miércoles, 11 de enero de 2012

Sabor a chocolate. Jose Carlos Carmona


Me apetecía hace tiempo adentrarme en esta historia, había leido tantas opiniones y todas ellas la ponían tan bien, que yo tenía que leerla si o sí. El primer escollo con el que me encontré es que no estaba en la biblioteca que frecuento, ni en ninguna de la capi, cuando me puse a investigar era un libro tan corto que no merecía la pena pedir un prestamo interbibliotecario.

Mientras pensaba que hacer, y a pesar de mi orden de alejamiento de librerias, me pasé por la sección de libros de Carrefour, había una oferta de unos libritos de bolsillo encuadernados en tapa dura, especialmente tentadora, y titulos que apetecian muchisimo, al menos a mí. Entre ellos estaba sabor a chocalate, y la oferta 3X2 y cada ejemplar a 3 euros. No me lo pensé mucho, mi economía no se iba a resentir en exceso y al fin cumpliría mi deseo de leerlo.

De esta manera desembarco esta novelita en mi casa y a pesar de las ganas que le tenía la fueron adelantando otras opciones. Y es que los libros que entran en mi casa sufren un especie de maldición. Todos entran siendo muy deseados y sin embargo terminan relegados en la estanteria durante largos periodos de tiempo, tan largos que en el caso de algunos llevan esperando una década, o algo más.

El reto 25 españoles del blog de Laky me ha dado la excusa perfecta para su lectura y al mismo tiempo para ir tirando de mi estanteria a la par que de la biblioteca. Y con este libro que no es el primero que he leido para este reto pretendo inaugararlo.

El autor

Nació en Malaga en 1963, aunque vive en Sevilla desde 1995, donde ejerce su labor docente en la Universidad de Sevilla. Es una persona polifácetica que desarrolla su oficio en multiples areas como pueden ser la política, la literatura, la filosofía, la música clásica y las artes escenicas.

Conocedor de todos lo campos en los que desarrolla sus conocimientos, en el ámbito literario ha creado un Master en Creación literia en la Universidad de Sevilla, siendo pionero en este campo en nuestro país. Es asimismo el Director del Taller de Creación Literaria de la Universidad de Sevilla.

Es autor de 24 novelas entre las que destacan Sabor a chocolate y Sabor a canela. Ganó el XIII Certamen literario organizado por Alfaguara y la universidad de Valencia, siendo jurado de esa edición Arturo Pérez Reverte, con la novela Una sinfonia concertante. Este año tiene previsto publicar en la editorial Planeta una nueva novela Martino y Martina


En este libro se notan sus conocimientos en música y no en vano es Profesor del area de Música de la Universidad de Sevilla, Director de la Orquest Sinfónica Hispalense, y del Coro de la Universidad de Sevilla, a la par que ha escrito textos docentes relacionados con el tema. Y ha publicado al menos un par de Cd de música clásica. Todo un ejemplo de profesional polifácetico porque desarrolla su trabajo en otros ambitos que al no estar relacionados con la novela que nos ocupa los dejo para futuras incursiones en su obra.

Argumento:

Corre el año 1922 Adrian Troadec es un joven que trabaja en una lechería, un día al pasar por el conservatorio ve salir a dos muchachas y se enamora de una de ellas. Comienza asi a trazar planes para conquistarla, primero se apunta a clases de música, pero su oido es bastante malo y tiene que renunciar a ese camino. Tras esa desilusión inicial comienza a indagar y averigua que el padre de la muchacha, Alma Trapoliyi, es el director de la orquesta y un gran amante del ajedrez. Nuestro valiente enamorado se las ingenia para convertirse en su pareja de juego, pero lejos de acercarle a Alma parece que esta cada día le tiene menos afecto.
Sin desfallecer un día averigua que Alma tras un concierto corre a comer algo dulce y decide montar una tienda en la que vende chocolate delante mismo del Conservatorio, y ahí comienza su relación de amistad, pero es eso lo que quiere Adrian? Pasa el tiempo y estalla la I guerra Mundial y con ello la imposibilidad que los chocolates lleguen desde fuera, tampoco ello amilana a Adrian Troadec que dispuesto a todo por su dama, monta una fabrica de chocolate. Sin embargo ella se casa con un Estadounidense y se tralada al nuevo mundo.

