miércoles, 10 de octubre de 2012

El bufete. Borja Martinez-Echervarría


Creo que ya es hora de empezar a opinar sobre los libros de mi maratón veraniega,  y es que por circunstancias varias, agosto fue un gran mes y disfrute de lecturas bastante surtidas, aunque haciendo un recuento me doy cuenta que me incliné hacía el género negro o de intriga más de lo que me imaginaba.

Echando la vista atrás me doy cuenta de que mis gustos literarios han pasado por varias etapas, de jovencita y hasta los veintitantos tuve la fiebre de los clásicos, me sentía una rara avis porque no solo me leía los que me imponían los profesores, si no que yo buscaba aquellos que me llamaban la atención y la verdad es que me restó horas de estudio en dos asignaturas, literatura e historia.

Después vinieron la novela negra y a la par las novelas de abogados, con John Grisham a la cabeza, idilio que se rompió hace algunos años cuando una lectura se me atragantó  tanto que tardé seis meses en terminarla, seis largos meses en los que me obligue a no coger otro libro, y de los que terminé tan asqueada que me hice el firme propósito de no terminar todas las novelas, aquella que se me atascara sería irremediablemente abandonada.

La novela que hizo trizas ese idilio fue El proyecto Williamson y a pesar de haber leído libros de otros autores los relegue a todos al ostracismo. Hace tres años se convocó el Premio Novela de Abogados, y asistí a su nacimiento con mucha apatía, sin embargo en su segunda edición logró despertar mi interés, aún así no me he acercado a ningún ganador hasta la tercera edición.

Oí  hablar de El bufete en el programa radiofónico  La ventana, entonces conducido por Gemma Nierga, aunque no soy una radioyente empedernida, me gusta llevarla  encendida cuando conduzco, había una sección que se hacía desde la prisión con contertulios recluidos allí y la verdad que me parecía de lo más interesante. Todos habían leído este libro y lo que comentaron me llamó tanto la atención que supe que estaría entre mis lecturas, más pronto que tarde.

Para acelerar los trámites lo incluí en mi maratón de lectura veraniega y fue la primera lectura que disfruté y he de reconocer que me ha reconciliado con el subgénero, aunque no sé muy bien si eso incluye al archiconocido John Grisham.

El autor

Borja Martínez – Echevarría nació en 1975 en Madrid. Se licenció en Derecho en la Complutense de Madrid pero ha ejercido siempre como periodista.

Tras una primera etapa en Expansión Tv, donde llegó a ser el corresponsal en la Bolsa y presentó el programa Abogados, pasó al diario Expansión para encargarse de la información sobre despachos de abogados. Allí formó parte del equipo fundacional del suplemento “Jurídico”. También ha trabajado para El Confidencial, el semanario Alba y el diario Negocio.

En la actualidad dirige y presenta el programa Abogados en Gestiona Radio y es socio de Pérez + Partners, donde realiza labores de asesoramiento estratégico a firmas de abogados. Su conocimiento y capacidad de análisis sobre el funcionamiento del opaco mundo de los bufetes lo han convertido en una referencia dentro de la información jurídica.

En su primera novela, Martínez Echevarría conocido como Borja Mec en el mundo de los bufetes, nos descubre los entresijos del trabajo en un despacho de abogados especializado en el mundo de los negocios.

Argumento

Alberto Spínola, es un joven ambicioso y brillante, terminados sus estudios de Derecho y con un máster de Derecho Internacional bajo el brazo es contratado por Kline & Burbridge, un prestigioso bufete internacional que opera en España. Un golpe de suerte lo bendice y su vida da un vuelco en el que el dinero, el poder y privilegios llaman a su puerta. Su camino se cruza con el de Berta una periodista especializada en información sobre bufetes de abogados que es la pesadilla de los profesionales del ramo. Trabaja en diario económico Financiero y se está haciendo un hueco en el sector gracias a sus exclusivas y las formas poco ortodoxas de conseguirlas.

Inesperadamente Alberto se encuentra metido en una gran operación, el lanzamiento de una opa hostil sobre la petrolera más grande España pone a prueba sus conocimientos, pero también su moral, porque la línea que separa lo lícito de lo ilícito se traspasa en un momento dado y las consecuencias de este inesperado cruce hacía el delito le hará plantearse su futuro…

Impresiones

A simple vista no estaríamos muy lejos del estilo de John Grisham, en la novela se mezcla el dinero, la corrupción, el poder, la ambición y como no la intriga. El hecho de que el autor trabaje como periodista le da mucha veracidad al personaje de Berta, por ser el ambiente en el que él se mueve a diario. Por otra parte sus conocimientos del derecho le sirven para presentarnos de forma amena y sobre todo didáctica temas y términos que resultan incompresibles  de otra forma para los neófitos.

