viernes, 13 de enero de 2012

La marca de sangre. Johan Theorin


Hace ya casi un año llegó a mi casa La hora de las sombras y La tormenta de nieve, gracias a un promoción de blogguzz en aquel entonces fui seleccionada y enseguida acometí la lectura de La hora de las sombras, del que ya disponía de alguna referencia. Y aunque este me gustó muchisimo y el estilo del autor es muy de mi gusto, el leer unas opiniones algo negativas del segundo volumen lo relegaron en la estantería sine die. Hace un mes y poco recibí un paquete de Random House Mondadori, en su interior para mi sorpresa la tercera entrega de este cuarteto, La marca de sangre.

Se me planteó un dilema, no había leido la segunda entrega y no sabía si en cierto modo era necesario acometerlos en su orden. Despues de ver alguna que otra opinión sobre este libro y de hacer unas cuantas preguntas a discreción, llegué a la conclusión de que podía perfectamente alterar el orden de los dos ultimos libros sin que por ello se fuera a hundir la historia que Theorin me tenía preparada. Y ni corta ni perezosa encaré la que fue mi última lectura del 2011 y que ha tardado un poco en ver la luz en forma de opinión, aunque tampoco demasiado si tenemos en cuenta que tengo unas cuantas por compartir.

El autor

Johan Theorin nació en Gotemburgo en 1963, es periodista y escritor. Pasó los veranos de su infancia en la isla de Öland, de donde es originaria la familia de su madre, todos ellos pescadores, granjeros, marineros o canteros. Por lo que conoce el folclore y las leyendas de este lugar, que le han servido de inspiración en sus novelas.

Ha obtenido los mejores premios del género en novela negra entre los que destacan el Glass Key, premio de los paises escandinavos a la mejor novela negra, El Premio a la Mejor Novela Sueca en 2009 y en 2010 el prestigioso premio de la Asociación Inglesa de Escritores de Novela Negra (CWA).

La marca de sangre constituye la tercera entrega del cuarteto de Öland, y se ambienta en primavera.

Argumento

Tres historias que se entrelazan hasta llegar a formar una maquinaria compleja y exacta componen esta tercera entrega. En cada una de ellas unos protagonistas únicos y una temática diferente, sin embargo en las manos del autor terminan por confluir y formar un puzle de una belleza sin igual.

Per Morner, no atreviesa por el mejor momento de su vida, separado de su mujer Marika y padre de dos adolescentes con los que no tiene mucha afinidad por más que lo intenta, se enfrenta a la enfermedad de su hija Nilla, con la que siente más ligado. Esta ingresada en un hospital lucha contra una enfermedad que va cortando las ligaduras que la atan a la vida sin que encuentren una solución. Este hecho lejos de acercarlo más a su hijo Jesper, lo mantiene en una frialdad que no consigue romper. Los gemelos no se lo ponen fácil.

Pero no es el único frente que tiene abierto Per, su padre con el que no ha tenido mucha relación durante su infancia, sufrió un ictus del que no se ha recuperado y no consigue articular más que monosilabos. Ha cogido por costumbre telefonearle y esta vez lo ha dejado preocupado. Per lucha contra sentimientos encontrados, la llamada de Jerry ha conseguido intranquilarlo, por otro lado no puede dejar solo a Jesper en la isla donde se ha instalado en busca de desahogo económico. Le prometió a su madre cuidar de Jerry y al final toma una decisión pensando que tardará poco en regresar.

Sin embargo encuentra a Jerry malherido, en una casa en llamas, y sin que sea capaz de explicarse. Los acontecimientos cobran otro cariz cuando encuentran dos cadaveres maniatados en el interior de la casa calcinada. Per tendrá que buscar respuesta a las preguntas que se le plantean sin la ayuda de su padre que no parece decir más que incoherencias.

En la segunda historia Vendela Larsson es la protagonista. Vivió su infancia en la zona, donde sufrió una tragedia que la obligó a abandonar la isla y la pérdida de su padre y su hermano. Años despues vuelve a inslarse en la zona de la cantera en una casa de lujo. Está casada con Max, un sicologo devenido a escritor de libros de autoayuda de los que Vendela es coescritora y no se lleva ningún mérito. La pareja no parece atravesar los mejores momentos.

Con la llegada a la isla se despertaran los viejos fantasmas que Vendela creía dormidos. A pesar de su lejanía de la isla nunca dejó de creer en la existencia de las hadas, y con los años ha alimentado esa creencia con la asistencia a varios cursos. Como cuando era niña sigue acudiendo a la piedra de las hadas y depositando ofrendas a cambio de favores. Cuando era pequeña los deseos se le fueron de la mano, puede que de una manera u otra se repita la historia.