La vida de Alma con su marido no es tal como ella la imaginaba, y comienza a cartearse de nuevo con Adrian, este sabedor de su desdicha se la comunica a su padre, y el hermano de la chica decide ir a buscarla, pero pasan los años y ninguno de los dos vuelve, ni se tienen noticias de ellos. Ambos ven la vida pasar entre las partidas de ajedrez y la nostalgia.

De la mano del que podría haber sido su suegro, Adrian conoce a otra joven interprete y con el tiempo nace el amor entre ellos, y comienzan una vida en común, que para nada será facil por que la fabrica de chocolate ocupa mucho tiempo de la vida de Adrian.

Años despues cuando ambos sobrepasan la cuarentena de años, Alma y Adrian se vuelven a reunir y esta vez si surge el amor, y comparten sus vidas hasta que un desdichado accidente los vuelve a separar. Adrian se resigna a vivir solo su vida, cuando entra en ella su sobrina Eleanor Trap, quien se hará con las riendas del negocio despues de un largo periodo de intercambio de cartas.

Precisamente así es como comienza la novela con la llegada de Eleanor a Suiza, ello del da pie a Adrian a recordar toda su vida, que comienza en aquel día de 1922 cuando conoce a Alma y termina mucho despues de la llegada de Eleanor en 2001.

Estilo:

El autor hace gala de un minimalismo en ocasiones exagerado. La novela me recuerda en su estructura a otra que leí hace tiempo y que me enamoró, Seda de Baricco, Carmona tambien utiliza los capitulos cortos, algunos de ellos tanto que tan solo tiene unas pocas líneas, y el más largo de ellos no llega a ocupar tres páginas.

En unas 156 páginas hace un recorrido por 90 años de la vida de sus protagonistas, dando ligeras pinceladas historicas y como no del caracter de estos, a los que no llegamos a conocer en profundidad, aunque seamos capaces de llegar a empatizar con ellos o incluso tengamos ganas de zarandearlos para que reaccionen.

Como he dicho antes son 90 años los que ocupa esta pequeña novela y con dotes magistrales pasa por dos guerras mundiales de pasada y sin mojarse, por el nacimiento del cien sonoro, por el estreno de West Side History que fue todo un acontecimiento, el golpe de estado en España o el atentado que sufrió el papa Juan Pablo II y el presidente norteamericano Ronal Reagan, la manifestación antiglobalización de Genova... de forma aseptica e indolora.

"Era 1981 . Encontraron a Adrian Troadec sin vida sentado en un banco frente al lago.
Ronald Reagan y Juan Pablo II sufrieron atentados. En Madrid hubo un golpe de Estado que, una vez realizado, no salió adelante."

Cualquiera diría que el autor pagaba por cada palabra que escribía en la novela, de ahí su minimalismo, casi casi como si nos encontraramos ante un telegrama.

Protagonistas:

Por el libro no circulan muchos personajes, y todos tienen un peso más o menos relativo, si exceptuamos a Adrian Troadec, en torno al cual giran gran parte de los acontecimientos y a Alma Trapolyi la otra parte de la ecuación. y por añadidura ya que toma las riendas a la muerte de su tia Eleanor Trap.

Adrian Troadec, es un joven inmigrante en Suiza, a duras penas se mantiene con su trabajo en una vaquería, cuando se enamora de una mujer que esta en esos momentos fuera de su alcance. Dotado de un gran teson y de una valentía inusual para acometer retos, se enfrenta al mayor de todos ellos, lograr enamorarla, y cuando todos los recursos le fallan se acuerda del chocolate y de la necesidad de la mujer a la que ama de tomar algo dulce despues de un concierto.
Comienza con una tienda modesta bien situada, justo delante del conservatorio, que regenta personalmente y cuando la llegada de la I guerra mundial imposibilita la llegada de estos a Suiza no se resiste a perder el terreno ganado y monta una fábrica. Aunque gana alguna batalla para conquistarla, finalmente la guerra se la gana otro y Alma cruza el charco para irse a EEUU. La vida de Adrian parece que ha perdido sentido pero no pierde la esperanza de que ella vuelva, como sucede un día, y sea suya.