Que la acción transcurra en España, aunque dentro de una firma extranjera también le aporta mucho atractivo, porque parece que en este país no ocurra nada interesante sin embargo no tiene  porque ser diferente a otros donde la literatura en la que los abogados y los bufetes son los protagonistas tiene un mayor arraigo.

Hay otro factor que ha hecho mis delicias y es que es posible ver como se trabaja por dentro en un periódico, como una exclusiva para maquinas para cambiar una primera página. Lo efímero de las noticias en la prensa escrita es patente en las páginas de este libro, hay información que pierde relevancia incluso antes de ver la luz, desplazada por otra noticia de mayor interés. Como periodista el ver reflejado este mundo y el frenesí de un rotativo me ha gustado y me ha mantenido atrapada entre sus líneas.

Los personajes tienen un peso específico, están dibujados con mimo tanto los principales como los secundarios, y algunos con tanto esmero que traspasan por momentos el papel, es imposible no sentir simpatía o antipatía por ellos, lo que sí es seguro que no nos serán indiferentes. No nos encontramos ante personajes planos, sino que están en constante evolución, puedes empatizar con uno al principio de la novela y terminar odiándolo, y al contrario puedes cogerle tirria a un personaje y terminar comprendiendo su forma de actuar.

Personajes

Cómo ya he comentado a mí me parece uno de los puntos fuertes de la novela y además un acierto.

Alberto Spínola: Un joven brillante, ambicioso, y preparado, pero como las primeras impresiones son las que cuentan aparenta ser un repelente, estirado. Esa es la sensación que el lector si es de género femenino comparte con Berta. Después de pasar tantos años preparándose cualquier trabajo no es bueno para él, sueña con un bufete grande y de prestigio. Su currículo le abre las puertas, su arrogancia y su descaro le proporcionan unas condiciones ventajosas y un lugar privilegiado para un pasante de primer año. Eso le granjeará más enemigos que amigos, sin embargo contará con la fiel compañía de un compañero de bufete. El orgullo se le transformará en humildad cuando su ética está en entredicho y la fina línea que separa la legalidad de la ilegalidad es traspasada en la operación en la que participa.

Berta: Una chica de pueblo que recala en la capital, echa de menos a su padre pero le apasiona el mundo del periodismo donde se ha especializado en información sobre bufetes de abogados al tiempo que se ha convertido en la pesadilla de muchos de ellos. Cuando encuentra un hilo tira de él y no para hasta hacerse con la exclusiva. Bien considerada en el periódico y con una red de informadores bien surtida, no sale bien parada de su primer encuentro con Alberto, sin embargo ambos unirán sus fuerzas en un momento dado.

Cristóbal: El único compañero de bufete que desde el primer momento está al lado de Alberto, está hecho de otra pasta, no ansía convertirse en socio de la firma, y por lo tanto no siente celos ni envidias, sólo sabe que le conviene estar cerca de Alberto y no duda en ayudarlo aún poniendo en peligro su trabajo cuando este descubre un asunto ilegal.

Nicolás Verde: Podríamos decir que es el verdadero protagonista de esta novela. Es un socio del Kline & Burbridge, uno de los más antiguos y de los que más honorarios gana y hace ganar a la firma, sus minutas son astronómicas. Se encuentra de sabático cuando recibe una llamada que le hace volver a Madrid, algo gordo se mueve y le piden que sea él quien mueva los hilos. Todo irá sobre ruedas hasta que los imprevistos empiezan a arruinar la operación y la única salida que queda no es precisamente muy lícita. En ese momento es cuando se replantea el motivo por el que se hizo abogado y se derrumba.

Mateo Blasco: Es de los malos malísimos, un personaje sin moral ni remordimientos, que hace de la máxima el fin justifica los medios, su bandera. Y de esta forma teje una red paralela al trabajo de los abogados para que la Opa tenga éxito, sólo que la legalidad queda al margen y todo vale, incluso asesinar a inocentes.

No son los únicos personajes, pero si los de más relevancia y peso, aquellos a los que se les ve evolucionar, sentir y vivir, y los que hacen que la lectura de la novela valga la pena.

Estilo

No es fácil abordar el complejo mundo de las Opas hostiles y exponerlo de forma que la novela no quede llena de tecnicismo y con ello se haga tediosa la lectura y la novela entre en un punto muerto.  Borja consigue que la información y las explicaciones queden bien ligadas dentro de la novela, que constituyan una parte más del todo y no un añadido.