Esta es la parte más fantastica con la presencia de hadas y trolls muy presentes en la tradición de la isla. Incluso en la cantera hay una veta roja en la piedra que cuenta la leyenda que respresenta la guerra entre los trolls y la hadas, y marca el limite que ninguno de ellos debe traspasar, para no romper la tregua en la que viven.

La última historia la protagoniza Gerlof Daviddsson, un marino jubilado, con problemas de reumatismo que limitan su movimiento y que intuye que será su última primavera. Ante esa certeza decide abandonar la residencia de ancianos en la que ha vivido en los últimos años y volver a instalarse en su casa, para morir rodeado de sus recuerdos. De vuelta a su aldea se encuentra con que se han construido casas de lujo en las inmediaciones y que la casa de la cantera vuelve a estar habitada, pero no tiene ninguna intención de mezclarse con ellos.

Marino retirado y aficionado a hacer maquetas de barcos dentro de botellas, en un armario de la cocina descubre los diarios que su mujer le pidió que quemara. Movido por la curiosidad comienza a leerlos descubriendo que hacía Ella, su mujer, durante sus ausencias. Amante de las investigaciones será quien ate los cabos sueltos que le llevaran a encajar las piezas diseminadas de este engranaje exacto cual modelo de reloj suizo.

Personajes

Al hablar del argumento hemos perfilado los personajes principales, y aunque hay algunos secundarios importantes intentaremos sólo señalar aquellos que realmente no descubran nada de la trama, sin embargo si te adentras en la lectura te darás cuenta de que he omitido convenientemente algunos para descubrimiento y disfrute del autor.

Gerlof Davidsson: El peso de este marino retirado, con problemas de movilidad debido al reuma y con madera de detective se ha reducido con respecto a la primera novela en la que tenía un protagonismo bestial. Sin embargo la edad del protagonista y su enfermedad hacen creible ese menor peso dentro de la novela. Su mayor afición desde que se retiró construir barcos dentro de botellas que regala, eso le mantiene distraido y la mente en funcionamiento. Sin embargo se siente cansado y pasa muchas horas en el jardin leyendo unos diarios que lo llenan de culpabilidad y que le permiten ligar las piezas diseminadas de este puzzle, al menos algunas de ellas.

Per Morner: Es uno de los protagonistas indiscutibles, si no el principal, aunque para mi comparte mucho peso especifico con Vendela Larsson. Es un hombre fracasado, la vida no lo ha tratado bien, se crió con un padre ausente que apenas se preocupaba por él, su madre le escondía en que trabajaba su padre, cuando lo descubrió intento desligarse lo más posible de su faceta laboral. En los ultimos años su padre se ha acercado a él y en el último en concreto despues de su derrame cerebral el acoso es más que notable. Per siente que no el debe nada a ese anciano en que se ha convertido, sin embargo le prometió a su madre cuidar de él y eso es lo que hace, aún a riesgo de su propia vida y la de sus hijos.

Nilla y Jesper: Son los hijos gemelos y adolescentes de Per, no se lo ponen nada fácil a su padre, aunque poco a poco Jesper irá congeniando con él y Nilla aquejada de una enfermedad que la debilita se sentirá muy unida a su progenitor.

Jerry Morner: En la actualidad es un anciano que apenas puede balbucear palabras, y muchas frases de las que dice carecen de coherencia. En su juventud fue un as del porno tanto fotográfico como videográfico en Suecia. Vivió a lo grande, se despreocupó de su hijo, y no siempre actuó con ética. El pasado el persigue de una forma implacable, y terminará afectando a su hijo.

Hans Bremer: Es el socio de Jerry, quien supuestamente está detrás del incendio de la casa y del ataque sufrido por este. Sin embargo quien se esconde bajo esa identidad? Todo indica que el fallecido Hans Bremmer nunca pudo llevar un tren de vida comparable al de Jerry.

Vendela Larsson: es la otra pieza de la ecuación. De niña vivia en la isla, en una granja que hoy ha sido convertida en casa de veraneo. Su infancia no fue feliz, con un padre soñador y dedicado a la cantera se tenia que ocupar de las tres vacas que les ayudaban a subsistir. En su casa lejos de las miradas de la gente vivía el invalido, hasta años más tarde no descubrió que era un niño un más mayor que ella, al que le unían lazos de sangre. Creia en las hadas tal y como su soñador padre le transmitió. Sin poder contar con nadie para satisfacer sus deseos encontró una escapatoria en la roca de las hadas donde depositaba las alhajas de su difunta madre en señal de ofrenda. Sus deseos se le fueron de las manos y un incendió en los establos de la granja consiguieron deshacer su exigua familia.

