lo único que puede hacer que lo sospeches es no tiene ese regusto de los autores sudamericanos, aunque tampoco renuncia de todo a él y podemos encontrar lo que yo vendría a llamar realismo mágico al más puro estilo Isabel Allende. Con el recurso a la comida es imposible no acordarse de Afrodita o de Como agua para chocolate de Laura Esquivel… amen de otros ejemplos menos conocidos.

Si importantes son las relaciones familiares en esta historia, no menos lo son los aromas y sabores que salen de su cocina y que te hacen cosquillas en la pituitaria y te inflaman las papilas gustativas de puro placer. Si la cocina es una de tus aficiones sin duda disfrutaras la lectura de La abuela Lola por partida doble, y además gracias a un anexo situado al final del  libro podrás hacer tus pinitos y cocinar los mismos platos que Lola y Sebastian. Y es que como he dicho al principio este libro se disfruta con los cinco sentidos, con la vista por razones obvias, con el olfato y el gusto por las descripciones tan vividas que te parece estar en ese momento en la cocina disfrutando con ellos de la sesión. Y el tacto por la misma razón por las descripciones tan buenas que hace la autora que traslada en el tiempo y en el espacio.

En el apartado de los personajes todos están muy bien dibujados, ninguno de ellos es plano y evolucionan a la misma velocidad que la trama. Son personajes creibles, unos con más poder de empatía que los otros pero todos con su atrativo desde Sebastian que inspira una ternura infinita hasta Gloria su madre a la que en ocasiones es difícil de comprender, pasando por Lola esa mujer que parece haber perdido la cabeza y demuestra que esta más viva y cuerda que en su vida.

Pero creo que hablar con más profundidad de los personajes puede revelar hechos que importante que el lector vaya descubriendo poco a poco por ese mismo motivo no voy a profundizar en ellos. Es una novela coral en la que podremos descubrir la vida en la escuela, la vida de una pequeña comunidad de ancianos y sus problemas y día a día y al mismo tiempo la evolución de una pequeña familia desavenida. Nos encontramos ante una novela coral bien estructurada con personajes entrañables las más de las veces y otros que terminarán haciéndose un lugar en nuestro corazón.

Pero sin duda si me tengo que quedar con alguno, me quedo con Sebastian con ese hombrecito que me ha hecho reir, llorar y soñar, con este niño que no se rinde ante la adversidad y que demuestra su valentía y rebeldía día a día y que se tiene que plegar ante la evidencia de que no puede entender a los adultos.

Pocas cosas me quedan a esta altura por comentar, quizás el estilo de la autora, una forma de narrar sin grandes sobresaltos, ágil, con gran complejidad por los personajes que dibuja y a la vez fácil de entender como únicamente puede serlo el lenguaje de los sentimientos. La historia se desarrolla a lo largo de  treinta y dos capítulos de longitud variable, más un anexo final en el que se nos presentan las reseñas más un extracto del capitulo donde se desarrollan.

Conclusión

La abuela Lola es una de esas lecturas entrañables en la cual sus personajes llegan para quedarse un largo tiempo, incluso después de terminado el libro. Las emociones, los sentimientos que despierta y el hecho de que sea una historia cercana al vez que tan lejana en el espacio hace que sintamos empatía por sus protagonistas, que deseemos ponernos en su piel y no nos sea nada difícil hacerlo.
Una historia de gran calado que se va a convertir en una de mis favoritas este año. Te animo a que te sumerjas entre sus páginas, a que conozcas a Lola y a Sebastian, a que pruebes a hacer alguno de sus platos y si la cocina no es lo tuyo seas capaz de disfrutarla igualmente.

12 comentarios:

Pakiko dijo...

Pues todos los elementos son muy buenos, la portada, los personajes, despierta emociones, huele que alimenta... Gracias por tu reseña.
besos

Marian dijo...

Tiene pinta de transmitir mucho...
Besos

Marian dijo...

Por cierto, Carmina, tienes un premio en mi blog.
Besotes

Elena:) dijo...

Qué reseña más completa!Yo ya la tengo apuntada, porque todos coincidís en que merece mucho la pena.
1beso:)

Tatty dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, es una historia preciosa y unos personajes inolvidables, una novela que merece la pena leer sin ninguna duda
besos

Margari dijo...

Preciosa la reseña que has hecho. Y con la que estoy completamente de acuerdo. También va a ser una de mis lecturas del año.
Besotes!!!

Pablo dijo...

Muy bonita la reseña, se ve interesante el libro, pero no acaba de llamarme la atención. Quizá más adelante...

Marilú CuEnTaLiBrOs dijo...

Una reseña muy bonita!! yo también he disfrutado mucho con esta lectura conjunta y aprovecho para conocer tu blog y quedarme pro aquí para seguirte la pista.Besos

LAKY dijo...

Coincidimos en todo. Es un libro precioso, muy emotivo, en el que no pasa nada y pasa de todo. Para mí también ha sido una de las mejores lecturas del año. Un besito y muchas gracias por participar

Espe dijo...

Esta ya sabes que me la he apuntado sí o sí. :-)

Shorby dijo...

Le tengo muchas ganas al libro, que todos lo ponéis tan bien...!!

Besotes

Carol dijo...

Me está apeteciendo mucho con la lectura conjunta que habéis hecho y vuestras reseñas, la portada ya por sí sola es preciosa, pero es que encima el tema me gusta también, está ya más que anotado. Un besazo