Dosifica bien la intriga, y aunque es muy difícil no encontrarle un cierto parecido a John Grisham a mí la experiencia me ha valido la pena, la he disfrutado, he sentido de cerca la acción con los personajes, me he planteado que hubiera hecho yo en su lugar, si hubiera sido capaz de arriesgar o bien hubiera cerrado los ojos y hubiera dejado que se salieran con la suya.

La novela va de menos a más, al principio nos presenta a los personajes, y los sitúa dentro del contexto, para luego plantear la acción e ir desarrollándola obteniendo su clímax casi al final en el que el lector está casi al borde la taquicardia, igual que los personajes. Y es que al menos en mi caso la empatía con Berta ha sido total, me he visto tantas veces reflejada en ella, que he recordado porque estudie periodismo y también porque al final abandoné su práctica.

Conclusión

Una novela ágil, dinámica en la que el dialogo tiene un peso importante y la intriga está bien dosificada. La ausencia de tecnicismos la hace llevadera y permite centrarse más en la trama de acción que en la legal.

Los personajes constituyen uno de los aciertos de El bufete, sobre todo porque es difícil que le resulten indiferentes al lector, o se les aprecia o se les odia no hay medias tintas, al menos en el caso de los protagonistas.

Si eres fan de John Grisham seguro que esta novela te gusta, si como a mí un día te defraudó y abandonaste el género, descubrirás que hay buena literatura más allá del americano, escrita por autores españoles y desarrollada en España.

No descarto leer los otros galardonados en las ediciones anteriores,  y sobre todo estaré muy pendiente de Borja Martínez-Echevarría si en su primera incursión en el mundo literario ha logrado crear una novela de calidad habrá que seguirle la pista.

¿Y vosotros la habéis leído?

11 comentarios:

Offuscatio dijo...

Hace tiempo he comprado "La confesión" de Grisham, pero todavía no la he leído. Una de esas compras por impulso que termina quedándose olvidada en la estantería. ¡Gracias por descubrírme a un nuevo autor!

Margari dijo...

De Grisham no he leído nada, así que no puedo opinar. Pero con este libro, que no conocía, me has convencido. Así que me parece que antes de probar con el americano, lo voy a hacer con este autor.
Besotes!!!

Anónimo dijo...

Estimada autora,
Mil gracias por la crítica tan generosa!!!
Me alegra que te haya gustado la novela.
Yo también tuve una época de desencuentro con Grisham a raíz de El proyecto Williamson...pero volví a leer Legítima Defensa y El socio y nos reconciliamos.
El 8 de noviembre publican en España Los Litigadores. Estaré atento.
Terminé hace poco La confesión y, sin ser el mejor, es Grisham volviendo a sus raíces.
Bueno...que muchas gracias por haber leído El Bufete.
Por cierto, presento la novela el martes 16 de octubre a las 20.00 en el Colegio de Abogados de Madrid (C/ Serrano 9) ¡Estás invitadísima!
Enhorabuena por el blog.
Un saludo
Borja Mec

Pakiko dijo...

Parece que aunque trata un tema tedioso para mí, lo ha hecho de forma ágil y dinámica. Si la veo por ahí la tendré en cuenta.
Besos

LAKY dijo...

A mí me gustan mucho las novelas de abogado y he leído unas cuantas de este estilo; por supuesto, también algunas de Grisham aunque (por lo visto, afortunadamente) no he leído El proyecto WIlliamson.
Habrá que tener en cuenta ésta que tanto te ha gustado.
Besos

Goizeder Lamariano Martín dijo...

No he leído nada de Grisham ni tampoco novelas de abogados, no conocía ni este libro que nos presentas hoy ni a su autor, pero este género no termina de llamarme. Aun así, me alegro de que te haya gustado y te haya ayudado a reconciliarte con el género. Muchos besos.

Carmen dijo...

Pues no, no lo he leído y, la verdad es que no lo conocía. No pinta nada mal- Parece una amena lectura.
Besos,

Espe dijo...

Esa maratón a la que al final no me animé a apuntarme. Y menos mal, porque agosto siempre suele ser mi mes menos productivo...

Dolores dijo...

Tiene buena pinta, no lo descarto. Un beso.

Ángela dijo...

He leído varios títulos de Grisham, y no he podido evitar recordarlos según iba leyendo tu reseña, pero dejando aparte a Grisham, lo importante es que la novela de Borja Mec, te ha gustado y lo que transmites desde luego ha despertado mi interés.
Un beso

Antonio Cabello dijo...

Carmina por tu reseña el libro me ha interesado bastante. No he leído nada de Grisham pero por lo que cuentas éste parece merecer la pena.
Besos!!