Tras la desaparición de esta se trasladó al continente con sus tios, y fue feliz, sin embargo sus problemas de autoestima le llevaron a casarse con un sicologo que se dedica a escribir libros de autoayuda, en los que ella escribe buena parte de las páginas sin llevarse ningun merito. La pareja no atraviesa sus mejores momentos y la crisis se destapa en la isla.

Max Larsson: Un sicologo violento y poco agradable, pretencioso y altanero que trata a su mujer como una subordinada. No le reconoce su mérito y la intenta tener controlada con pastillas para los nervios.

Voy a cerrar en este punto el elenco de personajes, con muchos misterios por descubrir y dejandoos la miel en los labios para que os tiente acercaros a la novela.

Ambientación

Como en las anteriores entregas la acción se sucede en la mayor parte del tiempo en la isla de Öland y más concretamente en Stenvik donde viven todos los protagonistas. En esta ocasión Theorin nos ofrece una visión de la isla durante la primavera, nos volveremos a adentrar en el lapiaz que tanto protagonismo adquirió en La hora de las sombras. Pero tambien descubriremos la llegada de los nuevos ricos para acondicionar sus casas de veraneo, el deshielo de las montañas y del lapiaz, el incremento de las horas de luz y de las temperaturas que aún siendo frias se atemperan.

Theorin es una gran conocedor de la isla, de sus tradiciones, costumbres y de los aspectos más variopintos que la envuelven e intenta transmitirnoslos en sus distintas entregas, en este ha puesto de evidencia las supersticiones, con la parte fantástica de las hadas y los trolls, de la mano de una mujer que se crió en ese entorno, pero tambien Ella la mujer de Gerlof creía en los trolls y si le hubieran preguntado al octogenario o a cualquier persona que hubiera pasado su vida allí, diria que haberlos haylos como las meigas.

Me gusta pasear por los diferentes rincones de la mano de este autor que describe como pocos los lugares en los que ambienta sus novelas. Sin embargo una isla y una aldea es un lugar demasiado reducido para ubicar una acción y en esta ocasión, tambien visitaremos Gottemburgo, Ryd, Kristenhead... y alguna localidad más, aunque bastante difuminada..

Estilo

Johan Theorin no es el clásico autor nórdico que nos presenta detectives atormentados por el pasado y alcoholizados, su investigador es un anciano, un hombre inquieto, que no le da a la botella. Sin embargo no por ello el alcohol no está presente y los personajes atormentados tampoco. Todos los personajes incluidos el poco Gerlof guardan secretos que no quieren ni pueden confesar. Sombras que les acechan en sus más intimos pensamientos y que les impiden ser felices.

El estilo del autor es sobrio, sin demasiadas florituras, con unas descripciones muy precisas que si no eres amante de ellas pueden resultarte incluso pesadas, ya aviso que no es mi caso, yo disfruto inmensamente con la pluma de este escritor.

Sus personajes están dibujados con guante blanco, no deja nada al azar, la información la va dejando caer en cuentagotas, arma un puzle de proporciones desorbitadas donde al final todo encaja, y todo tiene una explicación lógica a pesar de la intervención de hadas y trolls. Conforme avanzas en la lectura va hilando finamente la trampa en la que se queda atrapado el lector y ya no tiene marcha atrás.

Nadie es lo que parece en esta novela, hay muchas personas escondidas tras la identidad de otras, muchas vidas truncadas por errores cometidos en la juventud, mucha ambición desmedida y sobre todo falta de escrupulos, aunque tambien hay personajes decentes, que son un mero peón aunque revestidos de importancia.

Impresiones

Si habeis sido capaces de llegar hasta aquí, habréis intuido que la novela me ha gustado, que la he disfrutado, que igual no entra dentro del género negro puro y podría quedarse en una novela de intriga y suspense, no soy tan purista para establecer la fina linea que puede separarlas, si que puedo decir que no se adultera el género con pasteladas, y otros giros poco afortunados.

El autor tiene el don de llevar las novelas de menos a más, la acción es lenta, pausada, da la sensación de que no avanza, sin embargo hay un continuo goteo de información para que el lector ate los cabos junto a Gerlof.

El final me ha parecido de nota, nos da una explicación a los hechos que Vendela atribuye a las hadas, incluso ella misma parece que no cree tanto en ellas cuando se desencadenan los sucesos, si no que más bien era lo que le convenía creer. Los personajes respiran y evolucionan, tienen sus filias y sus fobias, sus recelos, y sin embargo al final terminan por hacer piña, la isla parece que une más que separa.