Alma Trapolyi: Es la hija del Director de la Orquesta, es interprete de Violonchelo, y una muchacha agraciada que en un primer momento destesta a Adrian por su olor a ganado y despues porque considera que le quita la atención de su padre. En cuanto abre la tienda comienza una amistad con él que no va a más porque su corazón pertenece a una aviador americano. Cuando se casa y se convierte en emigrante por segunda vez en su vida, se da cuenta del error cometido y de cuanto echa de menos a Adrian, pero es incapaz de enmendar el error.
Su matrimonio pasa por su vida sin pena ni gloria, y un buen día se queda viuda, pero su sobrina sufre una enfermedad y se dedica a cuidarla hasta que la niña mejora, se acaba la guerra y viendose vieja y cansada decide volver a casa. Alli se reencontrará con Adrian que tambien es viudo y ambos comenzarán una vida de felicidad hasta que un accidente la truncará para siempre.

Eleonor Trap: esta es la mas alocada del clan. Hija adoptiva del hermano de Alma, es el ojito derecho de su tia, quien le enseña música y la pasión por los libros, cuando su tía se marcha a Suiza ella es una adolescente que comienza a causar muchos quebraderos de cabeza a sus padres. La muerte de su tía Alma la pone en contacto con Adrian y al cabo de unos años de correspondencia fluida, ambos sabían que los días de Eleonor en America estaban contados y que recalaría en Suiza. Allí consigue casarse, y tener descendencia, pero como los otros miembros de su familia no consigue ser feliz, siempre se cruza algo en su vida que amarga el sabor del chocolate...

A estos personajes de peso se le suman un elenco de secundarios necesarios para que la trama evolucione a pesar del minimalismo, pero las pinceladas que nos ofrece el autor de ellos es tan ligera que no merece la pena adentrarnos en ellos.

Impresiones

Sabor a chocolate es una delicia para el lector, acostumbrarse al estilo tan escueto del autor a veces cuesta, pero una vez le coges el ritmo lo devoras en el tiempo que te dura media tableta de chocolate encima de la mesa. Recomiendo leerla con el estomago lleno para evitar la ingesta desmesurada de excesivas calorias.

A mi personalmente me ha gustado el estilo del autor, ese tocar distintos temas sin llegar a pararse en ninguno, ofreciendo sin embargo una radiografia bastante nitida, tanto de los personajes, como de los lugares donde transcurre la acción, como de lo que pasaba en ese momento en mundo en clave histórica.

No se puede llamar a esta novelita experimento puesto que antes que ella, hay unas cuantas más entre las que destacaría Seda por ser la única que he leido. A la vista de la experiencia que me ha dado la lectura y recomendación de la obra de Baricco, imagino que como aquella, esta tampoco será una novela que guste a todos los publicos, sin embargo a mí me ha entusiasmado, si bien no hubiera echado de menos un poco más de recorrido y un poco menos en la repetición del nombre de los personajes...

"Adrian Troadec tuvo que defender por primera vez su título nacional de ajedrez en la ciudad de Ginebra. Era el año 1927 y Adrian Troadec tenía 23 años. Su maestro Alejandro Alekhine había venido de Paris para presenciar el campeonato.

Para Adrian Troadec había sido un viaje algo penoso, se encontraba cansado y desanimado por el largo camino recorrido en su partida contra Alma Trapolyi, en la que estaba a punto de firmar tablas.

Adrian Troadec ganó sin dificultad las partidas primeras, que le parecieron de trámite. Y la última debió jugarla nuevamente contra su adversario del año anterior, Honoré Louhans, a quién había arrebatado el título.

A Adrian Troadec le tocó jugar con las negras. En el comienzo de la partida se disputaron el centro del tablero con sus peones. El alfil blanco salió para atacarlo. (...)"

Este es un ejemplo de los muchos que podemos encontrarnos en cualquiera de las paginas en los que es protagonista Adrian, pero tambien en los que Alma es la protagonista o incluso Eleanor...

Sin embargo a mi me ha resultado muy gratificante su lectura y para quien ande bien de tiempo les durara una hora como mucho.

Me sirve para el reto 25 españoles

17 comentarios:

LAKY dijo...

Debe ser contagiosa esa maldición porque a mis libros les pasa lo mismo!
Hace tiempo que le tengo echado el ojo a este libro, lástima que no lo viese en Carrefour porque, si no, seguro que lo hubiese comprado.
Un beso

Marina dijo...