No me gustan las novelas en las que se mezclan fenomenos fantásticos, incluso es un género que junto al de ciencia ficción suelo tocar poco y casi siempre me llevo algún chasco, sin embargo el autor sabe como hacer que esta parte no le resulte extraña ni antipática al lector que no guste de ella, siempre va dando una explicación alternativa, vamos intuyendo que es lo que pasa tanto en el pasado como en el presente, y como la ignorancia nos hace atribuirle poderes mágicos a simples leyendas.

Sin duda no tardaré en acometer la segunda entrega, ahora que ya está más rodada la novela me doy cuenta de que para gustos los colores, hay a quien no le ha gustado nada y hay quien despues de leer esta tercera dice que es la mejor de las tres, la única forma de averiguarlo va a ser leerla una misma

14 comentarios:

Tatty dijo...

No he leído nada de este autor y el primero lo tengo en mi lista de pendientes, supongo que si me gusta seguiré con el resto, este por lo que cuentas también tiene muy buena pinta
besos

offuscatio dijo...

No me suena esta saga, pero también es verdad que desde hace algún tiempo estoy algo alejada de los escritores nórdicos. A ver si esta año me aventuro a descubrir alguno de los más sonantes, porque buenas recomendaciones no faltan.

Carmina dijo...

Tatty supongo que continuarás leyendolo, pero es que cada vez me doy más cuenta de que para gustos los colores, así que ya no pongo la mano en el fuego por nada. Lo que si que tengo claro es que yo arrinconé la segunda porque las criticas que leí no la ponían bien y por lo visto comentí una equivocación que voy a tener que subsanar.

Carmina dijo...

Offuscatio, a mi me pasa todo lo contrario que a tí, parece que en el 2011 me acosaron los autores nórdicos, de hecho tomaron el mando del blog, unas veces de forma consciente y otras inconsciente. Tienes buenos autores donde elegir, así que no lo dudes si realmente te apetece

Carmen dijo...

Pues, sabes? No he leído nada de este autor. No sé si en este año...
Besos,

Shorby dijo...

Tengo ganas de leer los cuatro, me parecen bastante curiosetes =)

Besotes

Rebeca de Winter dijo...

No he leído ninguno de los libros. Lo de los trolls y las hadas no me va mucho, pero como dices que está bien llevado el tema fántástico igual me animo. Estupenda reseña. Bss.

Kayenna dijo...

En primer lugar, tengo que decir que esta reseña es soberbia. Con respecto a la temática o argumento de la novela, efectivamente, hay gustos para todos, pero no necesariamente porque la novela sea de un género determinado, sino porque en muchas ocasiones, incluso cuanto a una inmensa mayoría le pueda gustar un género determinado, no siempre la historia particular llega a todo el mundo de la misma manera.

Pero hay algo que es incuestionable: la opinión de cada uno. Si a ti te gusta algo (aunque yo no tenga las mismas impresiones), lo que espero de ti es precisamente eso: que me des tu visión... y eso lo haces como nadie.

Un beso.

Kristineta! dijo...

Me alegro que te haya gustado pero no es el tipo de novela que me apetece leer ahora mismo, así que no me la voy a apuntar. Espero que te guste también la segunda parte. Besos!

Luisa dijo...

Yo también leí el primero y todavía no me he animado con el segundo, aunque lo tengo en casa. Ahora me dejas con ganas.
Una reseña estupenda, Carmina. Besos.

Bolzano dijo...

Veo que muchas de tus impresiones se ajustan a las mías. Eso es buena señal para los dos y para el libro en si.
Yo estoy convencido que leeré la cuarta entrega.
¿La segunda? Pues no sé. Tengo un montón por leer antes y ese va cayendo en mi lista de preferencias, así que...
Saludos
Y grandísima reseña.

Marina dijo...

No he leído los anteriores pero me gusta la temática así que a lo mejor me apunto el primero =)

Eva MMM dijo...

Me alegro mucho que lo hayas disfrutado. A mí me gustó bastante pero me mantengo en mi opnión de que, hasta ahora, la mejor de las tres es justamente la que te falta. Anímate.

Jesús dijo...

Precisamente, a partir de la promoción de Bloguzz, empecé a conocer datos de este autor en otros espacios literarios. Sin embargo, todavía no he decidido acercarme a su narrativa. No soy muy de novela negra, a pesar de que el pasado año tuve algunas tomas de contacto. En casa me esperan otros títulos, así que de momento dejaré pasar a Johan Theorin.

¡Saludos!