Me alegro que te haya gustado. Yo lo disfruté muchísimo y la verdad es que me encantó. Sabor a canela también está bastante bien aunque me gustó algo menos que este.

Besos

Carmen dijo...

Me encantó! Que no se te pase Sabor a canela, que es otra delicia...
Besos,

Tatty dijo...

Yo también tengo esa maldición que mencionas jajaja respecto al libro, es uno de los que está en mi interminable lista de pendientes y no estoy ni segura de si lo tengo en casa, tendré que revisar la estantería
un beso!

mafaldas dijo...

Creo que esa maldición nos persigue a muchos, si te sirve de consuelo.
Había visto reseñas de este libro, entusiastas como la tuya, pero no me termina de llamar la atención la trama ni el estilo, así que lo dejo pasar.
Musus.

Carla dijo...

A mí también me recordó muchísimo a Seda, tal vez por eso no lo disfruté tanto porque me los leí casi seguidos y las comparaciones son odiosas. Seda me encantó y este pues me pareció entretenido, pero ya está, rara que es una.

Un beso!!

Margaramon dijo...

Hace tiempo que lo tengo en mi lista de pendientes. Ahora tengo muchas más ganas de leerlo y sobretodo si se parece a Seda, que es un libro que me gustó mucho. No me queda otra que descubrir el sabor a chocolate y el de canela.
Besos

Trescatorce dijo...

Me alegro de saber que no soy la única a la que le pasa esa "maldición" que afecta a los libros que llegan. Yo también tengo libros sin leer desde hace décadas. Y total, los que leí en ese entonces ya se me han olvidado... Jeje.
Creo que esta novela, pese que a ti ta ha gustado, a mi no me va a convencer. Creo que, de momento, la dejaré pasar. Ya vendrán tiempos mejores.
Besos!!

Rebeca de Winter dijo...

Pues ya me han entrado ganas de meterle mano al chocolate y eso que sólo era leyendo tu reseña. Ni me imagino con el libro. Qué oferta más buena esa del Carrefour, a ver si me paso y veo algo. Bss.

Shorby dijo...

Me gustó mucho, pese a ser cortito y tener esa estructura tan "especial", dice mucho y contiene una historia muy intensa =)
Ahora ando tras "Sabor a canela" =)

Besotes

Jesús dijo...

Fíjate, Carmina, me he cruzado muchísimas veces con esta novela, incluso con la promoción que muestras en la portada, y siempre lo he dejado pasar. Ahora veo que, quizás, fue una decisión equivocada. Lo bueno que ha tenido leer tu reseña es que ya no volverá a pasar, así que si vuelvo a toparme con "Sabor a chocolate", se vendrá a casa conmigo.
Por cierto, me pasa como a ti, con eso del reto de 35 españoles, voy a dar salida a algún que otro título que lleva algún tiempo esperando.

¡Un beso!

Rosalía dijo...

Qué te voy a decir, ¡maravilloso!, me gustó mucho. Lee cuando puedas "Sabor a canela" y ya nos cuentas.

Y no te preocupes, en mi casa pasa igual con los libros que entran, jeje. Ellos eligen cuándo.

bsos!

Narayani dijo...

Yo lo leí de casualidad y también me gustó. No había escuchado hablar de este libro hasta que un amigo me lo dejó porque sí. Me lo dio y me dijo que me lo dejaba porque sabía que me iba a gustar.

Besos!

Kristineta! dijo...

Tiene buena pinta y he leído críticas muy positivas de la novelita. Eso de que repita tantas veces el nombre y apellido de los personajes reconozco que me pondría bastante nerviosa pero se puede compensar con la brevedad en las descripciones. La tengo apuntada pero tengo mis dudas... A ver si me aclaro! Besos!

Luisa dijo...

Pues otra afectada por la misma maldición ;)
Este librito es uno de los que lleva en casa bastante tiempo y no encuentro el momento!
Un beso.

Eva MMM dijo...

Es una delicia de libro. Y prefiero no hablar de esa maldición de libros y el pecado que cometí ayer.

Cristina G dijo...

A mi no me ha gustado. Parece un borrador para escribir una novela mas larga. La historia es preciosa, pero le encuentro muchas carencias, es como si pasara de puntillas sin querer molestar a los protagonistas.

Besos.